|
>> Envío
especial para los suscriptores colombianos,
venezolanos y medios alternativos.
SERPAL, Servicio de Prensa Alternativa
_________________________________________________
Amigas, amigos,
La creciente intervención
militar norteamericana en Colombia es una situación grave
que desborda las fronteras de ese país y preocupa no solo
a las cancillerías sino a las organizaciones sociales y populares
del continente. La decisión adoptada por el nuevo presidente
argentino de designar a Martín Balza como embajador en Bogotá,
no es un mero trámite burocrático en la diplomacia
del país sureño.
El ex general que ocupó la Jefatura del Ejército en
la época posterior a la dictadura, cuenta con el reconocimiento
de sectores democráticos en su país, y con el odio
del grupo de camaradas de armas que participaron desde distintas
responsabilidades en la violenta represión durante los gobiernos
de facto entre 1976 y 1983. Balza siempre tuvo duras palabras para
todos aquellos que protagonizaron el golpe militar de marzo del
76 en Argentina y en particular contra quienes propiciaron o acataron
la utilización de secuestros, torturas, desapariciones o
asesinatos. Si realmente ejerce sus funciones como embajador desde
la convicción de que la solución al conflicto interno
colombiano no es militar, abrirá una nueva perspectiva en
la diplomacia latinoamericana. Compartimos la nota publicada hoy
por el periodista Martín Granovsky en el diario "Página
12 " de Buenos Aires.
Carlos,
SERPAL, Servicio de Prensa Alternativa.
______________________________________________________________
>> KIRCHNER
DESIGNO A MARTIN BALZA PARA UNA MISION DE ALTO RIESGO
"Hay que encontrar una senda de
paz" El Gobierno eligió a un destacado opositor a la
intervención militar extranjera en Colombia como embajador
en ese convulsionado país. El propio Balza aseguró
que Kirchner le marcó "el respeto a la autodeterminación"
y la "no intervención" como guías de su
misión. Expectativas en una acción común latinoamericana.
El teniente general (RE) Martín Balza recibió el ofrecimiento
el viernes y ayer aceptó la oferta.
Por Martín Granovsky
El presidente Néstor Kirchner decidió apostar fuerte
en la crisis colombiana: designó embajador en Bogotá
al teniente general retirado Martín Balza, un opositor histórico
a la intervención militar extranjera en Colombia y a esta
altura una figura internacional conocida con una agenda propia de
contactos en América latina y los Estados Unidos.
Balza recibió la propuesta el viernes y pidió el fin
de semana para pensarlo. El lunes aceptó la oferta y ayer
el Gobierno la oficializó.
Un secretario de Estado que pidió reserva de su nombre definió
así la política hacia Colombia. "En el Gobierno
siempre nos acordamos de una frase de Ricardo Lagos, el presidente
chileno: 'Si América latina no se ocupa pacíficamente
de Colombia, los Estados Unidos se van a ocupar'."
"Tenemos que encontrar una senda
de diálogo de paz en Colombia", dijo anoche a Página/12
un funcionario del Ejecutivo. "Nosotros y el Mercosur ampliado
debemos tener una posición que afiance iniciativas hacia
esa senda en Colombia", dijo. Definió a Balza como "una
persona con experiencia para interpretar la posición argentina",
opinó que "está bien considerado" y dijo
que "tiene principios".
En conferencia de prensa, al presentar
a Balza, el canciller Rafael Bielsa dijo que "Colombia es para
la Argentina un país importante y el general Balza es un
hombre importante, de modo que para un país importante va
un hombre importante".
Balza confesó su "sorpresa y orgullo" por la designación
y dijo que la causa de las armas no lo afecta. Según la información
dada por él mismo en la Casa Rosada, de los cuatro procesos
en trámite fue sobreseído definitivamente en tres.
El cuarto, por malversación culposa, tiene un dictamen exculpatorio
en la Cámara Federal.
El propio Balza avanzó en la
política de Kirchner hacia Colombia al relatar que el Presidente
le había remarcado en la entrevista previa la importancia
de la "autodeterminación de los pueblos" y la "no
intervención".
El funcionario no quiso avanzar con otras definiciones, pero Balza
tiene algunas características más:
- Es un militar no partidario de exacerbar los aspectos militares.
- Es disciplinado, cosa que probó cuando cumplió la
orden de Carlos Menem de bombardear el regimiento de Patricios en
1990 para sofocar el alzamiento de Mohamed Alí Seineldín.
- Conoce la situación colombiana y, a la vez, cuando fue
jefe de Estado Mayor no aprovechó sus contactos militares
allí para generar una política propia.
- Desde la autocrítica militar de 1995 incorporó conceptos
del nuevo derecho internacional. Incluso su última actividad
pública en Colombia fue la participación en un seminario
junto con el senador y ex guerrillero del M-19 Antonio Navarro Wolff.
"Solo eliminando la impunidad del pasado se podrá resolver
la incertidumbre del futuro", dijo entonces Balza.
- Este diario publicó en exclusiva un mes atrás que
la situación colombiana fue uno de los motivos de Kirchner
para remover las viejas cúpulas de las Fuerzas Armadas, y
sobre todo la del Ejército, donde Ricardo Brinzoni dejó
su lugar a Ricardo Bendini. También despidió al jefe
del Estado Mayor Conjunto, Juan Carlos Mugnolo, el mayor propagandista
argentino de que Colombia figure como hipótesis de conflicto
de los militares locales.
- En su momento la jugada del Gobierno fue asegurarse el mando sobre
las Fuerzas Armadas para, mediante el gesto de autoridad, subordinar
a los jefes de Estado Mayor a las eventuales órdenes del
Presidente. A la vez fue un modo de evitar la agitación militarista
en el plano internacional que sobrevendría en el futuro a
partir de dos datos:
- En el famoso documento de George W. Bush sobre la guerra preventiva,
que sirvió de doctrina para la invasión de Irak, figuraban
como "amenazas"a la seguridad nacional de los Estados
Unidos tanto la crisis colombiana como los asentamientos terroristas
en la Triple Frontera.
- Sin un mensaje interno de ejercicio de autoridad, militares argentinos
podrían ser permeables a futuras presiones para hacer propia
esa doctrina. Hasta ahora, la verdad es que los Estados Unidos nunca
pidieron a la Argentina el envío de tropas a Colombia. Tampoco
reclamaron al país que participe en una fuerza militar multilateral.
La agitación del tema serviría, entonces, para que
cuando ese pedido eventualmente llegue ya esté preparado
el terreno.
El encargado permanente de conversar el tema es el jefe del Comando
Sur de las Fuerzas Armadas norteamericanas, puesto que ahora recae
en el general James Hill. Hill estuvo en Buenos Aires a fines de
junio, un día antes de que llegara el secretario de Estado
Colin Powell. Se reunió con el ministro de Defensa, José
Pampuro, y con el sucesor de Mugnolo, Jorge Chevalier.
En una entrevista concedida a Página/12, el canciller Rafael
Bielsa dijo que nadie había pedido intervenir en Colombia.
Y agregó: "Lo único que se habló con los
Estados Unidos sobre Colombia es la preocupación que tenemos
todos: la extrema violencia en ese país, con final incierto".
Según Bielsa, "la actitud prudente es llamar a acompañar
a Colombia y, cuando tome una decisión, si nos parece correcta
la apoyaremos. Porque de otro modo puede ocurrir que cualquier gobierno
de cualquier país puede tomar alguna decisión que
nos parezca inaceptable desde el punto de vista legal internacional".
Eso y hablar de una posible presión norteamericana era lo
mismo.
Fruto de 40 años de violencia y crisis política permanente,
la situación colombiana está fuera de control. El
Estado no controla todo el territorio, parcialmente en manos de
las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia
y del Ejército de Liberación Nacional. Tampoco controla
totalmente a las Fuerzas Armadas: se extienden los grupos paramilitares.
Y el narcotráfico se superpone con su inmenso poder a este
cuadro.
El temor se desparrama por América latina.
Brasil comparte una larga frontera con Colombia, justo en zona selvática.
Venezuela carga con el costo de que el presidente Hugo Chávez
aparezca señalado como el principal impulsor de las FARC,
como si un fenómeno tan colombiano necesitara un estímulo
externo.
Chile observa que una agudización de la crisis pondrá
al continente ante definiciones que reforzarán el tema de
la seguridad en la agenda internacional. Y para un país que,
como Chile, luego de más de diez años de democracia
aún no pudo alcanzar las cotas de calidad institucional,
involucrarse en un conflicto sería frenar la lenta desmilitarización
que comenzó en 1990 cuando Augusto Pinochet dejó el
poder.
La Argentina tiene la misma preocupación que sus vecinos
y amigos. En la reunión de presidentes del Mercosur de Asunción,
a mediados de junio, Kirchner ya estableció que no estaba
de acuerdo con una solución militar, ni unilateral ni multilateral,
ni encarada por los Estados Unidos ni por los países del
continente.
Fuente: Diario "Página 12
", Buenos Aires, Argentina
_______________________________________
SERPAL,
Servicio de Prensa Alternativa
e-mail: serpal@wanadoo.es
30 de julio de 2003
******************
* SERPAL no necesariamente comparte en su integridad los artículos
que publica y cuyo autor y origen generalmente se indican.
La línea editorial de SERPAL, en todo caso, queda expresada
en la
presentación que suele prologar los artículos, o en
la información
preparada exclusivamente por nuestra redacción.
_____________________________________________________
* Atención: SERPAL no envía correos con archivos adjuntos
a sus suscriptores. Si reciben alguno con esas características
no es enviado por SERPAL. Gracias.
_____________________________________________________
* Suscripciones gratuitas: solicitarlas al e-mail: serpal@wanadoo.es
Por favor, citar ciudad y país de residencia, y mencionar
si el
suscriptor tiene alguna actividad social ( sindicato, asamblea,
movimiento, organización campesina, estudiantil, etc.) Gracias.
_________________________________________________________
>>
Si Ud. comparte la importancia de difundir el contenido de este
texto, fotocópielo, circúlelo por Internet, difúndalo
por todos los
medios. Gracias. SERPAL, Serv. Prensa Alternativa. /
>>>>>>
<<<<<<
Contra el silencio de los corderos, comunicación alternativa
______________________
|