Ante el anuncio de Zapatero de traer de vuelta las tropas de Iraq

Hoy domingo 18 de abril, el nuevo presidente del gobierno del Estado Español, José Luis Rodríguez Zapatero ha decidido retirar las tropas españolas de Iraq, sin esperar a que el 30 de Junio se produjera el posible y ficticio traspaso de poderes a la ONU.

Desde el SEI manifestamos nuestra satisfacción por este primer paso, aunque la excusa de la ONU no la vemos aceptable, pues con ella o sin ella la permanencia de tropas extranjeras en el Golfo Pérsico seguiría siendo un acto de pillaje y dominio.
Aun en el caso de que Naciones Unidas tomara en un futuro las riendas políticas y militares, como exigía Zapatero, la participación de nuestras tropas en una misión imperialista como esta, va a encontrar siempre nuestra oposición.

A pesar de nuestras dudas al respecto, la situación ha dado y dará un vuelco, no solo a nivel internacional sino también nacional.
La victoria demuestra que la fuerza de las manifestaciones de estudiantes y obreros en todo el estado, han servido para poner en tensión tanto a la burguesía de aquí, como a la burguesía de las demás potencias imperialistas que intentan invadir, expoliar y masacrar a un pueblo indefenso.

Pero esto solo es un pequeño paso. Es más electoralismo y “miedo a las masas” que una voluntad real de abandonar la política exterior imperialista, así lo demuestra el hecho de que no se retiren inmediatamente el resto de tropas españolas que hay repartidas por el resto del mundo en misiones de la misma naturaleza que la de Iraq.

La vuelta de nuestras tropas demuestra que la lucha sí sirve, y que el camino de la movilización, sigue siendo el mas valido para lograra nuestros objetivos. La decisión de Zapatero, sin duda es fruto del temor al poderoso movimiento social antiimperialista que hay en el estado español, y que en marzo dió muestras de su disposición a seguir luchando hasta la retirada de nuestros soldados.
Ahora debemos seguir en la brecha, exigiendo al nuevo gobierno, que aplique una política exterior de izquierdas, lo cual implica el fin de al colaboración de nuestro ejercito en el resto de misiones imperialistas, especialmente en Afganistán y la Antigua Yugoslavia.

Zaragoza, 18 de Abril de 2004