|
Balance de las movilizaciones contra la LOE
Para los jóvenes que nos hemos
movilizado contra la LOE, y sobre todo para los que hemos estado
levantando el movimiento desde nuestros centros, es fundamental
hacer un balance de la lucha. La aprobación de la Ley en
el Parlamento ha podido desmoralizar a algunos compañeros,
y es lógico. Las energías empleadas para tratar de
parar este ataque contra la educación pública han
sido muchas, y finalmente no hemos alcanzado el objetivo. Esta batalla
la ha ganado el gobierno de Zapatero. Debemos tratar de comprender
los factores que nos han llevado a la derrota, aprender de nuestros
errores y entender la dificultad que en un momento como el actual
cuenta cualquier movimiento de lucha contra el gobierno.
El ambiente social de apoyo
al gobierno.
Tras la llegada al gobierno del PSOE
en 2004 el ambiente en la sociedad ha cambiado radicalmente. Los
últimos años de gobierno del PP fueron tiempos de
movilización masiva de la sociedad. Los estudiantes, los
trabajadores, el pueblo gallego...protagonizaron importantes luchas
contra la LOU y la Ley de Calidad, el Decretazo (con una Huelga
General el 20 de Junio de 2002) o la catástrofe del Prestige.
Todos estos movimientos fueron la base sobre la cual se desató
la explosión social contra la guerra de Iraq.
El gobierno contaba pues con una fuerte
oposición en la calle, a la que todas las direcciones sindicales
y políticas se sumaban.
Sin embargo el PSOE no ofrecía
ninguna alternativa. La gente no veía a Zapatero como un
recambio que fuera a solucionar sus problemas, ya que su programa
en materia de empleo, vivienda, educación... no distaba mucho
de la del PP. De hecho muchos de los cientos de miles de jóvenes
y trabajadores que llenaban las calles contra la guerra de Iraq
no fueron a votar en las elecciones de municipales de 2003 (unas
semanas después de las masivas manifestaciones anti-guerra).
El PP salió muy bien parado de esa contienda electoral.
Los atentados del 11M y la manipulación
informativa fueron la nota que desbordó el vaso. Las jornadas
del 11 al 13 de Marzo volvieron a despertar la indignación
de jóvenes y trabajadores, hartos de un gobierno despótico
y mentiroso, y indignados por tener que pagar las consecuencias
de una guerra, en forma de trenes bomba, a la que se habían
opuesto. Finalmente el PSOE ganó, o mejor dicho el PP perdió,
ya que los votos hacia el PSOE no fueron entusiastas, es decir no
se le votaba creyendo que iban a cambiar sustancialmente las cosas.
Con el paso de los primeros meses de
gobierno la ilusión por el proyecto de Zapatero fue creciendo.
El abandono de Iraq o los matrimonios homosexuales dieron a ZP una
imagen de cambio. Además la política del PP de acoso
y derribo contra el gobierno, y la campaña de medios de comunicación
reaccionarios como la COPE, ayudan a forjar una imagen de izquierdista
para el gobierno del PSOE.
El PSOE logró poner fin al clima
de movilización que vivía la sociedad, y ha conseguido
crearse una base social de apoyo bastante fuerte. Pero esto se entiende
no sólo viendo lo que ZP ha hecho y la campaña reaccionaria
de la derecha, sino sobre todo viendo lo que el gobierno aún
no se ha atrevido a hacer.
El año y medio de gobierno se
ha caracterizado por no haber sacado todavía ninguna ley
de importancia. Es decir, el PSOE aún no ha empezado a hacer
las reformas que la patronal exige. Rebajar los impuestos a las
empresas, abaratar el despido, recortar conquistas obreras... son
puntos del programa del gobierno. El que todavía no los haya
sacado adelante hace que el apoyo que recibe siga siendo grande.
De hecho la primera ley de calado que
ha propuesto ha sido la LOE. Es la primera prueba de peso de que
el PSOE responde a los mismos intereses a la hora de gobernar que
el PP, a los de la patronal. Al igual que la Ley de Calidad del
PP, la LOE beneficia a los que hacen de la educación un negocio,
y no busca la mejor formación para todos, sino que trata
de elitizar los estudios superiores para que existan reservas de
mano de obra con menos formación y por lo tanto más
barata.
Esta ley podría haber sido contestada
de la misma manera que lo fue la Ley de Calidad, pues persigue los
mismos objetivos. Sin embargo, las direcciones de los sindicatos
mayoritarios de profesores y las apas (muy ligados con la dirección
del PSOE) han aprovechado el clima social de apoyo al gobierno para
no hacer nada. Además la campaña antigubernamental
de la derecha es la excusa perfecta para esta gente. También
hay que tener en cuenta la campaña social que ha hecho el
PSOE argumentando esta nueva ley (como ya hizo el PP en su momento)
por los medios divulgativos como la “salvación”
ante el fracaso escolar. Cosa que caló no solo en la mayoría
de los obreros si no en los que son más importantes en educación:
los padres de los alumnos, que son los que normalmente consiguen
frenar el espíritu de lucha de muchos de los estudiantes.
Falta de la unidad de acción
de toda la comunidad educativa
Así pues, además de encontrarnos
en un clima general pro-gobierno en la sociedad, aquellos que hemos
decidido movilizarnos cuando lanzó el primer ataque de envergadura
contra la clase obrera, en este caso contra sus hijos, nos hemos
quedado solos. El movimiento contra la LOE ha sufrido el aislamiento,
ya que ha sido imposible extender la lucha a padres y profesores.
Para que esta lucha pudiera triunfar
era necesaria la unión de todos los sectores que sufren el
deterioro de la escuela pública en un frente común,
y tratar de extender el conflicto al resto de la sociedad. En esta
ocasión esto era imposible sin rebasar a las direcciones
de los sindicatos mayoritarios y la Federación de apas. Sin
embargo el casi nulo control de esas direcciones por sus bases,
y la falta de mecanismos democráticos para poder deponerlas
lo ha hecho imposible. En organizaciones tan burocráticas
como CCOO o UGT las bases pueden hacer cambiar el rumbo de la dirección
en momentos en los que el ambiente social es radicalmente opuesto
al que hemos definido antes para este momento en nuestro país.
Las direcciones sindicales de CCOO
y UGT, al igual que la dirección de las asociaciones de padres
FAPAR, no han hecho ningún llamamiento a los padres y profesores
a la movilización. Es más han estado haciendo frente
común con el gobierno que quiere avanzar en la privatización
de la enseñanza. A pesar de que sus base se verán
perjudicialmente afectados por los recortes democráticos
en los Consejos Escolares o por la degradación de las condiciones
de trabajo en los centros como consecuencia de la falta de financiación.
Por eso, los estudiantes tenemos que llamar a los padres y al profesorado
a que se sumen a la lucha. Si sus direcciones se niegan hay que
plantearles que lo hagan a través de órganos de lucha,
como comités de profesores y padres contra la LOE por ejemplo.
A la vez hay que explicar cual es el
carácter de sus direcciones. La burocracia sindical ha demostrado,
especialmente en los últimos años, que en muchos casos
no defienden los intereses de sus representados. La firma de reformas
laborales a lo largo de los 90 que han introducido las ETTs, los
contratos basura, que han hecho perder poder adquisitivo a los trabajadores...
así lo demuestra. En este caso la política sindical
es la misma. Las Federaciones de enseñanza de UGT y CCOO
y la FAPAR, no han estado en el bando de los que defendemos la escuela
pública, sino con el que se la está cargando. Es necesario
que padres y trabajadores recuperen sus organizaciones, hay que
echar abajo a esas direcciones e imponer otras elegidas desde la
base que se comprometan a defender hasta el final nuestros intereses.
Además en los sindicatos se deben incluir mecanismos democráticos
para evitar que la dirección no tenga ningún control
de la base, los cargos deben ser revocables, es decir aquellos que
los eligen deben poder cambiarlos en cualquier momento, cuando no
representen el sentir de profesores o padres.
Los sindicatos minoritarios han tenido
una actitud más honesta. CGT y STEA han manifestado su oposición
a la LOE y han apoyado formalmente las movilizaciones estudiantiles.
Sin embargo a la hora de movilizar no han tenido determinación.
Los actos que han impulsado, aunque positivos, no eran elementos
que ayudaran a avanzar la movilización, sino meros símbolos
de su oposición a la ley. Desde luego que el poder de convocatoria
de estos dos sindicatos es mucho menor que el de UGT o CCOO, pero
su política a la izquierda debe plasmarse en algo más
que declaraciones o gestos. Han perdido una ocasión de oro
para capitanear a los trabajadores de la enseñanza opuestos
a la LOE y descontentos con la actitud de las direcciones de CCOO
y UGT. Una convocatoria de Huelga contra la LOE hubiera servido
mucho para hacer avanzar al movimiento estudiantil y cohesionar
a aquellos profesores hartos de la política de pactos de
los sindicatos mayoritarios. Además una actitud valiente
en estas movilizaciones hubiera podido poner en un aprieto a las
direcciones de CCOO y UGT, pues parte de su base podría haber
empezado a exigir un cambio de política si hubieran tenido
el ejemplo práctico de otro sindicato.
Pero, habría que añadir,
que pese al papel que pudieron tomar los dos grandes sindicatos
mayoritarios en tiempos del Gobierno del PP, cuando las movilizaciones
contra la LOU y la LOCE, no refleja más que un discurso “izquierdista”
de las burocracias sindicales, atrapados por la presión de
sus bases. Las huelgas que convocaron fueron más una válvula
de escape a esa presión que una medida para frenar al gobierno,
y así lo demostraron dejando aisladas las zonas con medidas
de fuerza más avanzadas como las huelgas indefinidas de Santiago
o Sevilla.
El papel de los partidos “a
la izquierda”
Por último debemos estudiar
el papel de los partidos a la izquierda del gobierno. IU se ha sumado
en la mayoría de las regiones a las movilizaciones impulsadas
por el movimiento estudiantil, si bien no las ha impulsado (aquí
en Aragón tenemos en cuenta que los Jóvenes de IU
han convocado siempre junto a los comités de lucha y el SEI)
pero IU simplemente se ha dedicado a asistir la las manifestaciones
convocadas, sumarse a la convocatoria de concentración del
día 23 aquí en Aragón, para posteriormente
desentenderse de la ultima convocatoria lanzada a los profesores
y padres el día 14 por la tarde, no es de extrañar
esta postura, ellos cubren el expediente colocando a su lideres
en la pancarta de los estudiantes, pero su lógica era completamente
equivocada desde el principio, manifestando públicamente
que la LOE se podía reformar a través de sus 127 enmiendas
a la Ley algo completamente imposible, la LOE no se puede reformar
a través de pequeñas reformas solo cabía tirarla
a la basura y empezar un proceso de debate entre toda la comunidad
educativa, en la que se implicaran todos los sectores afectados
que pertenecen a la educación pública ( fuera de este
debate la patronal educativa y los agentes de la iglesia), y a través
de este debate diseñar un Ley que verdaderamente este dirigida
a impulsar la educación pública, la única que
puede garantizar el derecho a la educación para la mayoría
de la sociedad.
Esta postura reformista que ha tomado
IU les ha llevado a un callejón sin salida, después
de que se asumiera alguna de sus enmiendas, que solo suponen simples
migajas que no modifican un ápice el carácter contrarreformista
de esta Ley se abstienen en el parlamento. Han tomado el mismo papel
de freno para las expectativas de los estudiantes y trabajadores.
No han impulsado movilizaciones, más allá de sumarse
a diferentes convocatorias o mandar fax de adhesión a las
mismas. Y cuando hacían uso de una tribuna pública
(Parlamento, prensa...) se quedaban en las críticas a la
derecha, sin mencionar lo que suponía la LOE para la escuela
pública. Han sido los que más han ayudado a que pareciese
que la única oposición a la LOE venía desde
el PP.
Todo esto se ha visto reflejado en
la votación de la LOE en el Parlamento. IU y CHA se han abstenido,
dando su apoyo al proyecto privatizador, mientras que grupos como
ERC e ICV han dado su apoyo total con un voto afirmativo.
Los errores del movimiento estudiantil.
Desde el movimiento estudiantil también
hemos cometido errores. Aunque no hubiera sido así, la LOE
hoy estaría también aprobada, ya que el echarla abajo
era tarea de los estudiantes, en unión con el resto de la
comunidad educativa. Sin embargo debemos analizarlos para aprender
de ello, y no volver a cometerlos en futuras batallas.
Tras la Huelga del 8, que calificamos
como un éxito dado el ambiente general de la sociedad, hemos
tardado más de un mes en convocar otra protesta del mismo
tipo. Este fue el gran error que cometimos los días entre
el 8N y el 14D, lo que dejo el tiempo suficiente para que la derecha
hiciera una propaganda feroz en contra de la Ley, agudizando más
la apariencia de “izquierdista” del Gobierno de ZP.
Durante todo el mes de Noviembre el
debate en la sociedad sobre la LOE ha estado. Pero en él
aquellos que defendemos la escuela pública ni siquiera aparecíamos.
Era un debate en el que la única oposición a la LOE
venía del PP y la Iglesia, con lo cual aún se aumentaba
más la imagen de izquierdista del gobierno y de la ley.
Así a todas los problemas a
los que se ha enfrentado el movimiento estudiantil, para la convocatoria
del 14 se sumaba la idea de que la LOE era una ley progresista a
la que sólo se oponía la derecha. Además del
factor de los exámenes, que también cuenta, lo flojo
de las manifestaciones del 14 tiene también su explicación
en haber dejado pasar tanto tiempo de una convocatoria a otra, cediéndole
espacio al debate que quería el PP.
Además, en el caso concreto
de Zaragoza, la preparación de la huelga del 14D tuvo graves
fallos. No se llevo a tiempo la propaganda a los institutos, no
se realizaron asambleas, parones y mesas informativas en muchos
sitios donde estaba previsto… Esto sumado a la situación
actual supuso fue una piedra más en el camino para conseguir
movilizar a los estudiantes.
Otras organizaciones como el SE han
cometido además errores políticos de calado. El mensaje
que lanzaban es que Zapatero esta haciendo lo que hace por presiones
de la derecha, como si fuera un compañero nuestro que estuviera
equivocándose de camino. No hay que engañar a la gente
o sembrar falsas ilusiones. Hay que dejar radicalmente claro que
Zapatero es el presidente de un gobierno burgués, y que como
tal va a aplicar el programa de la patronal. Ese es su objetivo.
Por lo tanto la lucha contra sus medidas derechistas no debe tomarse
desde el punto de vista de pedirle a Zapatero o aconsejarle, sino
desde el de luchar implacablemente contra su gobierno para frenar
sus ataques y arrancarle conquistas.
La lucha organizó a los
jóvenes más conscientes
Una de las características que
ha tomado el movimiento estudiantil hasta el 14D, por lo menos en
Zaragoza, es la autoorganización de los jóvenes estudiantes
más combativos de la escuela pública.
La tarea de los jóvenes más
conscientes debe ser paciente, hay que explicar al resto de compañeros
que el gobierno del PSOE no va a cubrir las expectativas de todos
los jóvenes estudiantes y trabajadores. El PSOE tiene en
su agenda políticas burguesas, lo hemos visto en educación
(sacando una ley que beneficia a la patronal educativa y que pone
el sistema educativo al servicio de las empresas), pero también
cuando ha lidiado con luchas obreras de importancia, como la de
Astilleros o los mineros. Las futuras leyes que anuncia van en el
mismo camino, no hay más que ver la futura reforma laboral
que sigue la línea de recortar conquistas obreras y abaratar
el despido.
La juventud ha dado un apoyo inicial
al gobierno, sobre todo por medidas como la de retirar las tropas
de Iraq o los matrimonios homosexuales, pero conforme avance la
legislatura ZP al igual que sembró ilusiones va a recoger
descontento por sus políticas anti-obreras. Los jóvenes
están pasando por la experiencia de un gobierno “de
izquierdas”, lo están poniendo a prueba. Conforme se
vea que no resuelve los problemas de los trabajadores y la juventud,
el número de compañeros que querrán luchar
contra el gobierno irá en aumento. Por todo ello hay que
seguir por este camino. Debemos fortalecer la organización
de los estudiantes en sus centros y prepararnos para futuras movilizaciones.
Entre tanto nos toca una labor paciente de explicación en
los centros del carácter del gobierno del PSOE y la necesidad
de organizarse para luchar contra sus políticas derechistas.
El Gobierno del PSOE seguirá
aplicando medidas derechistas
No es una casualidad que el Gobierno
“socialista” haya pactado con la patronal educativa
unas enmiendas que agravan todavía mas la derechizada LOE.
Como ya manifestábamos en comunicados anteriores, el objetivo
del PSOE es destruir los servicios públicos para que grandes
empresarios hagan negocio de ello, y así también sus
beneficios puedan incrementarse gracias a que no tienen que asumir
costes como la educación pública, la sanidad, el subsidio
de paro,… Por lo tanto la clase obrera, así como los
hijos de la clase obrera, no pueden tener cabida en ese proyecto
proempresarial y proburgués. La dirección del PSOE
va a seguir aplicando un programa que solo beneficie a los empresarios.
En realidad, a pesar de que la patronal
educativa y la derecha española se hayan movilizado en contra
de la LOE, esto no es más que una táctica que utiliza
la burguesía española, con el PP al frente, para desgastar
al Gobierno. La movilización derechista del 12N solo fue
un aviso a ZP de que “ni se le ocurriera” mover un dedo
a favor de los hijos de los trabajadores. En el fondo, la LOE es
una reforma educativa que da vía libre a la degradación
de la escuela publica en detrimento de la privada. Incrementará
un tercio más el presupuesto destinado a la privada, añadiéndole
los 250 millones de euros que ha pactado más tarde con la
patronal educativa, reducirá la entrada en Iniciación
Profesional hasta los 15 años con el objeto de convertir
a los estudiantes en carne de cañón para los empresarios
del mercado laboral, dará mas prebendas a la concertada....
Es decir, un sueño, del empresario
de la educación, y de los empresarios en general hecho realidad.
Ya que todo el hecho de elitizar la escuela publica y degradarla
a la vez, beneficia a esta burguesía para poder flexibilizar
el mercado laboral, y poder competir con las grandes potencias,
a costa, claro esta, de los trabajadores.
Parece ser que en educación
Zapatero ya lo deja todo “atado y bien atado”, pero
no es el único tema que debe tocar para que las empresas
españolas puedan ser más competitivas frente a las
de otros países y sigan obteniendo cuantiosos beneficios.
Recortar los derechos de los trabajadores y sus conquistas (desempleo,
seguridad social, contratos fijos...) es el siguiente objetivo de
ZP. Ya está preparando una reforma laboral en este sentido.
Si se atreve a lanzar un ataque frontal contra los trabajadores
puede que se tenga que enfrentar a importantes movilizaciones. Sin
embargo tampoco podemos descartar que los dirigentes de UGT y CCOO,
al igual que han hecho en educación, acaben traicionando
y pactando.
Los estudiantes deberemos estar en
guardia. Habrá que denunciar cualquier intento de conciliación
de las direcciones sindicales en este tema, y si finalmente los
trabajadores salen a la calle nuestro deber es participar activamente
en todas las protestas. Como hijos de trabajadores la política
de unión obrero-estudiantil debe ser un eje fundamental para
nosotros. Sólo juntos podremos poner freno a lo ataques que
lance el gobierno.
Tenemos que seguir luchando
Desde los Comité de Lucha y
el SEI tenemos que continuar desenmascarando al gobierno de ZP ante
los estudiantes y jóvenes trabajadores. Toca ahora un tiempo
de explicar pacientemente mediante debates, charlas... la experiencia
de esta lucha y la necesidad de permanecer en guardia.
Además debemos poner en
marcha plataformas reivindicativas en los centros públicos,
para poder explicar a la vez que las deficiencias en infraestructuras
y medios humanos en estos centros se debe a la privatización
de la enseñanza, y que la LOE va agravar esta situación.
Sin olvidar en ningún caso la movilización cuando
la estimemos necesaria. Además no podemos descartar que se
abran nuevos frentes contra el gobierno, como el mencionado de la
reforma Laboral.
|