| El
Gobierno de Zapatero declara la guerra a… los inmigrantes
Este sábado pasado han
sido asesinados 6 inmigrantes, poco tiempo antes lo eran 5 más.
Como si esto no bastara, Marruecos abandona a varios centenares
en el desierto, sin ningún tipo de provisiones. Para “arreglar”
el desastre humanitario los fueron a recoger y se los llevaron esposados
a “no se sabe donde”. El Estado Español, “más
humanitario”, echó inmediatamente a varias decenas
de inmigrantes a Marruecos. En realidad es un trabajo en equipo:
el policía bueno y el policía malo. Moratinos lo deja
claro: “El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel
Moratinos, ha expresado su "satisfacción" con la
colaboración de Marruecos en la lucha contra la inmigración
clandestina, aunque añadió que la preocupante situación
de Melilla obliga a "reforzar nuestra cooperación bilateral
no sólo con Marruecos, sino con todos los actores que pueden
facilitar una solución satisfactoria".”
Lamentablemente, las muertes en esta
“fuga de la pobreza” son moneda corriente cuando tratan
de cruzar el mediterráneo en “pateras”. Ahora
se le suman asesinatos cometidos por la Guardia Civil del Estado
Español y la policía de Marruecos en las fronteras
terrestres de Ceuta y Melilla (lo que antes justificaban con los
“límites de la naturaleza” ahora lo llevan a
cabo con sus propias manos). Estas ciudades, enclaves coloniales
de los antiguos dominios españoles en África, son
puntos por los cuales se trata de entrar al “primer mundo”.
La pobreza, que azota a los países de África de la
mano de la dominación imperialista de Europa y EEUU, provoca
olas de migración enormes, de miles y miles que sueñan
con una vida mejor. Durante semanas y meses se desplazan por África
hasta llegar a la frontera entre Marruecos y el Estado Español
o al estrecho de Gibraltar a expensas de las mafias que le cobran
lo poco que tienen para poder cruzar la frontera. Son todas personas
que vienen a trabajar para poder ayudar a sus familias, que viven
en condiciones terroríficas en sus propios países.
Este “ejército” de pobres es esperado por otro
ejército, pero de verdad, armado y con órdenes de
repeler (léase asesinar, golpear y reprimir) a los inmigrantes.
En síntesis, el Gobierno de Zapatero le ha declarado la guerra
a los inmigrantes que huyen de la pobreza. Esta grave crisis humanitaria
es conducida por la burguesía a su manera: brutal.
Gobierno “progresista”,
Monarquía semi-fascista y oposición reaccionaria
El Gobierno “socialista”
de Rodríguez Zapatero muestra su verdadero “talante”.
Este hombre que popularizó su eslogan “el cambio tranquilo”
y que hizo del diálogo su caballo de batalla, termina de
quitarse lo que le quedaba de su careta. Con el inicio del proceso
de regularización de la mitad de los inmigrantes sin papeles
el pasado agosto, su Gobierno trató de mostrarse “comprensivo”.
Si bien, esta regularización fue más amplia que la
hecha por el anterior Gobierno del “popular” Aznar,
no resuelve en absoluto el problema de los papeles (no quieren resolverlo,
quieren perpetuarlo). Estos inmigrantes “sin papeles”,
que son varios centenares de miles, siguen a la deriva, trabajando,
cuando pueden, en negro, sin derechos, sin representación
sindical, en síntesis, en condiciones esclavistas. Esto es
precisamente lo que la burguesía española quiere (igual
que sus gobiernos). De esta manera emplea en negro a los inmigrantes
sin papeles y tira el salario y las condiciones laborales del resto
de los trabajadores, a la baja. Esto es consecuencia directa de
la Ley de Extranjería y las sucesivas Reformas Laborales.
No es casualidad que desde el mismo Gobierno se trate de enfrentar
a los “inmigrantes ilegales” que vienen a trabajar contra
los trabajadores españoles y los que tienen documentación
en regla: “Divide y reinarás”. De éste
enfrentamiento, solo las empresas son las que se benefician con
salarios a la baja, contratos basuras... Para que el Estado Español
sea “competitivo” usan y avivan el miedo al inmigrante,
echándole la culpa de los problemas que sufrimos todos los
trabajadores. Mientras los trabajadores inmigrantes no tienen derechos
políticos, sindicales ni laborales, son mano de obra semi
esclava y los trabajadores con documentación, en mejor situación
económica, cada vez pierden más derechos, salario...
El Monarca, nombrado por “el
generalísimo”, también intervino. En tres ocasiones
solicitó al Rey Mohamed VI ayuda para “bajar la presión
migratoria”. Rápidamente, se pusieron a trabajar. Usaron
los 40millones de € que la UE les da para “bajar la presión
migratoria”. El ministro de Comunicación de Marruecos,
Nabil Benabdallah “Confirmó el contacto telefónico
entre el rey Juan Carlos y el marroquí Mohamed VI, destinado
a la repatriación de 73 subsaharianos desde la Península
hasta Tánger”. Estas fueron las expulsiones ordenadas
por el Rey, y, encima, había seis personas que habían
realizado una petición de asilo. En síntesis, los
Derechos Humanos son sólo palabras.
Esto es tan así que primero
trasladaron a varios centenares de inmigrantes al desierto y los
dejaron sin más. Luego, ante el escándalo mundial,
se decidieron a enviar 3 autobuses, esposaron a todos y los llevaron,
sin darles de comer ni beber, a los límites de Marruecos
hacia el sur. Hoy por hoy todavía no se sabe cuál
será la suerte de estos inmigrantes, ni siquiera los periodistas
podían acceder.
Mientras tenemos la suerte de tener
un gobierno “progresista” “que nos defiende”,
no podemos dejar de mencionar la labor del Partido Popular. Rajoy,
el actual Secretario General, se dedicó a atacar al Rodríguez
Zapatero por timorato. En el diario El Mundo destacó que
entre las obligaciones de un Gobierno está la de "garantizar
la inviolabilidad de las fronteras".
Marruecos, el trabajo sucio.
Marruecos en todo momento juega un
rol complementario en lo que a inmigración se refiere (y
otros temas, también), aunque, a veces, se queje por el trabajo
duro que tiene. Durante estos graves acontecimientos Rabat ha realizado
todo el trabajo sucio que la Unión Europea le pide. De hecho,
cobra unas “comisiones” de 40millones de euros por sus
servicios.
En concepto, de secuestro y expulsión inhumanitaria y abandono
de varios centenares de inmigrantes en el desierto, en sus bases
militares o, simplemente, dejándolos del otro lado de la
frontera (que no sea con Europa). Además, tiene controlados
a los inmigrantes subsaharianos en los bosques, que no vayan a las
ciudades marroquíes. Y, como ha sucedido, tiene las fuerzas
de represión lo suficientemente preparadas para tirar a matar.
De esta manera tenemos una división de tareas: el Estado
Español y la Unión Europea, “democráticos”
por supuesto, los echan en avión y los reprimen con balas
de goma (no siempre son de goma). Y, Marruecos, financiado por las
primeras, hace el trabajo sucio que le encomendaron.
¿Y la Unión Europea?
¿Cómo resuelve éste
“progresista” el “problema” de Melilla y
Ceuta? Con el envío del Ejército a cuidar las fronteras
y expulsar a los inmigrantes y colocando una valla impasable (de
3 m, ahora tiene 6 y un mecanismo que impide pasar y quedan atrapados).
Al mismo tiempo, Zapatero pide ayudas a la Unión Europea
con el fondo especial de varios millones de euros que tienen para
defender sus fronteras de los inmigrantes (que tratan de conseguir
en el “primer mundo”, lo que no tienen en sus propios
países: trabajo). Tanto es así que en el diario El
Mundo pudimos leer las declaraciones del comisario de Justicia,
Libertad y Seguridad “Franco Frattini aseguró que lo
sucedido "es un poco triste", pero, admitió, "debo
comprender a Marruecos". "Ahora es el momento de ayudar
a Marruecos, no el tiempo de reprochar”
La Europa Fortaleza muestra su verdadera
cara. Los valores “democráticos” de los dirigentes
como el Ministro de Interior de Francia Nicolás Sarcosi o
en Inglaterra que son muy experimentados en vuelos charters de expulsión
de inmigrantes. La Unión Europea se blinda ante los inmigrantes,
sus fronteras son protegidas militarmente.
El mensaje es claro: te esperamos armados y listo para expulsarte;
y si eres capaz de pasar, te condenamos a trabajo esclavo, mal pagado
y sin derecho a nada. O, peor aún, vivir mendigando en las
calles con la posibilidad de elegir entre la prostitución
o robar.
Saqueo imperialista
Por otra parte, no debemos dejar de
señalar que los inmigrantes vienen de países empobrecidos
precisamente por la acción de los Gobiernos y multinacionales
europeas y estadounidenses en primer lugar. Gobiernos y dirigentes
de esto no dicen nada. El Estado Español aún conserva
enclaves como Ceuta y Melilla que pertenecen a Marruecos, Francia
bombardeó Costa de Marfil sin ningún escrúpulo....
África o América del Sur son regiones sumidas en la
pobreza, guerras civiles y conflictos étnicos financiados
por EEUU o las potencias Europeas. Por eso, los gobiernos de los
países como el Estado Español, Francia, Italia o Inglaterra
no pueden hablar de los inmigrantes como “gente que quiere
aprovecharse del primer mundo”, si son ellos mismos responsables
de la dominación económica con una Deuda Externa impagable,
con un intercambio comercial claramente desfavorable a los países
del mal llamado “tercer mundo” y con el saqueo que las
multinacionales de las potencias imperialistas llevan a cabo en
cada país.
Comisión de investigación
de inmigrantes y trabajadores
Los colectivos de inmigrantes, los
partidos de la izquierda, los sindicatos obreros (puesto que los
inmigrantes todos son trabajadores), los jóvenes antiglobalización
(que han sabido denunciar a la Europa fortaleza) y los estudiantes
debemos impulsar una amplia campaña de denuncia al Gobierno
de Zapatero con movilizaciones, recogidas de firmas, explicación
en todas las fábricas y lugares de estudio sobre la cuestión
de la inmigración. Exigirle la retirada inmediata del ejército
de la frontera y derribar la muralla de estas ciudades.
Hay que investigar cuanto antes todos
estos asesinatos en la frontera de Ceuta y Melilla, pero ésta
investigación no la puede realizar el responsable, es decir,
el Gobierno de Zapatero (como piden míseramente la dirección
de Izquierda Unida y otras fuerzas). Hay que luchar por una Comisión
de Investigación con plenos poderes integrada por los familiares
de los asesinados, representantes de colectivos inmigrantes, de
las organizaciones obreras y los mismos inmigrantes que estuvieron
en el cruce de la frontera.
Esta campaña debe denunciar
y pelear por anular la Ley de Extranjería vigente. En última
instancia, lo que el gobierno hace es aplicarla y punto. Esta Ley
es reaccionaria por completo. Por un lado el Gobierno dice que ningún
inmigrante puede entrar sin papeles, por el otro, la ley permite
que fuerzas represivas custodien las fronteras. Las organizaciones
obreras deberían organizar democráticamente la recepción
de inmigrantes con el dinero del Estado. Es mentira que no hay más
lugar en el Estado Español. Claro que hay más lugar.
Si dividimos las horas de trabajo entre todos , sin reducir el salario
lograremos el pleno empleo inmediatamente. Que la inmigración
sea financiada por los mismos que la provocan, es decir, las multinacionales
y los gobiernos.
Aunque debemos señalar que hasta
ahora los dirigentes de Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión
General del Trabajo (UGT) no han hecho nada más que declaraciones.
Con estos dirigentes nos será imposible imponer una respuesta
obrera. Ni tampoco los de Izquierda Unida, que participa de un pacto
implícito de gobierno con el PSOE. Las declaraciones de Llamazares
fueron lamentables: “El coordinador general de IU, Gaspar
Llamazares, pidió al jefe del Gobierno, José Luis
Rodríguez Zapatero, que "reconsidere" la decisión
de que el Ejército apoye en las tareas de control fronterizo
de Ceuta y a Melilla porque, si no, convertiría la respuesta
a la inmigración en un "problema de política
de Defensa".”
No al Estado Español Imperialista.
A la mayoría de los trabajadores
nativos dentro del Estado Español imperialista, las empresas
multinacionales les atacan con los salarios a la baja y más
precarización (sobre todo a las mujeres, los jóvenes
y los inmigrantes). Las empresas que llenan sus arcas en Latinoamérica,
Marruecos, China y otros países (Repsol-YPF, Telefónica,
BBVA, BSCH, Aigües de Barcelona, Gas Natural, por mencionar
solos unas pocas) son las mismas que en el Estado Español
precarizan a los jóvenes y las mujeres, dejan los peores
trabajos a los inmigrantes, bajan los salarios a los trabajadores.
Estas multinacionales junto a sus socios burgueses de cada país
donde operan son responsables de la pobreza extrema que hay en África
y otros países del mundo.
Un Estado Español imperialista
no beneficia a la mayoría de los trabajadores (españoles
o de fuera) solo sirve al saqueo descarado de las multinacionales
y agrandar sus ganancias. Así vemos a Iberia que en 2004
obtuvo la una ganancia enorme, sin embargo, le dice a los trabajadores
que debe recortar la plantilla y reducir salarios.
Porque tenemos un mismo enemigo común,
debemos iniciar la cooperación entre los trabajadores de
Estado Español y el resto de los países oprimidos
y explotados por la burguesía de nuestro país, para
acabar con la explotación del hombre por el hombre.
También hay que iniciar un proceso ordenado de devolución
de Melilla y Ceuta que no pertenecen al Estado Español. Hay
que devolver cuanto antes estas ciudades y aquellos ciudadanos que
quieran vivir en España que vayan al continente con la ayuda
del Estado.
Pero un Estado Español que coopere con los trabajadores de
los otros países del mundo, que no oprima a otros pueblos
no puede venir de un gobierno de las multinacionales y la burguesía.
Los “socialistas” del PSOE y el Partido Popular gobiernan
para los capitalistas. Solo un Estado Español Obrero, es
decir, revolucionario, puede cambiar radicalmente ésta situación.
Un Estado Español que sea de las luchas obreras como los
Astilleros de Izar puede frenar a las multinacionales, la ofensiva
neoliberal, y derribar la Unión Europea del Capital e iniciar
el proceso de revolución obrera y popular en todo el continente
europeo. Un Estado Español obrero que luche junto a los trabajadores
inmigrantes y los trabajadores de los países oprimidos por
la burguesía española para liberarnos del dominio
del capital.
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