El dinero de la EXPO para nuestras necesidades sociales.

Desde la llegada al poder en el Ayuntamiento de Zaragoza de la coalición PSOE-CHA en Mayo de 2003, el alivio e ilusión que se despertó en parte de los jóvenes y trabajadores de nuestra ciudad, se ha transformado en decepción y cabreo.

Desalojar al PP, fue un triunfo de la izquierda, mayoría en el consistorio, pero ésta hasta el momento se ha limitado a seguir con las mismas políticas que Atares y compañía, en vez de dar un giro social y de izquierdas que beneficiara a la mayoría de los zaragozanos.

La EXPO 2008 se lleva todo el dinero

El megaproyecto de la Expo 2008 parece que ocupa todas las preocupaciones del equipo de gobierno, y esto se traduce en una política de aumento de los impuestos (sobre todo los indirectos, es decir aquellos que pagamos todos por igual independientemente de nuestro nivel de renta; tasas de agua, basuras...), mientras el gasto social se va reduciendo de forma drástica.
Todo ello encaminado a una gran obra que en ningún caso resolverá los problemas cotidianos de nuestros barrios; falta de instalaciones deportivas adecuadas, guarderías públicas, mantenimiento idóneo de zonas verdes, viviendas públicas accesibles para los jóvenes, mejora de los autobuses para los barrios rurales y las noches de los fines de semana...
La Expo 2008 es un proyecto similar a otros del tipo el Forum de las Culturas 2004 de Barcelona, en el que se trasvasa dinero público a las constructoras que lo realizan, si bien sus obras no son ni mucho menos de interés general, aunque eso sí carísimas. Todos lo pagamos, el Ayuntamiento se endeuda por años (con lo que la precariedad de los servicios se irá agravando cuando haya que pagar la factura y sus intereses), y Zaragoza se queda con otra feria de muestras y congresos, pero con más deficiencias en los servicios públicos que antes de celebrarse el evento.

¿Qué se podría hacer con el dinero de la EXPO 2008?

La panacea que nos venden los constructores y especuladores del suelo, haciéndoles el coro los dirigentes de PSOE y CHA, es que va a traer empleo y desarrollo.
El empleo que traerá serán contratos temporales para los meses que dure, y en precario para las obras, como ya pasara en otras obras faraónicas como la Intermodal, que costó la vida a 4 trabajadores por las pésimas condiciones laborales.
En cuanto al desarrollo de la ciudad, está claro que Zaragoza necesita inversiones, pero no en más palacios de congresos o una fuente de 50 metros de agua, sino en guarderías públicas, buenos centros cívicos, mejorar nuestras casas de juventud y las instalaciones deportivas de los barrios, más colegios en zonas saturadas como el Actur, mejora del servicio de transporte público (especialmente en las zonas periféricas, y que lleguen autobuses a los polígonos industriales)...
Con los 800 millones de euros inicialmente presupuestados para la Expo, se podría rehabilitar Zaragoza al completo, dotándola de los servicios que hoy por hoy carece o los tiene en pésimo estado. Claro que esto quizá no reportaba los jugosos beneficios que la Expo traerá a los especuladores del suelo y constructores, principales impulsores del consorcio pro-Expo2008.

Los trabajadores y estudiantes pagamos el festín de los empresarios

Mientras el Ayuntamiento pretende gastarse semejante millonada se nos dice que hay que apretarse el cinturón. Las subidas de impuestos indirectos no paran, desde las tasas de servicios básicos como agua o basuras, hasta el IBI (lo que se paga por tener una casa) que subirá más de un 50%. Asimismo dentro de esta política de recaudación podemos ver a la Policía Municipal cada día más intransigente en lo que a multas se refiere, a la caza de coche mal aparcado (aunque sea de forma momentánea) o del que se salta un semáforo en ámbar.

Mientras se recauda cada vez más el ayuntamiento tiene la desfachatez de decirles a los trabajadores de los autobuses o las basuras que no hay dinero para sus demandas laborales (mejoras salariales y de condiciones de trabajo para no verse obligados a matarse a horas extra para llegar a fin de mes). Desde el SEI animamos a los trabajadores de TUZSA, FOCSA y al resto de empleados municipales, a reivindicar sus derechos, y nos solidarizaremos con todas las luchas que emprendan.

Al mismo tiempo los presupuestos avanzan en el recorte de gasto social.

Los centros cívicos y las casas de juventud tienen que suspender actividades, o como el de Miralbueno no pueden abrirse por falta de presupuesto.
Los colegios de primaria están saturados ante la falta de inversiones para abrir más aulas. La Escuela Municipal de Teatro sigue con un presupuesto exiguo que priva a los estudiantes de los medios más elementales e incluso mantienen el balcón del edificio en un pésimo estado, con el peligro que esto conlleva.

Los problemas de los institutos, son también en parte responsabilidad de la DGA (que podrá parte del dinero) , pero no podemos más que indignarnos cuando vemos que nuestro ayuntamiento despilfarra millones mientras la falta de profesorado de apoyo, de plazas en FP o algunos Bachilleratos (como el artístico), la saturación de las aulas, la falta de medios tecnológicos... son nuestra realidad cotidiana.

Un ejemplo de las deficiencias en educación es el barrio de Jesús, donde se carece de un centro público para los tramos de infantil y secundaria.

Asimismo las bibliotecas municipales mantienen sus horarios, sin adecuarse a las necesidades de los estudiantes que no pueden concentrarse en su casa.

Las operaciones especulativas encabezadas por el Ayuntamiento, con CHA a la cabeza de urbanismo, como la Romareda, Arco Sur... donde se vende suelo para construir viviendas de lujo ( a fin de ir recaudando parte de los 800 millones), no hacen más que encarecer todavía más el precio de la vivienda, haciéndola aún más inaccesible para los jóvenes y muchas familias trabajadoras.

Estas son algunas de las consecuencias de la política municipal pro-Expo, las que más nos afectan a los jóvenes y estudiantes. Conforme se acerque la fecha del 2008, si finalmente le dan la Expo a Zaragoza, la situación no va a parar de agravarse, pues las constructoras van a empezar a pasarnos las facturas a todos los zaragozanos.