El futuro del primer sindicato del Estado Español, tanto en afiliación como en representación
Ante el 8º Congreso de CCOO
Ricardo Jimeno .Secretario de FITEQA-Navarra CC.OO.

Los próximos 21 al 24 de Abril se va a celebrar el 8º Congreso del primer sindicato del Estado Español, tanto en afiliación como en representación. En este congreso, se debería discutir, la actuación tenida por Fidalgo y su Ejecutiva en los últimos cuatro años, así como la perspectiva de trabajo que se abre en el próximo futuro, con la nueva situación política que crea un gobierno del PSOE en la Moncloa.

Sin embargo, es muy posible que lo que trascienda en los medios de comunicación, no sean estas cuestiones, sino la confrontación interna que existe entre tres corrientes: la oficial de Fidalgo, el sector critico de Agustín Moreno y la nueva oposición de Rodolfo Benito. Estas corrientes desgraciadamente, no expresan nítidamente distintas posiciones de política sindical, ya que en todas ellas hay activistas sindicales honrados y que han dedicada gran parte de su vida a CC.OO. y a la defensa de los derechos de los trabajadores, pero mezclados con ellos, hay arribistas sin escrúpulos cuya intención es buscar una buena posición en la estructura sindical. El último en llegar son los «Rodolfistas» que rompieron con la mayoría de Fidalgo sin ninguna explicación ideológica y que se presentan o los presentan como vinculados al PSOE de Madrid. Es posible que sean lo grandes derrotados de este congreso. Después están los Críticos, que siempre han tenido una referencia política en el PC, con una trayectoria de trabajo interno en CC.OO. y que han tenido una gran oportunidad de aglutinar a importantes sectores de la afiliación que no les han gustado algunas cosas que ha hecho la dirección en estos últimos años. Sin embargo, lejos de aprovechar esta gran oportunidad, han dilapidado parte de su influencia, debido a los intentos de parte de ellos, de pactar con el sector de Rodolfo Benito, bajo la idea de «el enemigo de mi enemigo es mi amigo». Esta estrategia, les ha roto en varios pedazos, pues una gran parte de su base no ha entendido que pretendieran aliarse con el que ha sido Secretario de Organización Confederal y organizador de las mayores purgas sufridas por los críticos en los años anteriores.

Así las cosas, la mayoría de Jose Mª Fidalgo aparece como nítido ganador del congreso.

Mensajes contradictorios
Lo que debería discutirse en el congreso, son otras cosas. Estos últimos cuatro años, han sido los años de la Huelga General del 20 de Junio, de las movilizaciones contra la Guerra de Irak, las luchas contra el Decretazo, y las masivas movilizaciones sindicales europeas, de Barcelona, Oporto, etc. Pero también han sido de los acuerdos con el gobierno del PP, de los acuerdos sobre negociación colectiva con la CEOE y de la ruptura de la unidad de acción con UGT. Estos contrastes debieran hacernos reflexionar sobre la política sindical que lleva CC.OO. y sobre los mensajes contradictorios que damos a la clase obrera.

Un sindicato con casi un millón de trabajadores afiliados, es una fuerza social descomunal que debe dirigirse con ideas claras y decididas. No se puede aparecer un día sonriente firmando acuerdos con un gobierno profundamente reaccionario como ha sido el gobierno de Aznar, y meses después tener que convocar una Huelga General contra el mismo gobierno porque quiere quitarnos derechos esenciales. O la táctica inicial es errónea, o pensamos que la clase obrera es una marioneta que se puede manejar al antojo de unos dirigentes. Y si convocamos una Huelga General y la ganamos (hecho histórico), pero en el camino hemos dejado algunos ataques brutales, que no contestamos, como el control de las Bajas por Enfermedad por las Mutuas, o la contabilización para el seguro de desempleo, de los días de Baja cuando te despiden o se acaba el contrato, etc. Y gracias al vuelco electoral del 14 de Marzo, no nos hemos tenido que enfrentar a otros ataques, como la nueva Ley de Huelga, la reforma de la Contratación, o de la Negociación Colectiva, que el PP tenía preparadas. Desde CC.OO. no tenemos que hacer la «oposición política» que deberían haber hecho PSOE e IU, pero tampoco le deberíamos haber hecho la campaña de imagen de «marchamo democrático» que siempre ha buscado el PP cuando firmaba acuerdos con CC.OO. y UGT.

Los sindicatos hacemos sindicalismo y defendemos a los trabajadores, tanto con gobiernos de derechas como con gobiernos de izquierdas, ya que no podemos olvidar que seguimos en un sistema económico capitalista, pero hemos cometido un gran error, apareciendo en algunas ocasiones demasiado cerca del gobierno del PP. También nos ha perjudicado la dependencia de una parte importante de nuestra estructura de la financiación pública. Ya que como dice el refrán «quien paga a el flautista, elige la melodía». Es necesario acometer una profunda reestructuración de los recursos sindicales para utilizarlos de manera más eficaz, evitando derroches innecesarios y ser menos dependientes de las subvenciones y más dependientes de las cuotas de los trabajadores.

Debates decisivos
Por otra parte hay debates decisivos, que deberían haber estado en el eje del debate congresual. La contestación a la deslocalización de las multinacionales. La selva laboral que se ha creado alrededor de la ETTs, Subcontratas, Empresas de Servicios. La sobre-explotación de los trabajadores inmigrantes. Las dobles y triples escalas salariales, que afectan a jóvenes y mujeres. El salario diferido, en forma del deterioro de los servicios públicos, como la sanidad, la enseñanza, el transporte. Todos estos temas que interesan a la mayoría de los trabajadores, o no se discuten, o quedan enterrados en gruesas ponencias que casi nadie lee. Porque otro de los problemas que acucian a la vida sindical, es la falta de participación de más afiliados, de más jóvenes y mujeres en la vida interna del sindicato. Una estructura sindical, donde abundan más los despachos cerrados, que los espacios abiertos a la afiliación , esta dificultando la necesaria renovación de todo el aparato sindical que debe dirigir CC.OO. en los próximo cuatro años.

Esperemos que este congreso y la nueva realidad política, ayuden a mejorar las cosas. La clase obrera española, así lo demanda y así lo necesita.