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Latinoamérica:
El despertar de la lucha de clases
Introducción
Las convulsiones sociales que se están viviendo
en Latinoamérica, se han desarrollado de manera desigual,
en los diferentes escenarios, en general las desigualdades, el hambre,
y el desamparo, están presentes en todos los países
latinoamericanos, producto del imperialismo y del liberalismo económico,
que han ido de la mano, drenando la riqueza natural y la fuerza
de trabajo del continente, a sus países de origen. Pero este
desarrollo desigual, tanto de las burguesías y los terratenientes
de los diferentes países de Sudamérica, como del movimiento
obrero-campesino, nos tiene que llevar a un análisis exhaustivo.
Para ello y por la complejidad del tema a tratar y
lo difícil que es acercarse al movimiento obrero de un continente
tan lejano, intentaremos que este documento sea lo más próximo
a la realidad y objetivo posible, me centraré en unos cuantos
escenarios significativos, de los lugares donde las luchas han sido
mas fuertes o peculiares.
Las consecuencias de las diferentes políticas planteadas
por las fuerzas de izquierdas, en numerosos casos en el poder por
el empuje y la confianza de las masas, la imposibilidad de solucionar
los problemas económicos y sociales en el marco del capitalismo
y la falta de una alternativa revolucionaria que plantee soluciones
al hambre y a la desigualdad, encierran al continente en una constante
contradicción, que mantiene a sus pueblos empeñados
bajo el yugo del imperialismo más brutal.
Problemática
La caída del muro supuso, la desaparición
de la única alternativa viva al capitalismo, las organizaciones
políticas y los partidos de izquierdas se quedaron sin alternativa
y no supieron reaccionar a tiempo, su apoyo incondicional al estalinismo,
asumiendo que él mismo, y sus métodos, eran la única
forma de socialismo posible, sin percatarse si quiera, de que era
una degeneración aberrante de lo que supuso el espíritu
del octubre rojo, les impidió prever la caída a la
“derecha” de éste, y esto supuso, para todos
ellos la perdida de un referente, que nunca debió haber sido,
lo que ocasionó en la mayoría de sus dirigentes, la
total convicción de que el capitalismo es la única
forma posible de sistema, o por lo menos la menos “mala”
asumiendo la mayoría de las organizaciones el papel de la
socialdemocracia, que ni siquiera mantiene el objetivo final, sino
que ahora se conforma con “humanizar el Capitalismo”,
ellos mismos se atan de manos, y se ponen al servicio de la burguesía
y los terratenientes, internamente en los países, en los
que está mas desarrollada y externamente en los casos en
que se encuentra medianamente desarrollada y depende por completo
de las políticas económicas internacionales, en la
mayoría de los casos las clases dominantes de Latinoamérica
son “dominantes hacia adentro dominadas desde fuera”.
En cualquier caso, las desigualdades y el hambre son producto de
la evolución del capitalismo, en países que se encuentran
en estado de desarrollo, Si las multinacionales extrajeras no reinvierten
en los países explotados por ellas mismas, y por otro lado,
la burguesía de muchos de estos países es tan débil
que es incapaz de generar riqueza y reinvertir en los en los mismos.
No se genera riqueza en el país, ni se mejoraran las condiciones
de vida de la mayoría de la sociedad, sino que se incrementa
la pobreza, que se extiende con como una plaga imparable.
Un proceso revolucionario vivo
Por eso tratar de analizar los procesos revolucionarios
que se están sucediendo en Latinoamérica, está
completamente ligado a la introducción y el evolución
del neoliberalismo, en zonas donde el desarrollo de su economía
resultó demasiado frágil, para que la evolución
industrial siguiera sus pasos naturales, generando riqueza y bienestar,
algo que no ha sucedido ni siquiera en pequeña medida en
algunas de las zonas.
Hay que tener en cuenta, la excepcionalidad histórica
que presenta Latinoamérica, sobre todo a partir de la década
de los 80, donde nos encontramos con economías, como señalaba
en párrafos anteriores, frágiles, con clases dominantes
dependientes del exterior, y el factor más importante, una
clase obrera y campesina completamente desarrollada con un nivel
de conciencia muy alto, capaz de derribar dictaduras militares y
que por diferentes factores deciden confiar en la democracia burguesa
como solución a la pobreza y la muerte de sus gentes.
Ahora después de más de dos décadas,
el capitalismo de la mano de la democracia burguesa, ha demostrado
que no tiene la solución a los problemas, sino que los ha
ido agravando, que la pobreza con todo lo que ella misma acarrea
crece imparable como un cáncer y ahora es cuando sectores
del movimiento obrero-campesino, muchos de los cuales dieron su
consentimiento al capital en el pasado, empiezan a sacar conclusiones,
la primera, que es imposible solucionar los problemas del reparto
de riqueza bajo el sistema capitalista, y a partir de ahí
trataremos de analizar los diferentes procesos.
¿Que supone Latino América para
el imperialismo?
“Históricamente, una de las razones
principales de los Estados Unidos para invertir en el exterior es
el desarrollo de recursos naturales, particularmente minerales y
, más especialmente, petróleo. Es perfectamente obvio
que los incentivos de este tipo de inversiones no pueden menos que
incrementarse. Nuestras necesidades de materias primas están
en constante aumento a medida que la población se expande
y el nivel de vida sube. Al mismo tiempo nuestros recursos domésticos
se agotan…” palabras del presidente de la cámara
internacional del EEUU, Bruselas, 1959
La dependencia de los EEUU sobre recursos naturales
externos-sobre todo minerales, petróleo y sus derivados-,
no es algo que nos suene a chino, en numerosas ocasiones hemos oído
que Latino América es el granero de los EEUU, esta es la
principal de las causas de la situación del continente. Desde
los tiempos más “remotos”, queda constatada la
necesidad de minerales como la bauxita, escasa en los EEUU, y que
por otra parte es indispensable para la fabricación de aluminio,
con el que por ejemplo se fabrican aviones, o el níquel,
o el cromo, con los que no cuentan en su subsuelo, y con los que
se han estado fabricando los motores de retropropulsión…,
por otra parte la gestión del oro negro y el gas natural,
que alberga nuestro desdichado continente, ha sido y será
el punto de mira, no solo de los EEUU, sino de las transnacionales
petrolíferas, que llevan operando en el continente a grandes
rasgos desde la introducción del neoliberalismo en la década
de los 80.
Desde que terminó la segunda guerra mundial
se produjo un retroceso de las inversiones europeas, en beneficio
de la de los EEUU, desde este momento se toma una nueva dirección
de las mismas. Se han ido perdiendo año tras año los
capitales invertidos a los servicios públicos y también
en la minería, soportando al mismo tiempo un aumento gravísimo
de las inversiones petroleras y en la industria manufacturera.
Las grandes corporaciones sólo necesitan ofrecer
unas cuantas migajas a los gobiernos de turno, para traspasar las
fronteras de los países Latinoamericanos, así se apoderan
descaradamente de los procesos internos de industrialización,
en muchos casos han aniquilado y aniquilarán mientras puedan
las fabricas nacionales, ya que el dinamismo de la industria Norte
Americana es mayor que el de la industria Latino Americana, de esta
forma obtienen, pues, el control de los sectores clave de la industria
local.
Esta cara despiadada del imperialismo no hace más
prósperas a sus “colonias”, aunque si enriquece
a los de siempre, concentra el capital cada vez en menos manos,
se apropia del mercado interno y de los sectores claves del aparato
productivo, en la práctica controla la economía de
los países Latinoamericanos, monopolizan el progreso y ellos
deciden su rumbo, incluso del comercio exterior, no sólo
han desnacionalizado la industria, sino que también las ganancias.
Mientras tanto estos países y con ellos sus pueblos, se hipotecan
endeudándose cada vez más con los organismos internacionales
de crédito como el FMI, lo que incide aún más
en el problema, propagando más y más la pobreza, y
con ella las desigualdades sociales, bajando los salarios ya de
por sí de miseria, y subiendo los impuestos sobre los mismos,
en muchos de los casos para subsanar estas deudas, todo esto en
lugar de aliviar las tensiones sociales las agudiza y estas tensiones
sociales cada vez más evidentes han evolucionado de forma
diferente los distintos escenarios dependiendo en muchos de los
casos de las diferentes tradiciones políticas de las organizaciones
de clase de los mismos.
Podemos afirmar con contundencia, pues, que la industrialización
de Latino América se identifica cada vez menos con el progreso
y con la liberación nacional. “la libertad de comercio
arrasó a la industria nacional recién nacida. El siglo
XX no engendró una burguesía industrial fuerte y creadora
que fuera capaz de reemprender la tarea y llevarla hasta sus últimas
consecuencias. Todas las tentativas se quedaron a mitad de camino.
A la burguesía industrial de América Latina le ocurrió
lo mismo que a los enanos. Llegó a la decrepitud sin haber
crecido.
Sobre la XIII Cumbre Iberoamericana
En esta cumbre los presidentes y Jefes de Estado de
Latino América, el Estado Español y Portugal, junto
al Rey como jefe del Estado Español, vuelven a prometer terminar
con la pobreza y con la exclusión social, puesto que ellos
mismos llegan a la conclusión de que “su” democracia
burguesa, se encuentra en peligro, debido al creciente malestar,
que genera brotes de revueltas sociales que se extienden como el
fuego con la pólvora.
En torno al endeudamiento externo y con una falsedad que se ha repetido
siempre en todas las cumbres, dicen que pretenden solucionar lo
que se ha convertido otra vez en un gran problema regional, los
Jefes de Estado y de Gobierno demandaron una actitud diferente de
los organismos internacionales y ratificaron su predisposición
para resolverla, siempre dentro del marco que establezca el FMI
y todos sus filiales claro está, dicen de también
que pretenden hacerlo de manera efectiva, justa y duradera, buscando
que los planes de ajuste económico preserven los principios
de equidad y justicia social, así como la lucha contra pobreza,
el hambre y la desocupación. Otra gran transformación,
que sin embargo depende de los organismos dependientes de Washington.
"A los efectos de aliviar el peso de la deuda a través
de las negociaciones e iniciativas multilaterales, instamos al Fondo
Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Banco Interamericano
de Desarrollo a que intensifiquen los mecanismos de prevención
y resolución de las crisis financieras por las que atraviesan
determinadas economías latinoamericanas, evaluando, en cada
caso y con los países afectados, fórmulas para aliviar
cargas insostenibles de la deuda, preservando los principios de
responsabilidad mutua, de equidad, de combate a la exclusión
y, en especial, promoviendo el fortalecimiento de la gobernabilidad
de las democracia", dice el pronunciamiento.
Su Declaración establece de forma hipócrita, además,
que los países iberoamericanos reconocen la urgente necesidad
de aplicar políticas públicas dirigidas a disminuir
la pobreza e incrementar el grado de participación ciudadana
de todos los sectores excluidos de la población en el diseño
de las políticas sociales, la toma de decisiones y el control
y la fiscalización sobre los recursos financieros destinados
a dar cumplimiento a estas políticas, de manera que sean
ellos los actores de su propio y pleno desarrollo. "Así
podremos propiciar su acceso a la tierra, a las fuentes de trabajo,
a una mejor calidad de vida, a la educación, la salud, la
vivienda y otros servicios básicos", señala el
documento.
Los países iberoamericanos, dicen sus dirigentes, que tienen
la intención de impulsar todas las acciones necesarias para
disminuir las elevadas tasas de desocupación que castigan
a nuestras sociedades, generando condiciones propicias para el desarrollo
de los negocios y la inversión productiva y mediante programas
de capacitación y de generación de empleo que permitan
insertar a los desempleados, en las actividades productivas, señala
el documento pleno de ideas sugerentes como todos aquellos que emanaron
de las 12 cumbres anteriores y que quedaron en la simple y estéril
retórica.
Nos encontramos pues, con que están decididos a acabar con
la pobreza en Latinoamérica, a través de políticas
desarrolladas por el estado, en las que participarían todos
los sectores. Todo esto es imposible de plantear sin cuestionar,
la política de libre mercado y la cuestión de la propiedad
de la tierra, que inciden marcando la desigualdad de clase, y con
ello las diferencias sociales, y son en mayor mediada el factor
fundamental de la crisis. Sin plantearse siquiera estas cuestiones
sucede lo que viene sucediendo años atrás, los problemas
se agravan y no hay soluciones, puesto que las soluciones no se
encuentran dentro del marco del capital que estos dirigentes “con
tan buenas intenciones” no están dispuestos a abandonar,
ya que ellos mismos forman parte de los representantes, los cabecillas
y defensores del sistema capitalista y de la burguesía que
lo sustenta.
El ALCA (apartado
que se entregara con proximamente)
Brasil desigualdad social y miseria
Brasil es el país más grande y también
la primera economía de Latinoamérica, así como
el tercero más poderoso de todo el continente, pero cuenta
con unos alarmantes niveles de pobreza, que mantienen a su pueblo
en más absoluta de las miserias. Las masas dieron la victoria
a un partido obrero que prometió acabar con la pobreza y
las mismas masas que otorgaron la victoria a Lula no le han otorgado
el poder por que sí, no fue un voto en blanco, sino que depositaron
su confianza para que el nuevo gobierno comenzara a practicar profundos
cambios que desembocaran en una verdadera transformación
social.
Hace ya dos años de las elecciones presidenciales
del 2002 en las que Luis Ignacio, Da Silva, Lula, un mecánico
tornero, tuvo una victoria aplastante con 55 millones de votos que
otorgan su confianza al nuevo presidente, la primera vez que un
partido de trabajadores ganaba las elecciones en Brasil, no sólo
se trataba de una gran esperanza para las masas empobrecidas , sino
que también se creaban nuevas expectativas para la izquierda
en todo el mundo, los ojos de todas las organizaciones de clase,
tanto proletarias como de carácter burgués se posaban
en este hombre, un simple obrero, y uno de los fundadores del PT
en el año 80 a la cabeza de un país que tiene 170
millones de habitantes.
¿Cómo surgió el PT?
La victoria del PT es el resultado,
pues, de las luchas de trabajadores y campesinos, lucha que tiene
su origen durante la dictadura militar en los 70, una dictadura
que duró 20 años (desde 1964-1985) y que coincidió
con el periodo de mayor crecimiento económico. El PIB del
Brasil creció 18,2% entre 1965-1975 anualmente, esto se traduce
en un acelerado proceso de industrialización y urbanización,
al mismo tiempo que se configuraba una nueva y combativa clase trabajadora
alrededor de las grandes urbes. El movimiento sindical fue articulándose
de manera independiente, frente a los sindicatos que controlaba
la dictadura, y es cuando se forma la Central Única de Trabajadores,
liderada por dirigentes como Lula. La oleada de movilizaciones dejó
al régimen militar bastante tocado, en ese momento fue cuando
la burguesía comienza a planear y a realizar un proceso de
transición, con el que instaurar una “salvadora”,
según ellos, democracia burguesa. Unos años mas tarde
y en medio de un gran proceso de movilizaciones nace el PT (Partido
de los Trabajadores) que no será legalizado hasta el 1982.
El pueblo brasileño es testigo y a la vez artífice
desde los últimos coletazos de la dictadura militar, de un
proceso lógico de lucha, los trabajadores llegan a la conclusión
a través de la experiencia de la misma, de que necesitan
una organización política, de ellos y para ellos,
en la cual la burguesía no tome partido, entonces es cuando
nace el PT, como una organización de masas.
Crecen las desigualdades
La primera victoria del PT se produce mucho después
de su formación 23 años exactamente, después
de esos 22 años la democracia burguesa no ha mejorado la
situación del pueblo brasileño, ni tampoco ha mejorado
en absoluto las condiciones de vida de la mayoría de la sociedad,
el hambre, la mísera, la desesperación, es algo presente
y progresivo en las calles de un país que resulta ser la
tercera potencia del continente Americano. Al contrario, las desigualdades
crecen sin cesar. La mayor parte del beneficio del crecimiento económico
se las quedan las multinacionales y una pequeña capa de la
población brasileña que son los grandes propietarios.
El 1% de la población, poco más de millón y
medio de personas, se apropian del 20% de las rentas y del 54% de
la riqueza (patrimonio). En el otro polo social hay hoy 64 millones
de pobres, a los que debemos sumar 60 millones de personas que malviven
por debajo del índice oficial de pobreza (con menos de 0,7
euros al día). Es decir, por un lado 1 millón de personas
que pertenecen a familias ricas, y en el otro, 125 millones de pobres.
No es de extrañar que el eje de la campaña electoral
de Lula fuera acabar con la pobreza.
Un ejemplo concreto de la terrible desigualdad social que preside
la estructura social de Brasil es la propiedad agrícola.
Según la FAO y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo
(PNUD), Brasil figura como el segundo país del mundo con
una estructura de propiedad agraria más desigual. 2.000 latifundistas
ocupan 56 millones de hectáreas. Hay 360 millones de hectáreas
aptas para la agricultura pero sólo se cultivan el 14% (que
son al 100% de los latifundistas).
"Cecilio do Rego Almeida es el dueño de 7 millones de
hectáreas en la región selvática de Pará,
un territorio equivalente a Holanda y Bélgica juntas"
(EP. 2.1.03).
517 latifundistas poseen propiedades que superan en extensión
a la Unión Europea.
Mientras en un lado de la estructura se da esta tremenda concentración
de la propiedad, enfrente, en el otro lado, 20 millones de personas
forman parte de 4,5 millones de familias campesinas que no poseen
ni un metro de tierra. Son los jornaleros, cuando no esclavos que
no pueden ni salir de las Haciendas en las que trabajan vigiladas
por ejércitos privados de los latifundistas. En Brasil tenemos
un ejemplo vivo de la teoría del desarrollo desigual y combinado.
Dentro de sus fronteras conviven distintos modos de producción,
desde la industria más moderna, el latifundismo feudal, o
el tribalismo amazónico, aunque todos cada día más
dominados por el sistema de producción y distribución
capitalista. Pero esa convivencia da lugar a tremendas contradicciones
que el sistema dominante es incapaz de superar, basándose
para sobrevivir en una alianza con los sectores más reaccionarios
de los terratenientes y con las multinacionales que en vez de reducir
las diferencias sociales las agranda cada vez más.
La multinacionales controlan el 62% del Comercio Exterior de Brasil.
Así mismo controlan el 82% del comercio marítimo,
el 80% de la industria farmacéutica, el 90% del cemento y
el 100% de la importante industria automotriz (mencionando sólo
algunos ámbitos de la economía).
La Deuda Externa es una losa para la economía brasileña.
Ha alcanzado los 235.000 millones de dólares y, aunque sólo
el 44% pertenece a las administraciones públicas, se lleva
la parte del león del presupuesto estatal.
La extrema concentración de los grandes medios de producción
y de la riqueza en pocas manos se ha agudizado, aún más,
en los últimos años debido a la política neoliberal
aplicada por los gobiernos burgueses brasileños que han privatizado
la mayor parte de los recursos estatales.
Todos estos factores han determinado que la burguesía nacional
brasileña haya sido incapaz de llevar adelante sus tareas
históricas como clase: La reforma agraria, el desarrollo
equilibrado de la industria y de la economía nacional, acabar
con el hambre y las enfermedades endémicas, o el desarrollo
de los derechos democráticos de toda la población,
terreno en el que sólo han dado algunos pasos y ha sido forzados
por la presión de los movimientos de base organizados.
De hecho el crecimiento de la economía ha perdido fuelle.
En la década que va de 1975 a 1985 la economía creció
a un ritmo anual que era la mitad que la década anterior.
El año pasado el PIB creció apenas un 1,5% y la previsión
para este nuevo año es del 1,8%.
A este ritmo los problemas se acumulan y no se resuelven. El desempleo
ha alcanzado cotas desconocidas en este país. En el área
de Sao Paulo, que cuenta con más del 40% de la población
activa industrial, el paro ha superado el 20%. Los salarios pierden
poder adquisitivo a marchas forzadas con una inflación oficial
anual del 11% (tanto en 2002 como en la previsión para 2003).
Y una prueba de que la tendencia no es hacia la superación
de las desigualdades, sino que por el contrario va a más,
la tenemos en que en la región de Sao Paulo la proporción
de pobres se incrementó del 26,9% en 1995 al 39% en 1999,
lo que representa un aumento del 45% en cuatro años.
En definitiva, es la crisis del sistema burgués en Brasil
es lo que constituye la base objetiva de su crisis política
y lo que le llevo a perder las últimas elecciones y le dio
el poder en teoría a la clase obrera.
Brasil sigue esperando el cambio
Pero que hace Lula para paliar el hambre y la desigualdad
en Brasil, ¿ha practicado una política que tienda
puentes hacia la transformación socialista de la sociedad?,
¿ha dado el control del los órganos de poder a la
clase obrera?, ¿camina hacia la planificación de la
economía? O quizá, ¿ha comenzado a nacionalizar
y repartir la tierra?, ¿ha endurecido a caso la situación
para las multinacionales que operan en Brasil?, ¿se ha negado
a pagar la deuda externa?, algo de todo esto esperábamos
de un partido de clase que toma el poder, con la confianza y el
apoyo de gran parte de la población, población que
le pedía a gritos un cambio, que les permitiera el desarrollo
progresivo del país y la mejora en las condiciones de vida.
Aunque Lula parece haberse dado un golpe en la cabeza nada mas tomar
el poder. Pues la respuesta a todas esas preguntas nos la ha ido
dando el señoriíto tornero, con todas y cada una de
las direcciones que ha ido tomando, empezando ya por la formación
de un gobierno mas bien de carácter burgués que otra
cosa Es un gobierno heterogéneo en el que participan desde
cantantes famosos como Gilberto Gil hasta un presidente de un gran
banco. Se podría dividir a los 28 ministerios en cuatro sectores.
-El primero es el de los empresarios, a lo que se les ha encargado
totalmente de la economía. Por ejemplo, el Ministro de Desarrollo,
Industria y Comercio es Luiz Fernando Furlán. Este hombre
es el Vicepresidente de la patronal de Sao Paulo, el Presidente
del gigante alimentario Sadia, Consejero de Telefónica hasta
que ha sido nombrado ministro y amigo personal del anterior Presidente
de Brasil, Cardoso. Otro ejemplo: la presidencia del Banco Central
que, aunque no es un ministerio, es un cargo clave para la economía,
la ocupa Henrique Meirelles. Entre 1974 y 1996 fue el presidente
de la multinacional financiera BankBoston en Brasil, y desde 1996
al 2001 fue el presidente mundial de la institución. Para
el Ministerio de Agricultura ha sido nombrado Roberto Rodríguez,
representante del sector de grandes propietarios del campo que tienen
entre 500 y 1.000 hectáreas, el sector productivo ligado
a la industria agropecuaria y al sector de la exportación.
-El segundo sector es el llamado de los "profesionales".
Altos cargos burgueses que se encargan de tres carteras claves para
el mantenimiento del aparato del Estado burgués: Defensa,
Asuntos Exteriores y Justicia.
-En tercer lugar los dirigentes del PT que apechugan con todo el
apartado social.
-Y en cuarto lugar, los aliados del PT en la liza electoral que
reciben cargos menores excepto el Ministerio de Transportes.
Tras analizar su composición no se puede decir con propiedad
que el Gobierno de Lula sea un gobierno del PT. Parece más
bien una alianza con un sector nacionalista de la burguesía
brasileña que quiere un Brasil fuerte. Una alianza a través
de la cual se reservan lo fundamental para ellos, como siempre;
el control directo de los recursos y del aparato del Estado. ¿Esos
ministros empresarios o banqueros van a defender los intereses de
los trabajadores? ¿Van a acabar con el paro o el trabajo
precario que afecta a 13 millones de personas? ¿El gran propietario
agrícola va a llevar a cabo la Reforma Agraria y dar tierras
a los 20 millones de campesinos sin ellas? ¿El ministro de
Justicia va a acabar con la corrupción o va a asegurarse
de que no se utiliza esa estructura para pedir cuentas a los empresarios
y altos cargos que han campado a sus anchas hasta la fecha?
Uno de los maravillosos planes para acabar con el hambre en Brasil
es la implantación del ALCA (Área de Libre Comercio
de las Américas) a partir de enero del 2005, algo que supone
más bien una amenaza a la débil soberanía de
los países de América Latina , y que si fuera implantado,
convertirá a Brasil en una colonia más de EE.UU.,
causando más privatización, hambre y paro. Con este
tipo de medidas pretende el señor presidente del Brasil acabar
con la situación de necesidad inmediata que sufren en estos
momentos las masas, pasando por el ALCA y sin separarse ni un ápice
de la línea marcada por el FMI en el llamado Consenso de
Washington II, lo que planea Lula es un aumento del “superávit
primario”, el pago de la deuda externa, ir dando independencia
al Banco Central en el que esta a la cabeza Meirelles, un expresidente
del Bank of Boston, estos pasos son una muestra de cual ha sido
el rumbo elegido por el gobierno de Lula, el de perrito faldero
del la burguesía tanto nacional como internacional. No tiene
ninguna intención de hacer una política revolucionaria,
eso ya lo teníamos claro, pero es que ni tan siquiera se
ha desenmascarado poco a poco, como aquí paso en el 82 con
Felipe González, ahora el ritmo de los acontecimientos es
mucho mas acelerado y eso por un lado nos ha dejado ver pronto como
Lula se desmarca de la lucha por el socialismo y se pone del lado
del capital mucho antes de lo esperado, capital que esta arruinando
la vida de millones de trabajadores y campesinos en Brasil.
Pero el gobierno de Lula no es el Partido de los Trabajadores
dentro del partido sí hay cuadros revolucionarios que estaban
y están dispuestos a emprender la labor de transformación
que necesita el país, ahora estos cuadros se han posicionado
frente al traidor Lula, y posiblemente haya una escisión
en el partido, o quizás se queden simplemente en una corriente
dentro del mismo, cosa poco probable puesto que no es lo mismo,
que un conjunto de compañeros formen parte de un partido
en el que tienes diferencias políticas subsanables a través
del debate, que seguir formando parte de aquel que después
de tomar el poder, vende y traiciona a su pueblo, por otro lado
tampoco le conviene a la otra parte (la traidora), que existan este
tipo de elementos desestabilizadores, con lo cual si no se van,
posiblemente asistamos a una expulsión en bloque de todos
aquellos que se están posicionando contra la dirección
del partido y las actuaciones del gobierno que ellos presiden. Sea
como sea en estos momentos la función de la oposición
a Lula tiene que encaminarse por la labor de la agitación
en la calle, hay que pedirle a Lula que deje el camino de colaboración
de clases y que empiece a practicar una política revolucionaria.
Para que esto suceda la presión de las masas es lo único
que puede hacer que Lula cambie sus posiciones, aunque tampoco podemos
perder de vista que en otros lugares en Latinoamérica la
clase obrera esta en lucha, producto también, como ya se
ha dicho antes en este documento, de la introducción del
neoliberalismo mas brutal, aquel que lejos de invertir en los lugares
explotados drena su riqueza a los países de origen de las
multinacionales correspondientes, dejando a los pueblos en la mas
absoluta de las miserias. Un proceso revolucionario en estos países,
que produjera un cambio en los mismos, podría hacer que Lula,
con la presión de las masas mucho mas reafirmadas con la
lucha en otros lugares, tuviera que comenzar a ceder y dar un giro
a la izquierda, empezando por renunciar al pago de la deuda externa
y continuando con la nacionalización de la tierra, de la
banca, de la industria…Desde aquí lo único que
podemos hacer es seguir de cerca los acontecimientos y tratar de
analizarlos a través del debate, de manera que no nos pillara
por sorpresa una posible oleada de revoluciones en Latinoamérica.
Tomar nota de cómo se desarrollan, pues, los acontecimientos
es vital para posicionarnos desde aquí y unificar la lucha
de la clase obrera a nivel internacional.
Bolivia: ¿Un diamante en bruto?
Los último acontecimientos en Bolivia, la sitúan como
uno de los escenarios que presenta las mejores condiciones para
que la mayoría de la sociedad, con el proletariado al frente,
tomen el poder de manera consciente, “para si mismas”,
sentando, así, las bases necesarias para la transformación
socialista de la sociedad
La introducción del neoliberalismo en el 83,
ha dejado al pueblo boliviano contra las cuerdas de la pobreza,
la situación llega al limite, el socialismo se convierte
en una “necesidad inmediata” para sobrevivir.
Los grandísimos beneficios que aporta el negocio
del gas en Bolivia van a parar a las grandes petroleras directamente,
uno de los factores fundamentales, ha sido la capitalización
del la empresa estatal YPFB, y una reclasificación tributaria
de los campos.
Las grandes rebajas han comenzado, Así se esfuman los millones
de Bolivia
Unos cuantos ejemplos, en los últimos 20 años
de exportación de gas a Brasil, se alcanzaran 7320 millones
de dólares, en total, de los que irán a parar al estado
Boliviano en ingresos fiscales 1565(datos ofrecidos por el Viceministro
de Energía e Hidrocarburos de Bolivia).
Anualmente, la exportación de hidrocarburos
alcanzara un ingreso total de 366,4 millones de dólares,
de los que el estado boliviano recibirá únicamente
78,2, con una simple regla de tres llegamos a la conclusión,
de que por cada 5 dólares obtenidos del negocio del gas,
(conjugación de las materias primas naturales y la fuerza
del trabajo en Bolivia mas el Capital) las petrolíferas se
quedan 4 y el estado boliviano recibe 1 , ¿Equitativo?
Las grandes diferencias entre los grandes beneficios
que obtienen las petroleras y las migajas que recoge el estado boliviano,
se han ido agravando desde noviembre del 96, gracias a las grandes
rebajas de impuestos concedidas a las “magnas” del petróleo,
que han supuesto un lastre para la evolución favorable y
la obtención de beneficios adecuados para la explotación
de las reservas no renovables de gas natural, un hidrocarburo no
contaminante y con una creciente demanda externa. Estas grandes
rebajas harán perder a las arcas del estado boliviano en
los próximos 10 años alrededor de 3152 millones de
dólares
Ellos son los Dueños y Señores
del gas
El valor actual de las reservas petrolíferas
es de 80.M de dólares, el propietario del gas mientras se
mantenga en el subsuelo boliviano es el estado boliviano, pero en
la practica el control absoluto parte definitivamente de las petroleras,
tanto de la explotación como el de la producción o
el de la comercialización en los mercados internos y externo.
Las transnacionales se encargan directamente del control de la extracción,
el transporte, para su comercialización, y así obtener
el resultado sustancioso de la venta. De esta manera “el dueño
real del gas es, finalmente aquel, que disfruta de los beneficios
y no el que teóricamente aparece como tal en la letra muerta
de la carta magna”, declaraciones del exrector universitario
y economista de izquierdas Pablo Ramos.
EMPRESAS % RESERVAS
Petrobras 33 %
Total 23 %
Maxus / Repsol 21%
Andina / Repsol YPF 9 %
Chaco / Amoco / British Petroleras 6 %
Otras 8 %
El dominio de las petroleras extranjeras fue posible
cuando se privatizo la empresa estatal {YPFB}, enlazado con la aprobación
de la Ley de Hidrocarburos de 1996, que aprobaba la total liberalización
de los hidrocarburos con bajísimos niveles tributarios.
Lo que esta ocurriendo en la practica es que el gobierno
en Bolivia regala la propiedad de estas reservas a intereses privados,
y así regala también la posibilidad de salir del atraso
económico y de la marginalidad. Si el estado boliviano fuera
propietario real, y gestionase directamente los beneficios, que
este da, superaría con amplitud los graves problemas económicos,
en los que esta sumido el país, puesto que el valor total
de las reservas de gas en Bolivia multiplica por 16 el valor total
de la deuda externa y supera la inversión publica anual en
mas de 130 veces.
La situación actual supera con creces a las direcciones de
las organizaciones de izquierdas:
Hay que tener en cuenta que Bolivia es uno de los
países mas pobres de Latinoamérica, presenta una economía
capitalista atrasada, donde coexisten precarias y rudimentarias
formas de producción, con enclaves de modernidad y desarrollo,
en el que las tensiones sociales han llagado hasta tal punto, que
han vuelto a arrancar del sofá presidencial a la ultima marioneta
de las transnacionales petrolíferas, que actúan en
el país.
Con una economía frágil sigue anclada
en siglos pasados, exportando materias primas que constantemente
se van desvalorizando. Depende en gran medida de la financiación
externa y presenta grades carencias en infraestructuras y dotación
de servicios, esto agrava su marginalidad y esterilizando así
sus posibilidades de desarrollo.
Desde 1985, cuando se introdujo el modelo neoliberal, se encuentra
inmersa en una economía de libre mercado, esto hace que los
sectores mas dinámicos y modernos se encuentren en manos
de las transnacionales, en concreto en Bolivia actúan 6 multinacionales
que se reparten las distintas regiones y recursos del país,
una de las mas importantes la British gas anunció, no hace
mucho a través de su presidente, que el negocio del gas les
aportara 1300 millones de dólares de beneficios, de los revertirán
unicamente en Bolivia, entre impuestos y salarios 70, 80M .
El capital extranjero, entra en Bolivia a través de los sectores
de hidrocarburos, minería y telecomunicaciones, estos tienen
una limitada y pobre articulación con la economía
del país, provocando un escaso impacto en la generación
de empleo y de riqueza. La conjugación de la inversión
extranjera con donaciones y préstamos, ha dado a Bolivia
un ingreso de 13.685 millones de dólares, pero en el país
cae la producción, aumenta el desempleo y disminuye el ingreso
de los ciudadanos. Los capitalistas extranjeros acrecientan los
costos y gastos y pagan unos ridículos impuestos, así
es como se llevan los millones que ganan explotando, tanto los recursos
naturales del país, como su fuerza de trabajo, las transnacionales
no reinvierten en Bolivia y los empresarios nacionales son demasiado
débiles para hacer negocios de importancia, por no decir
que muchos están ya arruinados.
El resto de la economía presenta bajísimos niveles
de productividad, mala competitividad y una marcada inclinación
hacia el mercado interno, que no tiene suficiente capacidad de compra.
Esto ha dado como resultado, una industria liviana, una agricultura
de subsistencia en occidente y otra más moderna en oriente,
un creciente peso de los servicios, de la artesanía, del
comercio y de la informalidad.
Estos dos sectores, generan más del 85% del empleo y han
sido afectados por la recensión y el estancamiento, lo que
agrava las condiciones de vida y de trabajo de la mayor parte de
la población. La cruda realidad que nos presenta uno de los
países latinoamericanos mas ricos en materias primas, es
pues, de explotación laboral, alarmantes niveles de pobreza,
gracias a una mala distribución de la riqueza y la persistencia
de una fuerte discriminación social y de genero.
El impuestazo: como robar a los pobres
para entregárselo a los ricos
Las sendas movilizaciones convocadas por organizaciones sociales
y sindicatos en febrero del 2003 concretamente los días 13
y 14, fueron una respuesta cívico/policial, al gobierno de
Sánchez de Lozada, que pretendía cargar los salarios
de los trabajadores con un impuesto ( el denominado por el movimiento
como impuestazo), que agrava el salario entre un 4,2 y un 12,5,
recortando así el ingreso de los trabajadores y asalariados
del sector publico y privado , con el fin de recaudar 90 millones
de dólares, que debían paliar el agudo déficit
de las finanzas publicas y sufragar la gran crisis fiscal en la
que esta inmersa Bolivia desde hace años. Esta medida anunciada
como inevitable fue descartada tras la eclosión popular espontánea,
que comenzó la policía y a la que se sumo el pueblo,
que se saldo con 33 muertos y mas de 210 heridos de bala, como siempre
la situación se pretende arreglar, robando y matando de hambre
y desesperación a un pueblo, que ya vive en los umbrales
de la pobreza.
Las bases comienzan a organizarse
Después de esta gran movilización se
realizo un encuentro nacional de trabadores y campesinos dirigentes
sindicales de la COB (central obrera boliviana), en la que participaron
numerosos representantes y dirigentes de los diferentes sectores
productivos, mineros, profesores, estudiantes, asociaciones de vecinos,
recolectores de coca..., todos ellos coincidieron en varios puntos
importantes después de un intenso debate,” hace falta
una estrategia de poder de los trabajadores que es urgente construir,
ésta tiene que pasar inevitablemente por derribar el estado
dirigido por las transnacionales y la embajada norteamericana”.
Y aunque la movilización no se había producido aun
por la venta de gas, ya había sectores importantes en ese
encuentro que introdujeron el tema, uno de los acuerdos a los que
se llegó, fue que no se permitiría la salida del gas
natural a los EEUU, dejando claro que si el gobierno anunciaba algo
parecido la huelga general seria tan necesaria como inevitable.
Otro punto en común de los trabajadores y campesinos fue
que los dirigentes de los partidos revolucionarios y organizaciones
de trabajadores no estuvieron a la altura de los acontecimientos
y que por eso había que caminar hacia la construcción
de una dirección revolucionaria que fuera capaz de crear
una alternativa real al capitalismo.
Una huelga anunciada: La guerra del gas
La gota que colmo el vaso, el anuncio de la intención
de vender el gas natural a EEUU en Bolivia produjo un estallido
popular, ya anunciado, en el Altiplano Boliviano, trabajadores,
campesinos, funcionarios entre ellos policía, salieron nuevamente
en masa, para dejar claro al gobierno de Sánchez de Lozada,
que la venta del gas natural, no se produciría y que pondrían
todos los medios para evitarla. La movilización fue todo
un éxito, todo el pueblo boliviano estaba en lucha, la amenaza
de huelga indefinida lanzada en febrero por amplios sectores del
movimiento obrero, si esto se llevaba a cabo, se materializo casi
instantáneamente, el país estaba parado, la gran movilización
se produjo el 19 de septiembre, nuevamente saldada con vidas humanas,
esta vez 73 muertos y 520 heridos de bala, la masacre fue realizada
por el gobierno del N.F.R, , M.N.R , M.I.R, y respaldada por EEUU
y la O.E.A., el movimiento en su conjunto tiene clara la participación
de los EEUU y por supuesto están seguros de que estos utilizaran
nuevamente la violencia para aplastar cualquier movimiento revolucionario.
Trabajadores, mineros, cocaleros, ya han creado órganos de
poder y de autodefensa, y los vecinos de la Paz se organizaron por
barriadas(comités) de defensa utilizando como ellos mismos
han dicho el modelos de organización de los estudiantes que
también está en la lucha, para pedir la dimisión
del presidente, al mismo tiempo, que pedían a la COB que
les organizara para la próxima batalla, incluso hubo sectores
que pedían armas para la autodefensa. La huelga general duro
dos semanas y consiguió derrocar al presidente, pero no al
orden establecido, como siempre este tipo de títeres son
fácilmente sustituibles y en este caso, Carlos Mesa (actual
presidente), solo representa el mismo perro con distinto collar.
El gobierno de Mesa sigue adelante con las reformas antisociales
de su antecesor
Después de todo esto el nuevo títere de las petroleras
Carlos Mesa, ya ha anunciado nuevas medidas que han vuelto a revolver
la conciencia de las masas en Bolivia, entre tantas, fijar los precios
de los carburantes a la cotización internacional del petróleo
y a la devaluación de la moneda local. Ante esta medida,se
realizo una reunión de urgencia de la Confederación
de Transporte de Bolivia que anuncio una huelga general de 48, los
transportistas afirmaron , que si el paro no hacia, que el presidente
Mesa y su gobierno, diera su brazo a torcer, la siguiente semana
se declararía una huelga de 72 horas y posteriormente un
paro indefinido a nivel nacional y una huelga de hambre de los principales
dirigentes,”el garrotazo contra el pueblo esta ya definido(...).
las propias autoridades ya han anunciado que a fin de mes hay un
aumento en el precio de la gasolina. Es un crimen contra los mas
pobres”, dijo Villacorta (uno de los dirigentes del sector
de transportes), todo esto apoyado por la COB que tiene decidida
la realización de protestas y una huelga general con bloqueo
de caminos.
Es necesaria una dirección revolucionaria
Es importante recalcar que dentro del gobierno participan
fuerzas que se han definido de izquierdas durante toda su trayectoria
histórica, en Bolivia ( y también en el resto del
países capitalistas) hay organizaciones políticas
no proletarias, que parasitan el los movimientos espontáneos
de las masas, aprovechándose de la escasa o nula formación
política de trabajadores y campesinos, estas en lugar de
dar una orientación revolucionaria a las mismas las hacen
caminar hacia la legalidad burguesa, en Bolivia por ejemplo Evo
Morales dirigente de “izquierdas” llama a reforzar el
orden constitucional, mientras tanto Felipe Quispe, representante
de los cocaleros bolivianos, propone formar un gobierno provisional
encabezado por el presidente de la republica, el cual ya el 17 de
octubre dijo que no se apartaría ni un milímetro de
la línea del FMI y dará continuidad a las políticas
económicas y fiscales emprendidas por su antecesor, suscribirá
un tratado de libre comercio con Chile, e impulsara la exportación
de gas a EEUU, revisando la Ley de hidrocarburos en acuerdo con
las transnacionales que operan en Bolivia.
Sin dirección política no
hay cambio
Una vez mas las masas huérfanas muestran el poder del pueblo
para derribar el orden establecido, y un vez mas, queda demostrado
que derribando un gobierno burgués, sustituyéndolo
por otro del mismo calibre(que promete solucionar problemas insuperables
dentro de los marcos del capital), únicamente se alarga el
problema en el tiempo. Por eso es necesario que se construya una
dirección revolucionaria que sea capaz de dar una alternativa
real al capitalismo y que este organizada y dirigida por los trabajadores
y los campesinos bolivianos.
Sectores importantes del movimiento obrero y también del
campesinado han llegado a conclusiones de carácter político
que van mucho mas allá que conformarse con el quita y pon
un gobierno burgués , conclusiones que no parecen haber alcanzado
ni por asomo las masas en países como Argentina, donde han
conseguido articularse para derribar varios gobiernos reiteradamente,
pero aun no han construido una alternativa política a un
sistema, el capitalista ,que les ha dejado en la mas absoluta de
las miserias.
Conclusion
Como hemos podido comprobar las condiciones objetivas
para la revolución socialista se cumplen (“ entre las
que hay que incluir las grandes movilizaciones de las masas obreras,
que ponen periódicamente a la orden del día la conquista
del poder por el proletariado”) pero,¿y las condiciones
subjetivas?(“el nivel de conciencia del proletariado y su
dirección”), en Bolivia, aunque no de manera completamente
desarrollada, se cumplen las condiciones subjetivas, en cierta medida
y esperemos que de una manera progresiva. Existen cuadros conscientes
con una tradición y una influencia considerable en amplios
sectores, tanto del proletariado como del campesinado, con objetivos
que cruzan las barreras del capital y que están siendo y
que se están comportando como los actores de todo el proceso
de agitación, organización y articulación de
las masas en los últimos enfrentamientos contra el capital.
Pero por las noticias que tenemos, su ámbito de lucha se
configura a través de la COB ( Coordinadora Obrera Boliviana),
éstos han conseguido barrer gran parte de la dirección
burocrática, conciliadora de clases, y tomaron la dirección
en la práctica, casi por clamor popular en el primer ampliado
nacional realizado después del alzamiento popular de febrero,
ante la incapacidad de una dirección que no ha sabido estar
a la altura de los acontecimientos, precisamente por su carácter
pequeño-burgués. Pero es necesario ir mas allá
de la acción sindical, nada despreciable por otra parte,
ahora, los sectores mas avanzados, que han llegado a la conclusión
de que hace falta un partido con una dirección revolucionaria
capaz de ofrecer la única alternativa posible, para prosperar
en igualdad, el socialismo, tienen que buscar los mecanismos para
sentar las bases de todo el proceso que se les viene encima, esos
mecanismos no son otros que la acción política, pero
no tenemos prácticamente información alguna de cual
está siendo el rumbo a seguir en la plano político,
sabemos que estos sectores importantes del movimiento obrero saben
conscientemente que la única salida es el comenzar la tarea
de crear esa dirección política revolucionaria, pero
cómo, pues ciertamente y como ya hemos dicho antes no tenemos
la información necesaria de si han realizado esta tarea y
de cómo la están realizando, pero lo que si sabemos
es que las alternativas no son demasiadas, por un lado la posibilidad
de articular ese frente político en una organización
como el Mas, en la que tendrían que militar en bloque todos
aquellos sindicalistas que están organizando la lucha desde
la COB y lanzar dentro y fuera del partido todas esas consignas
revolucionarias, para que el mismo las asuma, teniendo en cuenta
el desarrollo de los acontecimientos y el apoyo de la mayoría
del pueblo en todas las luchas que han emprendido, no es nada despreciable
esta opción y sería un paso importantísimo
para toda la clase trabajadora del país. Aunque quizás
el camino a seguir por estos sectores sea el de la construcción
de un partido de clase que asumiera la dirección de la lucha
por el socialismo, es una tarea muy complicada pero puede ser que
si la estructura del MAS no les permite la lucha, y además
haya habido una paulatina perdida de confianza de las masas en el
mismo. debido a sus ultimas actuaciones políticas, estos
sectores podrían haber llegado a la conclusión de
construir un partido de clase en el que no haya resquicios de la
burguesía, y encabezar la lucha de esta forma. Dependiendo
pues de factores que desde aquí no hemos podido analizar
por falta de datos esperemos que de una manera u otra, la construcción
de esa alternativa política se este llevando a cabo, puesto
que también existe la posibilidad de que, de ninguna de las
maneras emprendan esta labor y quede restringida la lucha simplemente
al ámbito sindical, esto sería un factor negativo
que podría mantener al pueblo boliviano en la lucha pero
que únicamente serviría para echar atrás determinadas
medidas antisociales, incluso algún que otro gobierno o presidente
más, desgastando de esta forma a la clase obrera y campesina
que está en lucha, sin ofrecer ninguna solución política,
la situación se agudizará y la fuerza que están
demostrando las masas bolivianas se apagará paulatinamente,
quedando resquicios de la lucha que surgirían sin duda cuando
se repitieran determinadas agresiones, aunque seguramente cada vez
con menos fuerza, como ha sucedido en Argentina, esta ultima posibilidad
es pues una opción que únicamente servirá para
alargar en el tiempo la situación que están viviendo,
aunque desde aquí nos atrevemos a decir que no creemos que
esto suceda, ya que como hemos dicho antes, hay cuadros importantes,
con una buena formación política y con gran influencia
en amplios sectores en el movimiento obrero y campesino que saben
que esta posibilidad estacaría la lucha y esperamos por eso
que apliquen a la practica toda esa teoría que han propuesto
en sus diferentes documentos e intervenciones de la COB. En la acción
política esta la clave ya que cualquier resbalón en
este proceso podrían pagarlo muy caro.
Conclusion
Se podrían aportar muchos mas datos e
ideas a este documento, algo que esperamos que surja a través
del debate en la organización, aunque con el material que
hemos expuesto creemos que es suficiente para llegar a determinadas
conclusiones, Latinoamérica es un continente pues, que ha
sido explotado desde el principio de una forma distinta a la clásica
no solo explota la fuerza de trabajo de sus pueblos sino que como
se ha repetido reiteradamente en todo el documento, el continente
es victima de una explotación mucho más despiadada,
puesto que la burguesía y la economía del mismo es
muy débil y no se reinvierte prácticamente ningún
beneficio empresarial, sino que se drenan a los países de
origen de las multinacionales correspondientes, agravando la situación
de la mayoría de la sociedad, y en todo caso los únicos
beneficiados son los terratenientes y la burguesía de los
diferentes países, esto ha dejado al pueblo en un callejón
sin salida dentro del capitalismo y ha generado también una
situación de necesidad inmediata para sobrevivir. Es importante
recalcar el contenido de clase de todas las respuestas a las agresiones
del capital, las fuertes movilizaciones han hecho temblar al orden
establecido en Latinoamérica en los últimos tiempos
y aunque aun no se ha comenzado una lucha con una dirección
política revolucionaria encabezando la misma, factor que
nos parece imprescindible para el comienzo de la transformación
socialista de la sociedad, encontramos que en muchos de los escenarios
se encuentra este factor de manera incipiente, dentro de las diferentes
organizaciones de clase que existen el América Latina, factor
que creemos está más desarrollado en Bolivia, aunque
quizá nos sorprendiera en cualquier otro lugar del continente
Latinoamericano, en cualquier caso si en uno de los escenarios ya
sea Bolivia o cualquier otro, surgiera un partido fuerte de clase
que comenzara a sentar las bases de la transformación socialista
de la sociedad, tomando el poder con el proletariado al frente y
comenzara a plantear cuestiones básicas para comenzar un
cambio como negarse rotundamente a pagar la deuda externa, nacionalizar
la industria, la banca, la tierra, planificar la economía…,
seria un ejemplo a seguir para todo el resto del continente y asistiríamos
con seguridad a un levantamiento en bloque de todo América
Latina, esto supondría un golpe durísimo para el capitalismo.
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