Latinoamérica: El despertar de la lucha de clases

Introducción

Las convulsiones sociales que se están viviendo en Latinoamérica, se han desarrollado de manera desigual, en los diferentes escenarios, en general las desigualdades, el hambre, y el desamparo, están presentes en todos los países latinoamericanos, producto del imperialismo y del liberalismo económico, que han ido de la mano, drenando la riqueza natural y la fuerza de trabajo del continente, a sus países de origen. Pero este desarrollo desigual, tanto de las burguesías y los terratenientes de los diferentes países de Sudamérica, como del movimiento obrero-campesino, nos tiene que llevar a un análisis exhaustivo.

Para ello y por la complejidad del tema a tratar y lo difícil que es acercarse al movimiento obrero de un continente tan lejano, intentaremos que este documento sea lo más próximo a la realidad y objetivo posible, me centraré en unos cuantos escenarios significativos, de los lugares donde las luchas han sido mas fuertes o peculiares.


Las consecuencias de las diferentes políticas planteadas por las fuerzas de izquierdas, en numerosos casos en el poder por el empuje y la confianza de las masas, la imposibilidad de solucionar los problemas económicos y sociales en el marco del capitalismo y la falta de una alternativa revolucionaria que plantee soluciones al hambre y a la desigualdad, encierran al continente en una constante contradicción, que mantiene a sus pueblos empeñados bajo el yugo del imperialismo más brutal.

Problemática

La caída del muro supuso, la desaparición de la única alternativa viva al capitalismo, las organizaciones políticas y los partidos de izquierdas se quedaron sin alternativa y no supieron reaccionar a tiempo, su apoyo incondicional al estalinismo, asumiendo que él mismo, y sus métodos, eran la única forma de socialismo posible, sin percatarse si quiera, de que era una degeneración aberrante de lo que supuso el espíritu del octubre rojo, les impidió prever la caída a la “derecha” de éste, y esto supuso, para todos ellos la perdida de un referente, que nunca debió haber sido, lo que ocasionó en la mayoría de sus dirigentes, la total convicción de que el capitalismo es la única forma posible de sistema, o por lo menos la menos “mala” asumiendo la mayoría de las organizaciones el papel de la socialdemocracia, que ni siquiera mantiene el objetivo final, sino que ahora se conforma con “humanizar el Capitalismo”, ellos mismos se atan de manos, y se ponen al servicio de la burguesía y los terratenientes, internamente en los países, en los que está mas desarrollada y externamente en los casos en que se encuentra medianamente desarrollada y depende por completo de las políticas económicas internacionales, en la mayoría de los casos las clases dominantes de Latinoamérica son “dominantes hacia adentro dominadas desde fuera”. En cualquier caso, las desigualdades y el hambre son producto de la evolución del capitalismo, en países que se encuentran en estado de desarrollo, Si las multinacionales extrajeras no reinvierten en los países explotados por ellas mismas, y por otro lado, la burguesía de muchos de estos países es tan débil que es incapaz de generar riqueza y reinvertir en los en los mismos. No se genera riqueza en el país, ni se mejoraran las condiciones de vida de la mayoría de la sociedad, sino que se incrementa la pobreza, que se extiende con como una plaga imparable.

Un proceso revolucionario vivo

Por eso tratar de analizar los procesos revolucionarios que se están sucediendo en Latinoamérica, está completamente ligado a la introducción y el evolución del neoliberalismo, en zonas donde el desarrollo de su economía resultó demasiado frágil, para que la evolución industrial siguiera sus pasos naturales, generando riqueza y bienestar, algo que no ha sucedido ni siquiera en pequeña medida en algunas de las zonas.

Hay que tener en cuenta, la excepcionalidad histórica que presenta Latinoamérica, sobre todo a partir de la década de los 80, donde nos encontramos con economías, como señalaba en párrafos anteriores, frágiles, con clases dominantes dependientes del exterior, y el factor más importante, una clase obrera y campesina completamente desarrollada con un nivel de conciencia muy alto, capaz de derribar dictaduras militares y que por diferentes factores deciden confiar en la democracia burguesa como solución a la pobreza y la muerte de sus gentes.

Ahora después de más de dos décadas, el capitalismo de la mano de la democracia burguesa, ha demostrado que no tiene la solución a los problemas, sino que los ha ido agravando, que la pobreza con todo lo que ella misma acarrea crece imparable como un cáncer y ahora es cuando sectores del movimiento obrero-campesino, muchos de los cuales dieron su consentimiento al capital en el pasado, empiezan a sacar conclusiones, la primera, que es imposible solucionar los problemas del reparto de riqueza bajo el sistema capitalista, y a partir de ahí trataremos de analizar los diferentes procesos.

¿Que supone Latino América para el imperialismo?

“Históricamente, una de las razones principales de los Estados Unidos para invertir en el exterior es el desarrollo de recursos naturales, particularmente minerales y , más especialmente, petróleo. Es perfectamente obvio que los incentivos de este tipo de inversiones no pueden menos que incrementarse. Nuestras necesidades de materias primas están en constante aumento a medida que la población se expande y el nivel de vida sube. Al mismo tiempo nuestros recursos domésticos se agotan…” palabras del presidente de la cámara internacional del EEUU, Bruselas, 1959

La dependencia de los EEUU sobre recursos naturales externos-sobre todo minerales, petróleo y sus derivados-, no es algo que nos suene a chino, en numerosas ocasiones hemos oído que Latino América es el granero de los EEUU, esta es la principal de las causas de la situación del continente. Desde los tiempos más “remotos”, queda constatada la necesidad de minerales como la bauxita, escasa en los EEUU, y que por otra parte es indispensable para la fabricación de aluminio, con el que por ejemplo se fabrican aviones, o el níquel, o el cromo, con los que no cuentan en su subsuelo, y con los que se han estado fabricando los motores de retropropulsión…, por otra parte la gestión del oro negro y el gas natural, que alberga nuestro desdichado continente, ha sido y será el punto de mira, no solo de los EEUU, sino de las transnacionales petrolíferas, que llevan operando en el continente a grandes rasgos desde la introducción del neoliberalismo en la década de los 80.

Desde que terminó la segunda guerra mundial se produjo un retroceso de las inversiones europeas, en beneficio de la de los EEUU, desde este momento se toma una nueva dirección de las mismas. Se han ido perdiendo año tras año los capitales invertidos a los servicios públicos y también en la minería, soportando al mismo tiempo un aumento gravísimo de las inversiones petroleras y en la industria manufacturera.

Las grandes corporaciones sólo necesitan ofrecer unas cuantas migajas a los gobiernos de turno, para traspasar las fronteras de los países Latinoamericanos, así se apoderan descaradamente de los procesos internos de industrialización, en muchos casos han aniquilado y aniquilarán mientras puedan las fabricas nacionales, ya que el dinamismo de la industria Norte Americana es mayor que el de la industria Latino Americana, de esta forma obtienen, pues, el control de los sectores clave de la industria local.

Esta cara despiadada del imperialismo no hace más prósperas a sus “colonias”, aunque si enriquece a los de siempre, concentra el capital cada vez en menos manos, se apropia del mercado interno y de los sectores claves del aparato productivo, en la práctica controla la economía de los países Latinoamericanos, monopolizan el progreso y ellos deciden su rumbo, incluso del comercio exterior, no sólo han desnacionalizado la industria, sino que también las ganancias. Mientras tanto estos países y con ellos sus pueblos, se hipotecan endeudándose cada vez más con los organismos internacionales de crédito como el FMI, lo que incide aún más en el problema, propagando más y más la pobreza, y con ella las desigualdades sociales, bajando los salarios ya de por sí de miseria, y subiendo los impuestos sobre los mismos, en muchos de los casos para subsanar estas deudas, todo esto en lugar de aliviar las tensiones sociales las agudiza y estas tensiones sociales cada vez más evidentes han evolucionado de forma diferente los distintos escenarios dependiendo en muchos de los casos de las diferentes tradiciones políticas de las organizaciones de clase de los mismos.

Podemos afirmar con contundencia, pues, que la industrialización de Latino América se identifica cada vez menos con el progreso y con la liberación nacional. “la libertad de comercio arrasó a la industria nacional recién nacida. El siglo XX no engendró una burguesía industrial fuerte y creadora que fuera capaz de reemprender la tarea y llevarla hasta sus últimas consecuencias. Todas las tentativas se quedaron a mitad de camino. A la burguesía industrial de América Latina le ocurrió lo mismo que a los enanos. Llegó a la decrepitud sin haber crecido.


Sobre la XIII Cumbre Iberoamericana

En esta cumbre los presidentes y Jefes de Estado de Latino América, el Estado Español y Portugal, junto al Rey como jefe del Estado Español, vuelven a prometer terminar con la pobreza y con la exclusión social, puesto que ellos mismos llegan a la conclusión de que “su” democracia burguesa, se encuentra en peligro, debido al creciente malestar, que genera brotes de revueltas sociales que se extienden como el fuego con la pólvora.
En torno al endeudamiento externo y con una falsedad que se ha repetido siempre en todas las cumbres, dicen que pretenden solucionar lo que se ha convertido otra vez en un gran problema regional, los Jefes de Estado y de Gobierno demandaron una actitud diferente de los organismos internacionales y ratificaron su predisposición para resolverla, siempre dentro del marco que establezca el FMI y todos sus filiales claro está, dicen de también que pretenden hacerlo de manera efectiva, justa y duradera, buscando que los planes de ajuste económico preserven los principios de equidad y justicia social, así como la lucha contra pobreza, el hambre y la desocupación. Otra gran transformación, que sin embargo depende de los organismos dependientes de Washington.
"A los efectos de aliviar el peso de la deuda a través de las negociaciones e iniciativas multilaterales, instamos al Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo a que intensifiquen los mecanismos de prevención y resolución de las crisis financieras por las que atraviesan determinadas economías latinoamericanas, evaluando, en cada caso y con los países afectados, fórmulas para aliviar cargas insostenibles de la deuda, preservando los principios de responsabilidad mutua, de equidad, de combate a la exclusión y, en especial, promoviendo el fortalecimiento de la gobernabilidad de las democracia", dice el pronunciamiento.
Su Declaración establece de forma hipócrita, además, que los países iberoamericanos reconocen la urgente necesidad de aplicar políticas públicas dirigidas a disminuir la pobreza e incrementar el grado de participación ciudadana de todos los sectores excluidos de la población en el diseño de las políticas sociales, la toma de decisiones y el control y la fiscalización sobre los recursos financieros destinados a dar cumplimiento a estas políticas, de manera que sean ellos los actores de su propio y pleno desarrollo. "Así podremos propiciar su acceso a la tierra, a las fuentes de trabajo, a una mejor calidad de vida, a la educación, la salud, la vivienda y otros servicios básicos", señala el documento.
Los países iberoamericanos, dicen sus dirigentes, que tienen la intención de impulsar todas las acciones necesarias para disminuir las elevadas tasas de desocupación que castigan a nuestras sociedades, generando condiciones propicias para el desarrollo de los negocios y la inversión productiva y mediante programas de capacitación y de generación de empleo que permitan insertar a los desempleados, en las actividades productivas, señala el documento pleno de ideas sugerentes como todos aquellos que emanaron de las 12 cumbres anteriores y que quedaron en la simple y estéril retórica.


Nos encontramos pues, con que están decididos a acabar con la pobreza en Latinoamérica, a través de políticas desarrolladas por el estado, en las que participarían todos los sectores. Todo esto es imposible de plantear sin cuestionar, la política de libre mercado y la cuestión de la propiedad de la tierra, que inciden marcando la desigualdad de clase, y con ello las diferencias sociales, y son en mayor mediada el factor fundamental de la crisis. Sin plantearse siquiera estas cuestiones sucede lo que viene sucediendo años atrás, los problemas se agravan y no hay soluciones, puesto que las soluciones no se encuentran dentro del marco del capital que estos dirigentes “con tan buenas intenciones” no están dispuestos a abandonar, ya que ellos mismos forman parte de los representantes, los cabecillas y defensores del sistema capitalista y de la burguesía que lo sustenta.

El ALCA (apartado que se entregara con proximamente)

Brasil desigualdad social y miseria

Brasil es el país más grande y también la primera economía de Latinoamérica, así como el tercero más poderoso de todo el continente, pero cuenta con unos alarmantes niveles de pobreza, que mantienen a su pueblo en más absoluta de las miserias. Las masas dieron la victoria a un partido obrero que prometió acabar con la pobreza y las mismas masas que otorgaron la victoria a Lula no le han otorgado el poder por que sí, no fue un voto en blanco, sino que depositaron su confianza para que el nuevo gobierno comenzara a practicar profundos cambios que desembocaran en una verdadera transformación social.

Hace ya dos años de las elecciones presidenciales del 2002 en las que Luis Ignacio, Da Silva, Lula, un mecánico tornero, tuvo una victoria aplastante con 55 millones de votos que otorgan su confianza al nuevo presidente, la primera vez que un partido de trabajadores ganaba las elecciones en Brasil, no sólo se trataba de una gran esperanza para las masas empobrecidas , sino que también se creaban nuevas expectativas para la izquierda en todo el mundo, los ojos de todas las organizaciones de clase, tanto proletarias como de carácter burgués se posaban en este hombre, un simple obrero, y uno de los fundadores del PT en el año 80 a la cabeza de un país que tiene 170 millones de habitantes.

¿Cómo surgió el PT?

La victoria del PT es el resultado, pues, de las luchas de trabajadores y campesinos, lucha que tiene su origen durante la dictadura militar en los 70, una dictadura que duró 20 años (desde 1964-1985) y que coincidió con el periodo de mayor crecimiento económico. El PIB del Brasil creció 18,2% entre 1965-1975 anualmente, esto se traduce en un acelerado proceso de industrialización y urbanización, al mismo tiempo que se configuraba una nueva y combativa clase trabajadora alrededor de las grandes urbes. El movimiento sindical fue articulándose de manera independiente, frente a los sindicatos que controlaba la dictadura, y es cuando se forma la Central Única de Trabajadores, liderada por dirigentes como Lula. La oleada de movilizaciones dejó al régimen militar bastante tocado, en ese momento fue cuando la burguesía comienza a planear y a realizar un proceso de transición, con el que instaurar una “salvadora”, según ellos, democracia burguesa. Unos años mas tarde y en medio de un gran proceso de movilizaciones nace el PT (Partido de los Trabajadores) que no será legalizado hasta el 1982. El pueblo brasileño es testigo y a la vez artífice desde los últimos coletazos de la dictadura militar, de un proceso lógico de lucha, los trabajadores llegan a la conclusión a través de la experiencia de la misma, de que necesitan una organización política, de ellos y para ellos, en la cual la burguesía no tome partido, entonces es cuando nace el PT, como una organización de masas.

Crecen las desigualdades

La primera victoria del PT se produce mucho después de su formación 23 años exactamente, después de esos 22 años la democracia burguesa no ha mejorado la situación del pueblo brasileño, ni tampoco ha mejorado en absoluto las condiciones de vida de la mayoría de la sociedad, el hambre, la mísera, la desesperación, es algo presente y progresivo en las calles de un país que resulta ser la tercera potencia del continente Americano. Al contrario, las desigualdades crecen sin cesar. La mayor parte del beneficio del crecimiento económico se las quedan las multinacionales y una pequeña capa de la población brasileña que son los grandes propietarios. El 1% de la población, poco más de millón y medio de personas, se apropian del 20% de las rentas y del 54% de la riqueza (patrimonio). En el otro polo social hay hoy 64 millones de pobres, a los que debemos sumar 60 millones de personas que malviven por debajo del índice oficial de pobreza (con menos de 0,7 euros al día). Es decir, por un lado 1 millón de personas que pertenecen a familias ricas, y en el otro, 125 millones de pobres. No es de extrañar que el eje de la campaña electoral de Lula fuera acabar con la pobreza.
Un ejemplo concreto de la terrible desigualdad social que preside la estructura social de Brasil es la propiedad agrícola. Según la FAO y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Brasil figura como el segundo país del mundo con una estructura de propiedad agraria más desigual. 2.000 latifundistas ocupan 56 millones de hectáreas. Hay 360 millones de hectáreas aptas para la agricultura pero sólo se cultivan el 14% (que son al 100% de los latifundistas).
"Cecilio do Rego Almeida es el dueño de 7 millones de hectáreas en la región selvática de Pará, un territorio equivalente a Holanda y Bélgica juntas" (EP. 2.1.03).
517 latifundistas poseen propiedades que superan en extensión a la Unión Europea.
Mientras en un lado de la estructura se da esta tremenda concentración de la propiedad, enfrente, en el otro lado, 20 millones de personas forman parte de 4,5 millones de familias campesinas que no poseen ni un metro de tierra. Son los jornaleros, cuando no esclavos que no pueden ni salir de las Haciendas en las que trabajan vigiladas por ejércitos privados de los latifundistas. En Brasil tenemos un ejemplo vivo de la teoría del desarrollo desigual y combinado. Dentro de sus fronteras conviven distintos modos de producción, desde la industria más moderna, el latifundismo feudal, o el tribalismo amazónico, aunque todos cada día más dominados por el sistema de producción y distribución capitalista. Pero esa convivencia da lugar a tremendas contradicciones que el sistema dominante es incapaz de superar, basándose para sobrevivir en una alianza con los sectores más reaccionarios de los terratenientes y con las multinacionales que en vez de reducir las diferencias sociales las agranda cada vez más.
La multinacionales controlan el 62% del Comercio Exterior de Brasil. Así mismo controlan el 82% del comercio marítimo, el 80% de la industria farmacéutica, el 90% del cemento y el 100% de la importante industria automotriz (mencionando sólo algunos ámbitos de la economía).
La Deuda Externa es una losa para la economía brasileña. Ha alcanzado los 235.000 millones de dólares y, aunque sólo el 44% pertenece a las administraciones públicas, se lleva la parte del león del presupuesto estatal.
La extrema concentración de los grandes medios de producción y de la riqueza en pocas manos se ha agudizado, aún más, en los últimos años debido a la política neoliberal aplicada por los gobiernos burgueses brasileños que han privatizado la mayor parte de los recursos estatales.
Todos estos factores han determinado que la burguesía nacional brasileña haya sido incapaz de llevar adelante sus tareas históricas como clase: La reforma agraria, el desarrollo equilibrado de la industria y de la economía nacional, acabar con el hambre y las enfermedades endémicas, o el desarrollo de los derechos democráticos de toda la población, terreno en el que sólo han dado algunos pasos y ha sido forzados por la presión de los movimientos de base organizados.
De hecho el crecimiento de la economía ha perdido fuelle. En la década que va de 1975 a 1985 la economía creció a un ritmo anual que era la mitad que la década anterior. El año pasado el PIB creció apenas un 1,5% y la previsión para este nuevo año es del 1,8%.
A este ritmo los problemas se acumulan y no se resuelven. El desempleo ha alcanzado cotas desconocidas en este país. En el área de Sao Paulo, que cuenta con más del 40% de la población activa industrial, el paro ha superado el 20%. Los salarios pierden poder adquisitivo a marchas forzadas con una inflación oficial anual del 11% (tanto en 2002 como en la previsión para 2003).
Y una prueba de que la tendencia no es hacia la superación de las desigualdades, sino que por el contrario va a más, la tenemos en que en la región de Sao Paulo la proporción de pobres se incrementó del 26,9% en 1995 al 39% en 1999, lo que representa un aumento del 45% en cuatro años.
En definitiva, es la crisis del sistema burgués en Brasil es lo que constituye la base objetiva de su crisis política y lo que le llevo a perder las últimas elecciones y le dio el poder en teoría a la clase obrera.

Brasil sigue esperando el cambio

Pero que hace Lula para paliar el hambre y la desigualdad en Brasil, ¿ha practicado una política que tienda puentes hacia la transformación socialista de la sociedad?, ¿ha dado el control del los órganos de poder a la clase obrera?, ¿camina hacia la planificación de la economía? O quizá, ¿ha comenzado a nacionalizar y repartir la tierra?, ¿ha endurecido a caso la situación para las multinacionales que operan en Brasil?, ¿se ha negado a pagar la deuda externa?, algo de todo esto esperábamos de un partido de clase que toma el poder, con la confianza y el apoyo de gran parte de la población, población que le pedía a gritos un cambio, que les permitiera el desarrollo progresivo del país y la mejora en las condiciones de vida. Aunque Lula parece haberse dado un golpe en la cabeza nada mas tomar el poder. Pues la respuesta a todas esas preguntas nos la ha ido dando el señoriíto tornero, con todas y cada una de las direcciones que ha ido tomando, empezando ya por la formación de un gobierno mas bien de carácter burgués que otra cosa Es un gobierno heterogéneo en el que participan desde cantantes famosos como Gilberto Gil hasta un presidente de un gran banco. Se podría dividir a los 28 ministerios en cuatro sectores.
-El primero es el de los empresarios, a lo que se les ha encargado totalmente de la economía. Por ejemplo, el Ministro de Desarrollo, Industria y Comercio es Luiz Fernando Furlán. Este hombre es el Vicepresidente de la patronal de Sao Paulo, el Presidente del gigante alimentario Sadia, Consejero de Telefónica hasta que ha sido nombrado ministro y amigo personal del anterior Presidente de Brasil, Cardoso. Otro ejemplo: la presidencia del Banco Central que, aunque no es un ministerio, es un cargo clave para la economía, la ocupa Henrique Meirelles. Entre 1974 y 1996 fue el presidente de la multinacional financiera BankBoston en Brasil, y desde 1996 al 2001 fue el presidente mundial de la institución. Para el Ministerio de Agricultura ha sido nombrado Roberto Rodríguez, representante del sector de grandes propietarios del campo que tienen entre 500 y 1.000 hectáreas, el sector productivo ligado a la industria agropecuaria y al sector de la exportación.
-El segundo sector es el llamado de los "profesionales". Altos cargos burgueses que se encargan de tres carteras claves para el mantenimiento del aparato del Estado burgués: Defensa, Asuntos Exteriores y Justicia.
-En tercer lugar los dirigentes del PT que apechugan con todo el apartado social.
-Y en cuarto lugar, los aliados del PT en la liza electoral que reciben cargos menores excepto el Ministerio de Transportes.
Tras analizar su composición no se puede decir con propiedad que el Gobierno de Lula sea un gobierno del PT. Parece más bien una alianza con un sector nacionalista de la burguesía brasileña que quiere un Brasil fuerte. Una alianza a través de la cual se reservan lo fundamental para ellos, como siempre; el control directo de los recursos y del aparato del Estado. ¿Esos ministros empresarios o banqueros van a defender los intereses de los trabajadores? ¿Van a acabar con el paro o el trabajo precario que afecta a 13 millones de personas? ¿El gran propietario agrícola va a llevar a cabo la Reforma Agraria y dar tierras a los 20 millones de campesinos sin ellas? ¿El ministro de Justicia va a acabar con la corrupción o va a asegurarse de que no se utiliza esa estructura para pedir cuentas a los empresarios y altos cargos que han campado a sus anchas hasta la fecha?

Uno de los maravillosos planes para acabar con el hambre en Brasil es la implantación del ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas) a partir de enero del 2005, algo que supone más bien una amenaza a la débil soberanía de los países de América Latina , y que si fuera implantado, convertirá a Brasil en una colonia más de EE.UU., causando más privatización, hambre y paro. Con este tipo de medidas pretende el señor presidente del Brasil acabar con la situación de necesidad inmediata que sufren en estos momentos las masas, pasando por el ALCA y sin separarse ni un ápice de la línea marcada por el FMI en el llamado Consenso de Washington II, lo que planea Lula es un aumento del “superávit primario”, el pago de la deuda externa, ir dando independencia al Banco Central en el que esta a la cabeza Meirelles, un expresidente del Bank of Boston, estos pasos son una muestra de cual ha sido el rumbo elegido por el gobierno de Lula, el de perrito faldero del la burguesía tanto nacional como internacional. No tiene ninguna intención de hacer una política revolucionaria, eso ya lo teníamos claro, pero es que ni tan siquiera se ha desenmascarado poco a poco, como aquí paso en el 82 con Felipe González, ahora el ritmo de los acontecimientos es mucho mas acelerado y eso por un lado nos ha dejado ver pronto como Lula se desmarca de la lucha por el socialismo y se pone del lado del capital mucho antes de lo esperado, capital que esta arruinando la vida de millones de trabajadores y campesinos en Brasil.

Pero el gobierno de Lula no es el Partido de los Trabajadores dentro del partido sí hay cuadros revolucionarios que estaban y están dispuestos a emprender la labor de transformación que necesita el país, ahora estos cuadros se han posicionado frente al traidor Lula, y posiblemente haya una escisión en el partido, o quizás se queden simplemente en una corriente dentro del mismo, cosa poco probable puesto que no es lo mismo, que un conjunto de compañeros formen parte de un partido en el que tienes diferencias políticas subsanables a través del debate, que seguir formando parte de aquel que después de tomar el poder, vende y traiciona a su pueblo, por otro lado tampoco le conviene a la otra parte (la traidora), que existan este tipo de elementos desestabilizadores, con lo cual si no se van, posiblemente asistamos a una expulsión en bloque de todos aquellos que se están posicionando contra la dirección del partido y las actuaciones del gobierno que ellos presiden. Sea como sea en estos momentos la función de la oposición a Lula tiene que encaminarse por la labor de la agitación en la calle, hay que pedirle a Lula que deje el camino de colaboración de clases y que empiece a practicar una política revolucionaria. Para que esto suceda la presión de las masas es lo único que puede hacer que Lula cambie sus posiciones, aunque tampoco podemos perder de vista que en otros lugares en Latinoamérica la clase obrera esta en lucha, producto también, como ya se ha dicho antes en este documento, de la introducción del neoliberalismo mas brutal, aquel que lejos de invertir en los lugares explotados drena su riqueza a los países de origen de las multinacionales correspondientes, dejando a los pueblos en la mas absoluta de las miserias. Un proceso revolucionario en estos países, que produjera un cambio en los mismos, podría hacer que Lula, con la presión de las masas mucho mas reafirmadas con la lucha en otros lugares, tuviera que comenzar a ceder y dar un giro a la izquierda, empezando por renunciar al pago de la deuda externa y continuando con la nacionalización de la tierra, de la banca, de la industria…Desde aquí lo único que podemos hacer es seguir de cerca los acontecimientos y tratar de analizarlos a través del debate, de manera que no nos pillara por sorpresa una posible oleada de revoluciones en Latinoamérica. Tomar nota de cómo se desarrollan, pues, los acontecimientos es vital para posicionarnos desde aquí y unificar la lucha de la clase obrera a nivel internacional.

Bolivia: ¿Un diamante en bruto?


Los último acontecimientos en Bolivia, la sitúan como uno de los escenarios que presenta las mejores condiciones para que la mayoría de la sociedad, con el proletariado al frente, tomen el poder de manera consciente, “para si mismas”, sentando, así, las bases necesarias para la transformación socialista de la sociedad

La introducción del neoliberalismo en el 83, ha dejado al pueblo boliviano contra las cuerdas de la pobreza, la situación llega al limite, el socialismo se convierte en una “necesidad inmediata” para sobrevivir.

Los grandísimos beneficios que aporta el negocio del gas en Bolivia van a parar a las grandes petroleras directamente, uno de los factores fundamentales, ha sido la capitalización del la empresa estatal YPFB, y una reclasificación tributaria de los campos.


Las grandes rebajas han comenzado, Así se esfuman los millones de Bolivia

Unos cuantos ejemplos, en los últimos 20 años de exportación de gas a Brasil, se alcanzaran 7320 millones de dólares, en total, de los que irán a parar al estado Boliviano en ingresos fiscales 1565(datos ofrecidos por el Viceministro de Energía e Hidrocarburos de Bolivia).

Anualmente, la exportación de hidrocarburos alcanzara un ingreso total de 366,4 millones de dólares, de los que el estado boliviano recibirá únicamente 78,2, con una simple regla de tres llegamos a la conclusión, de que por cada 5 dólares obtenidos del negocio del gas, (conjugación de las materias primas naturales y la fuerza del trabajo en Bolivia mas el Capital) las petrolíferas se quedan 4 y el estado boliviano recibe 1 , ¿Equitativo?

Las grandes diferencias entre los grandes beneficios que obtienen las petroleras y las migajas que recoge el estado boliviano, se han ido agravando desde noviembre del 96, gracias a las grandes rebajas de impuestos concedidas a las “magnas” del petróleo, que han supuesto un lastre para la evolución favorable y la obtención de beneficios adecuados para la explotación de las reservas no renovables de gas natural, un hidrocarburo no contaminante y con una creciente demanda externa. Estas grandes rebajas harán perder a las arcas del estado boliviano en los próximos 10 años alrededor de 3152 millones de dólares

Ellos son los Dueños y Señores del gas

El valor actual de las reservas petrolíferas es de 80.M de dólares, el propietario del gas mientras se mantenga en el subsuelo boliviano es el estado boliviano, pero en la practica el control absoluto parte definitivamente de las petroleras, tanto de la explotación como el de la producción o el de la comercialización en los mercados internos y externo. Las transnacionales se encargan directamente del control de la extracción, el transporte, para su comercialización, y así obtener el resultado sustancioso de la venta. De esta manera “el dueño real del gas es, finalmente aquel, que disfruta de los beneficios y no el que teóricamente aparece como tal en la letra muerta de la carta magna”, declaraciones del exrector universitario y economista de izquierdas Pablo Ramos.

EMPRESAS % RESERVAS
Petrobras 33 %
Total 23 %
Maxus / Repsol 21%
Andina / Repsol YPF 9 %
Chaco / Amoco / British Petroleras 6 %
Otras 8 %

El dominio de las petroleras extranjeras fue posible cuando se privatizo la empresa estatal {YPFB}, enlazado con la aprobación de la Ley de Hidrocarburos de 1996, que aprobaba la total liberalización de los hidrocarburos con bajísimos niveles tributarios.

Lo que esta ocurriendo en la practica es que el gobierno en Bolivia regala la propiedad de estas reservas a intereses privados, y así regala también la posibilidad de salir del atraso económico y de la marginalidad. Si el estado boliviano fuera propietario real, y gestionase directamente los beneficios, que este da, superaría con amplitud los graves problemas económicos, en los que esta sumido el país, puesto que el valor total de las reservas de gas en Bolivia multiplica por 16 el valor total de la deuda externa y supera la inversión publica anual en mas de 130 veces.


La situación actual supera con creces a las direcciones de las organizaciones de izquierdas:

Hay que tener en cuenta que Bolivia es uno de los países mas pobres de Latinoamérica, presenta una economía capitalista atrasada, donde coexisten precarias y rudimentarias formas de producción, con enclaves de modernidad y desarrollo, en el que las tensiones sociales han llagado hasta tal punto, que han vuelto a arrancar del sofá presidencial a la ultima marioneta de las transnacionales petrolíferas, que actúan en el país.

Con una economía frágil sigue anclada en siglos pasados, exportando materias primas que constantemente se van desvalorizando. Depende en gran medida de la financiación externa y presenta grades carencias en infraestructuras y dotación de servicios, esto agrava su marginalidad y esterilizando así sus posibilidades de desarrollo.
Desde 1985, cuando se introdujo el modelo neoliberal, se encuentra inmersa en una economía de libre mercado, esto hace que los sectores mas dinámicos y modernos se encuentren en manos de las transnacionales, en concreto en Bolivia actúan 6 multinacionales que se reparten las distintas regiones y recursos del país, una de las mas importantes la British gas anunció, no hace mucho a través de su presidente, que el negocio del gas les aportara 1300 millones de dólares de beneficios, de los revertirán unicamente en Bolivia, entre impuestos y salarios 70, 80M .
El capital extranjero, entra en Bolivia a través de los sectores de hidrocarburos, minería y telecomunicaciones, estos tienen una limitada y pobre articulación con la economía del país, provocando un escaso impacto en la generación de empleo y de riqueza. La conjugación de la inversión extranjera con donaciones y préstamos, ha dado a Bolivia un ingreso de 13.685 millones de dólares, pero en el país cae la producción, aumenta el desempleo y disminuye el ingreso de los ciudadanos. Los capitalistas extranjeros acrecientan los costos y gastos y pagan unos ridículos impuestos, así es como se llevan los millones que ganan explotando, tanto los recursos naturales del país, como su fuerza de trabajo, las transnacionales no reinvierten en Bolivia y los empresarios nacionales son demasiado débiles para hacer negocios de importancia, por no decir que muchos están ya arruinados.
El resto de la economía presenta bajísimos niveles de productividad, mala competitividad y una marcada inclinación hacia el mercado interno, que no tiene suficiente capacidad de compra. Esto ha dado como resultado, una industria liviana, una agricultura de subsistencia en occidente y otra más moderna en oriente, un creciente peso de los servicios, de la artesanía, del comercio y de la informalidad.
Estos dos sectores, generan más del 85% del empleo y han sido afectados por la recensión y el estancamiento, lo que agrava las condiciones de vida y de trabajo de la mayor parte de la población. La cruda realidad que nos presenta uno de los países latinoamericanos mas ricos en materias primas, es pues, de explotación laboral, alarmantes niveles de pobreza, gracias a una mala distribución de la riqueza y la persistencia de una fuerte discriminación social y de genero.

El impuestazo: como robar a los pobres para entregárselo a los ricos

Las sendas movilizaciones convocadas por organizaciones sociales y sindicatos en febrero del 2003 concretamente los días 13 y 14, fueron una respuesta cívico/policial, al gobierno de Sánchez de Lozada, que pretendía cargar los salarios de los trabajadores con un impuesto ( el denominado por el movimiento como impuestazo), que agrava el salario entre un 4,2 y un 12,5, recortando así el ingreso de los trabajadores y asalariados del sector publico y privado , con el fin de recaudar 90 millones de dólares, que debían paliar el agudo déficit de las finanzas publicas y sufragar la gran crisis fiscal en la que esta inmersa Bolivia desde hace años. Esta medida anunciada como inevitable fue descartada tras la eclosión popular espontánea, que comenzó la policía y a la que se sumo el pueblo, que se saldo con 33 muertos y mas de 210 heridos de bala, como siempre la situación se pretende arreglar, robando y matando de hambre y desesperación a un pueblo, que ya vive en los umbrales de la pobreza.

Las bases comienzan a organizarse

Después de esta gran movilización se realizo un encuentro nacional de trabadores y campesinos dirigentes sindicales de la COB (central obrera boliviana), en la que participaron numerosos representantes y dirigentes de los diferentes sectores productivos, mineros, profesores, estudiantes, asociaciones de vecinos, recolectores de coca..., todos ellos coincidieron en varios puntos importantes después de un intenso debate,” hace falta una estrategia de poder de los trabajadores que es urgente construir, ésta tiene que pasar inevitablemente por derribar el estado dirigido por las transnacionales y la embajada norteamericana”. Y aunque la movilización no se había producido aun por la venta de gas, ya había sectores importantes en ese encuentro que introdujeron el tema, uno de los acuerdos a los que se llegó, fue que no se permitiría la salida del gas natural a los EEUU, dejando claro que si el gobierno anunciaba algo parecido la huelga general seria tan necesaria como inevitable. Otro punto en común de los trabajadores y campesinos fue que los dirigentes de los partidos revolucionarios y organizaciones de trabajadores no estuvieron a la altura de los acontecimientos y que por eso había que caminar hacia la construcción de una dirección revolucionaria que fuera capaz de crear una alternativa real al capitalismo.

Una huelga anunciada: La guerra del gas

La gota que colmo el vaso, el anuncio de la intención de vender el gas natural a EEUU en Bolivia produjo un estallido popular, ya anunciado, en el Altiplano Boliviano, trabajadores, campesinos, funcionarios entre ellos policía, salieron nuevamente en masa, para dejar claro al gobierno de Sánchez de Lozada, que la venta del gas natural, no se produciría y que pondrían todos los medios para evitarla. La movilización fue todo un éxito, todo el pueblo boliviano estaba en lucha, la amenaza de huelga indefinida lanzada en febrero por amplios sectores del movimiento obrero, si esto se llevaba a cabo, se materializo casi instantáneamente, el país estaba parado, la gran movilización se produjo el 19 de septiembre, nuevamente saldada con vidas humanas, esta vez 73 muertos y 520 heridos de bala, la masacre fue realizada por el gobierno del N.F.R, , M.N.R , M.I.R, y respaldada por EEUU y la O.E.A., el movimiento en su conjunto tiene clara la participación de los EEUU y por supuesto están seguros de que estos utilizaran nuevamente la violencia para aplastar cualquier movimiento revolucionario. Trabajadores, mineros, cocaleros, ya han creado órganos de poder y de autodefensa, y los vecinos de la Paz se organizaron por barriadas(comités) de defensa utilizando como ellos mismos han dicho el modelos de organización de los estudiantes que también está en la lucha, para pedir la dimisión del presidente, al mismo tiempo, que pedían a la COB que les organizara para la próxima batalla, incluso hubo sectores que pedían armas para la autodefensa. La huelga general duro dos semanas y consiguió derrocar al presidente, pero no al orden establecido, como siempre este tipo de títeres son fácilmente sustituibles y en este caso, Carlos Mesa (actual presidente), solo representa el mismo perro con distinto collar.

El gobierno de Mesa sigue adelante con las reformas antisociales de su antecesor


Después de todo esto el nuevo títere de las petroleras Carlos Mesa, ya ha anunciado nuevas medidas que han vuelto a revolver la conciencia de las masas en Bolivia, entre tantas, fijar los precios de los carburantes a la cotización internacional del petróleo y a la devaluación de la moneda local. Ante esta medida,se realizo una reunión de urgencia de la Confederación de Transporte de Bolivia que anuncio una huelga general de 48, los transportistas afirmaron , que si el paro no hacia, que el presidente Mesa y su gobierno, diera su brazo a torcer, la siguiente semana se declararía una huelga de 72 horas y posteriormente un paro indefinido a nivel nacional y una huelga de hambre de los principales dirigentes,”el garrotazo contra el pueblo esta ya definido(...). las propias autoridades ya han anunciado que a fin de mes hay un aumento en el precio de la gasolina. Es un crimen contra los mas pobres”, dijo Villacorta (uno de los dirigentes del sector de transportes), todo esto apoyado por la COB que tiene decidida la realización de protestas y una huelga general con bloqueo de caminos.

Es necesaria una dirección revolucionaria

Es importante recalcar que dentro del gobierno participan fuerzas que se han definido de izquierdas durante toda su trayectoria histórica, en Bolivia ( y también en el resto del países capitalistas) hay organizaciones políticas no proletarias, que parasitan el los movimientos espontáneos de las masas, aprovechándose de la escasa o nula formación política de trabajadores y campesinos, estas en lugar de dar una orientación revolucionaria a las mismas las hacen caminar hacia la legalidad burguesa, en Bolivia por ejemplo Evo Morales dirigente de “izquierdas” llama a reforzar el orden constitucional, mientras tanto Felipe Quispe, representante de los cocaleros bolivianos, propone formar un gobierno provisional encabezado por el presidente de la republica, el cual ya el 17 de octubre dijo que no se apartaría ni un milímetro de la línea del FMI y dará continuidad a las políticas económicas y fiscales emprendidas por su antecesor, suscribirá un tratado de libre comercio con Chile, e impulsara la exportación de gas a EEUU, revisando la Ley de hidrocarburos en acuerdo con las transnacionales que operan en Bolivia.

Sin dirección política no hay cambio

Una vez mas las masas huérfanas muestran el poder del pueblo para derribar el orden establecido, y un vez mas, queda demostrado que derribando un gobierno burgués, sustituyéndolo por otro del mismo calibre(que promete solucionar problemas insuperables dentro de los marcos del capital), únicamente se alarga el problema en el tiempo. Por eso es necesario que se construya una dirección revolucionaria que sea capaz de dar una alternativa real al capitalismo y que este organizada y dirigida por los trabajadores y los campesinos bolivianos.
Sectores importantes del movimiento obrero y también del campesinado han llegado a conclusiones de carácter político que van mucho mas allá que conformarse con el quita y pon un gobierno burgués , conclusiones que no parecen haber alcanzado ni por asomo las masas en países como Argentina, donde han conseguido articularse para derribar varios gobiernos reiteradamente, pero aun no han construido una alternativa política a un sistema, el capitalista ,que les ha dejado en la mas absoluta de las miserias.

Conclusion

Como hemos podido comprobar las condiciones objetivas para la revolución socialista se cumplen (“ entre las que hay que incluir las grandes movilizaciones de las masas obreras, que ponen periódicamente a la orden del día la conquista del poder por el proletariado”) pero,¿y las condiciones subjetivas?(“el nivel de conciencia del proletariado y su dirección”), en Bolivia, aunque no de manera completamente desarrollada, se cumplen las condiciones subjetivas, en cierta medida y esperemos que de una manera progresiva. Existen cuadros conscientes con una tradición y una influencia considerable en amplios sectores, tanto del proletariado como del campesinado, con objetivos que cruzan las barreras del capital y que están siendo y que se están comportando como los actores de todo el proceso de agitación, organización y articulación de las masas en los últimos enfrentamientos contra el capital. Pero por las noticias que tenemos, su ámbito de lucha se configura a través de la COB ( Coordinadora Obrera Boliviana), éstos han conseguido barrer gran parte de la dirección burocrática, conciliadora de clases, y tomaron la dirección en la práctica, casi por clamor popular en el primer ampliado nacional realizado después del alzamiento popular de febrero, ante la incapacidad de una dirección que no ha sabido estar a la altura de los acontecimientos, precisamente por su carácter pequeño-burgués. Pero es necesario ir mas allá de la acción sindical, nada despreciable por otra parte, ahora, los sectores mas avanzados, que han llegado a la conclusión de que hace falta un partido con una dirección revolucionaria capaz de ofrecer la única alternativa posible, para prosperar en igualdad, el socialismo, tienen que buscar los mecanismos para sentar las bases de todo el proceso que se les viene encima, esos mecanismos no son otros que la acción política, pero no tenemos prácticamente información alguna de cual está siendo el rumbo a seguir en la plano político, sabemos que estos sectores importantes del movimiento obrero saben conscientemente que la única salida es el comenzar la tarea de crear esa dirección política revolucionaria, pero cómo, pues ciertamente y como ya hemos dicho antes no tenemos la información necesaria de si han realizado esta tarea y de cómo la están realizando, pero lo que si sabemos es que las alternativas no son demasiadas, por un lado la posibilidad de articular ese frente político en una organización como el Mas, en la que tendrían que militar en bloque todos aquellos sindicalistas que están organizando la lucha desde la COB y lanzar dentro y fuera del partido todas esas consignas revolucionarias, para que el mismo las asuma, teniendo en cuenta el desarrollo de los acontecimientos y el apoyo de la mayoría del pueblo en todas las luchas que han emprendido, no es nada despreciable esta opción y sería un paso importantísimo para toda la clase trabajadora del país. Aunque quizás el camino a seguir por estos sectores sea el de la construcción de un partido de clase que asumiera la dirección de la lucha por el socialismo, es una tarea muy complicada pero puede ser que si la estructura del MAS no les permite la lucha, y además haya habido una paulatina perdida de confianza de las masas en el mismo. debido a sus ultimas actuaciones políticas, estos sectores podrían haber llegado a la conclusión de construir un partido de clase en el que no haya resquicios de la burguesía, y encabezar la lucha de esta forma. Dependiendo pues de factores que desde aquí no hemos podido analizar por falta de datos esperemos que de una manera u otra, la construcción de esa alternativa política se este llevando a cabo, puesto que también existe la posibilidad de que, de ninguna de las maneras emprendan esta labor y quede restringida la lucha simplemente al ámbito sindical, esto sería un factor negativo que podría mantener al pueblo boliviano en la lucha pero que únicamente serviría para echar atrás determinadas medidas antisociales, incluso algún que otro gobierno o presidente más, desgastando de esta forma a la clase obrera y campesina que está en lucha, sin ofrecer ninguna solución política, la situación se agudizará y la fuerza que están demostrando las masas bolivianas se apagará paulatinamente, quedando resquicios de la lucha que surgirían sin duda cuando se repitieran determinadas agresiones, aunque seguramente cada vez con menos fuerza, como ha sucedido en Argentina, esta ultima posibilidad es pues una opción que únicamente servirá para alargar en el tiempo la situación que están viviendo, aunque desde aquí nos atrevemos a decir que no creemos que esto suceda, ya que como hemos dicho antes, hay cuadros importantes, con una buena formación política y con gran influencia en amplios sectores en el movimiento obrero y campesino que saben que esta posibilidad estacaría la lucha y esperamos por eso que apliquen a la practica toda esa teoría que han propuesto en sus diferentes documentos e intervenciones de la COB. En la acción política esta la clave ya que cualquier resbalón en este proceso podrían pagarlo muy caro.

Conclusion

Se podrían aportar muchos mas datos e ideas a este documento, algo que esperamos que surja a través del debate en la organización, aunque con el material que hemos expuesto creemos que es suficiente para llegar a determinadas conclusiones, Latinoamérica es un continente pues, que ha sido explotado desde el principio de una forma distinta a la clásica no solo explota la fuerza de trabajo de sus pueblos sino que como se ha repetido reiteradamente en todo el documento, el continente es victima de una explotación mucho más despiadada, puesto que la burguesía y la economía del mismo es muy débil y no se reinvierte prácticamente ningún beneficio empresarial, sino que se drenan a los países de origen de las multinacionales correspondientes, agravando la situación de la mayoría de la sociedad, y en todo caso los únicos beneficiados son los terratenientes y la burguesía de los diferentes países, esto ha dejado al pueblo en un callejón sin salida dentro del capitalismo y ha generado también una situación de necesidad inmediata para sobrevivir. Es importante recalcar el contenido de clase de todas las respuestas a las agresiones del capital, las fuertes movilizaciones han hecho temblar al orden establecido en Latinoamérica en los últimos tiempos y aunque aun no se ha comenzado una lucha con una dirección política revolucionaria encabezando la misma, factor que nos parece imprescindible para el comienzo de la transformación socialista de la sociedad, encontramos que en muchos de los escenarios se encuentra este factor de manera incipiente, dentro de las diferentes organizaciones de clase que existen el América Latina, factor que creemos está más desarrollado en Bolivia, aunque quizá nos sorprendiera en cualquier otro lugar del continente Latinoamericano, en cualquier caso si en uno de los escenarios ya sea Bolivia o cualquier otro, surgiera un partido fuerte de clase que comenzara a sentar las bases de la transformación socialista de la sociedad, tomando el poder con el proletariado al frente y comenzara a plantear cuestiones básicas para comenzar un cambio como negarse rotundamente a pagar la deuda externa, nacionalizar la industria, la banca, la tierra, planificar la economía…, seria un ejemplo a seguir para todo el resto del continente y asistiríamos con seguridad a un levantamiento en bloque de todo América Latina, esto supondría un golpe durísimo para el capitalismo.