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Valoración
de las movilizaciones contra la contra-reforma educativa del PP
Curso 2001-2002
Introducción.
En el curso 2001-2002, se desarrollaron unas luchas
que rompieron la tónica de relativa “paz social”
que disfrutaba el PP, desde su llegada al poder en 1996. Estas luchas
tuvieron su detonante en el movimiento estudiantil, donde los jóvenes
de institutos y facultades demostraron su capacidad de movilización
y su rechazo a seis años de gobierno de la derecha. Siete
huelgas estatales contra la contra-reforma educativa del PP, de
las que seis fueron secundadas en Aragón, donde además
tuvimos una Huelga General de toda la Comunidad no universitaria
contra la misma política privatizadora, impulsada en este
caso por el gobierno PSOE-PAR, con la generalización de los
convenios de infantil con la educación privada.
No fue casualidad que este movimiento surgiera en este
curso, ya que fue en este mismo en el que el ambiente social comenzó
a cambiar. Jóvenes y trabajadores reaccionaron a seis años
de política derechista, que han empeorado nuestras condiciones
de vida y laborales, siendo recortadas numerosas conquistas históricas
del movimiento obrero. Las movilizaciones contra la LOU y la Ley
de Calidad fueron el anticipo de un cambio de rumbo del movimiento
obrero, que tuvieron su culminación en la Huelga General
del 20 de Junio. Así lo demostraba el aislamiento social
que sufría el PP en los momentos en los que el movimiento
estaba más fuerte (después de la jornada de huelga
del 14 de Noviembre), siendo las reivindicaciones estudiantiles
apoyadas por un 80 % de la población según distintas
encuestas. A la vez que se desarrollaba la lucha contra la contra-reforma
educativa, los conflictos obreros se multiplicaban ( autobuses de
Madrid y Barcelona, basureros de Málaga, algodoneros andaluces,
trabajadores municipales de Zaragoza...), lo que antes o después
debía hacer mella en las direcciones sindicales, forzadas
por su base y acorraladas por un gobierno dispuesto a llevar a cabo
todos sus planes reaccionarios con o sin ellos, que tuvieron que
cambiar su política de concertación con la derecha
por la de lucha por los derechos de los trabajadores.
La Contra-Reforma educativa del PP.
La política educativa del PP se enmarca en un
cambio de necesidades de la burguesía española, y
por lo tanto es un intento de adecuar el sistema educativo a sus
nuevas necesidades.
Durante el final de la década de los 70 y en
los 80, la burguesía precisaba de técnicos, para lo
cual aceptará que se extiendan los estudios superiores. Es
una época en la que se consiguen importantes avances en la
educación, facilitándose el acceso a la universidad
a gran parte de los jóvenes y mejorándose bastante
el sistema educativo heredado del franquismo. La fuerza del movimiento
obrero y estudiantil consigue un nuevo sistema educativo, que aunque
responde a la demanda de técnicos por parte de la burguesía,
ha llegado demasiado lejos para ésta, ya que la demanda de
técnicos esta sobradamente cubierta, mientras que la mano
de obra poco formada y barata disminuye.
Ya en la década de los 90, y especialmente en
el momento actual, la burguesía ve en este sistema educativo,
un gasto excesivamente alto para lo que le reporta. Precisa de un
aumento de la mano de obra barata y poco cualificada, así
como de un número menor de técnicos, mejor formados
y especializados (una mejor educación para el número
actual de universitarios, se sale de los cálculos de la derecha
española).
Así pues, a partir de Marzo de 2001, el gobierno
del PP, pone a Pilar del Castillo , ministra de educación,
al frente de una batalla en el terreno educativo, se disponen a
desmantelarlo integralmente. En aquel momento el gobierno no se
encuentra con ninguna oposición, ya que el PSOE está
envuelto en la política pactista de Zapatero y CCOO y UGT
se encuentran todavía en su política de paz social.
La contra-reforma educativa emprendida por el PP se
compone de tres leyes, todas ellas encaminadas hacia una educación
de segregación, en la que tan sólo una pequeña
parte de los estudiantes puedan acceder a una educación minimamente
digna, y hacia el fortalecimiento de la red privada en detrimento
de la pública.
Con la Ley Orgánica de Universidades (LOU),
el primero de los proyectos presentados y aprobados, el PP trata
de expulsar a miles de jóvenes de la universidad, con un
sistema de entrada que encuentra filtros desde los trece años,
los itinerarios, en el bachiller, la reválida (estas dos
medida contenidas en la Ley de Calidad) y por último en la
propia universidad, con las pruebas de acceso por facultad, una
especie de selectividad por carrera, para las que la única
manera de prepararse serán las academias privadas. Pero los
filtros no son sólo académicos, también los
hay económicos; el aumento de tasas por encima de IPC y por
supuesto por encima de los aumentos salariales, viene siendo habitual
en estos últimos años, así como el recorte
en becas (en los últimos cuatro años se han reducido
en 75.000, mientras que el número de universitarios aumentó
en 85.000, y en el curso 2002-2003 otros 40.000 se han quedado sin
ella). Así mismo la LOU abre la puerta a la privatización,
disminuyendo la financiación pública y aumentando
la privada, tanto la aportada por las familias (mediante unas tasas
cada vez más abusivas), como por las empresas, las cuales
tienen cada vez más participación en los órganos
de gobierno universitarios (el que paga manda). Sobre este último
tema la LOU deja claro la participación de la patronal en
la toma de decisiones sobre temas tan importantes como la estructuración
de las carreras, la selección de las mismas (las que sean
más rentables para ellos, con lo que las letras quedan relegadas
a un segundo plano), la investigación o los métodos
de selección del alumnado.
El PP trata de convertir la universidad en una aparato dedicado
a formar una pequeña parte de los estudiantes, una elite
destinada a convertirse en los futuros dirigentes de la sociedad.
Todo esto envuelto por la excusa de la calidad, sin embargo el principal
problema del sistema universitario español, la falta de fondos,
no se menciona (en España se invierte un 30% menos que en
los países de la OCDE).
Otro de los proyectos para desmantelar la educación
pública es la Ley de Calidad. Este proyecto trata de segregar
a los estudiantes desde los 14 años, mediante la creación
de diferentes itinerarios a partir de 3º de ESO. El primero
permitirá acceder al Bachillerato y al resto de la oferta
educativa, una vez acabada la ESO. Otro tan sólo permitirá
acceder a los Ciclos Formativos de Grado Medio, un tercero expulsará
al estudiante los 16 años del sistema educativo, con una
escasa formación laboral. Con ello los empresarios de nuestro
país contarán con una gran cantidad de mano de obra
poco formada y barata, a la vez que el fracaso escolar, fruto de
las deficiencias que padece la educación pública,
se enmascara, ya que en vez de solucionarse, el gobierno se quita
del medio aquellos estudiantes que podrían engrosar sus cifras.
La segregación de minorías es aún más
escandalosa, ya que según la ley, inmigrantes y alumnos con
necesidades especiales estarán aislados en aulas diferentes,
dificultando aún más su normal integración.
Las trabas para acceder a los estudios superiores no se quedan en
los itinerarios, puesto que una vez acabado el Bachillerato, será
necesaria probar una prueba (la Reválida, maquillada con
en nombre de Prueba General de Bachillerato)con los contenidos de
los dos cursos, para la obtención del título; necesario
para el acceso a la universidad, a los Ciclos Formativos de Grado
Superior o para que esos dos años de estudios no acaben en
la basura.
Así mismo la Ley de Calidad prepara unos institutos con menores
derechos democráticos, ya que se refuerzan las competencias
disciplinarias del director, quien será designado por la
misma Administración que insulta y reprime a los estudiantes
que protestan contra su política. Dentro de esta tónica,
la participación de padres de alumnos en los órganos
internos de los centros disminuye, así como las competencias
del Consejo Escolar, el único órgano seudo-democrático.
Con todo esto pretenden crear una educación segregadora,
que comience a seleccionar la elite que podrá acceder a los
estudios superiores, a la vez que prepara una cantera de esclavos,
condenados a un futuro ruinoso desde los 14 años.
Esta ley tampoco habla de financiación, pero le acompaña
una memoria económica en la que se destaca que 8 de cada
10 euros que se deban invertir en educación, han de ser destinados
a la educación concertada. No es de extrañar, dado
que la Ley obliga subvencionar el ciclo de infantil en los centros
privados, aunque con los millones que se promete regalar a la patronal
educativa pronto se comenzará a hablar de la concertación
de todos los tramos educativos no universitarios. Todo un ataque
a la educación pública que lleva seis años
viendo como sus fondos disminuyen año a año, mientras
se sigue beneficiando a la privada.
Por último la Ley FP, pretende poner a disposición
de los empresarios este tramo educativo, entrando de lleno en los
órganos que planifican la formación de los alumnos,
y dando especial relevancia aquellos centros propiedad de empresas
privadas, a los que se pretende impulsar en detrimento de los públicos,
ya de por sí con escasos medios y plazas. La ley pretende
convertir los Ciclos Formativos de Grado Medio, en una fábrica
de mano de obra barata, formada y especializada en actividades muy
concretas, que impedirá en un futuro cambiar de empleo al
actual estudiante.
La Lucha contra la LOU
Desde que salió la luz el proyecto de contra-reforma
del PP, desde el Sindicato de Estudiantes de Izquierdas, vimos necesario
afrontar la lucha de una forma integral, es decir, no centrarnos
en luchas concretas contra las diferentes leyes conforme fueran
pasando al Parlamento, sino iniciar la lucha contra la LOU, La Ley
de Calidad y la Ley de FP, al ser todas ellas partes de un mismo
proyecto de desmantelación de la educación pública.
Entendimos que lo que el Ministerio quería era precisamente
luchas sectoriales que dividieran al movimiento, sin embargo desde
nuestra organización apostamos por la lucha unitaria de estudiantes
de institutos y facultades, y nuestros llamamientos a las organizaciones
de trabajadores y padres, iban en el mismo sentido, toda la comunidad
educativa debía volcarse en la lucha en defensa de la educación
pública. Sabíamos que sin un compromiso firme de los
dirigentes sindicales, de hacer frente a la contra-reforma educativa,
que permitiera la lucha unitaria de estudiantes, profesores y personal
no docente, así como extender el conflicto al resto de la
sociedad, sería imposible lograr una victoria contra el rodillo
“democrático” de la derecha española.
En la posición de partida el PP estaba realmente
envalentonado, con una oposición parlamentaria ridícula,
tanto por parte del PSOE como de IU, y unos sindicatos, incapaces
de hacer frente a sus agresiones, hipotecados por cinco años
de entendimiento y acuerdos con la derecha.
En el terreno estudiantil a nivel estatal, la unidad brillaba por
su ausencia, especialmente entre a organizaciones universitarias.
Muchas de ellas planteaban la lucha, sólo contra la LOU,
y sólo tarea de los universitarios, fue el caso del Bloque
e Estudiantes de Izquierdas (BEI) de Madrid, Alternativa Universitaria
de Valladolid, la Coordinadora Andaluza y otras. Se trataba del
bloque ultraizquierdista y el reformista, unidos en el sectarismo
hacia la única organización estatal que coincidida
con nosotros en la estrategia unitaria de lucha, el Sindicato de
Estudiantes, con escasa influencia en la universidad y bastante
implantación en las medias de algunas partes el estado.
A lo largo de las movilizaciones el papel de cada bloque sería
distinto. El bloque reformista tendría la misma actitud que
los dirigentes de los sindicatos y partidos de izquierdas, tratar
de frenar las luchas, cuando éstas estaban tomando más
fuerza, aunque al principio del proceso el sectarismo hacia el SE
les iba a hacer coincidir con el boque ultraizquierdista, quien
en todo momento va a basar su enfoque de la lucha excluyendo la
participación de las medias y poniendo trabas a la confluencia
con las organizaciones obreras. El Sindicato de Estudiantes, formaba
un tercer bloque por sí sólo, y a pesar e su acertado
planteamiento de extender la lucha a todos los tramos educativos
y a todos los sectores de la comunidad educativa, sus actuaciones
, convocatorias unilaterales, no hicieron más que animar
el sectarismo del resto de organizaciones universitarias.
El curso 2001-2002 ha demostrado que ninguno de esos tres sectores
son capaces de representar a la mayoría de los estudiantes
de todos el estado, y que sus direcciones mantienen un enfrentamiento,
no sólo por diferencias políticas, sino muchas veces
por intereses ajenos al movimiento estudiantil, bien sean burocráticos,
de organización o mero afán de protagonismo. Es necesario
superar estos obstáculos, para poder tener una misma lucha
y una plataforma reivindicativa común en todo el estado,
algo necesario para fortalecer el movimiento estudiantil. Hoy más
que nunca, es necesaria una Confederación que recoja a todas
las organizaciones de izquierdas, y que unifique a todos los estudiantes
de todos los tramos educativos para el combate por una enseñanza
mejor y una sociedad distinta.
Los intentos de unidad de acción.
El 6 de Octubre se celebra en Madrid un encuentro estatal
de todas las organizaciones estudiantiles opuestas a la contra-reforma
educativa del PP, este encuentro fue impulsado por el SEI, con la
colaboración de otras organizaciones regionales. Aparentemente
era un buen escenario para lograr la unidad estatal del movimiento
estudiantil de cara al Otoño que nos esperaba. Era un paso
adelante, dado que anteriormente las reuniones estatales que se
habían celebrado no habían sido capaces de unificar
los tres bloques, dándose la paradoja de que en un mismo
fin de semana se convocarán tres reuniones distintas para
hablar de las próximas movilizaciones.
En el encuentro, se impusieron las tesis de dividir el movimiento
entre medias y universidad, la mayor parte de las organizaciones
presentes se negaron a apoyar la Huelga General de medias del 25
de Octubre, y plantearon la lucha en un marco meramente universitario.
Sin embargo, un punto positivo es que se logró fijar una
fecha para comienzos de Noviembre, en la que todas las organizaciones
presentes convocaríamos Huelga General en la universidad
junto con los sindicatos de trabajadores. Sólo quedaba fijar
la fecha, tarea que se encomendó a una permanente, en la
que estaban representados los tres bloques, y que deberían
consensuarla con los dirigentes de CCOO y UGT.
En Aragón el SEI mantuvo una reunión
con las organizaciones de izquierdas juveniles; las juventudes de
IU y CHA, la secretaría de juventud de CCOO y ADEA, EDU y
el Departamento e Juventud de UGT, representados por una misma persona.
En ella planteamos la creación de un frente único
contra la política educativa del PP, por parte del Área
de Juventud de IU y Chobenalla, se acordó ir juntos durante
toda la movilización, la secretaría de juventud de
CCOO, en un principio apoyaría nuestras luchas, pero ADEA,
EDU y el Departamento e Juventud de UGT se cerraron en banda a llegar
a cualquier tipo de acuerdo. No plantearon ningún tipo de
diferencia política, simplemente indicaron que ,literalmente,
no querían saber nada de nosotros. Está claro que
la quiebra de la unidad de acción promovida por estas organizaciones,
respondía únicamente a los intereses burocráticos
y de protagonismo de sus dirigentes, quienes hipócritamente
sí iban a llegar a acuerdos de unidad, en los que también
estábamos nosotros, a nivel estatal.
Esta división se mantuvo durante todo el curso, a excepción
de la Huelga General en la universidad, donde la unidad estuvo garantizada
por las organizaciones de trabajadores convocantes, y la del 28
de Noviembre, donde el ambiente social álgido, forzó
a los dirigentes de estas organizaciones a convocar la manifestación
de forma conjunta.
25 de octubre de 2001
La primera Huelga General, estuvo convocada para el 25 de Octubre
en medias, mientras en la universidad se llamaba participar en la
manifestación. Fue la primera medición del ambiente,
y el resultado fue satisfactorio en todo el estado, no sólo
por el seguimiento del paro sino sobretodo por las cifras de las
manifestaciones; 15000 en Madrid y Barcelona, 8000 en Sevilla, 6000
en Valencia...
En Zaragoza el seguimiento de la huelga fue masivo, pero la doble
convocatoria de manifestación producida por la actitud de
los dirigentes de ADEA, sólo sirvió para confundir
a los estudiantes. Aún así unos 1500 estudiantes bajaron
desde el campus de San Francisco, en la manifestación del
SEI, que trataría de confluir con la otra convocatoria. Cuando
esto se produjo la actitud de los dirigentes de ADEA y el Departamento
de Juventud de UGT fue lamentable, tratando de arrancar por la fuerza
la pancarta del sindicato de las manos de los estudiantes que la
portaban.
El 25 de Octubre fue ante todo un calentamiento, tanto en medias,
como en la universidad, donde poco a poco el ambiente iba en aumento,
lo que se notaría en la siguiente convocatoria. En algunas
zonas del estado esta primera convocatoria ya mostró síntomas
del movimiento que se avecinaba, como fue el caso de Andalucía
, donde la presión de los trabajadores de universidad forzó
a los dirigentes sindicales a sumarse a la convocatoria de huelga.
7 de noviembre de 2001
Para esta fecha los sindicatos obreros dieron un paso
adelante para el movimiento, con la convocatoria de una Huelga General
de la universidad. Desde el SEI y otras organizaciones en el resto
del estado decidimos continuar con la lucha tanto en medias como
en universidad, al mismo tiempo que planteamos la necesidad de seguir
extendiendo la movilización al resto de trabajadores de la
comunidad educativa.
Sin embargo los dos bloques enfrentados al SE, no se
sumaron a la convocatoria, rompiendo así el acuerdo alcanzado
el 6 de Octubre, y desperdiciando la oportunidad de confluir con
los trabajadores en la lucha contra la política del PP.
Ya en este momento la actitud de las direcciones sindicales
dejó mucho que desear. Conocedores de que se encontraban
ante un vasto movimiento, dispuesto a llegar hasta el final y que
no se iba a conformar con una lucha testimonial (que era lo que
interesaba a aquellas direcciones, que aplicaban una política
de tímida oposición ante los ataques de la derecha
y una concertación con la misma en numerosos temas), decidieron
no trabajar a favor de una aumento de la lucha, con lo que la convocatoria
realizada en casi todas las partes del estado fue tremendamente
deficiente (sin asambleas de trabajadores, sin apenas propaganda...),
a excepción de aquellos sitios (como Andalucía), donde
los afiliados a los sindicatos habían superado a sus dirigentes.
A pesar de esta nefasta actuación, la huelga fue todo un
éxito, fruto del descontento ante la política del
PP, que veía en la lucha contra la LOU un cauce para expresarse.
Las manifestaciones fueron mucho mayores a las del 25 ( 50000 en
Madrid,25000 en Sevilla, 8000 en las Palmas y Oviedo...), y calentaron
el ambiente para el momento más fuerte del movimiento, después
del 14 de Noviembre.
En Aragón, la Huelga fue un éxito tanto
en universidad como en medias, y el ambiente creado por la convocatoria
unitaria de trabajadores y estudiantes hizo posible una unidad de
acción entre todas las organizaciones estudiantiles, como
se demostró en el piquete unitario de SEI, EDU y UCA en la
universidad. Dicho piquete fue reprimido por la policía nacional,
que entró cargando en la universidad, algo insólito
que evidenciaba el nerviosismo de la derecha ante el movimiento
que su ley estaba generando. La manifestación fue multitudinaria,
5000 personas, y el ambiente de los manifestantes estaba caldeado,
el cabreo acumulado por seis años de gobierno de la derecha
se empezó a notar.
14 de noviembre de 2001
Esta fecha había sido elegida a nivel estatal
por los dos bloques sectarios con el SE, en contraposición
a la huelga unitaria del 7 de Noviembre. El éxito del 7 animó
a numerosos estudiantes a unirse a la lucha, por ello la huelga
universitaria fue una auténtico triunfo, y las manifestaciones
sobrepasaron a las anteriores: 100.000 manifestantes en Barcelona
(el 13 de noviembre), 80.000 en Madrid, 40.000 en Sevilla, 30.000
en Santiago de Compostela, 20.000 en Valencia, 15.000 en Valladolid.
Esta jornada estuvo apoyada por los sindicatos obreros, pero no
decidieron convocarla, probablemente por temor al movimiento que
venía, y que iba más allá de su política
de paz social que trataban de aplicar.
Días antes en Santiago se celebraron asambleas
multitudinarias, que desembocaron en huelgas de varios días,
y finalmente en una Huelga indefinida, secundada mayoritariamente
tanto por profesores, estudiantes y PAS. Así mismo en Sevilla
y Málaga iban sumándose facultades a la Huelga indefinida.
Todo esto demostraba la voluntad de la comunidad universitaria a
emprender una lucha sin cuartel contra la LOU, hasta derribarla.
El problema de estos movimientos más avanzados fue el aislamiento
que sufrieron por parte de las direcciones sindicales, ya que en
vez de extender la lucha al resto de las zonas, decidieron comenzar
a frenarlo. Dejar solos a los compañeros gallegos y andaluces
supondría el quemazón de los militantes en esas zonas
y la caída del movimiento en el resto.
En Aragón desde el SEI se decidió no
convocar la Huelga del 14, debido al menor ambiente que habíamos
percibido, en comparación con el resto del estado y a las
fuerzas con las que contaba la organización. Sin embargo
debemos reconocer esto como un error, ya que el éxito del
7, aunque menor que en otras zonas, había animado a muchos
estudiantes a participar en la lucha, y así se demostró
en la concentración que ese mismo día convocó
la Plataforma por la Universidad Pública de Calidad (recientemente
creada por sindicatos de trabajadores y organizaciones estudiantiles
y del profesorado para organizar la jornada del 7), que a pesar
de su escasa difusión , reunió a más de 1000
estudiantes en el estanque del campus. El 14 hubiera sido un golpe
más contra la LOU, si una organización hubiera sabido
canalizar el ambiente existente.
28 de noviembre, huelga de estudiantes. 1 de
Diciembre marcha sobre Madrid.
Las direcciones sindicales habían anunciado
su negativa a convocar otra Huelga General de la comunidad universitaria,
y por su puesto su postura era todavía más cerrada
a las exigencias de nuestra organización y otras del resto
del Estado, a extender la lucha al resto de la educación
y a empezar a reivindicar la retirada del resto de contra-reformas
educativas ( Ley de Calidad y Ley de FP), única manera de
seguir la lucha dando pasos adelante y extenderla. Además
era necesaria otra jornada de lucha a nivel estatal de cara a unificar
las diferentes batallas que se estaban librando en diferentes universidades
(huelgas indefinidas, encierros, caceroladas, manifestaciones...),
si esto no se producía se corría el peligro de que
los diferente focos fueran perdiendo intensidad poco a poco.
Por ello desde el SEI y otras organizaciones estudiantiles
del resto del Estado, decidimos convocar Huelga General en medias
y Universidad para el 28 de Noviembre, de cara a unificar las luchas
territoriales y a calentar motores para la marcha a Madrid que los
sindicatos había convocado para el 1 de Diciembre.
El ambiente de lucha, así como la experiencia
del piquete unitario del 7-N con la base de EDU, hizo que su dirección
se viera forzada a acordar un manifiesto, una pancarta y un mismo
recorrido, aunque manteniendo quedadas diferenciadas.
La Huelga, a pesar de no estar apoyada por las organizaciones
estudiantiles del bloque ultraizquierdista, ni por el reformista
(que estaba entrando en la misma dinámica que las direcciones
de CCOO y UGT, frenar el movimiento), fue un éxito en todo
el estado, estuvo apoyada por los STE´s, por la CIG en Galicia
que organizó una marcha a Santiago con 40.000 personas en
la calle, el CGH de Sevilla y Valladilid y numerosas asambleas en
diferentes universidades.
En Aragón, el trabajo realizado por los compañeros
del SEI de reparto de información y asambleas tanto en institutos
como en facultades, así como el hecho de que nuestra organización
había estado defendiendo desde el principio la lucha unitaria
entre sectores (medias / universidad, estudiantes / profesores /
PAS) y entre organizaciones, hizo que nuestra quedada fuera la elegida
por la mayoría de los estudiantes, con 2500 personas de los
3000 manifestantes, en nuestro cortejo. Así mismo la Huelga
se volvió a secundar masivamente tanto en medias como en
la FP.
El 1 de Diciembre autobuses de todo el estado marcharon
hacia Madrid, donde se concentraron unas 300.000 personas para gritar
No a toda la política educativa del PP. En aquellas fechas
encuestas de diferentes medios de comunicación cifraban el
apoyo social a nuestras reivindicaciones en torno a un 80%. Desde
1996 el gobierno del PP no había estado tan aislado socialmente,
era el momento de continuar la lucha, extenderla al resto de la
comunidad educativa y pedir la retirada de toda la Contra-reforma.
Sin embargo las direcciones sindicales calificaron este éxito,
como la culminación de la lucha, lo que significaba su retirada
de la batalla y frenar un movimiento que ponía en peligro
la política que seguían, la de la concertación
con la derecha.
Para esa fecha las organizaciones estudiantiles del
bloque ultraizquierdista habían convocado una manifestación
alternativa. Desde el SEI y otras organizaciones no nos sumamos
a este acto de búsqueda de protagonismo, que se excusaba
en diferenciarse de los sindicatos mayoritarios. Para nosotros era
necesario mantener la unidad con el resto de las fuerzas en lucha,
y así mismo estar en la manifestación donde se encontraban
las direcciones de los sindicatos y los partidos de izquierdas,
de cara a exigirles, como se hizo, la convocatoria de otra Huelga
General y la continuación de la lucha.
19 de diciembre de 2001
Tras el éxito del 1-D la lucha debía
continuar, sin embargo las organizaciones estudiantiles nos quedábamos
solas.
El 20 de Diciembre se aprobaría la LOU definitivamente,
y el 19 era el último intento, o más bien, la última
pataleta de un vasto movimiento, al que se había dejado sin
cauce para luchar. Los estudiantes en solitario, sin extender la
lucha al resto de la educación ni al resto de la sociedad,
no podíamos frenar a un gobierno envalentonado por su mayoría
absoluta y la pésima actuación de los sindicatos y
la oposición parlamentaria.
En Zaragoza se convocaron asambleas en diferentes facultades
por parte de diferentes organizaciones, UCA, SEI, CNT, PI... Tan
sólo la organizada por la nuestra en Filosofía y Letras
tuvo una asistencia un tanto representativa, con cerca de 60 personas.
Por parte de la CNT, se impuso (ya que en ningún momento
se llegó a votar), en convertir la asamblea de Filosofía
en una asamblea de la Universidad. Desde el SEI nos opusimos por
considerar que era necesario llegar primero a todas las facultades
para permitir participar al mayor número de estudiantes,
y así mismo porque la asamblea de Filosofía no era
representativa de los 40.000 alumnos de toda la universidad.
Poco a poco la asamblea de estudiantes se fue vaciando de aquella
gente que se había acercado con ganas de luchar, debido a
los debates estériles que miembros de la CNT introducían
atacando a las organizaciones estudiantiles que llevábamos
todo el curso en la lucha. Finalmente su rodillo asambleario (no
se vota, tiene razón el que más veces interviene),
provocó que la convocatoria de la asamblea de estudiantes
para el 19 no fuera de huelga sino simplemente de manifestación,
y para colmo con quedada diferenciada de la del SEI (única
organización convocante en Aragón).
El cansancio del trimestre, así como la frustración
provocada por la traición de la direcciones de CCOO y UGT,
hicieron que el 19, a pesar del seguimiento mayoritario de la huelga,
evidenciara la caída del movimiento, con manifestaciones
más reducidas.
Conclusión
De la batalla de la LOU debemos comprender los motivos
de la derrota.
La situación de derechización de las
direcciones de CCOO y UGT, así como la penosa oposición
del PSOE e IU, hicieron posible, que a pesar del vasto movimiento
que se desató, el PP siguiera en una posición arrogante,
que impidió echar atrás el proyecto educativo de la
burguesía para la educación universitaria, primer
paso de la adecuación de toda la educación a sus intereses.
La negativa de estas direcciones a extender y radicalizar la lucha
tras el 7 de Noviembre, dejó en solitario a los estudiantes
en la mayor parte del Estado y condenó al aislamiento a los
focos más combativos del movimiento, algo totalmente negativo
para su fin, echar abajo la LOU, y allanar el camino para derribar
el resto de la Contra-reforma de Pilar del Castillo.
Asimismo, la división del movimiento estudiantil,
le restó fuerza e influencia sobre las organizaciones de
trabajadores, lo cual volvió a evidenciar la necesidad de
una organización estudiantil estatal que recoja todos los
sectores del movimiento.
Tras la caída del movimiento universitario con
la aprobación de la LOU, las enseñanzas medias tomaron
el relevo, primero contra la Ley de Calidad y después contra
los convenios de infantil. Fueron los estudiantes de instituto los
que consiguieron continuar la lucha, despertando a la comunidad
educativa, que acabaría manifestándose contra la agresión
propuesta por el gobierno PSOE-PAR a finales de Abril,
El éxito del 29 de Mayo y el fuerte curso vivido
en los institutos, ha provocado un crecimiento de la representación
del SEI en los centros de secundaria de Zaragoza.
La Lucha contra la Ley de Calidad y la Ley de
FP y por la derogación de la LOU
Tras las Navidades, la aprobación de la LOU
sembró el desánimo en la Universidad. Las posibilidades
de seguir la lucha como en el primer trimestre del curso eran nulas,
ya que el ambiente había caído en picado.
Sin embargo el PP proseguía con su contra-reforma, todavía
tenía que aprobar la Ley de calidad y la Ley de FP. En lo
que quedaba de curso los estudiantes íbamos a encontrarnos
solos en la lucha, ya que las direcciones sindicales escudadas en
que aún no se conocía el proyecto de ley, anunciaron
que no iban a movilizar. Sin embargo, aún cuando se publicó
dicho proyecto, su actitud no varió, y trasladaron la batalla
al curso 2002-2003. Además su postura frente a la Ley de
FP fue bastante tibia, por no decir de aceptación, especialmente
por parte de UGT. Tan sólo los STE´s mostrarían
públicamente su rechazo a esta ley.
A nivel estatal se convocaron dos Huelgas Generales,
ambas con un seguimiento aceptable, pero no lo suficientemente fuerte
como para arrastrar al profesorado y a las apas a una lucha, que
desde sus direcciones se tildaba de prematura.
7 de marzo de 2002
En Aragón el 7 de marzo ADEA volvió a
romper la unidad de acción, lo que le pasó factura,
siendo la manifestación del SEI, la secundada mayoritariamente
por los estudiantes. Sin embargo por parte de los medios de comunicación
locales se nos aisló y tildo de minoritarios, incluso acusándonos
de violentos por los incidentes que se originaron al final de nuestra
marcha, provocados por una actitud policial intimidatoria y provocadora.
25 de Abril de 2002
En el 25 de Abril, además de romper la unidad
de acción ,ADEA boicoteó activamente la huelga, mandando
fax el día anterior a la convocatoria a todos los institutos
desconvocándola, lo que dio argumentos a las juntas más
reaccionarias para poner todas las trabas posibles al derecho a
huelga.
El encontrarnos los estudiantes permanentemente solos
en la lucha, fue mermando el ánimo del movimiento que poco
a poco se fue desinflando en todo el estado.
La Lucha contra los convenios
En Aragón la problemática educativa se
complicaba. El gobierno PSOE-PAR decidió a finales de Abril
la generalización de los convenios a todos los centros privados
de educación infantil. Era un adelanto de la Ley de Calidad
del ministerio, aplicado por un gobierno de mayoría socialista.
Esto evidencia la inutilidad e incapacidad de la actual dirección
del PSOE para aplicar una política de izquierdas, que resuelva
los problemas de la escuela pública.
Desde los sindicatos de trabajadores y estudiantes
y las apas, apoyadas por Izquierda Unida y CHA, se decidió
movilizar. El primer paso fue la multitudinaria manifestación
de toda la Comunidad Educativa, con cerca de 15.000 personas marchando
contra la política educativa de la DGA.
Dado el éxito de dicha manifestación, el 29 de Mayo
se convocó Huelga General en la comunidad no universitaria,
para pedir la retirada de la orden que daba pie a la privatización
de la educación infantil. Una Huelga que mostró el
descontento de la mayoría del profesorado con la política
educativa privatizadora, con un seguimiento mayor al 75%. Así
mismo la jornada unió todas las reivindicaciones en defensa
de la educación pública, es decir el No a la contra-reforma
del PP y el No a la construcción de la universidad privada
de San Jorge. Entre los estudiantes el seguimiento fue superior
al 95%, y fue toda una inyección de ánimo para aquellos
que llevaban todo el curso peleando por su futuro, al verse acompañados
por padres y profesores.
La masiva respuesta de la Escuela Pública, provocó
la ruptura del pacto de legislatura que IU-Aragón había
firmado con el gobierno PSOE-PAR, convirtiendo las voces críticas
que desde dentro de este partido habían defendido la no colaboración
con un gobierno que aplicaba políticas de derechas, de minoritarias
en rotundamente mayoritarias.
Sin embargo la DGA no se echó atrás,
sobre todo cuando desde el día después de la huelga
las direcciones de enseñanza de CCOO, UGT y CSIF empezaron
a entablar negociaciones secretas con la Consejería de Educación
para frenar la lucha a cambio de contrapartidas.
El final del curso
La caída del movimiento estudiantil en todo
el estado permitió al PP seguir con sus plazos, con la aprobación
de la Ley de FP en Junio de 2002.
Sin embargo el fuerte movimiento estudiantil surgido
en Octubre, junto con conflictos obreros verdaderamente radicalizados
que se habían desarrollado a lo largo de todo el curso, pero
especialmente en el último trimestre, hicieron que el ambiente
social de rechazo al gobierno de la derecha fuera creciendo.
20 de junio, la lucha contra el PP se extiende.
A finales de este curso la mayoría de los jóvenes
y trabajadores comenzaban a responder a seis años de gobierno
del PP que habían empeorado sus condiciones de vida y trabajo.
La manifestación de Marzo en Barcelona contra la cumbre de
jefes de estado de la UE, con más de un millón de
personas en la calle cuestionando este sistema, era un síntoma
de este cambio en el ambiente social.
La presión sobre las direcciones de las organizaciones
de la izquierda iba en aumento, ya que la oposición descafeinada
de IU y PSOE y la paz social de CCOO y UGT, no respondían
al ambiente de la calle. Y fueron las direcciones sindicales las
primeras en ceder a dicha presión enfrentándose de
una forma contundente al intento del gobierno de abaratar el despido
y recortas las prestaciones por desempleo, el decretazo. La Huelga
General del 20-J fue la culminación de un curso repleto de
luchas sectoriales contra el gobierno de la derecha, que permitió
su unificación.
El éxito de la convocatoria, con un 80% de paro,
demostraba el rechazo generalizado de la mayoría de la sociedad
hacia el gobierno del PP. La participación masiva de jóvenes
trabajadores y estudiantes en los piquetes, rompía los estereotipos
de una juventud borrega, y sobre todo sirvió para aquellos
que desde su instituto o facultad llevaban todo el curso peleando
por su futuro, que veían como el resto de la sociedad compartía
su rechazo a la derecha.
Desde el SEI, participamos en los piquetes con los
compañeros de CCOO. Ya aquí se comprobaba el abismo
entre una base caliente y dispuesta a todo para que la huelga fuera
un éxito, y unas direcciones que, bien por un miedo reformista
o por que ya no se acordaban de lo que era una huelga general, trataban
de calmarnos. Además de participar en los piquetes de FCC,
el Casco, Merca Zaragoza, el Corte Inglés y otros, nos volcamos
en el que nos afectaba directamente, el de la Universidad, dado
que los institutos estaban vacíos, donde algunos profesores
habían puesto examen para ese día. Logramos cerrar
todas las facultades del Campus de San Francisco , ayudados por
los trabajadores de la universidad, y evitamos así que se
celebrasen esas pruebas, que negaban el derecho a la huelga de numerosos
estudiantes.
Los piquetes fueron masivos y con gran presencia de jóvenes,
lo que es una esperanza para las organizaciones de la izquierda,
y las manifestaciones multitudinarias en todo el estado. En Zaragoza
más de 150.000 personas salían a la calle contra el
decretazo.
Curso 2002-2003
Introducción
La lucha de este nuevo curso se planteaba en una situación
social totalmente distinta.
La oposición parlamentaria se había radicalizada,
especialmente por parte de IU. El PSOE todavía no es capaz
de plantear una alternativa realmente de izquierdas que ilusione
a los trabajadores asqueados por las políticas de derechas,
aunque había dado signos de permeabilidad al ambiente social
de la movilización, como demostró el mismo 20-J cuando
Zapatero apoyó públicamente a los trabajadores en
huelga.
Las direcciones sindicales estaban en una dinámica de enfrentamiento
directo con el gobierno, hipotecados en esta dinámica gracias
al éxito de la Huelga General.
Con todo esto la lucha contra la Ley de Calidad y por
la derogación de la LOU y la Ley de FP, no era una lucha
aislada, sino que se enmarcaba en un contexto global de lucha contra
el gobierno del PP.
5 de Octubre
El curso comenzó con una batalla sin cerrar,
la lucha por la derogación del decretazo. El éxito
del 20-J obligaba a Méndez y a Fidalgo a continuar la lucha
contra este recorte, para lo que convocaron una marcha a Madrid,
que se convirtió en la concentración sindical más
grande de los últimos años, con más de 500.000
personas en la Puerta de Alcalá. Para entonces el gobierno
ya les había llamado a negociar, pero desde la base, se exigía
a los dirigentes que ni un paso atrás. El ambiente de la
concentración era combativo y dispuesto a seguir en una lucha
contra el PP que fuera a más.
29 de Octubre
Desde los sindicatos de trabajadores, las organizaciones
estudiantiles de todo el estado y la CEAPA se convocó huelga
en la educación no universitaria contra la Ley de Calidad.
Gracias al ambiente social de lucha, la huelga fue un éxito
en todo el estado con un 65% de seguimiento entre el profesorado
y un 90% entre los estudiantes. Asimismo las manifestaciones fueron
multitudinarias en todas la ciudades, especialmente en Madrid con
100.000 personas y en Barcelona con más de 150.000. El 29
de Octubre sirvió para demostrar el rechazo mayoritario de
la comunidad educativa a este proyecto elitista, segregador y privatizador.
Asimismo desde el SE y el SEI en Aragón se convocó
para este mismo día Jornada de Lucha en la universidad, para
sumar a la lucha de medias y FP, la lucha contra la aplicación
de la LOU, que ha supuesto el recorte de 40.000 becas y la subida
de un 7´6% de las tasas. Asimismo en la Universidad de Zaragoza,
la elaboración de los nuevos estatutos para aplicar la LOU,
recogían recortes de derechos brutales, como la eliminación
de la tercera convocatoria o la disminución de la representación
estudiantil en los órganos de gobierno, a la vez que aumentan
su peso las empresas privadas.
En Aragón el seguimiento de la jornada de huelga
fue menor que en el resto del estado (40%) entre el profesorado,
algo lógico dado el desprestigio sufrido por los sindicatos
debido a la actitud e sus direcciones de paralizar la lucha contra
los convenios, a cambio de unas negociaciones por contrapartidas.
Al mismo tiempo a nivel estatal la retirada de algunas
medidas del decretazo, había dado argumentos a las direcciones
de CCOO y UGT para frenar su enfrentamiento con el gobierno, algo
que se notó en la lucha contra el resto de medidas mantenidas
y también contra el resto de proyectos del gobierno. A partir
del 29 la actitud de estas direcciones fue la de frenar el movimiento,
negándose a continuar la lucha de una forma decidida y poniendo
la siguiente y última fecha de la movilización en
el 23 de Noviembre , con una marcha a Madrid.
21 de Noviembre
Desde el SEI y otras organizaciones del resto del estado,
decidimos continuar la lucha, avalados por el masivo rechazo a la
Ley de Calidad evidenciado el 29. Convocamos Huelga General en medias
y FP para el 21 de Noviembre, sin embargo el freno impuesto a la
lucha por CCOO y UGT hizo mella, siendo la respuesta menor que el
29. Este movimiento no tenía la envergadura que el de la
lucha contra la LOU, y por lo tanto su capacidad de influencia sobre
el resto de los sectores era mucho menor.
Así mismo en universidad se convocó Jornada
de Lucha por los mismos motivos que en Octubre, siendo esta vez
la respuesta mucho mayor en la Universidad de Zaragoza, con una
concentración previa a la manifestación en el rectorado,
que reunió a unos 150 estudiantes. El ambiente en la universidad
crecía, a la vez que lo hacía el cansancio y el desánimo
en los institutos, al verse claro que los estudiantes solos no somos
suficiente para echar abajo los planes del ministerio, si no es
extendiendo la lucha al resto de sectores.
23 de Noviembre
En esta fecha CCOO y UGT habían convocado una
concentración en Madrid. Sin embargo la experiencia de la
lucha contra la LOU, dejaban claro que no era un paso más
en la lucha, sino el punto final de ésta.
Todo esto había echo disminuir el ambiente,
lo que se dejó claro en las cifras de la concentración,
sólo 50.000 personas.
Los nuevos estatutos de la universidad.
Debido a la aprobación de la LOU, en la Universidad
de Zaragoza durante este curso se han estado elaborando los nuevos
estatutos. Para ello se creo una Comisión de Elaboración
que salió del Claustro. En esta comisión, como siempre
los estudiantes estábamos en clara minoría frente
a la mayoría de los profesores.
Esta comisión elabora un Anteproyecto de estatutos,
que no solo recogía los recortes fundamentales de derechos
estudiantiles que ya decía la LOU, si no que los profesores
aprovecharon la ocasión para quitarnos derechos fundamentales
que la LOU no obligaba a tocar. Así nos quitaron la tercera
convocatoria, pasando de tener tres a dos. Además se apuesta
por un modelo de universidad elitista y privatizado, dejándonos
a los estudiantes fuera prácticamente de los órganos
de gobierno de la universidad. Además de todo esto el trato
de los profesores con los representantes estudiantiles, tanto en
la Comisión como en el Claustro fue de continuo desprecio.
Incluso al representante del SEI en la comisión se le quito
dos veces la palabra y se le insulto y amenazo.
Por todo ello se han elaborado los peores estatutos
que se podían haber elaborado, ya que aplican la LOU con
toda la dureza permitida( 25% de estudiantes en el claustro, 6 en
el consejo de gobierno, etc) y además no reconoce el derecho
de huelga y manifestación de los estudiantes, nos quita la
tercera convocatoria y por ultimo instaura una organización
vertical de representación estudiantil( que recuerda al SEU
franquista), que además ha contado con el apoyo de UCA (organización
universitaria de CHA) y PI(sindicato amarillo), organizaciones estudiantiles.
Por ello desde el SEI, no quisimos participar en esta
farsa y así abandonamos la comisión y el claustro
como forma de protesta por lo que sé esta elaborando y aprobando
y por el trato recibido por parte de la mayoría de los profesores(
no de todos). Finalmente los estatutos fueron aprobados por el Claustro
el 21 de Febrero, con el voto en contra de todos los grupos estudiantiles
menos PI y también con el voto en contra de dos grupos de
PAS y dos de profesores.
La experiencia de la lucha de los nuevos estatutos
nos debe servir de ejemplo a la hora de organizar la lucha cuando
de empiecen a aplicar las leyes educativas del PP. El curso que
viene nuestra lucha será contra la aplicación de la
LOU, la Ley de Calidad y la Ley de FP, contra las que luchamos.
Será entonces cuando veamos las consecuencias nefastas de
estas leyes.
Conclusión
A pesar de las condiciones óptimas de comienzos
de curso, las ansias de Méndez y Fidalgo por volver al clima
de paz social de comienzos del 2001-2002, hicieron posible que sus
organizaciones no se volcaran en una lucha decidida contra el gobierno,
lo que dejó descabezado al movimiento, al encontrarnos los
estudiantes solos, y aislado, al desaparecer el clima de enfrentamiento
generalizado al PP. Sólo una presión constante y contundente
de su base garantiza que actuén de forma combativa.
Finalmente el gobierno aprobó la Ley de
Calidad en Diciembre.
A pesar de esta derrota, y de la nueva traición de las direcciones,
el clima de lucha contra el gobierno de la derecha no ha bajado,
sino que ha aumentado considerablemente. La catástrofe del
Prestige y la nefasta gestión del PP de la misma, volvió
a sacar a la luz el cansancio y el cabreo de jóvenes y trabajadores.
Pero sin duda la posición del gobierno en la nueva guerra
imperialista ha sido el detonante de un movimiento de masas contra
el PP.
Durante muchos años hemos pasado un periodo
de reflujo del movimiento obrero, fruto de la crisis de la izquierda
que arrastramos desde la caída del muro, y que sólo
ha beneficiado a la burguesía, quien ha aplicado sus planes
con escasa respuesta social. Sin embargo actualmente, nos encontramos
en un momento, en el que la masa vuelve a la política, exigiendo
tomar partido en la toma de decisiones.
La labor de las organizaciones de izquierdas es servir
de canalizadores de esta rabia, la presión sobre las mismas
deberá hacer cambiar su política, o sino la propia
dirección.
Conforme el movimiento crece y se radicaliza, la derecha
muestra su verdadera cara, aumentando brutalmente la represión.
Esto puede tener dos consecuencias, o bien una radicalización
del movimiento o un retroceso del mismo, motivado por la criminalización
y el miedo a salir a la calle.
Los institutos han vivido un ambiente muy fuerte en
contra de la guerra, con el apoyo de toda la comunidad educativa,
se ha conseguido, que los centros de secundaria salgan a la calle
con una mínima chispa, ya que los estudiantes preguntaban
y solicitaban la convocatoria de una Huelga General de la enseñanza.
Hay que saber orientar y encauzar este movimiento,
hay que crear un caldo de cultivo, una cultura, de movilización,
acabar con la criminalizacion de nuestra respuesta y concienciar
a los estudiantes y trabajadores que a través de la lucha
podemos alcanzar nuestros objetivos. Este es el camino que de verdad
logra concienciar a la gente.
Después de sucesivas derrotas, pero con un movimiento,
en este momento, de masas que está comenzando a resurgir,
es necesario el construir una organización de estudiantes
de izquierdas combativa, estable y democrática, de cara a
afrontar en mejores condiciones las futuras luchas. Estas luchas
deben estar encaminadas a debilitar cada vez más al gobierno
del PP, y sólo trabajando por unas movilizaciones masivas
por una educación mejor y una sociedad distinta, lograremos
influir en el movimiento obrero, pieza fundamental para poner el
jaque al gobierno y al sistema. Hoy por hoy la única solución
ante el recorte de derechos que hemos sufrido es un cambio de gobierno,
echar de la Moncloa al PP e imponer con las movilizaciones un gobierno
de izquierdas, que se vea hipotecado por la presión social
para retirar todas las medidas impuestas por Aznar y compañía,
y realice políticas educativas, sanitarias, laborales, de
vivienda... que respondan a los intereses de la mayoría de
la sociedad, los trabajadores.
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