Valoración de las movilizaciones contra la contra-reforma educativa del PP

Curso 2001-2002

Introducción.

En el curso 2001-2002, se desarrollaron unas luchas que rompieron la tónica de relativa “paz social” que disfrutaba el PP, desde su llegada al poder en 1996. Estas luchas tuvieron su detonante en el movimiento estudiantil, donde los jóvenes de institutos y facultades demostraron su capacidad de movilización y su rechazo a seis años de gobierno de la derecha. Siete huelgas estatales contra la contra-reforma educativa del PP, de las que seis fueron secundadas en Aragón, donde además tuvimos una Huelga General de toda la Comunidad no universitaria contra la misma política privatizadora, impulsada en este caso por el gobierno PSOE-PAR, con la generalización de los convenios de infantil con la educación privada.

No fue casualidad que este movimiento surgiera en este curso, ya que fue en este mismo en el que el ambiente social comenzó a cambiar. Jóvenes y trabajadores reaccionaron a seis años de política derechista, que han empeorado nuestras condiciones de vida y laborales, siendo recortadas numerosas conquistas históricas del movimiento obrero. Las movilizaciones contra la LOU y la Ley de Calidad fueron el anticipo de un cambio de rumbo del movimiento obrero, que tuvieron su culminación en la Huelga General del 20 de Junio. Así lo demostraba el aislamiento social que sufría el PP en los momentos en los que el movimiento estaba más fuerte (después de la jornada de huelga del 14 de Noviembre), siendo las reivindicaciones estudiantiles apoyadas por un 80 % de la población según distintas encuestas. A la vez que se desarrollaba la lucha contra la contra-reforma educativa, los conflictos obreros se multiplicaban ( autobuses de Madrid y Barcelona, basureros de Málaga, algodoneros andaluces, trabajadores municipales de Zaragoza...), lo que antes o después debía hacer mella en las direcciones sindicales, forzadas por su base y acorraladas por un gobierno dispuesto a llevar a cabo todos sus planes reaccionarios con o sin ellos, que tuvieron que cambiar su política de concertación con la derecha por la de lucha por los derechos de los trabajadores.

La Contra-Reforma educativa del PP.

La política educativa del PP se enmarca en un cambio de necesidades de la burguesía española, y por lo tanto es un intento de adecuar el sistema educativo a sus nuevas necesidades.

Durante el final de la década de los 70 y en los 80, la burguesía precisaba de técnicos, para lo cual aceptará que se extiendan los estudios superiores. Es una época en la que se consiguen importantes avances en la educación, facilitándose el acceso a la universidad a gran parte de los jóvenes y mejorándose bastante el sistema educativo heredado del franquismo. La fuerza del movimiento obrero y estudiantil consigue un nuevo sistema educativo, que aunque responde a la demanda de técnicos por parte de la burguesía, ha llegado demasiado lejos para ésta, ya que la demanda de técnicos esta sobradamente cubierta, mientras que la mano de obra poco formada y barata disminuye.

Ya en la década de los 90, y especialmente en el momento actual, la burguesía ve en este sistema educativo, un gasto excesivamente alto para lo que le reporta. Precisa de un aumento de la mano de obra barata y poco cualificada, así como de un número menor de técnicos, mejor formados y especializados (una mejor educación para el número actual de universitarios, se sale de los cálculos de la derecha española).

Así pues, a partir de Marzo de 2001, el gobierno del PP, pone a Pilar del Castillo , ministra de educación, al frente de una batalla en el terreno educativo, se disponen a desmantelarlo integralmente. En aquel momento el gobierno no se encuentra con ninguna oposición, ya que el PSOE está envuelto en la política pactista de Zapatero y CCOO y UGT se encuentran todavía en su política de paz social.

La contra-reforma educativa emprendida por el PP se compone de tres leyes, todas ellas encaminadas hacia una educación de segregación, en la que tan sólo una pequeña parte de los estudiantes puedan acceder a una educación minimamente digna, y hacia el fortalecimiento de la red privada en detrimento de la pública.

Con la Ley Orgánica de Universidades (LOU), el primero de los proyectos presentados y aprobados, el PP trata de expulsar a miles de jóvenes de la universidad, con un sistema de entrada que encuentra filtros desde los trece años, los itinerarios, en el bachiller, la reválida (estas dos medida contenidas en la Ley de Calidad) y por último en la propia universidad, con las pruebas de acceso por facultad, una especie de selectividad por carrera, para las que la única manera de prepararse serán las academias privadas. Pero los filtros no son sólo académicos, también los hay económicos; el aumento de tasas por encima de IPC y por supuesto por encima de los aumentos salariales, viene siendo habitual en estos últimos años, así como el recorte en becas (en los últimos cuatro años se han reducido en 75.000, mientras que el número de universitarios aumentó en 85.000, y en el curso 2002-2003 otros 40.000 se han quedado sin ella). Así mismo la LOU abre la puerta a la privatización, disminuyendo la financiación pública y aumentando la privada, tanto la aportada por las familias (mediante unas tasas cada vez más abusivas), como por las empresas, las cuales tienen cada vez más participación en los órganos de gobierno universitarios (el que paga manda). Sobre este último tema la LOU deja claro la participación de la patronal en la toma de decisiones sobre temas tan importantes como la estructuración de las carreras, la selección de las mismas (las que sean más rentables para ellos, con lo que las letras quedan relegadas a un segundo plano), la investigación o los métodos de selección del alumnado.
El PP trata de convertir la universidad en una aparato dedicado a formar una pequeña parte de los estudiantes, una elite destinada a convertirse en los futuros dirigentes de la sociedad.
Todo esto envuelto por la excusa de la calidad, sin embargo el principal problema del sistema universitario español, la falta de fondos, no se menciona (en España se invierte un 30% menos que en los países de la OCDE).

Otro de los proyectos para desmantelar la educación pública es la Ley de Calidad. Este proyecto trata de segregar a los estudiantes desde los 14 años, mediante la creación de diferentes itinerarios a partir de 3º de ESO. El primero permitirá acceder al Bachillerato y al resto de la oferta educativa, una vez acabada la ESO. Otro tan sólo permitirá acceder a los Ciclos Formativos de Grado Medio, un tercero expulsará al estudiante los 16 años del sistema educativo, con una escasa formación laboral. Con ello los empresarios de nuestro país contarán con una gran cantidad de mano de obra poco formada y barata, a la vez que el fracaso escolar, fruto de las deficiencias que padece la educación pública, se enmascara, ya que en vez de solucionarse, el gobierno se quita del medio aquellos estudiantes que podrían engrosar sus cifras. La segregación de minorías es aún más escandalosa, ya que según la ley, inmigrantes y alumnos con necesidades especiales estarán aislados en aulas diferentes, dificultando aún más su normal integración.
Las trabas para acceder a los estudios superiores no se quedan en los itinerarios, puesto que una vez acabado el Bachillerato, será necesaria probar una prueba (la Reválida, maquillada con en nombre de Prueba General de Bachillerato)con los contenidos de los dos cursos, para la obtención del título; necesario para el acceso a la universidad, a los Ciclos Formativos de Grado Superior o para que esos dos años de estudios no acaben en la basura.
Así mismo la Ley de Calidad prepara unos institutos con menores derechos democráticos, ya que se refuerzan las competencias disciplinarias del director, quien será designado por la misma Administración que insulta y reprime a los estudiantes que protestan contra su política. Dentro de esta tónica, la participación de padres de alumnos en los órganos internos de los centros disminuye, así como las competencias del Consejo Escolar, el único órgano seudo-democrático.
Con todo esto pretenden crear una educación segregadora, que comience a seleccionar la elite que podrá acceder a los estudios superiores, a la vez que prepara una cantera de esclavos, condenados a un futuro ruinoso desde los 14 años.
Esta ley tampoco habla de financiación, pero le acompaña una memoria económica en la que se destaca que 8 de cada 10 euros que se deban invertir en educación, han de ser destinados a la educación concertada. No es de extrañar, dado que la Ley obliga subvencionar el ciclo de infantil en los centros privados, aunque con los millones que se promete regalar a la patronal educativa pronto se comenzará a hablar de la concertación de todos los tramos educativos no universitarios. Todo un ataque a la educación pública que lleva seis años viendo como sus fondos disminuyen año a año, mientras se sigue beneficiando a la privada.

Por último la Ley FP, pretende poner a disposición de los empresarios este tramo educativo, entrando de lleno en los órganos que planifican la formación de los alumnos, y dando especial relevancia aquellos centros propiedad de empresas privadas, a los que se pretende impulsar en detrimento de los públicos, ya de por sí con escasos medios y plazas. La ley pretende convertir los Ciclos Formativos de Grado Medio, en una fábrica de mano de obra barata, formada y especializada en actividades muy concretas, que impedirá en un futuro cambiar de empleo al actual estudiante.

La Lucha contra la LOU

Desde que salió la luz el proyecto de contra-reforma del PP, desde el Sindicato de Estudiantes de Izquierdas, vimos necesario afrontar la lucha de una forma integral, es decir, no centrarnos en luchas concretas contra las diferentes leyes conforme fueran pasando al Parlamento, sino iniciar la lucha contra la LOU, La Ley de Calidad y la Ley de FP, al ser todas ellas partes de un mismo proyecto de desmantelación de la educación pública. Entendimos que lo que el Ministerio quería era precisamente luchas sectoriales que dividieran al movimiento, sin embargo desde nuestra organización apostamos por la lucha unitaria de estudiantes de institutos y facultades, y nuestros llamamientos a las organizaciones de trabajadores y padres, iban en el mismo sentido, toda la comunidad educativa debía volcarse en la lucha en defensa de la educación pública. Sabíamos que sin un compromiso firme de los dirigentes sindicales, de hacer frente a la contra-reforma educativa, que permitiera la lucha unitaria de estudiantes, profesores y personal no docente, así como extender el conflicto al resto de la sociedad, sería imposible lograr una victoria contra el rodillo “democrático” de la derecha española.

En la posición de partida el PP estaba realmente envalentonado, con una oposición parlamentaria ridícula, tanto por parte del PSOE como de IU, y unos sindicatos, incapaces de hacer frente a sus agresiones, hipotecados por cinco años de entendimiento y acuerdos con la derecha.
En el terreno estudiantil a nivel estatal, la unidad brillaba por su ausencia, especialmente entre a organizaciones universitarias. Muchas de ellas planteaban la lucha, sólo contra la LOU, y sólo tarea de los universitarios, fue el caso del Bloque e Estudiantes de Izquierdas (BEI) de Madrid, Alternativa Universitaria de Valladolid, la Coordinadora Andaluza y otras. Se trataba del bloque ultraizquierdista y el reformista, unidos en el sectarismo hacia la única organización estatal que coincidida con nosotros en la estrategia unitaria de lucha, el Sindicato de Estudiantes, con escasa influencia en la universidad y bastante implantación en las medias de algunas partes el estado.
A lo largo de las movilizaciones el papel de cada bloque sería distinto. El bloque reformista tendría la misma actitud que los dirigentes de los sindicatos y partidos de izquierdas, tratar de frenar las luchas, cuando éstas estaban tomando más fuerza, aunque al principio del proceso el sectarismo hacia el SE les iba a hacer coincidir con el boque ultraizquierdista, quien en todo momento va a basar su enfoque de la lucha excluyendo la participación de las medias y poniendo trabas a la confluencia con las organizaciones obreras. El Sindicato de Estudiantes, formaba un tercer bloque por sí sólo, y a pesar e su acertado planteamiento de extender la lucha a todos los tramos educativos y a todos los sectores de la comunidad educativa, sus actuaciones , convocatorias unilaterales, no hicieron más que animar el sectarismo del resto de organizaciones universitarias.
El curso 2001-2002 ha demostrado que ninguno de esos tres sectores son capaces de representar a la mayoría de los estudiantes de todos el estado, y que sus direcciones mantienen un enfrentamiento, no sólo por diferencias políticas, sino muchas veces por intereses ajenos al movimiento estudiantil, bien sean burocráticos, de organización o mero afán de protagonismo. Es necesario superar estos obstáculos, para poder tener una misma lucha y una plataforma reivindicativa común en todo el estado, algo necesario para fortalecer el movimiento estudiantil. Hoy más que nunca, es necesaria una Confederación que recoja a todas las organizaciones de izquierdas, y que unifique a todos los estudiantes de todos los tramos educativos para el combate por una enseñanza mejor y una sociedad distinta.

Los intentos de unidad de acción.

El 6 de Octubre se celebra en Madrid un encuentro estatal de todas las organizaciones estudiantiles opuestas a la contra-reforma educativa del PP, este encuentro fue impulsado por el SEI, con la colaboración de otras organizaciones regionales. Aparentemente era un buen escenario para lograr la unidad estatal del movimiento estudiantil de cara al Otoño que nos esperaba. Era un paso adelante, dado que anteriormente las reuniones estatales que se habían celebrado no habían sido capaces de unificar los tres bloques, dándose la paradoja de que en un mismo fin de semana se convocarán tres reuniones distintas para hablar de las próximas movilizaciones.
En el encuentro, se impusieron las tesis de dividir el movimiento entre medias y universidad, la mayor parte de las organizaciones presentes se negaron a apoyar la Huelga General de medias del 25 de Octubre, y plantearon la lucha en un marco meramente universitario. Sin embargo, un punto positivo es que se logró fijar una fecha para comienzos de Noviembre, en la que todas las organizaciones presentes convocaríamos Huelga General en la universidad junto con los sindicatos de trabajadores. Sólo quedaba fijar la fecha, tarea que se encomendó a una permanente, en la que estaban representados los tres bloques, y que deberían consensuarla con los dirigentes de CCOO y UGT.

En Aragón el SEI mantuvo una reunión con las organizaciones de izquierdas juveniles; las juventudes de IU y CHA, la secretaría de juventud de CCOO y ADEA, EDU y el Departamento e Juventud de UGT, representados por una misma persona. En ella planteamos la creación de un frente único contra la política educativa del PP, por parte del Área de Juventud de IU y Chobenalla, se acordó ir juntos durante toda la movilización, la secretaría de juventud de CCOO, en un principio apoyaría nuestras luchas, pero ADEA, EDU y el Departamento e Juventud de UGT se cerraron en banda a llegar a cualquier tipo de acuerdo. No plantearon ningún tipo de diferencia política, simplemente indicaron que ,literalmente, no querían saber nada de nosotros. Está claro que la quiebra de la unidad de acción promovida por estas organizaciones, respondía únicamente a los intereses burocráticos y de protagonismo de sus dirigentes, quienes hipócritamente sí iban a llegar a acuerdos de unidad, en los que también estábamos nosotros, a nivel estatal.
Esta división se mantuvo durante todo el curso, a excepción de la Huelga General en la universidad, donde la unidad estuvo garantizada por las organizaciones de trabajadores convocantes, y la del 28 de Noviembre, donde el ambiente social álgido, forzó a los dirigentes de estas organizaciones a convocar la manifestación de forma conjunta.

25 de octubre de 2001

La primera Huelga General, estuvo convocada para el 25 de Octubre en medias, mientras en la universidad se llamaba participar en la manifestación. Fue la primera medición del ambiente, y el resultado fue satisfactorio en todo el estado, no sólo por el seguimiento del paro sino sobretodo por las cifras de las manifestaciones; 15000 en Madrid y Barcelona, 8000 en Sevilla, 6000 en Valencia...
En Zaragoza el seguimiento de la huelga fue masivo, pero la doble convocatoria de manifestación producida por la actitud de los dirigentes de ADEA, sólo sirvió para confundir a los estudiantes. Aún así unos 1500 estudiantes bajaron desde el campus de San Francisco, en la manifestación del SEI, que trataría de confluir con la otra convocatoria. Cuando esto se produjo la actitud de los dirigentes de ADEA y el Departamento de Juventud de UGT fue lamentable, tratando de arrancar por la fuerza la pancarta del sindicato de las manos de los estudiantes que la portaban.
El 25 de Octubre fue ante todo un calentamiento, tanto en medias, como en la universidad, donde poco a poco el ambiente iba en aumento, lo que se notaría en la siguiente convocatoria. En algunas zonas del estado esta primera convocatoria ya mostró síntomas del movimiento que se avecinaba, como fue el caso de Andalucía , donde la presión de los trabajadores de universidad forzó a los dirigentes sindicales a sumarse a la convocatoria de huelga.

7 de noviembre de 2001

Para esta fecha los sindicatos obreros dieron un paso adelante para el movimiento, con la convocatoria de una Huelga General de la universidad. Desde el SEI y otras organizaciones en el resto del estado decidimos continuar con la lucha tanto en medias como en universidad, al mismo tiempo que planteamos la necesidad de seguir extendiendo la movilización al resto de trabajadores de la comunidad educativa.

Sin embargo los dos bloques enfrentados al SE, no se sumaron a la convocatoria, rompiendo así el acuerdo alcanzado el 6 de Octubre, y desperdiciando la oportunidad de confluir con los trabajadores en la lucha contra la política del PP.

Ya en este momento la actitud de las direcciones sindicales dejó mucho que desear. Conocedores de que se encontraban ante un vasto movimiento, dispuesto a llegar hasta el final y que no se iba a conformar con una lucha testimonial (que era lo que interesaba a aquellas direcciones, que aplicaban una política de tímida oposición ante los ataques de la derecha y una concertación con la misma en numerosos temas), decidieron no trabajar a favor de una aumento de la lucha, con lo que la convocatoria realizada en casi todas las partes del estado fue tremendamente deficiente (sin asambleas de trabajadores, sin apenas propaganda...), a excepción de aquellos sitios (como Andalucía), donde los afiliados a los sindicatos habían superado a sus dirigentes.
A pesar de esta nefasta actuación, la huelga fue todo un éxito, fruto del descontento ante la política del PP, que veía en la lucha contra la LOU un cauce para expresarse. Las manifestaciones fueron mucho mayores a las del 25 ( 50000 en Madrid,25000 en Sevilla, 8000 en las Palmas y Oviedo...), y calentaron el ambiente para el momento más fuerte del movimiento, después del 14 de Noviembre.

En Aragón, la Huelga fue un éxito tanto en universidad como en medias, y el ambiente creado por la convocatoria unitaria de trabajadores y estudiantes hizo posible una unidad de acción entre todas las organizaciones estudiantiles, como se demostró en el piquete unitario de SEI, EDU y UCA en la universidad. Dicho piquete fue reprimido por la policía nacional, que entró cargando en la universidad, algo insólito que evidenciaba el nerviosismo de la derecha ante el movimiento que su ley estaba generando. La manifestación fue multitudinaria, 5000 personas, y el ambiente de los manifestantes estaba caldeado, el cabreo acumulado por seis años de gobierno de la derecha se empezó a notar.

14 de noviembre de 2001

Esta fecha había sido elegida a nivel estatal por los dos bloques sectarios con el SE, en contraposición a la huelga unitaria del 7 de Noviembre. El éxito del 7 animó a numerosos estudiantes a unirse a la lucha, por ello la huelga universitaria fue una auténtico triunfo, y las manifestaciones sobrepasaron a las anteriores: 100.000 manifestantes en Barcelona (el 13 de noviembre), 80.000 en Madrid, 40.000 en Sevilla, 30.000 en Santiago de Compostela, 20.000 en Valencia, 15.000 en Valladolid. Esta jornada estuvo apoyada por los sindicatos obreros, pero no decidieron convocarla, probablemente por temor al movimiento que venía, y que iba más allá de su política de paz social que trataban de aplicar.

Días antes en Santiago se celebraron asambleas multitudinarias, que desembocaron en huelgas de varios días, y finalmente en una Huelga indefinida, secundada mayoritariamente tanto por profesores, estudiantes y PAS. Así mismo en Sevilla y Málaga iban sumándose facultades a la Huelga indefinida. Todo esto demostraba la voluntad de la comunidad universitaria a emprender una lucha sin cuartel contra la LOU, hasta derribarla. El problema de estos movimientos más avanzados fue el aislamiento que sufrieron por parte de las direcciones sindicales, ya que en vez de extender la lucha al resto de las zonas, decidieron comenzar a frenarlo. Dejar solos a los compañeros gallegos y andaluces supondría el quemazón de los militantes en esas zonas y la caída del movimiento en el resto.

En Aragón desde el SEI se decidió no convocar la Huelga del 14, debido al menor ambiente que habíamos percibido, en comparación con el resto del estado y a las fuerzas con las que contaba la organización. Sin embargo debemos reconocer esto como un error, ya que el éxito del 7, aunque menor que en otras zonas, había animado a muchos estudiantes a participar en la lucha, y así se demostró en la concentración que ese mismo día convocó la Plataforma por la Universidad Pública de Calidad (recientemente creada por sindicatos de trabajadores y organizaciones estudiantiles y del profesorado para organizar la jornada del 7), que a pesar de su escasa difusión , reunió a más de 1000 estudiantes en el estanque del campus. El 14 hubiera sido un golpe más contra la LOU, si una organización hubiera sabido canalizar el ambiente existente.

28 de noviembre, huelga de estudiantes. 1 de Diciembre marcha sobre Madrid.

Las direcciones sindicales habían anunciado su negativa a convocar otra Huelga General de la comunidad universitaria, y por su puesto su postura era todavía más cerrada a las exigencias de nuestra organización y otras del resto del Estado, a extender la lucha al resto de la educación y a empezar a reivindicar la retirada del resto de contra-reformas educativas ( Ley de Calidad y Ley de FP), única manera de seguir la lucha dando pasos adelante y extenderla. Además era necesaria otra jornada de lucha a nivel estatal de cara a unificar las diferentes batallas que se estaban librando en diferentes universidades (huelgas indefinidas, encierros, caceroladas, manifestaciones...), si esto no se producía se corría el peligro de que los diferente focos fueran perdiendo intensidad poco a poco.

Por ello desde el SEI y otras organizaciones estudiantiles del resto del Estado, decidimos convocar Huelga General en medias y Universidad para el 28 de Noviembre, de cara a unificar las luchas territoriales y a calentar motores para la marcha a Madrid que los sindicatos había convocado para el 1 de Diciembre.

El ambiente de lucha, así como la experiencia del piquete unitario del 7-N con la base de EDU, hizo que su dirección se viera forzada a acordar un manifiesto, una pancarta y un mismo recorrido, aunque manteniendo quedadas diferenciadas.

La Huelga, a pesar de no estar apoyada por las organizaciones estudiantiles del bloque ultraizquierdista, ni por el reformista (que estaba entrando en la misma dinámica que las direcciones de CCOO y UGT, frenar el movimiento), fue un éxito en todo el estado, estuvo apoyada por los STE´s, por la CIG en Galicia que organizó una marcha a Santiago con 40.000 personas en la calle, el CGH de Sevilla y Valladilid y numerosas asambleas en diferentes universidades.

En Aragón, el trabajo realizado por los compañeros del SEI de reparto de información y asambleas tanto en institutos como en facultades, así como el hecho de que nuestra organización había estado defendiendo desde el principio la lucha unitaria entre sectores (medias / universidad, estudiantes / profesores / PAS) y entre organizaciones, hizo que nuestra quedada fuera la elegida por la mayoría de los estudiantes, con 2500 personas de los 3000 manifestantes, en nuestro cortejo. Así mismo la Huelga se volvió a secundar masivamente tanto en medias como en la FP.

El 1 de Diciembre autobuses de todo el estado marcharon hacia Madrid, donde se concentraron unas 300.000 personas para gritar No a toda la política educativa del PP. En aquellas fechas encuestas de diferentes medios de comunicación cifraban el apoyo social a nuestras reivindicaciones en torno a un 80%. Desde 1996 el gobierno del PP no había estado tan aislado socialmente, era el momento de continuar la lucha, extenderla al resto de la comunidad educativa y pedir la retirada de toda la Contra-reforma. Sin embargo las direcciones sindicales calificaron este éxito, como la culminación de la lucha, lo que significaba su retirada de la batalla y frenar un movimiento que ponía en peligro la política que seguían, la de la concertación con la derecha.

Para esa fecha las organizaciones estudiantiles del bloque ultraizquierdista habían convocado una manifestación alternativa. Desde el SEI y otras organizaciones no nos sumamos a este acto de búsqueda de protagonismo, que se excusaba en diferenciarse de los sindicatos mayoritarios. Para nosotros era necesario mantener la unidad con el resto de las fuerzas en lucha, y así mismo estar en la manifestación donde se encontraban las direcciones de los sindicatos y los partidos de izquierdas, de cara a exigirles, como se hizo, la convocatoria de otra Huelga General y la continuación de la lucha.

19 de diciembre de 2001

Tras el éxito del 1-D la lucha debía continuar, sin embargo las organizaciones estudiantiles nos quedábamos solas.

El 20 de Diciembre se aprobaría la LOU definitivamente, y el 19 era el último intento, o más bien, la última pataleta de un vasto movimiento, al que se había dejado sin cauce para luchar. Los estudiantes en solitario, sin extender la lucha al resto de la educación ni al resto de la sociedad, no podíamos frenar a un gobierno envalentonado por su mayoría absoluta y la pésima actuación de los sindicatos y la oposición parlamentaria.

En Zaragoza se convocaron asambleas en diferentes facultades por parte de diferentes organizaciones, UCA, SEI, CNT, PI... Tan sólo la organizada por la nuestra en Filosofía y Letras tuvo una asistencia un tanto representativa, con cerca de 60 personas. Por parte de la CNT, se impuso (ya que en ningún momento se llegó a votar), en convertir la asamblea de Filosofía en una asamblea de la Universidad. Desde el SEI nos opusimos por considerar que era necesario llegar primero a todas las facultades para permitir participar al mayor número de estudiantes, y así mismo porque la asamblea de Filosofía no era representativa de los 40.000 alumnos de toda la universidad.
Poco a poco la asamblea de estudiantes se fue vaciando de aquella gente que se había acercado con ganas de luchar, debido a los debates estériles que miembros de la CNT introducían atacando a las organizaciones estudiantiles que llevábamos todo el curso en la lucha. Finalmente su rodillo asambleario (no se vota, tiene razón el que más veces interviene), provocó que la convocatoria de la asamblea de estudiantes para el 19 no fuera de huelga sino simplemente de manifestación, y para colmo con quedada diferenciada de la del SEI (única organización convocante en Aragón).

El cansancio del trimestre, así como la frustración provocada por la traición de la direcciones de CCOO y UGT, hicieron que el 19, a pesar del seguimiento mayoritario de la huelga, evidenciara la caída del movimiento, con manifestaciones más reducidas.


Conclusión

De la batalla de la LOU debemos comprender los motivos de la derrota.

La situación de derechización de las direcciones de CCOO y UGT, así como la penosa oposición del PSOE e IU, hicieron posible, que a pesar del vasto movimiento que se desató, el PP siguiera en una posición arrogante, que impidió echar atrás el proyecto educativo de la burguesía para la educación universitaria, primer paso de la adecuación de toda la educación a sus intereses. La negativa de estas direcciones a extender y radicalizar la lucha tras el 7 de Noviembre, dejó en solitario a los estudiantes en la mayor parte del Estado y condenó al aislamiento a los focos más combativos del movimiento, algo totalmente negativo para su fin, echar abajo la LOU, y allanar el camino para derribar el resto de la Contra-reforma de Pilar del Castillo.

Asimismo, la división del movimiento estudiantil, le restó fuerza e influencia sobre las organizaciones de trabajadores, lo cual volvió a evidenciar la necesidad de una organización estudiantil estatal que recoja todos los sectores del movimiento.

Tras la caída del movimiento universitario con la aprobación de la LOU, las enseñanzas medias tomaron el relevo, primero contra la Ley de Calidad y después contra los convenios de infantil. Fueron los estudiantes de instituto los que consiguieron continuar la lucha, despertando a la comunidad educativa, que acabaría manifestándose contra la agresión propuesta por el gobierno PSOE-PAR a finales de Abril,

El éxito del 29 de Mayo y el fuerte curso vivido en los institutos, ha provocado un crecimiento de la representación del SEI en los centros de secundaria de Zaragoza.

La Lucha contra la Ley de Calidad y la Ley de FP y por la derogación de la LOU

Tras las Navidades, la aprobación de la LOU sembró el desánimo en la Universidad. Las posibilidades de seguir la lucha como en el primer trimestre del curso eran nulas, ya que el ambiente había caído en picado.
Sin embargo el PP proseguía con su contra-reforma, todavía tenía que aprobar la Ley de calidad y la Ley de FP. En lo que quedaba de curso los estudiantes íbamos a encontrarnos solos en la lucha, ya que las direcciones sindicales escudadas en que aún no se conocía el proyecto de ley, anunciaron que no iban a movilizar. Sin embargo, aún cuando se publicó dicho proyecto, su actitud no varió, y trasladaron la batalla al curso 2002-2003. Además su postura frente a la Ley de FP fue bastante tibia, por no decir de aceptación, especialmente por parte de UGT. Tan sólo los STE´s mostrarían públicamente su rechazo a esta ley.

A nivel estatal se convocaron dos Huelgas Generales, ambas con un seguimiento aceptable, pero no lo suficientemente fuerte como para arrastrar al profesorado y a las apas a una lucha, que desde sus direcciones se tildaba de prematura.

7 de marzo de 2002

En Aragón el 7 de marzo ADEA volvió a romper la unidad de acción, lo que le pasó factura, siendo la manifestación del SEI, la secundada mayoritariamente por los estudiantes. Sin embargo por parte de los medios de comunicación locales se nos aisló y tildo de minoritarios, incluso acusándonos de violentos por los incidentes que se originaron al final de nuestra marcha, provocados por una actitud policial intimidatoria y provocadora.

25 de Abril de 2002

En el 25 de Abril, además de romper la unidad de acción ,ADEA boicoteó activamente la huelga, mandando fax el día anterior a la convocatoria a todos los institutos desconvocándola, lo que dio argumentos a las juntas más reaccionarias para poner todas las trabas posibles al derecho a huelga.

El encontrarnos los estudiantes permanentemente solos en la lucha, fue mermando el ánimo del movimiento que poco a poco se fue desinflando en todo el estado.

La Lucha contra los convenios

En Aragón la problemática educativa se complicaba. El gobierno PSOE-PAR decidió a finales de Abril la generalización de los convenios a todos los centros privados de educación infantil. Era un adelanto de la Ley de Calidad del ministerio, aplicado por un gobierno de mayoría socialista. Esto evidencia la inutilidad e incapacidad de la actual dirección del PSOE para aplicar una política de izquierdas, que resuelva los problemas de la escuela pública.

Desde los sindicatos de trabajadores y estudiantes y las apas, apoyadas por Izquierda Unida y CHA, se decidió movilizar. El primer paso fue la multitudinaria manifestación de toda la Comunidad Educativa, con cerca de 15.000 personas marchando contra la política educativa de la DGA.
Dado el éxito de dicha manifestación, el 29 de Mayo se convocó Huelga General en la comunidad no universitaria, para pedir la retirada de la orden que daba pie a la privatización de la educación infantil. Una Huelga que mostró el descontento de la mayoría del profesorado con la política educativa privatizadora, con un seguimiento mayor al 75%. Así mismo la jornada unió todas las reivindicaciones en defensa de la educación pública, es decir el No a la contra-reforma del PP y el No a la construcción de la universidad privada de San Jorge. Entre los estudiantes el seguimiento fue superior al 95%, y fue toda una inyección de ánimo para aquellos que llevaban todo el curso peleando por su futuro, al verse acompañados por padres y profesores.


La masiva respuesta de la Escuela Pública, provocó la ruptura del pacto de legislatura que IU-Aragón había firmado con el gobierno PSOE-PAR, convirtiendo las voces críticas que desde dentro de este partido habían defendido la no colaboración con un gobierno que aplicaba políticas de derechas, de minoritarias en rotundamente mayoritarias.

Sin embargo la DGA no se echó atrás, sobre todo cuando desde el día después de la huelga las direcciones de enseñanza de CCOO, UGT y CSIF empezaron a entablar negociaciones secretas con la Consejería de Educación para frenar la lucha a cambio de contrapartidas.


El final del curso

La caída del movimiento estudiantil en todo el estado permitió al PP seguir con sus plazos, con la aprobación de la Ley de FP en Junio de 2002.

Sin embargo el fuerte movimiento estudiantil surgido en Octubre, junto con conflictos obreros verdaderamente radicalizados que se habían desarrollado a lo largo de todo el curso, pero especialmente en el último trimestre, hicieron que el ambiente social de rechazo al gobierno de la derecha fuera creciendo.

20 de junio, la lucha contra el PP se extiende.

A finales de este curso la mayoría de los jóvenes y trabajadores comenzaban a responder a seis años de gobierno del PP que habían empeorado sus condiciones de vida y trabajo. La manifestación de Marzo en Barcelona contra la cumbre de jefes de estado de la UE, con más de un millón de personas en la calle cuestionando este sistema, era un síntoma de este cambio en el ambiente social.

La presión sobre las direcciones de las organizaciones de la izquierda iba en aumento, ya que la oposición descafeinada de IU y PSOE y la paz social de CCOO y UGT, no respondían al ambiente de la calle. Y fueron las direcciones sindicales las primeras en ceder a dicha presión enfrentándose de una forma contundente al intento del gobierno de abaratar el despido y recortas las prestaciones por desempleo, el decretazo. La Huelga General del 20-J fue la culminación de un curso repleto de luchas sectoriales contra el gobierno de la derecha, que permitió su unificación.

El éxito de la convocatoria, con un 80% de paro, demostraba el rechazo generalizado de la mayoría de la sociedad hacia el gobierno del PP. La participación masiva de jóvenes trabajadores y estudiantes en los piquetes, rompía los estereotipos de una juventud borrega, y sobre todo sirvió para aquellos que desde su instituto o facultad llevaban todo el curso peleando por su futuro, que veían como el resto de la sociedad compartía su rechazo a la derecha.

Desde el SEI, participamos en los piquetes con los compañeros de CCOO. Ya aquí se comprobaba el abismo entre una base caliente y dispuesta a todo para que la huelga fuera un éxito, y unas direcciones que, bien por un miedo reformista o por que ya no se acordaban de lo que era una huelga general, trataban de calmarnos. Además de participar en los piquetes de FCC, el Casco, Merca Zaragoza, el Corte Inglés y otros, nos volcamos en el que nos afectaba directamente, el de la Universidad, dado que los institutos estaban vacíos, donde algunos profesores habían puesto examen para ese día. Logramos cerrar todas las facultades del Campus de San Francisco , ayudados por los trabajadores de la universidad, y evitamos así que se celebrasen esas pruebas, que negaban el derecho a la huelga de numerosos estudiantes.
Los piquetes fueron masivos y con gran presencia de jóvenes, lo que es una esperanza para las organizaciones de la izquierda, y las manifestaciones multitudinarias en todo el estado. En Zaragoza más de 150.000 personas salían a la calle contra el decretazo.

Curso 2002-2003

Introducción

La lucha de este nuevo curso se planteaba en una situación social totalmente distinta.

La oposición parlamentaria se había radicalizada, especialmente por parte de IU. El PSOE todavía no es capaz de plantear una alternativa realmente de izquierdas que ilusione a los trabajadores asqueados por las políticas de derechas, aunque había dado signos de permeabilidad al ambiente social de la movilización, como demostró el mismo 20-J cuando Zapatero apoyó públicamente a los trabajadores en huelga.
Las direcciones sindicales estaban en una dinámica de enfrentamiento directo con el gobierno, hipotecados en esta dinámica gracias al éxito de la Huelga General.

Con todo esto la lucha contra la Ley de Calidad y por la derogación de la LOU y la Ley de FP, no era una lucha aislada, sino que se enmarcaba en un contexto global de lucha contra el gobierno del PP.

5 de Octubre

El curso comenzó con una batalla sin cerrar, la lucha por la derogación del decretazo. El éxito del 20-J obligaba a Méndez y a Fidalgo a continuar la lucha contra este recorte, para lo que convocaron una marcha a Madrid, que se convirtió en la concentración sindical más grande de los últimos años, con más de 500.000 personas en la Puerta de Alcalá. Para entonces el gobierno ya les había llamado a negociar, pero desde la base, se exigía a los dirigentes que ni un paso atrás. El ambiente de la concentración era combativo y dispuesto a seguir en una lucha contra el PP que fuera a más.


29 de Octubre

Desde los sindicatos de trabajadores, las organizaciones estudiantiles de todo el estado y la CEAPA se convocó huelga en la educación no universitaria contra la Ley de Calidad. Gracias al ambiente social de lucha, la huelga fue un éxito en todo el estado con un 65% de seguimiento entre el profesorado y un 90% entre los estudiantes. Asimismo las manifestaciones fueron multitudinarias en todas la ciudades, especialmente en Madrid con 100.000 personas y en Barcelona con más de 150.000. El 29 de Octubre sirvió para demostrar el rechazo mayoritario de la comunidad educativa a este proyecto elitista, segregador y privatizador.
Asimismo desde el SE y el SEI en Aragón se convocó para este mismo día Jornada de Lucha en la universidad, para sumar a la lucha de medias y FP, la lucha contra la aplicación de la LOU, que ha supuesto el recorte de 40.000 becas y la subida de un 7´6% de las tasas. Asimismo en la Universidad de Zaragoza, la elaboración de los nuevos estatutos para aplicar la LOU, recogían recortes de derechos brutales, como la eliminación de la tercera convocatoria o la disminución de la representación estudiantil en los órganos de gobierno, a la vez que aumentan su peso las empresas privadas.

En Aragón el seguimiento de la jornada de huelga fue menor que en el resto del estado (40%) entre el profesorado, algo lógico dado el desprestigio sufrido por los sindicatos debido a la actitud e sus direcciones de paralizar la lucha contra los convenios, a cambio de unas negociaciones por contrapartidas.

Al mismo tiempo a nivel estatal la retirada de algunas medidas del decretazo, había dado argumentos a las direcciones de CCOO y UGT para frenar su enfrentamiento con el gobierno, algo que se notó en la lucha contra el resto de medidas mantenidas y también contra el resto de proyectos del gobierno. A partir del 29 la actitud de estas direcciones fue la de frenar el movimiento, negándose a continuar la lucha de una forma decidida y poniendo la siguiente y última fecha de la movilización en el 23 de Noviembre , con una marcha a Madrid.

21 de Noviembre

Desde el SEI y otras organizaciones del resto del estado, decidimos continuar la lucha, avalados por el masivo rechazo a la Ley de Calidad evidenciado el 29. Convocamos Huelga General en medias y FP para el 21 de Noviembre, sin embargo el freno impuesto a la lucha por CCOO y UGT hizo mella, siendo la respuesta menor que el 29. Este movimiento no tenía la envergadura que el de la lucha contra la LOU, y por lo tanto su capacidad de influencia sobre el resto de los sectores era mucho menor.

Así mismo en universidad se convocó Jornada de Lucha por los mismos motivos que en Octubre, siendo esta vez la respuesta mucho mayor en la Universidad de Zaragoza, con una concentración previa a la manifestación en el rectorado, que reunió a unos 150 estudiantes. El ambiente en la universidad crecía, a la vez que lo hacía el cansancio y el desánimo en los institutos, al verse claro que los estudiantes solos no somos suficiente para echar abajo los planes del ministerio, si no es extendiendo la lucha al resto de sectores.


23 de Noviembre

En esta fecha CCOO y UGT habían convocado una concentración en Madrid. Sin embargo la experiencia de la lucha contra la LOU, dejaban claro que no era un paso más en la lucha, sino el punto final de ésta.

Todo esto había echo disminuir el ambiente, lo que se dejó claro en las cifras de la concentración, sólo 50.000 personas.

Los nuevos estatutos de la universidad.

Debido a la aprobación de la LOU, en la Universidad de Zaragoza durante este curso se han estado elaborando los nuevos estatutos. Para ello se creo una Comisión de Elaboración que salió del Claustro. En esta comisión, como siempre los estudiantes estábamos en clara minoría frente a la mayoría de los profesores.

Esta comisión elabora un Anteproyecto de estatutos, que no solo recogía los recortes fundamentales de derechos estudiantiles que ya decía la LOU, si no que los profesores aprovecharon la ocasión para quitarnos derechos fundamentales que la LOU no obligaba a tocar. Así nos quitaron la tercera convocatoria, pasando de tener tres a dos. Además se apuesta por un modelo de universidad elitista y privatizado, dejándonos a los estudiantes fuera prácticamente de los órganos de gobierno de la universidad. Además de todo esto el trato de los profesores con los representantes estudiantiles, tanto en la Comisión como en el Claustro fue de continuo desprecio. Incluso al representante del SEI en la comisión se le quito dos veces la palabra y se le insulto y amenazo.

Por todo ello se han elaborado los peores estatutos que se podían haber elaborado, ya que aplican la LOU con toda la dureza permitida( 25% de estudiantes en el claustro, 6 en el consejo de gobierno, etc) y además no reconoce el derecho de huelga y manifestación de los estudiantes, nos quita la tercera convocatoria y por ultimo instaura una organización vertical de representación estudiantil( que recuerda al SEU franquista), que además ha contado con el apoyo de UCA (organización universitaria de CHA) y PI(sindicato amarillo), organizaciones estudiantiles.

Por ello desde el SEI, no quisimos participar en esta farsa y así abandonamos la comisión y el claustro como forma de protesta por lo que sé esta elaborando y aprobando y por el trato recibido por parte de la mayoría de los profesores( no de todos). Finalmente los estatutos fueron aprobados por el Claustro el 21 de Febrero, con el voto en contra de todos los grupos estudiantiles menos PI y también con el voto en contra de dos grupos de PAS y dos de profesores.

La experiencia de la lucha de los nuevos estatutos nos debe servir de ejemplo a la hora de organizar la lucha cuando de empiecen a aplicar las leyes educativas del PP. El curso que viene nuestra lucha será contra la aplicación de la LOU, la Ley de Calidad y la Ley de FP, contra las que luchamos. Será entonces cuando veamos las consecuencias nefastas de estas leyes.

Conclusión

A pesar de las condiciones óptimas de comienzos de curso, las ansias de Méndez y Fidalgo por volver al clima de paz social de comienzos del 2001-2002, hicieron posible que sus organizaciones no se volcaran en una lucha decidida contra el gobierno, lo que dejó descabezado al movimiento, al encontrarnos los estudiantes solos, y aislado, al desaparecer el clima de enfrentamiento generalizado al PP. Sólo una presión constante y contundente de su base garantiza que actuén de forma combativa.

Finalmente el gobierno aprobó la Ley de Calidad en Diciembre.


A pesar de esta derrota, y de la nueva traición de las direcciones, el clima de lucha contra el gobierno de la derecha no ha bajado, sino que ha aumentado considerablemente. La catástrofe del Prestige y la nefasta gestión del PP de la misma, volvió a sacar a la luz el cansancio y el cabreo de jóvenes y trabajadores. Pero sin duda la posición del gobierno en la nueva guerra imperialista ha sido el detonante de un movimiento de masas contra el PP.

Durante muchos años hemos pasado un periodo de reflujo del movimiento obrero, fruto de la crisis de la izquierda que arrastramos desde la caída del muro, y que sólo ha beneficiado a la burguesía, quien ha aplicado sus planes con escasa respuesta social. Sin embargo actualmente, nos encontramos en un momento, en el que la masa vuelve a la política, exigiendo tomar partido en la toma de decisiones.

La labor de las organizaciones de izquierdas es servir de canalizadores de esta rabia, la presión sobre las mismas deberá hacer cambiar su política, o sino la propia dirección.

Conforme el movimiento crece y se radicaliza, la derecha muestra su verdadera cara, aumentando brutalmente la represión. Esto puede tener dos consecuencias, o bien una radicalización del movimiento o un retroceso del mismo, motivado por la criminalización y el miedo a salir a la calle.

Los institutos han vivido un ambiente muy fuerte en contra de la guerra, con el apoyo de toda la comunidad educativa, se ha conseguido, que los centros de secundaria salgan a la calle con una mínima chispa, ya que los estudiantes preguntaban y solicitaban la convocatoria de una Huelga General de la enseñanza.

Hay que saber orientar y encauzar este movimiento, hay que crear un caldo de cultivo, una cultura, de movilización, acabar con la criminalizacion de nuestra respuesta y concienciar a los estudiantes y trabajadores que a través de la lucha podemos alcanzar nuestros objetivos. Este es el camino que de verdad logra concienciar a la gente.

Después de sucesivas derrotas, pero con un movimiento, en este momento, de masas que está comenzando a resurgir, es necesario el construir una organización de estudiantes de izquierdas combativa, estable y democrática, de cara a afrontar en mejores condiciones las futuras luchas. Estas luchas deben estar encaminadas a debilitar cada vez más al gobierno del PP, y sólo trabajando por unas movilizaciones masivas por una educación mejor y una sociedad distinta, lograremos influir en el movimiento obrero, pieza fundamental para poner el jaque al gobierno y al sistema. Hoy por hoy la única solución ante el recorte de derechos que hemos sufrido es un cambio de gobierno, echar de la Moncloa al PP e imponer con las movilizaciones un gobierno de izquierdas, que se vea hipotecado por la presión social para retirar todas las medidas impuestas por Aznar y compañía, y realice políticas educativas, sanitarias, laborales, de vivienda... que respondan a los intereses de la mayoría de la sociedad, los trabajadores.