Ni un soldado ni una bala ni un euro para la guerra imperialista.

Cada día que pasa la prepotencia de los EEUU hace más evidente el ataque inminente, y si es necesario unilateral, que el imperialismo americano está preparando hace meses contra Irak. Ante las declaraciones de Francia y Alemania de hacer todo lo posible por evitar la guerra, el Secretario de Estado norteamericano Colin Pawel dice que con esa actitud estos dos países lo único que hacen es obstaculizar el proceso de desarme de Irak, dejando perfectamente claro que para el gobierno de los EEUU la guerra es el único camino que están dispuestos a seguir. La prueba es la envergadura del despliegue militar estadounidense en la zona, ya están en la zona 150.000 soldados norteamericanos, británicos y australianos, y para marzo se esperan sean 250.000, el despliegue militar más grande desde la Segunda Guerra Mundial. Todo esto encaminado ha masacrar y humillar una vez mas al pueblo iraquí que lleva años sufriendo el embargo de la ONU que le mantiene en la pobreza más absoluta.


La excusa de la amenaza terrorista desde los atentados del 11 de septiembre ha permitido a los EEUU destruir por completo un país como Afganistán, que ha cambiado un régimen autoritario como el talibán, por otro de las mismas características, pero con la simpatía de los EEUU, puesto que tienen el control absoluto de dicho gobierno. Así controlan una zona estratégica geográficamente en el mapa de oriente, con grades recurso naturales y camino de paso para importantes gaseoductos. El pueblo afgano, antes de los bombardeos yanquis, era el segundo más pobre del mundo. La miseria, el hambre, las enfermedades... se han multiplicado después de que el imperialismo americano decidiera destruir su país, para dar una lección de poder y tener el control de su gobierno, por supuesto sin restablecer los derechos democráticos y empeorando su situación material.


Un pueblo destrozado en nombre de la “libertad”. Las ansias de venganza del presidente norteamericano, llevaron hasta este país la persecución de la banda terrorista Al Qaeda y de su cabecilla el multimillonario Osama Bin Laden, al que no podemos olvidar por los lazos que mantenía, hasta hace bien poco, con EEUU de quien recibió ayuda económica y logística para la lucha contra la URSS. Una excusa más para extender su control imperialista por zonas hasta entonces no controladas por el capitalismo de los EEUU.

Después de esta barbarie quieren comienzar una nueva “guerra liberadora”, que salvará al mundo del terror y la destrucción de unas supuestas armas de destrucción masiva que están en poder de Sadam, acusando al mismo, de tener incluso capacidad suficiente para construir una bomba atómica, sin olvidar que se le atribuyen lazos con Al Qaeda (vemos como la causa del terrorismo está sirviendo al gabinete Bus para poder llevar a cabo su política belicista). Ninguna de estas acusaciones ha sido probada, pues las pruebas enseñadas por Colin Pawel ante la ONU, son excesivamente sospechosas de falsedad, más cuando el gobierno ultraderechista de EEUU advirtió el año pasado de que no dudaría en fabricar pruebas y noticias falsas, para su “lucha contra el terrorismo”.
Lo que persigue realmente el “todo poderoso” Bush es derrocar al régimen de Sadam Hussein que no controla, e instaurar un gobierno títere al servicio del imperialismo americano en una zona estratégica, que posee las segunda reservas de petrolíferas del mundo.


Hace algunos meses la burguesía americana tenía algunas reticencias en lanzar una intervención militar, no por la paz ni la democracia, sino porque esto se traduciría en soldados americanos muertos en el caso de una intervención militar y además acrecentaría el sentimiento antiamericano en las masas árabes, desestabilizando así los lazos que mantiene Washington con regímenes como el de Pakistán o Egipto. Ahora la crisis estadounidense se acrecenta, caen las inversiones, ha habido dos millones de despidos en el último año, disminuye el consumo, las diferencias sociales cada vez son más brutales, por si esto fuero poco las relaciones con Arabia Saudí ( gran aliado de los EEUU de carácter fundamentalista) se han deteriorado desde el 11 de septiembre y el control de los recursos petrolíferos se ha convertido en algo fundamental (más todavía para la familia Bus, metida hasta las cejas en el negocio del oro negro). Estos son los intereses reales que mueven a los EEUU que no tiene nada que ver con instaurar un régimen democrático en Irak. Además utilizan una campaña belicista, que hace desviar la atención del los trabajadores estadounidenses, cada vez más explotados, de los problemas internos.


Esta nueva guerra imperialista es una guerra de rapiña por el control de los mercados petrolíferos. El señor Bush ya ha anunciado que el que no le apoye no tendrá una rica porción en el reparto del pastel petrolífero. Pero los jóvenes y los trabajadores tenemos que posicionarnos en contra de esta guerra, que atiende a los intereses de los que quieren controlar el mundo, tanto si se trata de un ataque unilateral de los EEUU como si éste está finalmente apoyado por la ONU, que no es más que un organismo en manos del imperialismo, que ha permitido y justificado bombardeos a pueblos enteros, gira la cara ante el incumplimiento de las resoluciones por parte del Estado Israelí –armado y financiado por los EEUU- pasando por alto el terrorismo de estado practicado por Ariel Sharon, que se dedica a masacrar al pueblo palestino a sus anchas, y que es sin lugar a dudas la mayor responsable del criminal embargo que sufre el pueblo iraquí desde el 91, que le ha dejado completamente sumido en la más absoluta miseria y desesperación, la hambruna es una epidemia que consume cada día al pueblo iraquí cada vez más debilitado y enfermo, los casos de cáncer aumentan en un 280% fruto del uso de uranio empobrecido en los bombardeos que se han ido repitiendo desde 1991.


Desde el SEI nos oponemos ha este nuevo ataque imperialista y también manifestamos nuestra contundente oposición al nefasto régimen de Sadam, que oprime y mantiene en la pobreza a millones de familias trabajadoras y que fue financiado por EEUU contra Irán en los 80. No podemos perder de vista que esta guerra no la sufrirá ni Sadam ni su fiel camarilla, sino el pueblo iraquí, una vez más los pueblos sufren las terribles consecuencias de las trifulcas entre las respectivas burguesías enfrentadas por intereses económicos, en una época de recesión.

Las movilizaciones contra el ataque a Irak crecen a medida que la agresión se hace mas inminente, los jóvenes y los trabajadores no solo de Europa sino también de los EEUU se oponen en la calle aún antes de que haya empezado la guerra. A lo largo de este curso se han desarrolldo manifestaciones multitudinarias; 400.000 personas en Londres, un 1000.000 en Florencia, 500.000 en Washington, mas de 20.000 personas en la marcha convocada a Torrejón en Madrid, todos manifestando su repulsa al imperialismo americano y a las brutales agresiones que lleva implícitas. Pero este movimiento de repulsa tuvo su máxima expresión en la jornada de movilización mundial del 15 de febrero, en la que más de 7 millones de personas salieron a la calle en nuestro país contra la guerra y el PP (1´5 millones en Madrid, 1´2 millones en Barcelona, 500mil en Valencia, 400mil en Zaragoza...), siendo parte de los más de 50 millones de personas que hicieron lo mismo a lo largo del globo.

Tenemos que exigir al gobierno del PP que abandone de una vez esa postura de perrito faldero del gran imperio y que se posicione contra esta guerra en la práctica, no se puede consentir que utilicen las bases situadas en el Estado Español contra el pueblo iraquí, ni que se proporcione ni un euro ni un soldado, ni una bala.

Tenemos que estar preparados en todo momento para una posible acción bélica, y la respuesta tiene que ser inmediata y coordinada, por eso desde el SEI te llamamos a que el día que empiece la guerra no vayas a clase en protesta y te unas a la concentración que tendrá lugar el día que comience la guerra en el Paraninfo a las 12:00h

Para colaborar en la preparación de la lucha ponte en contacto con la sección sindical del SEI en tu centro, en caso que no haya ponte en contacto con nosotro. Sólo la lucha organizada y consciente puede ser capaz de organizar un movimiento de masas que presione lo suficiente para que no se vuelva a cometer una barbarie en nombre de su “libertad” y en beneficio de los pocos que dominan el mundo.