|
Editorial.
Educación.
Estado Español
Internacional
Movimiento obrero
El Sindicato
|
Editorial
Basta de recortes
de
derechos políticos y libertades
Hubo un tiempo donde se cerraban periódicos,
se ilegalizaban partidos e ideas, se disolvían manifestaciones
pacificas. Hubo un tiempo donde no podías besarte en la calle,
ni sentarte con unos amigos a charlar en el parque.
La Ley contra
el “Incivismo”, un ataque a los derechos y libertades.
Esa época ya murió, o eso nos dicen en la tele. La
realidad es bien distinta. Se siguen cerrando periódicos,
ilegalizando partidos, e ideas. Por si fuera poco, se esta empezando
a aplicar una ley en los ayuntamientos de las principales capitales
del estado español, que nos priva de derechos fundamentales,
la llamada “Ley contra el in civismo” ya aplicada en
Barcelona. Esta maravilla viene de la mano de los partidos de “izquierda”
como PSOE y CHA, y por supuesto, apoyada por la derecha (PP y PAR).
Según el ayuntamiento, lo “incívico” (y
por consiguiente, totalmente prohibido tras la futura aprobación
de la ley), son cosas tales como, cantar, pisar el césped,
beberse un refresco por la calle y tirar la lata a la papelera,
comerse un bocadillo, sacudir el polvo de la alfombra por la ventana,
colgar pancartas en tu balcón, repartir panfletos en la calle,
dormir en ella, y un largo etcétera, que nos afectará
a todos. Los inmigrantes que van los domingos a comer a los parques,
los vagabundos que duermen en la calle, o las organizaciones sociales
que reparten panfletos, podrán ser penados por estos hechos
tan “incívicos”.
Esto es un recorte de derechos y libertades
fundamentales para todos. Suponemos, que todos estos recortes, sirven
para que los bares, cafeterías, y restaurantes, especialmente
los del futuro entorno de la EXPO, hagan su agosto permanente a
costa de los trabajadores. Pero además están pensados
para cortar la libertad de expresión. Toda critica al gobierno,
municipal, central o autonómico, sólo podrá
ser comunicada si posees un periódico, radio o televisión
propia, nada de ensuciar la calle con octavillas o carteles, y si
queremos volver a oponernos a una guerra imperialista, nada de colgar
pancartas en nuestras viviendas, deberemos alquilar una valla publicitaría.
Para Belloch la libertad de expresión es un derecho de aquel
que se lo pueda pagar.
Fuera cuerpos represivos de nuestros
institutos.
Por otra parte, ahora los jóvenes
estudiantes nos vemos a diario con la Policía Nacional en
la puerta de los institutos, registrando, cacheando, y pidiéndonos
la documentación. ¿La excusa? La droga. Pretenden
terminar con la droga en el estado, quitando los cuatro porros que
lleva un joven, olvidándose de esos narcotraficantes, que
crean mafias, trafican con personas y adulteran la droga. También
hablan del tema de las bandas. Problemas que el sistema capitalista
ha creado, y que pretende resolver con la represión. La solución
a la droga o la violencia en las aulas no es la intimidación,
o el castigo, sino las alternativas y las ayudas. Es curioso que
mientras se llena de madera la puerta de nuestros centros el Ayuntamiento
recorta actividades extraescolares o el Gobierno de Aragón
sigue sin poner trabajadores sociales y buenos equipos de apoyo
en los colegios e institutos públicos. No buscan soluciones
a los problemas, sino parches que sirvan ya de paso para tenernos
bien controladitos. Esos policías contra la droga cumplen
otras funciones que no nos cuenta Ana Rosa Quintana, por ejemplo
identificar e intimidar a estudiantes del SEI que van a repartir
propaganda a la puerta de los institutos. Como vemos por todos lados
se ponen medidas contra las libertades individuales y los derechos
políticos.
Basta de criminalizar a la juventud.
Por si fuera poco aguantarlos a la
salida de clase en las últimas semanas se están reforzando
las actuaciones de los antidisturbios en nuestras zonas de marcha.
Redadas en bares del Rollo o Zumalacárregui, cacheos en plena
calle, despliegues policiales en los parques contra el botellón…Mientras
amargan los fines de semana a los hijos de los trabajadores, las
zonas de marcha de los niños bien están tranquilas
y los grupos fascistas campando a sus anchas como siempre.
Es evidente que el gobierno, de la
mano con los medios de comunicación, están llevando
adelante una campaña de criminalización de la juventud,
que no olvidemos somos los primeros en salir a la calle cuando se
presentan leyes y medidas anti-obreras como las que ya ha lanzado
Zapatero (la LOE es un buen ejemplo) o las que tiene preparadas
(la futura Reforma Laboral).
Basta de recortes de derechos
políticos.
Todos estos recortes están en
la línea de al política contra los derechos democráticos
de los últimos años. Con la excusa de la lucha contra
el terrorismo y la droga vamos perdiendo libertades y se van aprobando
leyes pensadas para utilizar contra los que quieran luchar contra
los que parten el bacalao.
Las leyes antiterroristas o la ley
de partidos son claros ejemplos. La ilegalización de Batasuna,
el cierre de periódicos, radios, locales autogestionados,
la detención de presos políticos (como el compañero
de Revolta Global de Terrasa, un militante trotskista y ateo acusado
de pertenecer a una célula islamista), la aplicación
de la ley antiterrorista, (en la que se te detiene sin derecho a
abogado por un buen número de días) a cualquier persona
cercana a la izquierda abertzale, la dispersión anti-constitucional
de presos, ilegalización de manifestaciones… son síntomas
de el reforzamiento del estado burgués para hacer frente
a todos aquellos que se organicen para luchar.
Estas medidas son sufridas especialmente
por la izquierda abertxale, pero se aplican también a otros
sectores en lucha cuando alcanzan un grado de organización
importante. No podemos permitir estas medidas propias de un régimen
fascista. Si algún día el movimiento obrero, o el
estudiantil, causa serios problemas a la burguesía, pueden
utilizar el mismo rasero para ilegalizarnos, o censurarnos a nosotros.
No a la Ley Incívica
No a la criminalización de la juventud
Contra la ley de partidos y la ley antiterrorista
|