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¡¡¡Basta
de Juicios Farsa!!!
Vemos en la tele a Maria Teresa Campos,
Ana Rosa Quintana, vestidas como dueñas de prostíbulos,
hablando de la reacción de algunos ciudadanos de oriente
medio, cuando unos periódicos occidentales, asocian el Islam
con el terrorismo. Hablan en nombre de todos los periodistas y escritores,
o eso dicen, condenan los actos de protesta, y no dejan de alabar
la grandiosidad de nuestra libertad de expresión, y de nuestra
grandisima democracia.
Mientras tanto, decenas de jóvenes
esperan en los calabozos, amenazados y en ocasiones torturados,
se les ha aplicado la Ley Antiterrorista, y tras 5 días incomunicados,
su futuro es incierto. Hablamos del macroproceso 11/98, que recuerda
a una caza de brujas. Empezaron con Jarrai y Segi, pero después
fueron a por escuelas de euskera, profesores, y en gran cantidad
jóvenes, que presuntamente, colaboraban con ETA. A pesar
de que hay acusados que llevan viviendo toda su vida en Cádiz,
por poner un ejemplo. Jóvenes, que son acusados de ser “conocido,
de un amigo, de un presunto colaborador de E.T.A.” (parece
ironía pero desgraciadamente no lo es, las acusaciones del
sumario son de este tipo). Otro circo que la democracia burguesa
se ha montado para defender sus intereses. Los intereses de la burguesía
nacionalista española, que continua su cruzada contra el
movimiento independentista, que es totalmente legitimo, independientemente
de que compartamos o no sus ideas. La negación del derechote
autodeterminación viene de tiempos de la II Republica. Actualmente,
siguen haciendo más alta la verja que encierra a este pueblo,
periódicos ilegalizados (Egin, Egunkaria), cierre de raidos,
de Gaztetxes, detenidos a los que se le aplica la ley antiterrorista,
y después salen sin cargos, torturas, y un sin fin más
de ataques a los derechos democráticos. La Constitución
es papel mojado una vez más en los aspectos que a ellos les
interesa.
Estamos del lado de los trabajadores
vascos. Defendemos la libertad de prensa, se reunión, de
asociación, la ocupación de locales y su autogestión,
y sobre todo, el derecho a la libre autodeterminación. Ahora
mismo, estos recortes de derechos y libertades son aplicados a un
movimiento independentista muy fuerte, pero cuando el movimiento
obrero o el estudiantil pongan entre la espada y la pared los intereses
de la patronal o el gobierno, nosotros podemos ser el blanco. De
echo, ya estuvimos apunto de sufrirlo la noche del 13-M, cuando
gran parte de los ciudadanos estaban en las sedes del PP, exigiendo
la verdad, se estuvo a punto de convocar el estado de excepción.
Es decir, se impone un toque de queda, se suspenden los derechos
democráticos y las elecciones, y sale el ejercito a la calle.
Volviendo a la cuestión nacional.
No podemos obligar a una región por la fuerza, a pertenecer
a un estado. Pero tampoco podemos apoyar la separación. La
independencia en es por un motivo emocional. El ver la ikurriña
colgada del ayuntamiento, el tener su propia policía, su
lengua asentada. Pero, ¿realmente mejorara la vida de los
vascos?. ¿Tendrán más seguridad en el trabajo?¿Bajara
el precio de la vivienda? No. Estos problemas no se solucionan con
la independencia. Esos problemas los causa el capitalismo, y la
división de la sociedad en clases sociales. La vida precaria
del proletariado no es algo que ocurra en unos países sí,
y en otros no. No es una cuestión territorial. El control
de la producción por parte de los trabajadores, la democracia
obrera , la libre autodeterminación, son conquistas que solo
traerá la revolución socialista. Somos internacionalistas,
por eso la defendemos en todo el mundo, pero para ello es necesario
tener una visión internacionalista. La independencia de Euskadi
solo traería la división de la clase obrera. Ya sabéis
lo que dicen, “Divide y vencerás”. A la larga
esto significaría mayores recortes laborales, especialmente
para los trabajadores vascos. De echo, ya podemos encontrar ejemplos
similares, como en la huelga del 20J, donde los sindicatos nacionalistas
convocaron un día antes, el 19. Los dos días encontramos
multitud de situaciones donde los trabajadores se gritaban esquiroles
entre ellos, simplemente por ir a la manifestación días
distintos. El país no se paraliza convocando cada uno una
huelga donde nos da la gana. A pesar de que los socialistas revolucionarios
no defendemos el establecimiento de nuevas fronteras nacionales,
creemos que la última palabra en este tema la deben tener
los pueblos, a través del ejercicio del derecho de autodeterminación.
Pero este derecho sería un riesgo demasiado grande para la
burguesía vasca y española, ambas interesadas en que
se mantenga la unidad del mercado del que sacan sus beneficios.
Ellos nunca nos lo van a dar, a pesar de que la derecha vasca lo
reclame, como una forma de dotarse de un apoyo social para negociar
en mejores condiciones con la burguesía centralista. Sólo
en la lucha contra la burguesía central y periférica
por parte de los trabajadores vascos y españoles juntos podremos
poner fin a la dominación burguesa y poder dar a todos los
pueblos del estado el derecho a elegir las relaciones a mantener
con el resto del estado.
Así pues, debemos optar por
una visión clasista del conflicto. Y sobre todo, tener claro
los intereses de cada partido, muy alejado de lo que rebuznan por
la televisión. La burguesía española no desea
una España unida por que sean patriotas. Lo desean, por que
la independencia de una zona les haría perder beneficios,
muchísimos trabajadores dejarían de estar explotados
por ellos (aunque lo harían por otras empresas). Por otro
lado, el PNV y EA, tampoco buscan la solución del conflicto.
Intentan regatear mejores condiciones de explotación con
la burguesia española, como ya demuestra el Plan Ibarretxe,
una independencia a medias, solo para lo que les interesa a los
de arriba, pero olvidando los derechos de los de abajo.


AFILIATE PARA ORGANIZAR Y EXTENDER
LA LUCHA!
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