El conflicto sigue abierto los trabajadores de Sintel sin empleo
El Gobierno y Telefónica no cumplen el acuerdo
Los trabajadores presentan una alternativa viable,
la Sociedad Anónima Laboral SINTRATEL 2002.

Jordi Escuer
Coordinador de la Asamblea de IU-Latina (Madrid) y Miembro del Comité de Redacción de Nuevo Claridad

Faltan unos minutos para las nueve de la mañana en la el local de la Asociación de Vecinos Orcasur, en el madrileño barrio de Orcasitas. Cerca trescientos de trabajadores de Sintel, de distintas zonas del país, han pasado aquí la noche. Atareados limpiando aseos y habitaciones, recogiendo colchones, y empezando a preparar las tareas de un nuevo día de protesta en su ya larga movilización. Valeriano consigue sacar un rato para explicarme como están las cosas, nos sentamos en un banco y, entre llamada y llamada –su móvil sonará cinco o seis veces en el poco más de media hora que estaremos hablando– empezamos.
Todo el mundo está hablando de lo que sucedió el primero de Mayo…

Si te parece empezamos por los precedentes que llevan hasta este 1º de Mayo. La actual situación arranca desde el 3 de agosto de 2001, cuando llegamos a un acuerdo que parecía poner fin al conflicto. Tenía tres aspectos que merece la pena recordar. En primer lugar, el económico, por el cual a los trabajadores se nos ha pagado las cantidades del FOGASA, que son inferiores a lo que se nos debía en salarios. En segundo, el social, que ha supuesto la prejubilación de 470 compañeros. Por último y en tercer lugar, la cuestión del empleo, en la que Telefónica se compromete a contratar a 800 trabajadores en empresas afines y de absoluta solvencia, en las mismas zonas de residencia de los trabajadores, con contrato indefinido, y a impulsar otras alternativas de empleo para dar salida al 100% de los trabajadores. Este tercer punto se ha incumplido totalmente.

Sin embargo, os acusan a vosotros de no aceptar las ofertas de empleo que dicen haberos hecho…

En primer lugar, no ha habido ninguna oferta de trabajo, pues una carta pidiendo currículums o teléfonos para que llamemos –a los que llamabas y no había nadie– no son ofertas de empleo. Además, ¿si hemos rechazado empleos, por qué se nos mantiene el subsidio de desempleo durante este tiempo? Para que no haya dudas el Director General del INEM ha confirmado que no ha pasado ni un solo contrato por el INEM (como es preceptivo) de las supuestas ofertas de empleo.

El Ministerio de Trabajo ha incumplido la resolución del 3 de julio de 2001 y el acuerdo del 3 de agosto de ese mismo año, tras el cual levantamos el campamento. La resolución de julio recogía el compromiso de que aquellos trabajadores que no se pudieran acoger a la prejubilación, mientras no fueran recolocados, se les repondría el desempleo. Cuando se dieron varios casos de compañeros que, sin haber sido recolocados, se les terminaba el desempleo y no se lo reponían, fue cuando saltó la alarma y decidimos volver a la carga.


¿Qué habíais propuesto hasta entonces?

Nosotros no queremos vivir de un subsidio, por eso frente al incumplimiento de las recolocaciones, hicimos un proyecto propio de empresa que le explicamos en una carta al propio presidente Aznar en mayo de 2002 y al que nunca obtuvimos respuesta. Nos constituimos en Sociedad Anónima Laboral, con el nombre de SINTRATEL 2002 y pedimos que se nos diera una cartera de trabajo equivalente a la que se nos hubiera correspondido en caso de haber cumplido con el acuerdo de recolocación. El proyecto es perfectamente viable y lo presentamos en todas las comunidades autónomas donde hay compañeros, con una buena acogida de las Consejerías de Trabajo respectivas, incluida la de Madrid.. Incluso la patronal del sector de Telecomunicaciones ANIEL lo vio como un buen proyecto. Era viable económicamente, en un sector que tiene previsiones de una importante expansión en los próximos años, y permitía mantener el trabajo de más de mil trabajadores mayores de 45 años, que no es poco. ¿Qué hacen el Gobierno y Telefónica? Nos da la callada por respuesta. En esta situación qué podíamos hacer, resignarnos o seguir la lucha.


¿Entonces fue cuando planteasteis la marcha a Madrid?

Sí, la "Marcha por la dignidad". En primer lugar, era una forma de que supieran todos los que nos han apoyado que el Gobierno estaba incumpliendo los acuerdos. Nos vinimos andando a Madrid por seis carreteras distintas. Salimos el 22 de abril y llegamos nueve días más tarde, el 30, a Madrid. Por el camino tuvimos muchas muestras de solidaridad y, el 1 de Mayo fuimos a la manifestación con el fin de pedir el cumplimiento del acuerdo por todas las partes implicadas.


¿Qué pasó el 1º de Mayo?

Ese día, la policía nos detuvo en la Plaza de Cuzco y nos prohibió llegar a la manifestación del 1º de Mayo. Tras un tenso tira y afloja, nos dejaron bajar y fueron las mujeres y los niños delante con los brazos en alto.
En Madrid, todas las manifestaciones que hemos solicitado desde el mes de febrero nunca se nos han autorizado: se nos contestaba que el tema era suficiente mente conocido, que usáramos otros métodos –supongo que se referirían a internet–…

Desde luego, hemos dicho públicamente mil veces que rechazamos la violencia.. Es triste que ahora se nos criminalice a todo un colectivo por lo que sucedió el primero de Mayo. El compañero que dio el golpe a Fidalgo ha pedido públicamente disculpas ¿qué más podemos hacer? Hay que decir que este compañero ya se le había terminado el desempleo, tiene dos hijos y su compañera no tiene trabajo. No se trata de buscar justificaciones, sino de entender la situación que vive la gente con familia que se siente acorralada, que ve como se acaba el desempleo, que no hay recolocaciones, y que las letras del piso, y todas las demás no dejan de llegar cada mes.

Alguien escribió en la prensa que si este conflicto le ha supuesto dos puntos de sutura a Fidalgo, a los trabajadores de Sintel nos ha costado 16 ataúdes [por infartos, depresiones o suicidos, han fallecido 16 trabajadores de Sintel desde que comenzó el conflicto hace siete años]. El último compañero que sufrió un infarto, afortunadamente fuera de peligro, fue en la marcha a Madrid. Durante esos días, en los que se andaban unos 20 kilómetros por jornada, he visto a más de un compañero llorar de dolor, con llagas en los pies. Todas esta lucha, este esfuerzo no merece que se nos trate de presentar como delincuentes.


¿Qué planteáis hacer ahora?

Siempre hemos querido dialogar para resolver la situación y dar una salida digna a todos los trabajadores de Sintel. Antes del mes de mayo, ya le solicitamos al Defensor del Pueblo que mediara en este conflicto. De hecho, es el propio Parlamento el fedatario del mismo, pues fue a partir de una resolución aprobada por todos los grupos parlamentarios y presentada por IU, en la que se instó al acuerdo del 3 de agosto de 2001 y debería ser responsable de velar por su cumplimiento.

El parlamento y todos deben reconocer que el conflicto está sin solucionar, cerrado en falso, sin resolver.
Todos los trabajadores de Sintel nos hemos vuelto a concentrar en Madrid y vamos a seguir peleando con todas nuestras fuerzas. Ahí está nuestra propuesta viable de la Sociedad Anónima Laboral SINTRATEL 2002. Simplemente para poner en marcha la empresa hace falta tiempo, que mientras tanto los trabajadores puedan seguir cobrando el desempleo, tal y como se comprometió el gobierno en la resolución de julio de 2001. No queremos caridad sino que exigimos justicia, que se cumpla el acuerdo.