Valoración de las elecciones autonómicas y municipales del 25 de Mayo de 2003.

Los resultados electorales de las pasadas elecciones autonómicas y municipales dejaron un mal sabor de boca entre los militantes de la izquierda.

El PP llevaba más de un año enfrentándose a numerosos conflictos de distintos sectores sociales; los estudiantes contra su contra-reforma educativa (LOU, Ley de Calidad...), los trabajadores contra el decretazo con la Huelga General del 20-J y la multitudinaria marcha sobre Madrid del 5 de Octubre, el pueblo gallego tras la nefasta gestión de la crisis del Prestige (indignación que se extendió al resto del estado)...y finalmente, en los meses previos a las elecciones, con la mayoría de la sociedad, por su apoyo a la guerra imperialista contra el pueblo de Iraq.

Todo esto hizo, que en gran parte de los jóvenes y trabajadores que participamos en las protestas, se levantara una expectativa muy optimista frente a los comicios, creyendo que en ellos el PP iba a pagar toda su política. A pesar de la victoria de la izquierda en número de votos, las plazas conservadas por la derecha (Valencia, Ayuntamiento de Madrid, y puede que la Comunidad tras la trama organizada por la burguesía y su partido para evitar un gobierno PSOE-IU, Baleares...) ganaban en importancia a las del PSOE, se trataba de una derrota insuficiente, para las expectativas creadas entre los militantes de izquierdas. Las fuertes luchas vividas, no dejaron ver con objetividad, la situación real de la sociedad.

Dado el error de perspectivas cometido por gran parte de los que participamos en las movilizaciones contra el PP, en gran medida cegados por el ambiente vivido, es necesario hacer un análisis de cual era la situación que provoco el desenlace del 25 de Mayo. Desde luego , pasados los acontecimientos, el análisis es más sencillo, pero si se ha errado, es también más necesario, ya que si no entendemos los acontecimientos es fácil que la desmoralización inunde nuestras filas.

El efecto de las movilizaciones y el papel de las direcciones de PSOE e IU

Lo primero que cabe señalar es que las movilizaciones tuvieron su influencia en los resultados electorales.
No cabe duda que la recuperación del PSOE y de IU tienen mucho que agradecer al ambiente contra el PP que se llevaba viviendo en los últimos meses. No olvidemos la ventaja que sacaba hace año y medio el PP al PSOE (que en Mayo se invirtió) o el desastre electoral que se esperaba para IU (que ha quedado estancada en los malos resultados del 99). Sin embargo los partidos de izquierdas, a pesar de su activa participación en las protestas, no había pasado de ser un referente para muchos de los jóvenes y trabajadores que participaron en el movimiento, sin constituirse en una alternativa real ante el gobierno de la derecha.

Por un lado los dirigentes del PSOE a pesar de que han endurecido su oposición a la política del PP, no están elaborando un programa de izquierdas, que resuelva los problemas de la mayoría de la sociedad en materia de empleo, vivienda, educación, sanidad... no están, por lo tanto, construyendo una alternativa de gobierno que ilusione a los trabajadores y la juventud, que por otro lado no quieren un gobierno bajo la denominación de “socialista”, que vuelva a aplicar la política de la era González, que tan poco distaba de la era Aznar, Algo normal si tenemos en cuenta que el principal problema de la dirección del PSOE es que aceptan y comparten en gran número de temas el punto de vista de la derecha

Por el otro lado los dirigentes de IU, que a pesar de estar dotados de un programa de reformas de calado, que mejorarían las condiciones de vida de los trabajadores y los sectores mas desfavorecidos, no lo han defendido y explicado, quedándose en el mensaje del pacto, un mensaje, que además, ni siquiera se sostenía en ningún programa para el acuerdo, sino simplemente en formar bloque con el PSOE, sin hablar de la política que esos gobiernos aplicarían, dando la impresión de que se buscaba el sillón a cualquier precio.

Precisamente los sectores mas perjudicados por la política del Partido Popular (los jóvenes trabajadores, las cientos de miles de familias que no llegan a fin de mes..., es decir la mayoría) es donde se ha registrado el mayor porcentaje de abstención, (las cifras de los barrios obreros superan con creces las de los barrios burgueses o pequeño burgueses) y la causa debemos buscarla en la situación que atraviesan sus partidos de clase.

El SEI pidió el voto para IU, y un cambio de política.

Desde el SEI pedimos el voto para IU, mediante la resolución del IV Congreso que publicamos en este Agitación, aunque explicando que la misión de esta formación debe ser el constituirse, no en alternativa de gobierno burgués (papel de la socialdemocracia), sino en una alternativa al capitalismo, dotándose de un programa y una táctica revolucionaria. Para ello le exigimos la defensa de ese programa, y el convertirse en la fuerza de la oposición revolucionaria, apoyando al PSOE, en caso de que sus votos fueran necesarios para evitar gobiernos de la derecha, y en aquellas medidas que mejorasen las condiciones de vida, estudio, trabajo... de la mayoría de la sociedad, pero permaneciendo en la oposición para seguir denunciando las políticas derechistas y las contradicciones del sistema capitalista, que independientemente del signo del gobierno seguirían existiendo.
La participación en gobiernos debe limitarse a aquellos casos en los que se cuente con la fuerza como para aplicar el programa revolucionario, que consta no solo de reformas de calado sino también de medidas que ayuden a aumentar la conciencia revolucionaria de las masas, como crear consejos de obreros para decidir los asuntos municipales, la socialización de todas aquellas empresas que sea posible, del suelo, de las cajas de ahorro..., el apoyo de todas aquellas luchas obreras con fondos y medios públicos..., medidas que tiendan puentes hacia la nueva sociedad por la que luchamos, la socialista. En definitiva se trata poner esos gobiernos al servicio del objetivo de toda fuerza revolucionaria, la transformación socialista de la sociedad. De la misma manera que el parlamentario revolucionario debe ser un instrumento de agitación y lucha contra el sistema, un gobierno con IU debería cumplir idéntica función .Un gobierno con IU debería aplicar medidas que se salgan de los límites tanto constitucionales (por ejemplo suprimir las subvenciones a la escuela privada), como capitalistas, apoyándose para ello en las mismas masas que le hayan dado unos magníficos resultados en las urnas. Si se diera la posibilidad de que algún gobierno cayera en manos de un partido revolucionario (como el que creemos debería ser IU), este debe transformarse, no en un instrumento de mera gestión del sistema, sino en un arma más en la lucha contra el mismo, desde luego que esto supondría enfrentarse a la burguesía, pero dicho gobierno lo haría no con el aparato del estado burgués (que debería ir desmantelando en la medida en que le fuese posible), sino apoyándose en las masas que le hayan aupado al poder.

Para entender con mayor claridad el porque un partido que aspira, o debe aspirar, a la transformación socialista de la sociedad, no debe entrar en un gobierno burgués exponemos aquí una cita de Rosa Luxemburgo contestando a la pregunta acerca de la posibilidad de entrada en un gobierno burgués (y no cabe duda que un gobierno del PSOE, con o sin IU, lo es, y aún con un programa de reformas de calado, seguiría siéndolo): “La naturaleza de un gobierno burgués no viene determinada por el carácter personal de sus miembros, sino por su función orgánica en la sociedad burguesa. El gobierno del Estado moderno es esencialmente una organización de dominación de clase, cuya función regular es una de las condiciones de existencia para el Estado de clase. Con la entrada de un socialista en el gobierno, la dominación de clase continua existiendo, el gobierno burgués no se transforma en un gobierno socialista, pero en cambio un socialista se transforma en un ministro burgués.(...)Mientras que en el Parlamento, o en el Consejo Municipal, podemos obtener reformas útiles luchando contra el gobierno burgués, ocupando un puesto ministerial solo conseguiremos esas reformas si apoyamos al Estado burgués. La entrada de los socialistas en un gobierno burgués no es, pues, como podría creerse, una conquista parcial del Estado burgués por los socialistas, sino una conquista parcial del partido socialista por el Estado burgués.”

El giro hacia posturas cada vez más a la derecha por parte de los dirigentes de IU, hace que su espacio político se vaya limitando, así como su razón de ser, pues el terreno sobre el que pisan esta cada día mas cercano al del PSOE. IU debe ser la fuerza representativa de aquellos que luchan contra el capitalismo, de la izquierda revolucionaria. Hoy en día esto no es así, sin embargo desde el sindicato entendemos que de momento es esta formación la que mayor potencial tiene para convertirse en la fuerza política que necesitamos, dado que es en su base donde las ideas revolucionarias tienen mejor aceptación y en su seno en el único sitio donde se están defendiendo.


La derecha cierra filas

Desde la derecha, a pesar de la difícil situación en la que la pusieron las movilizaciones, se ha sabido cerrar filas y movilizar a toda su base social. Desde el fin oficial de la guerra, el 9 de Abril, el ambiente social se calmo de una forma relativamente rápida, pues ya venia en decadencia desde que se vio que era una carnicería imparable (no olvidemos que las protestas mas masivas, 15 de Febrero y 15 de Marzo, fueron antes de que se desatara la agresión, donde había esperanzas de pararla o por lo menos de evitar la implicación del estado español en ella), a lo cual había que sumar la falta de alternativas en la cuestión de Iraq de la que adolecía la izquierda en general, pues tanto IU como el PSOE mostraban como solución a la crisis la intervención de la ONU, la misma que ha mantenido un embargo criminal sobre el pueblo iraquí de mas de 10 años.
El Partido Popular tenia ante si más de un mes para tratar de recuperarse del fuerte desgaste sufrido.

Por otro lado el gran movimiento de protesta había alertado seriamente a la base social del PP ante la posibilidad de una derrota grave en Mayo, que pondría la primera piedra para la derrota en las generales del 2004. 10 años de crecimiento económico ininterrumpido han beneficiado a una parte de la clase media, que cree que apoyando al PP, defiende sus intereses. Por otra parte la burguesía esta en su totalidad con el PP, al que le han de agradecer años de grandiosos beneficios empresariales, y que temen que un cambio de gobierno, a pesar de la moderación del PSOE, acabe con los privilegios cosechados, lo cual no deja de tener una cierta lógica, pues una victoria electoral de la izquierda podría animar a los trabajadores a iniciar una ofensiva en reconquista de los derechos perdidos. Si a estos dos importantes sectores unimos otros como los pequeños empresarios y otros elementos desclasados, tradicionalmente fácilmente alienables en las filas de la derecha, vemos la causa que ha permitido acolchar bastante la caída del Partido Popular.

La situación económica va a peor

Sin embargo el auge económico no parece que vaya a durar eternamente, realmente la economía española pasa por uno de sus peores momentos de los últimos años. Alemania, Francia e Italia, ya han entrado en recensión, y la economía de la UE, siguiendo la tónica de la mundial, está pasando por momentos críticos. Tanto los que padecemos la política del PP, como gran parte de esa clase media que se ha beneficiado del ciclo económico, en el momento de una crisis de envergadura notaremos sus peores consecuencias (despidos masivos y sin o con bajísima indemnización, insuficientes prestaciones sociales, hipotecas millonarias por un piso de 60 metros que no se pueden pagar...), en ese momento el colchón económico desaparecerá para la derecha, siempre y cuando los partidos de izquierdas sean capaces de adaptarse a ese cambio en el ambiente social, y planteen una alternativa de reformas de calado (para la mayoría de los trabajadores, que verán en ello la solución a sus problemas) o de transformación de la sociedad (para los trabajadores mas conscientes que deseen luchar por el socialismo).

Resultados en Aragón.

En nuestra Comunidad los resultados destacaron por romper la tónica estatal, ya que aquí si que el PP sufrió una derrota considerable.

Es evidente que además de las movilizaciones que se daban en el resto del estado, durante esta legislatura en Aragón, las protestas contra el Partido Popular, han sido constantes, encabezadas por la lucha contra el PHN.

El PP sufrió un fuerte descalabro, aunque parte de su electorado paso al PAR, que logró suavizar su bajada, a pesar del trasvase de votos nacionalistas que realizó a CHA. El PSOE revalidó su gobierno en la DGA y el Ayuntamiento de Huesca, y recupero el de Zaragoza, de la mano de CHA, fruto del ambiente social favorable. IU mantuvo sus resultados en la DGA, en el Ayuntamiento de Zaragoza sigue sin representación, en computo general perdió número de votos y concejales en ayuntamientos de importancia (Huesca y Teruel), los motivos de estos resultados no distan de lo dicho anteriormente de IU en el resto de estado, pero en el caso de Aragón el electorado de IU tenía la reciente experiencia del pacto con el gobierno PSOE-PAR, que se terminó rompiendo por la presión social creada a causa de la lucha contra los convenios con la infantil y a regañadientes de algunos de sus dirigentes. A pesar de esta nefasta experiencia el principal mensaje lanzado en la campaña por parte de los dirigentes de IU-Aragón seguía siendo el de formar gobierno con el PSOE, sin ni siquiera en ningún momento dejar claro la negativa a hacerlo si el PAR estaba en dicho ejecutivo.

La novedad de estas elecciones fue el ascenso de CHA, una fuerza, que gracias a su imagen joven, fresca y en algunos temas contestaría, ha sabido aglutinar el voto de jóvenes y demás personas desencantadas con los partidos tradicionales. Este electorado tiene una procedencia social muy diversa, desde sectores nacionalistas del PAR, hasta jóvenes desencantados por la derechización del PSOE y la actitud incoherente de IU. Los temas de los que ha hecho bandera CHA; ecología, autonomía, política de agua... son atractivos para una buena parte de la juventud, a la vez que por otro lado en política económica o incluso educativa (Bernal reconoció en campaña que en caso de gobernar no suprimirían los convenios con infantil) llevan una línea muy similar a la de la dirección del PSOE. No hay más que ver las ausencias de CHA en las luchas obreras de los últimos tiempos, desde las 35 horas hasta el 20-J o las múltiples reuniones en campaña con diferentes patronales, una manera de tranquilizar a su electorado mas conservador,

De aquí a 2004

En lo que queda de legislatura, desde la izquierda se debe continuar con la lucha contra el gobierno del PP, para desgastarlo lo más posible, si bien el ambiente social, desde esa desmoralización que produjeron los resultados del 25, ha bajado mucho el grado de intensidad, aunque un empeoramiento mayor de la situación económica (que es hacia donde avanzamos) o otra aventura imperialista (algo poco probable dado el escaso control de las tropas de ocupación sobre territorio iraquí) podría volver a desatar un importante movimiento.

El Partido Popular de aquí a marzo puede tomar dos caminos, o bien paralizar sus ataques lo más que pueda, y de esta forma evitar dar motivos para un nuevo proceso de movilizaciones, o seguir adelante con su programa, fruto de la presión de la patronal, temerosa de no tenerlo todo listo para afrontar la crisis de la manera menos mala para sus intereses. El que tome uno u otro será importante a la hora de determinar si los jóvenes y los trabajadores volverán a protagonizar un proceso importante de luchas.

El movimiento estudiantil por su parte debe continuar la lucha contra el imperialismo, contra la ocupación, y preparar la batalla contra la aplicación de la Ley de Calidad, la Ley de FP y la LOU. Nuestro sindicato así lo hará, tratando, en la medida de nuestras posibilidades, de extender la lucha al resto de la sociedad.