Puertollano: ejemplo de lucha.

Durante muchos años, en el Estado español, se han vivido una serie de luchas obreras, en las cuales han podido conseguirse una pequeña parte de derechos laborales, como: mejora de los salarios, estabilidad en el empleo, reducción horaria... Estas luchas generados en la Transición, como he dicho , han conseguido grandes cosas, hasta llegar a un “estado de bienestar “. Gracias a la presión social de la base del PSOE, cuando este gobernaba, estos insignificantes derechos pudieron ser conseguidos.

Durante el gobierno del PSOE ( y su “estado de bienestar” ) el movimiento obrero tuvo una gran fuerza. Pero el PSOE no es o no era un partido que defendiese a los trabajadores, sino a la clase rica. Por ello se inició una serie de reformas laborales (como la implantación de las ETTS y más agilidad para los empresarios en el tema de la contratación ). Con la llegada de las elecciones generales de 1996, el PP ganó y aprovechando estas reformas y el crecimiento de la economía (impulsando el liberalismo) siguió impulsando estas reformas.

En la actualidad, con una reflujo del movimiento obrero, iniciadas en los años 90, en la época “socialista”, y el derrumbe de la URSS, se presenta pequeñas luchas obreras, como es la sucedida en Puertollano.
En Puertollano, el día 14 de agosto del 2003, a las 8:15 se oye una explosión en la refinería de Repsol. Se producen ocho muertos, todos ellos son trabajadores. Este trágico accidente no se ha producido por una simple casualidad, sino por la escasez de material de seguridad y por las malas condiciones en las que tienen que trabajar las obreros. Las primeras declaraciones del acalde de Puertallano, realizadas el 15 de agosto, son : “es una tragedia pero es así. Somos una población con pocos recursos y la refinería salvó la situación, hoy Puertollano es una ciudad próspera”.
Es decir, lo que quiere decir; “es normal que se produzca, algún día tenía que suceder y por lo tanto no es culpa de los empresarios”. Claro es normal que lo diga él, al ser perteneciente de la clase rica tiene que defender su clase.

Los centenares de accidentes laborales que se está viendo en España es causa de una proceso, es decir, de una contradicción, como hemos visto antes, entre una serie de derechos adquiridos (sanitarios, educativos, laborales, derecho a la pensión etc...), el “estado de bienestar”, y el verdadero estado del capitalismo que es el liberalismo. Estos accidentes son debido a la disminución de los costes en la fábrica, aumentando el precio de las mercancías y generando una plusvalía grandísima. La disminución de los costes, en este caso en la refinería de Puertollano, es un claro ejemplo de lo que estamos hablando.

El 18 de agosto, se concentraron los trabajadores por la mañana en la puerta nº9 del complejo, que ante la ausencia de información exacta sobre el estado de las instalaciones y de la seguridad de la misma, llegaron a decidir espontáneamente una convocatoria de un paro de tres días.

Esa misma tarde se convocó una concentración, participando más de cuatro mil personas. Para intentar que los trabajadores viesen “la cara bonita “ de los dos principales dirigentes de los sindicatos mayoritarias (Cándido Méndez y Fidalgo ) y de los secretarios comarcales ( CC.OO Y UGT ) que fueron abucheados mientras intentaban dar una discurso, que fue imposible.
La actitud de la clase obrera en estas situaciones es completamente normal, por que la pasividad de los sindicatos socialdemócratas, que no siguen un método verdaderamente combativo contra la patronal, sufren el rechazo por ella.
La misma experiencia dice que en un determinado momento estos sindicatos socialdemócratas son “aplastados” (aplastados quiero decir envueltos) por la clase obrera.

A la mañana siguiente se vuelven a concentrar los trabajadores (no aparecen ningún dirigente sindical), y allí mismo se organizó una comisión o plataforma, representado por la mayoría de las empresas subcontratas. Mediante esta organización, por la ausencia o nula acción de los sindicatos de CC.OO Y UGT y su actitud de paz social con la derecha, consiguieron que se sentaran a negociar con la patronal en la junta de comunidades en Toledo. En él se acordó que en un plazo de quince días se cumplirían las reivindicaciones. El mismo portavoz de los trabajadores de las subcontratas, Félix Serrano, y tras llegar a un acuerdo, dijo.: “el acuerdo alcanzado es bastante bueno”.
Esto es fruto de los cinco días de huelga llevados a cabo tenazmente por los trabajadores. Aquí es demostrable el único método de presión a la patronal para que acepte las condiciones. Pero los trabajadores no sólo reivindicaron la mejora de la seguridad, sino también la mejora de los salarios, estabilidad laboral etc...
Pero claro, la burguesía no puede permitir que aumenten los costes, declarando que eso es para el 2005.

Los días 29, 30 de septiembre y 1, 7, 8, 9 de octubre se decidió establecer una huelga para intentar conseguir estas reivindicaciones. El día 8 de octubre los trabajadores secundaron el quinto día de paro o huelga y desde las primeros horas de la mañana los piquetes, con más de 2000 personas, se concentraron en los accesos de la factoría. Los anteriores días de paro a ésta fueron una mera suma de nervios por parte de los empresarios. Por lo que el día 8 acudieron a esta concentración los antidisturbios haciendo su labor favorita, la de la carga contra los manifestantes (con pelotas, botes de humo, etc...).

Todos estos sucesos no son algo aislado de la población (que como es evidente las familias de los trabajadores pertenecen a la población de Puertollano) con lo que los estudiantes, coincidiendo con el sexto día de parón de los trabajadores (jueves 9 de octubre) y junto con el Sindicato de Estudiantes (SE) convocaron una huelga general y una manifestación , que participaron alrededor de 1000 personas. Además las mujeres trabajadoras de las subcontratas secundaron también la huelga. Para seguir presionando, el SE, convocó una huelga el día 14 de octubre que coincidió con la huelga indefinida de los trabajadores de Repsol. Pero ese mismo día (el 8 de octubre) se empezó a entablar las negociaciones y al día siguiente se anuncia que estaba casi todo acordado, pero se sigue manteniendo el piquete para que los trabajadores no realicen ningún trabajo durante el fin de semana. El sábado la patronal se echa atrás, y rechaza todos los puntos de la reivindicación aprobados el día anterior. Mismamente el lunes por la mañana se remontan las movilizaciones y cientos de mujeres se manifiestan en el complejo. Por la tarde se convoca otra manifestación, donde madres y estudiantes muestran su rechazo ante la decisión de la patronal de no aprobar los puntos reivindicados, y en un intento de ir contra esta jornada de lucha los antidisturbios intentan provocar a la gente que se manifestaba en el paseo central de Puertollano.
Esta manifestación de unas 700 personas llega al complejo donde los trabajadores les reciben con una ovación, y donde se juntan unas 1500 personas para dirigirse a la Concha de la Música. Hay mismo reciben la noticia que CC.OO y UGT han convocado una manifestación para el día siguiente. La convocatoria de ésta, no es más que el fruto de la pura presión social de los trabajadores exigiendo una acción más dura contra la patronal.
En la manifestación se juntan unas 15000 personas apoyando la lucha de los trabajadores de Repsol y por la aprobación de las reivindicaciones.

La actitud tan ridícula de los sindicatos mayoritarios es aún más comprendida por los trabajadores, que cada minuto que pasa están más furiosos con estos. El viernes, día 16 de octubre, se firma un acuerdo que recogen una retribución de 4 euros por día para los trabajadores del metal y la construcción y 2 euros para los que trabajen en talleres fuera del complejo, excluyendo al 15% de los trabajadores de los sectores de la limpieza, química, vigilancia...

Tras este preacuerdo la prensa se apresura a dar la noticia y anunciando el fin de las movilizaciones. Ante la indignación de los trabajadores, que por supuesto no aprueban lo pactado, se lanzan contra los dirigentes sindicales declarando que el plus que habían pedido era para todos los trabajadores y rechazan el preacuerdo.

La convocatoria de un referéndum para aprobar o no el preacuerdo se salda con la negativa de aceptar el preacuerdo establecido por CC.OO y UGT. Por fin llega el día 18 de octubre a las ocho de la tarde, donde se conocen los resultados de la reunión, que es por fin aprobada las reivindicaciones, incluyendo a todos los sectores la subida del salario y lo acordado.

Este es un gran logro para la clase obrera, que durante mucho tiempo a estada paralizada. Los trabajadores en general están empezando a llevar , que crece poco a poco, una política un poco más dura contra la patronal. La llegada de una alternativa socialista que envuelva a las luchas obreras se tiene que extender, como única posibilidad de lucha contra la burguesía.