Crónica de la Lucha de TUZSA.

Durante estas fiestas del Pilar hemos notado, sobre todo los jóvenes, los parones que realizaron los trabajadores de TUZSA a diferentes horas del día para exigir a la empresa que se les reduzca la jornada de trabajo diaria y mejorar las condiciones de trabajo como los turnos y descansos. Esta negociación por el Convenio duró todo un año y las movilizaciones también. Y es uno de los ejemplos, como en todas las empresas que existen, de cómo la burguesía busca la rentabilidad de su “producción” en la rebaja de los salarios de la clase trabajadora para buscar esa plusvalía tan valiosa que es la característica fundamental de la explotación de los hombres en el periodo de capitalismo. En este caso, los trabajadores de TUZSA tienen el tiempo tasado, es decir, cada hora de trabajo tiene un precio. En concreto, la fuente de ingresos más importante de TUZSA es por Km realizado por trabajador. TUZSA tiene un convenio con el Ayuntamiento, por el cual este le abona los Km realizados a un precio determinado que se va renovando en función de los precios de los carburantes, IPC, etc. La empresa lo que intenta es que en el mismo tiempo de jornada el trabajador realice el máximo de Km posibles y hay es donde obtiene la rentabilidad y la explotación del trabajador.

El conflicto se agudizó a partir el mes de junio cuando en medio de las negociaciones del Convenio la empresa despidió a un trabajador con la excusa de un fraude de billetaje (que el inspector demostró mas tarde que ese billete no correspondía a ese viaje) pero aun así el juicio dio la razón a la empresa pudiendo echar al trabajador por despido procedente. Este juicio que coincidió con el inicio de las movilizaciones de los trabajadores fue una prueba de provocación por parte de la empresa que dio lugar a que más de doscientas personas asistieran al juicio. Realizando una Huelga el día 19 de septiembre que fue secundada por toda la plantilla de conductores por las reivindicaciones propuestas.
TUZSA utilizando la sentencia intento ralentizar las reuniones de negociación. Así es como los trabajadores deciden por propuesta de la IA/CUT (Intersindical de Aragón/ Colectivo Unitario de Trabajadores), al que pertenece el portavoz del Comité de empresa durante la negociación del convenio, convocar movilizaciones en octubre coincidiendo con las fiestas del Pilar. Esta propuesta fue aprobada por todos los sindicatos, salvo UGT que se unió a la empresa clavándole una “puñalada” a la plantilla y al propio comité de empresa de TUZSA, quienes se vieron obligados a realizar recesos para preparar estrategias al margen de este sindicato “mayoritario”. Tras esta huelga, la empresa acepta parte de las reivindicaciones pero todavía son verdaderamente insuficientes, así que los trabajadores deciden convocar nuevas movilizaciones (paros parciales de 3 horas por turno) para finales de noviembre y principios de diciembre.

Nuevamente TUZSA, en el SAMA (Sistema Aragonés de Mediación y Arbitraje), realiza una contrapropuesta que es aceptada por el comité parcialmente. Sin embargo finalizado el plazo para llegar acuerdos, se rompe la negociación y queda bloqueada, puesto que la empresa presenta su “ultima y definitiva propuesta”. Ésta, sigue pareciendo insuficiente a los trabajadores, y realizan un referéndum para que la plantilla se posicione sobre los paros previstos, en este referéndum se produce el más alto porcentaje de todos los referéndum de apoyo a la huelga y al día siguiente comienzan los nuevos paros.
Cuando llevan ya tres días de lucha, y viendo que el Ayuntamiento de Zaragoza no interviene en el asunto, ya que tiene autoridad (debiendo garantizar el servicio a los ciudadanos) y una relación comercial con TUZSA, los sindicatos deciden personarse en el y exigir que intervenga en el asunto. Esta decisión que es aceptada por todos, hace que el Ayuntamiento inicie contactos con la empresa ( no los había dejado nunca) y a través de la Dirección General de Trabajo convoca a las partes, es cuando se reinicia la negociación y el comité desconvoca la huelga, y, por fin, a lo largo de siete días se llega al preacuerdo de convenio que es firmado por los cuatro sindicatos y refrendado mayoritariamente por toda la plantilla.
Si bien los trabajadores de TUZSA no han conseguido plenamente la plataforma reivindicativa inicial, entre otras mejoras, han logrado abolir la doble escala salarial existente en la empresa desde el año 1996, además han demostrado como la lucha ha servido de ejemplo de solidaridad y UNIDAD entre todos los trabajadores. Lo que sí habría que destacar es la actitud del Ayuntamiento de Zaragoza respecto a este conflicto, por que a pesar de haber aparecido en el ultimo momento, no fue mas que un puro electoralismo. Los trabajadores, así como los sindicatos, pidieron una y otra vez que el Ayuntamiento, encomendados al PSOE y a CHA, que interviniera, pero, en vez de esto, a hecho caso omiso a las reivindicaciones urgentes de la plantilla.
El Ayuntamiento, tiene una relación comercial con TUZSA, esta empresa tiene la concesión del transporte urbano hasta el año 2012, y antes de esa fecha tendrá que negociar su continuidad o, ¿Por qué no?, podría optar por municipalizar un servicio esencial para la comunidad que en ningún momento debería de estar en manos privadas. Por ello, los partidos en el Ayuntamiento tenían total autoridad para poder intervenir en el asunto pero aun así no hicieron nada. De esta forma se demuestra como la socialdemocracia o del llamado “socialismo moderado” esta adoptando y adopta las medidas de la derecha, mientras una izquierda corrompida le chupa y le lava los pies.

Hay que demostrar a la clase obrera que tanto la derecha como la socialdemocracia no pueden ofrecernos una salida, y menos, una alternativa política frente al capitalismo, y que solo la defensa de un programa y de una táctica comunista puede beneficiar a la sociedad en general.