Caciquismo en Educación

Nueve de septiembre de 2003. Acababa de realizar las pruebas de acceso a Diseño Grafico en la Escuela de Artes. A la semana siguiente haría la Selectividad. Obtuve un 3.7 en la prueba practica de la Escuela de Artes, es decir en el dibujo artístico. Algo que no tendría mayor repercusión ni importancia si no fuera porque he hecho Bachillerato artístico y tengo un 9 de media en dibujo artístico y un 8 en Fundamentos del diseño, así como también obtuve en Selectividad un 6.3 en Diseño y un 8.5 en Dibujo Artístico.
No es por mostrar mis calificaciones ni nada de eso, es simplemente porque la situación invita a recapacitar sobre el hecho de tener unas notas altas en bachillerato y selectividad, y tener una nota catastrófica en la prueba de acceso a la escuela de artes. Tampoco el hecho tendría mayor importancia, pude tener un mal día, que no fue así, porque salí del examen como el que ha hecho un dibujo más de tantos otros, como salí en Selectividad y como salía en Bachillerato.

El problema viene cuando pido la revisión de mi prueba. Se me hace una supuesta y democrática corrección mediante un tribunal, y este se afianza en mi anterior nota, 3.7.

Así decido hablar con la directora de la Escuela de Artes, la cual hace halago de su descortesía, mostrándome su prepotencia y superioridad. Le digo que quiero ver mi examen, a lo que me contesta que es totalmente imposible, que ha habido muchos exámenes que corregir y que no se sabe quien corrigió el mío. Algo totalmente absurdo, y si es así, ilegal. Ya que cada profesor firma su acta de evaluación. En conclusión que no tengo ningún derecho a ver mi propio examen. Incluso me dijo que ya lo había visto cuando lo hice. Pues por eso mismo, como lo hice sé muy bien que aquí las cosas no encajan.

De aquí pase a reclamar al Servicio Provincial de Educación, desde donde todavía, de septiembre a esta parte, no se me ha respondido. Lo cual muestra la pasividad de Educación ante los problemas de la juventud aragonesa, y la total colaboración con políticas caciquiles.

Quisiera denunciar el cerril enchufismo y amiguismo que existe para entrar en la escuela de Artes de Zaragoza, escuela pública, en manos de los de siempre. Cualquiera que haya intentado entrar, o cualquiera que esté allí por enchufe sabe muy bien de lo que hablo.

Sin más, voy a hacer una llamada a los medios oportunos, a la DGA y a la DPZ para que se instaure por fin una educación pública, justa y de calidad, para que acaben con practicas de épocas pasadas, para que dejen de coquetear con la privada y la concertada en detrimento de la publica. Porque el enchufismo deje de existir, que todos sabemos a estas alturas que es un secreto a voces en esta descafeinada supuesta democracia española.
Por último, Marcelino, si yo estuviera en tu lugar me moriría de asco al defender unas siglas como son PSOE. Por favor, cuanto antes cambiéis a PE, antes nos sentiremos todos mejor, vosotros y nosotros.

Diego Marín, estudiante de Historia del Arte.