El negocio del agua.

Desde que el hombre es hombre, el agua ha sido un bien vital y escaso. Hoy en día, además de eso, el agua se ha convertido en el negocio de la clase dominante. El trasvase del Ebro, era un proyecto franquista, que con la llegada de la derecha al poder, se ha “revisado” y se ha vuelto a poner en funcionamiento, con otro nombre el Plan Hidrológico Nacional (P.H.N.) El PHN, consiste básicamente en trasvasar 1050 hectómetros cúbicos anuales, desde la cuenca del ebro, hasta la costa valenciana, murciana y almeriense. Las consecuencias de este atentado contra la naturaleza, han sido denunciadas por diversos partidos políticos, plataformas y organizaciones ecologistas, sindicatos y por la clase obrera, que se ha manifestado por toda España y Europa, para rechazar este trasvase del Ebro, del que, como siempre, solo se beneficiara la burguesía. 500.000 personas en Zaragoza, 300.000 en Barcelona, 400.000 en Madrid, 100.000 en Bruselas, además de las 10.000 personas de la marcha azul que fueron caminando hasta Bruselas. Incluso en Murcia, hubo una manifestación de 40.000 personas que dijeron no al PHN.

El objetivo de este proyecto, es el beneficio de las empresas, es decir, el beneficio del PP. Por mucho que Jaunme Matas oculte informes sobre el PHN, por mucho que TVE y la policía manipulen los datos de las manifestaciones, o por mucha demagogia que haga Aznar en sus discursos, todos sabemos que el verdadero objetivo del PHN, es enriquecer a la burguesía.

Hacer el trasvase, costaría millones de euros, millones de euros, que se embalsarían las empresas de construcción, dinero publico, que iría a parar a los empresarios (muchos de ellos altos cargos del Partido Popular) en cambio, las desaladoras, no tendrían ese coste, y claro, es dinero que los empresarios (el Partido Popular) pierde, y no interesa.

Los problemas son casi inumerables. La desaparición de decenas de especies autóctonas del Delta del Ebro, la desaparición de los campos de arroz, de los que viven unas 10.000 familias trabajadoras y la desaparición del Delta del Ebro en si mismo. Por si fuera poco, se hipotecaria el futuro de una región, ya de por si, bastante desfavorecida como es Aragón. Región, que lleva mas de 100 años reclamando infraestructuras para que puedan utilizar el agua que pasa de largo por delante de sus narices y que tierras como el desierto de los Monegros, pueda ser cultivable. Pero claro, seria una inversión bastante importante, y Aragón es una región con pocos habitantes, por lo que habría que invertir mucho y se recibirán pocos votos, y claro, eso electoralmente no le interesa al PP, ni al PSOE.

Es cierto que el levante también necesita agua, sufren cortes de agua de casi 6 horas en verano, pero eso es culpa única y exclusivamente del gobierno, que en lugar de proporcionar agua para las viviendas o para regadío (en una zona de secano), aprueba proyectos turísticos, como parques temáticos, o instalaciones turísticas como marina d´or, donde se ha construido el balneario mas grande de Europa.

Estudios científicos realizados por partidos políticos y organizaciones ecologistas han demostrado que hay una alternativa mucho mas viable, ecológica y económica, que solucionara los problemas de agua de la costa levantina; las desaladoras. Una alternativa, que no interesa in económicamente ni electoralmente a la burguesía.
La Unión Europea, decidió no dar apoyo económico a este proyecto del PP, alegando que no era un proyecto insostenible, y que causaría grandes daños ecológicos.

Apoyando el trasvase, solo apoyamos un negocio, del que solo se beneficiara la burguesía., ni los agricultores aragoneses ni los levantinos sacaran nada de provecho.