A trancas y barrancas con la Unión Europea

La Unión Europea comprende un inicio meramente económico, es decir, de alianzas internacionales entre países imperialistas, así, encontramos la creación, en 1952, de la Comunidad Económica del Carbón y el Acero y en el 58 la Comunidad Económica Europea. Todas estas alianzas entre los distintos países que habían salido de la 2ª guerra mundial, y pertenecientes a la CEE, tenían como objetivo el crecimiento económico con respecto a sus competidores (EE.UU. Japón), y hacer una oposición férrea a los Estados obreros deformados, que suponían un retroceso para los países capitalistas y sus poblaciones.

Pero en la formación de este bloque europeo, EE.UU. vio una oportunidad de extender su influencia y ayudar económicamente, mediante el plan Marshall, y hacer frente a la URSS. Así, se fue incrementando la actividad económica europea. Pero a partir de esta “ayuda” (una mera táctica para extender su dominio), se iba formando un bloque europeo que con el transcurso de los años haría frente a sus competidores.

Lo principal que se comprende de este desarrollo de las distintas burguesías europeas es que en ese momento los movimientos obreros que surgían continuamente en todo el mundo hacían frente a la burguesía, como el movimiento estudiantil y obrero del mayo del 68 en París, donde su heroica lucha golpeó con dureza a la represión del capital, o misma mente, los movimientos obreros en España lo que se llama la “transición”, así como en todo Latinoamérica, donde la convulsión social explotaba por todos partes, como Bolivia en el 52, en el 71-72, el sandinismo en Nicaraguaza revolución cubana etc…

De estos acumulativos sucesos llegamos a la época que nos ha tocado vivir, una época donde se nota el retroceso de la lucha de clases a nivel internacional, y la alianza obrera-estudiantil. Por lo que el retroceso de la clase obrera supone un aumento de la fuerza capitalista, imponiendo una Unión Europea que no es más, que la alianza burguesa por recuperar las viejas condiciones de hace siglos de la clase obrera, y tirar a bajo todos los logros obtenidos a lo largo de la historia.

La UE, no es más que eso, una alianza temporal de las distintas burguesías para la obtención de mejores beneficios y plusvalías. Así es como lo expresa el llamado “Tratado de la Constitución Europea”, impuesto e intentándolo imponer en los países europeos, que a líneas generales expone lo siguiente:

Lo primero que se acusa a este tratado es de ser de carácter neoliberal. Aislador de toda propuesta ciudadana, lo cual se deduce por su contenido que está al servicio de la burguesía.

La estructura de la UE se caracteriza por la ausencia de libertad. Está compuesta por cinco instituciones. Ya que sólo el Parlamento, una de las 5 instituciones que forman la Unión Europea se elegirá por sufragio universal directo (Art.III.330), mientras que en las otras cuatro rotarán por delegación y como no se sabrá qué vota el/la delegado/a, no se le podrá pedir cuentas, siendo la Comisión Europea, que no tiene ninguna legitimidad popular directa, donde recaigan las competencias mas importantes (Art.I.26).

De esta forma una propuesta que se lleve a estas instituciones es inútil.

El apoyo a esta constitución europea es defender, como se vuelve a repetir, a las grandes multinacionales europeas, y así mismo, eliminar todas las conquistas que ha conseguido la clase trabajadora. La necesidad de eliminar todas las conquistas sociales es una necesidad para la gran burguesía, para facilitar la penetración, aun más, de la propiedad privada. Y por tanto, de las empresas privadas en los servicios públicos, como educación, sanidad etc. El ejemplo más cercano lo tenemos en la universidad, es decir, como empresas como el Corte Inglés y Repsol IPF están dentro del control de la universidad. La privatización de lo público es una consecuencia de esta constitución, y la defensa del capitalismo, como podemos leer en este artículo de tratado: “La Unión obrará en pro del desarrollo basado…en una economía de mercado altamente competitiva” (I.3.3).

Así mismo: “…quedarán prohibidas las restricciones a la libre prestación de servicios dentro de la Unión” (Art.III.29) o “Los Estados miembros se declaran dispuestos a proceder a una liberalización de los servicios mas amplia que la exigida en virtud de las leyes marco europeas” (Art.III.33). Se formula una pregunta: ¿se puede defender un tatrado donde no se cuenta con la participación de la ciudadanía, que pretende defender las medidas neoliberales, que supone el desmantelamiento de los servicios públicos?

Además, respecto a los inmigrantes y los trabajadores nacionales, son divididos en ilegales y legales. Así aplicando métodos represivos contra cualquier movilización, utilizando cualquier método para dispersarla: “los Estados miembros se comprometen a mejorar progresivamente sus capacidades militares” (Art. I.40.3) creando una agencia de Armamento, Investigación y Capacidades Militares para salvaguardar los valores e intereses de la Unión” (Art. I.39 y I.40). La Unión podrá “adoptar las disposiciones necesarias para evitar que el funcionamiento del mercado interior pueda verse afectado…en caso de graves disturbios internos que afecten al orden publico” (Art. III.16).

Así, se suprime toda libertad de protesta, aumentando el Estado de represión, como por ejemplo en el ejemplo de los obreros de IZAR, el enfrentamiento de los obreros contra la policía, teniendo dichos artículos hubieran tenido nefastos resultados para la lucha.

La competencia entre las distintas burguesías hace la necesidad de proteger aun más, y con más ansias, la propiedad privada, así pues la UE pretende levantar las economías europeas para la competencia con los demás bloques mundiales. Pero de aquí surge un tópico que se ha extendido por toda Europa, y es que, se puede formar una unión de Estados de base capitalista. Es imposible que las distintas burguesía se unifiquen en un sólo bloque, eso es una utopía reaccionaria. Los ejemplos más claros fueron, cuando los presidentes de cada país tenían que posicionarse a favor o en contra de la guerra de Irak, ya que su decisión iba en función de su relación económica con el petróleo iraquí.

Alemania y Francia se opusieron en contra de la guerra de Irak, y el Reino Unido, España, Portugal, Dinamarca y algunos países de la Europa del este se pusieron a favor de la guerra, entrando así, en un ejemplo de división dentro de la propia UE. Las protestas en contra de la guerra fueron un incipiente claro del posicionamiento del eje franco-alemán, también como consecuencia de sus relaciones ya establecidas con Irak.

Por otra parte, son corrientes las disputas internas del BCE. Cada banco de cada Estado intenta arrancar un pedazo de ese pastel financiero, y sobre todo Francia y Alemania.

Todo lo que supone pues esta constitución, lo podemos ejemplificar en las grandes movilizaciones de Francia, con la huelga general en contra de las políticas que pretendía hacer Chirac. Las huelgas generales por las 35 horas semanales, culminaron en un voto decisivo para el tratado de la constitución europea, rompiendo así, una dinámica de absentismo generalizado. La victoria del "no" en Francia marca un punto de gran reflexión para el movimiento obrero y político, ya que ha despertado las luchas obreras en la UE, también lo vemos en las grandes movilizaciones de los trabajadores alemanes, donde mas del 50% de la población afirmase que “el socialismo es una buena idea mal aplicada”, recuperando las movilizaciones en la calle y en las fábricas. Pero la falta de una organización con un programa revolucionario, añadiendo la burocracia sindical que existe, ha hecho fracasar muchas movilizaciones obreras.

Pero el “no” francés con un componente de clase muy importante debido a las movilizaciones obreras que se había ido sucediendo en el país, se reflejó también en el “no” holandés con un carácter mas reaccionario, a pesar de que la burguesía a nivel europeo había salido muy contenta con el “si” del referéndum español, y la gran abstención que se había producido por diversos motivos, como la nula información tanto del gobierno como de los sindicatos, pero eso sí, los sindicatos en el estado epañol estaban a favor del si, ¿y como podían explicar una constitución de estas características y estar a favor? Pues directamente no explicándola.

Es decir, lo que provocó el “no”, tanto francés como holandés, fue el creciente aumento de las contracciones estructurales de la UE aunque con una diferencia ideologica clara, y la incapacidad a medio plazo para superar sus propios problemas, de aquí, que la UE bajo el capitalismo sea una utopía reaccionaria.

A lo largo del 2000, Europa se ha visto envuelta, en una manta de protestas estudiantiles, la recuperación lenta del movimiento obrero, y del movimiento vecinal. Los ejemplos los tenemos en el Estado español. La huelga general de los trabajadores en el 2001, los huelgas sucesivas de los estudiantes contra las leyes educativas del gobierno del PP, el incremento del movimiento vecinal en temas como el servicio público y en contra de la especulación (como ejemplo tenemos la formación de la plataforma en contra de la discoteca en el barrio del Actur de Zaragoza), o en el barrio de Leganés en Madrid donde centenares de vecinos salieron a la calle por una sanidad de calidad. A parte también de las centenares de miles de personas que salieron en contra de la guerra de Irak y del gobierno del PP.

Así como las huelgas estudiantiles en Francia, o las movilizaciones de los trabajadores de la energía, o la huelga de los trabajadores del aeropuerto en Londres.

De todo ello se comprende que existe una dinámica que se extiende, puesto que a la vez se extienden las políticas neoliberales de los gobiernos que ven la necesidad de rebajar los costes laborales, y la privatización de los servicios públicos y todo lo que sea público, para mayor “rentabilidad” burguesa. Van aumentando poco a poco las luchas concretas, y esto se comprueba con la ley que se aprobó en el parlamento europea decretando la posibilidad de trabajar más de 48 horas semanales. Con la intención de incrementar el capital, la extensión a nuevos mercados como los países del este, ya es una realidad. Donde poco a poco se van frotando más y más las manos la distintas burguesías con una mano de obra tan barata.

Por ello mismo, la clase trabajadora tiene que saber utilizar sus propias herramientas para no dejarse cazar, y no dejarse engañar por las burocracias, dando la consigna que es imposible una unión entre burguesía y que la única unión que puede existir es la unión de la clase obrera, superando las clases y las fronteras. Esto solo es posible a través los Estados Unidos Socialistas de Europa y de nacionalización de las empresas a manos de los trabajadores, que es la única posibilidad que hay para solucionar los problemas reales de la clase oprimida.




AFILIATE PARA ORGANIZAR Y EXTENDER LA LUCHA!