Los papeles de la discordia


Hace unos meses el Congreso de los Diputados aprobó, con el único voto en contra del PP, la devolución a la Generalitat de Cataluña todos los documentos, pertenecientes a esta institución, que se encuentra en el Archivo General de la Guerra Civil situado en la ciudad castellano leonesa de Salamanca. Con esta decisión, el congreso ratifica el dictamen dado el pasado 22 de Diciembre por una Comisión de “Expertos” formada por destacados historiadores y presidida por el ex presidente de la UNESCO, Federico Mayor Zaragoza, que aconsejaba esta devolución, dictamen que ya había sido ratificado por el gobierno de Zapatero.

El acuerdo del congreso se ha tomado tras una larga campaña mediática y política a nivel nacional, en contra de este traslado, dirigida por el Partido Popular (PP) y su medios de comunicación afines (COPE, La RAZON, etc.). A raíz del dictamen de la comisión, el Ayuntamiento de Salamanca y la Junta de Castilla y León (ambas gobernadas por el PP), manifestación su más absoluto rechazó e incluso han convocado concentraciones en señal de protesta. El alcalde de Salamanca incluso fue mas lejos y vallo, cortando el acceso, el edificio donde se encuentra el Archivo con la excusa de unas obras en la acera. Como ya he dicho el PP a nivel nacional, hizo una campaña para evitar esa devolución, llegando incluso a convocar una gran manifestación en Salamanca.

A la hora de analizar esta decisión hay que recordar cual es el origen de este Archivo General de la Guerra Civil. Este archivo fue creado por Franco durante la Guerra Civil para recopilar todos los documentos que iba incautando a medida que iba conquistando los distintos territorios del país, es decir, se trata de un archivo hecho con documentos incautados, con documentos robados a sus legítimos dueños. Los documentos de los que hablamos, no sólo se refieren a documentos de instituciones, como los de la Generalitat, o de partidos políticos o sindicatos, hablamos también de cartas personales y otros documentos privados.

Decisión justa y lógica

Por todo ello la decisión tomada nos parece lógica y justa. Es una forma de empezar a devolver el pasado y orgullo perdidos por los derrotados en la guerra y después masacrados durante casi 40 años de dictadura. Como se podía seguir consintiendo que 30 años después de muerto el dictador y cuando ya se supone que estamos en una “Democracia”, siguiera habiendo un Archivo hecho con los documentos robados y expoliados no solo a organizaciones sino a personas individuales, como seguir consintiendo que los “ladrones” siguieran teniendo el botín sin devolverlo a sus legítimos dueños.

La campaña realizada por el PP y las administraciones que controla, demuestra claramente quienes son los que en este país siguen defendiendo a los criminales que tuvieron durante casi 40 años a este país bajo una férrea dictadura fascista y asesina. Con esta campaña se ve claramente quienes son los herederos del franquismo y los que solo se pusieron la “careta” de demócratas porque no les quedo remedio.

El principal argumento, porque el que no solo el PP, sino destacados historiadores (Valdeón, Casanova, etc), se oponen a esta devolución es el que se va a desmembrar el archivo y se va a romper su unidad y que por lo tanto será mucho más difícil investigar nuestra guerra civil. Esto es absolutamente falso e hipócrita, ya que de los documentos que se devuelvan siempre sé que quedara una copia en el archivo, por lo que el historiador que vaya a estudiar los documentos tendrá todos a su alcanza, ya sean copias u originales.

Recuperemos nuestra historia

Desde el SEI defendemos que no solo se les devuelva los documentos a la Generalitat de Cataluña, sino que todos los documentos sean devueltos a sus legítimos dueños, ya se trate de instituciones, partidos políticos, sindicatos o personas individuales, sean de Cataluña o de cualquier otra región del Estado Español. Por ello apoyamos la reivindicación de la primera institución aragonesa que ha pedido la devolución de sus documentos, que es el Ayuntamiento del pueblo de Mas de las Matas de la provincia de Teruel. Además pedimos al Gobierno de Aragón que clasifica y sepa exactamente los documentos pertenecientes a Aragón que están en el Archivo ya que aunque durante la guerra no existió la DGA, como si es el caso de la Generalitat, si que hay numerosa documentación de una institución aragonesa que si que existió durante la guerra como fue el Consejo de Aragón.

Evidentemente de todos los documentos del archivo se tiene que quedar una copia de los mismos en Salamanca, para que así el archivo mantenga su unidad y pueda seguir de punto de referencia para el estudio de la Guerra Civil. Pero no solo eso, pedimos también que una copia de todos los documentos del archivo estén en cada uno de los archivos de cada Comunidad Autónoma o ciudad importante que lo pida, porque una parte de nuestra historia, tan importante como la Guerra Civil, debe estar al alcance de forma fácil y cercana para todos.

Ya es hora de que recuperemos nuestra historia, nuestro pasado. Tenemos que recuperar nuestro orgullo perdido y machacado por casi 40 años de férrea dictadura, recuperemos la historia que nos robaron, los que primero nos torturaron, nos derrotaron en una guerra, nos mataron y luego pretendieron borrarnos de la historia y además apropiarse de nuestra propia historia. Cambiemos y rompamos ese pacto de silencio, de olvido histórico, de “aquí no paso nada” que hubo durante la Transición. No olvidemos esta trágica parte de nuestra historia, porque sino corremos el grave peligro de volver a repetirla.



AFILIATE PARA ORGANIZAR Y EXTENDER LA LUCHA!