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Lecciones
de un viaje por Argentina.
Dos compañeros del Sindicato
de Estudiantes de Izquierdas fuimos invitados por el Partido de
los Trabajadores por el Socialismo de Argentina para conocer el
proceso de fábricas ocupadas en el país y el resurgir
de un movimiento obrero combativo.
Asimismo tuvimos la oportunidad
de participar en algunas sesiones de la III Conferencia Internacional
de la Fracción Trotskista, que se celebró en Buenos
Aires del 23 al 30 de Abril. Se congregaron miembros de organizaciones
revolucionarias de Argentina (PTS), Bolivia (LOR-CI), Chile (Clase
contra Clase), Brasil (LER-QI), México (LTS), Venezuela (JIR)
y compañeros de Francia, Alemania, Reino Unido y Estado Español.
Esto nos sirvió para conocer la intervención de estas
organizaciones revolucionarias en los distintos procesos nacionales
y hacernos una idea de la realidad del conjunto del continente latinoamericano.
ZANON un ejemplo de gestión y control
obrero.
El 19 de Abril llegamos a Neuquen,
una localidad situada al comienzo de la Patagonia. Allí nos
recibieron miembros del PTS y de ZANON, pudimos conocer a fondo
la fábrica, su funcionamiento democrático, su lucha
y entrevistar a trabajadores de base, familiares y dirigentes del
proceso.
ZANON es una fábrica de cerámicas, baldosas fundamentalmente.
En 1998 los trabajadores recuperaron la Comisión Interna
(Comité de Empresa) en manos de la burocracia sindical. Dos
años más tarde lograrían recuperar el sindicato
provincial de ceramistas, mediante el método de asambleas
y elección de delegados revocables y con mandato.
Durante 2000 y 2001 los trabajadores sufrieron impago de salarios
y amenazas de cierre, mientras el empresario recibía miles
de pesos de ayuda del Gobierno Provincial. Ya entonces la lucha
era constante, con carpas a la puerta de la fábrica durante
5 meses. En Octubre de 2001 se decreta el cierre de la planta, pero
los trabajadores no se rinden y comienzan a debatir como reactivar
la producción. Mientras la patronal quiere sacar a subasta
la empresa.
En Enero de 2002 la empresa ofrece reabrir la fábrica con
un 25% de trabajadores ye en perores condiciones. Dos días
más tarde a asamblea de trabajadores deciden ponerla en marcha
bajo control obrero, con igualdad salarial y la constitución
de comisiones de trabajo. El 2 de marzo se hizo realidad el designio
de dicha asamblea.
Hasta 2003 se sufrieron 3 intentos de desalojo, todos ellos repelidos
por la resistencia de los trabajadores y el apoyo de la comunidad.
Desde el ZANON sin patrones el apoyo a la comunidad de Neuquen ha
sido permanente, y ésta ha sabido devolvérselo en
todo momento. Donaciones de materiales al hospital de Centenario,
que junto con la mano de obra de los desocupados pudo ponerse en
pie, u ofrecer los puestos de trabajo creados a las organizaciones
de desocupados. Con esta política el lema “ZANON es
del pueblo, y el pueblo es de ZANON” se consiguió frustrar
los intentos de desalojo.
Ahora mismo su principal reivindicación es la estatización
de la empresa y el mantenimiento de la gestión y el control
obrero. Las deudas de los patronos con el Gobierno Provincial son
un buen aval para la expropiación, y es necesaria que la
inversión para mejorar la planta venga desde el estado. Se
niegan a pagar las deudas de los antiguos dueños de la planta,
pues ellos han sido los más perjudicados por su gestión.
La alternativa cooperativista no es vista con buenos ojos por los
trabajadores, se niegan a convertirse en una empresa más
que les haga competir con sus hermanos de otras fábricas.
Sin embargo la cooperativa puede ser una salida provisional a su
situación, aunque ella no evitaría que la lucha por
la estatización continuase.
El ejemplo de ZANON es el más avanzado de todas las fábricas
ocupadas en Argentina. La clase obrera debe conocer las experiencias
de otros compañeros para poder avanzar en su lucha por su
emancipación. Vemos como han sido capaces de dar repuesta
a problemas que también sufrimos aquí, el cierre de
fábricas. Los métodos democráticos y antiburocráticas
de asamblea con libertad de tendencias, delegados revocables y con
mandato, son imprescindibles para librarnos del lastre de la burocracia
sindical que frena o lleva a la derrota nuestras luchas. Y las consignas
transicionales, como la apertura de libros de contabilidad ante
el anuncio de cierre por pérdidas o la ocupación y
el control obrero ante el fin de la producción, demuestran
ser útiles para hacer avanzar la conciencia de los trabajadores
y para lograr victorias en nuestras luchas cotidianas.
Además el control obrero demuestra ser un sistema muy superior
al control y gestión empresarial. La producción ha
pasado en estos años de 20.000 metros cuadrados al mes a
300.000, y los puestos de trabajo de 200 a 460. Los accidentes laborales
en los tres últimos años de gestión empresarial
fueron 300 anuales, la mitad graves y una muerte al año,
en los tres primeros de gestión obrera sólo 33 accidentes
leves y ninguna muerte.
El despertar de un Movimiento Obrero combativo.
La leve recuperación económica
del país ha hecho despertar a muchos trabajadores a la lucha
sindical. La principal demanda es salarial, pues el poder adquisitivo
respecto a 1999 ha caído más de un 25%.
Muchas de las luchas siguen siendo dirigidas por la burocracia peronista
de la CGT y la CTA, que todavía son capaces de frenarlas.
Sin embargo en numerosos sectores los dirigentes son miembros de
partidos de izquierda y se están conformando un movimiento
clasista, combativo y antiburocrático bastante importante.
La asamblea es el máximo órgano de decisión
y los representantes, que barren con los burócratas sindicales,
son revocables por ella. Los resultados son claros, las victorias
obtenidas por este movimiento denominado “los flacos”
por la prensa burguesa, son mucho mayores que las migajas obtenidas
por “los gordos”, como se denomina a los burócratas
sindicales en Argentina. El metro de Buenos Aires es un buen ejemplo
de esto, con una subida salarial del 48% y una reducción
de jornada hasta las seis horas.
Por otro lado el carácter clasista se palpa en los vínculos
de solidaridad entre los sectores en lucha. El PTS, el PO y el MST
entre otros, impulsaron para el 2 de Abril un encuentro de trabajadores.
Desde todas las organizaciones se apostaba por un encuentro entre
las diferentes direcciones de izquierda, salvo el PTS que defendió
la asistencia de delegados de todos los centros de trabajo en lucha.
La actitud burocrática de gran parte de la izquierda ha impedido
que se puedan seguir desarrollando estos encuentros como forma de
coordinar las movilizaciones. Aún así el celebrado
el 2 de Abril tuvo efectos positivos, como la huelga de solidaridad
del metro de Buenos Aires con los trabajadores del aeropuerto (LAFSA)
reprimidos brutalmente por la policía, o la preparación
de un 1 de Mayo unitario, clasista y antiburocrático. Siguiendo
la misma política aparatista, las organizaciones de izquierda,
salvo el PTS, impidieron que en el acto central del 1 de Mayo los
representantes de las distintas luchas pudieran hablar (sólo
se les permitió subir a la tribuna a saludar), limitándose
la expresión política a la lectura de un manifiesto
consensuado entre las diferentes fuerzas de izquierdas.
La lucha heroica de ZANON los convierte en referente para muchos
trabajadores argentinos. Cuando un sector se encuentra movilizándose
ZANON manda una delegación de la fábrica para contarles
su experiencia de lucha contra la patronal y la burocracia sindical.
También prestan apoyo cuando hay represión o incluso
aportando dinero a las cajas de resistencia. Este papel les ha convertido
en los protagonistas para tratar de unificar a los sectores en lucha
con una perspectiva antiburocrática y clasista. Desde los
trabajadores de ZANON y el Movimiento de Trabajadores Desocupados
se lanzó un órgano de expresión para parte
de “los flacos”. Se trata del periódico “Nuestra
Lucha”, redactado por delegados, comisiones internas y sindicatos
arrebatados a la burocracia peronista. Algunas de las fábricas
implicadas en la publicación son Parmalat, Astillero Río
Santiago, Pérsico, Metro de Buenos Aires, Garraham, LAFSA...
Se reparte en éstos y otros muchos centros de trabajo para
extender el movimiento de recuperación de los sindicatos.
Nosotros pudimos ver con nuestros propios ojos parte de este proceso.
Estuvimos en asambleas de trabajadores de la salud, en un piquete
de conductores de autobús, en la asamblea de trabajadores
del Astillero Río Santiago, conocer y charlar con trabajadoras
de Brukman, LAFSA, Pepsico, y seguimos de cerca las luchas del metro
de Buenos Aires, o el Hospital Garraham entre otras. También
participamos en la celebración del 1 de Mayo. Nos sorprendió
que el grado de organización de los trabajadores del metro,
les permitiera abrir las puertas para aquellos que se dirigían
a la manifestación sin pagar billete. En la Plaza de Mayo
se congregaron todos los partidos de izquierda, salvo el PCA que
se negaba a participar en un acto que arremetía frontalmente
contra los dirigentes de la CGT y la CTA, y todas las luchas que
se estaban desarrollando; Parmalat, LAFSA, Magisterio, Garraham
y otros trabajadores de la salud, Astilleros, ZANON, Pepsico, Telefónica,
Metro....
Se palpaba en el ambiente la solidaridad obrera de la que hemos
hablado, de la que hacían eco los medios de comunicación
burgueses, y un profundo sentimiento contra la burocracia de la
CTA y la CGT. Vimos como es posible en la práctica aislar
y superar a las direcciones corruptas de los sindicatos, mediante
la auto-organización de los trabajadores. Esta es una de
las conclusiones más valiosas que nos trajimos del viaje,
no basta con criticar la política de las direcciones sindicales,
sino que hay que ofrecer mecanismos a la clase trabajadora para
barrerlas en la práctica y llevar a la victoria nuestras
luchas.
El movimiento piquetero.
El movimiento de desocupados desde
2001 ha ido perdiendo fuerza. Desde el PTS se llevó la política
de crear una organización unitaria de los mismos, con libertad
de tendencias y enfocada a la unificación de la lucha con
los trabajadores ocupados. Sin embargo cada partido de izquierda
y otros peronistas, se crearon sus propias filiales piqueteras.
Hoy en día dichas filiales han perdido combatividad, y se
dedican a administrar los subsidios de desempleo (de la cantidad
irrisoria de 150 pesos, no llega a 40 euros) para sus miembros.
Se ha creado una relación de clientelismo, que se utiliza
como medio de presión para la subida de los subsidios, dejando
de lado la lucha por la creación de puestos de trabajo.
La magnitud del fenómeno piquetero hizo que numerosas organizaciones
de izquierdas abandonasen el movimiento obrero ocupado, adoptando
una política oportunista. Nos sorprendió la claridad
ideológica del PTS manteniendo su actividad en las fábricas,
muchas de ellas con un ambiente de movilización nulo. Se
apostó estratégicamente por la clase obrera ocupada,
la capacitada para encabezar la transformación socialista
de la sociedad, sin descuidar el trabajo entre los desocupados,.
Los marxistas europeos debemos tener esto en cuenta, y no descuidar
nunca nuestro trabajo en el movimiento obrero, aunque nos resulte
difícil hacer llegar nuestras ideas a los trabajadores en
momentos de paz social. Como decía Lenin debemos saber explicar
pacientemente.
Esta política lleva a los desocupados a un callejón
sin salida. Sólo la unificación de los mismos y su
vinculación directa con los trabajadores ocupados, puede
acabar con la miseria de los subsidios.
El lastre del peronismo.
La situación política
en Argentina tiene unas características muy peculiares respecto
a la Europea. Allí los sindicatos y el partido con mayor
base electoral entre los trabajadores, son peronistas. El peronismo
tiene un origen burgués, aunque siempre ha contado con gran
apoyo popular y obrero. Los grandes empresarios argentinos son miembros
del Partido Justicialista. Así podemos ver una burguesía
nacional que copa y dirige las estructuras sindicales y políticas
por las que debería expresarse la clase obrera. A diferencia
del PSOE, ni siquiera el PJ tiene un origen obrero, aunque a día
de hoy son partidos muy similares en contextos nacionales distintos.
Ante todo esto la izquierda toma dos posiciones. Por un lado organizaciones
como el MST, PCA o el PO se auto proclaman el partido de la clase
trabajadora, como si esto pudiera decidirse en una reunión
interna de partido (que no es más que una minoría
respecto a todos los trabajadores argentinos). El PTS también
apuesta por educar a los trabajadores en la independencia de clase,
explicando pacientemente la necesidad de un partido obrero en Argentina.
Sin embrago dicho instrumento no puede partir de una reunión
de partido, sino que deben ser los propios trabajadores en lucha
los que lo levanten. El PTS combate al peronismo, denunciándolo
constantemente como instrumento de control por parte de la burguesía.
Ya hemos visto como lo hace en el movimiento sindical, en el plano
político saben que no basta con presentarse como el partido
de todos los trabajadores. A partir del movimiento combativo, clasista
y antiburocrático que está desarrollándose
en muchos centros de trabajo, creen que debe impulsarse un instrumento
político de los trabajadores. Desde la clase obrera más
avanzada, la que está ahora mismo en lucha, se tiene que
impulsar una organización política con independencia
de clase, que empiece a pelear contra el dominio peronista.
Sólo con un combate constante contra el peronismo, y la denuncia
de su papel de anular la posibilidad de que la clase obrera se exprese
políticamente, se puede lograr que nazca en Argentina la
conciencia de independencia de clase necesaria para levantar un
partido de trabajadores.
El internacionalismo proletario a la orden del
día.
Este viaje ha reafirmado nuestra conciencia internacionalista.
Los revolucionarios debemos conocer y extraer las conclusiones necesarias
de las experiencias de lucha de nuestros compañeros de clase.
Especialmente de aquellos lugares donde la lucha de clases está
más desarrollada. Ese ha sido el principal objeto de nuestra
estancia en Argentina.
Pero nuestro papel como internacionalistas no se queda en aprender,
sino también en el apoyo activo y incondicional de la lucha
de los trabajadores de otros puntos del planeta. Sobre todo en aquellos
casos, que como el argentino, se trate de países semicoloniales,
donde la clase obrera sufre una doble explotación, la de
su burguesía nacional y la del imperialismo.
En el caso de Argentina el imperialismo español es uno de
los principales culpables de la situación del país.
Telefónica, Repsol, Iberia, BSCH... son algunas de las sanguijuelas
que sangran sus recursos. Y el estado español, con el gobierno
de turno, es el garante de sus intereses en el exterior. Nuestra
lucha contra ellas y contra el gobierno del estado español,
es la mejor manera de apoyar la lucha de los trabajadores de las
semicolonias. Además estas empresas también explotan
a los trabajadores de aquí, podemos ver ejemplos como el
de Puertollano y Repsol, o los despidos de Telefónica, cuyo
caso más dramático es el de los compañeros
de SINTEL (con el apoyo del gobierno y de las direcciones de CCOO
y UGT, que participaron en el engaño y la traición
a la lucha), o como la banca genera problemas como el de la vivienda
con la especulación del suelo y las hipotecas.
El carácter de clase del estado queda
más que claro si vemos su papel en el exterior. Tanto Aznar
como Zapatero son defensores de las multinacionales españolas
y el expolio que realizan en estos países, a la vez que aplican
el programa de la CEOE en el interior aunque difieran en los plazos.
La denuncia de todo esto debe estar siempre en la política
de los revolucionarios. Los enemigos de la clase obrera de todos
los países son los mismos, y esto nos facilita el tratar
de crear una conciencia internacionalista entre los trabajadores.


AFILIATE PARA ORGANIZAR Y EXTENDER
LA LUCHA!
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