| Asalto
a la caja y...otros asaltos
Este artículo fue escrito por
Juan Perpiñá, un histórico militante de la
izquierda zaragozana y del movimiento vecinal. No se le permitió
publicarlo en “La Calle de todos”, órgano de
la FABZ. Por la libertad de expresión y or la democracia
interna dentro de las organizaciones de izquierdas el SEI ofrece
su órgano de expresión a este compañero.
Desde el Sindicato de
Estudiantes de Izquierdas, SEI, se me solicita para insertar en
su órgano de expresión, la revista Agitación
el artículo que firmado por mí, figura en “El
Pollo Urbano” del mes de febrero, con el Título “Asalto
a la Caja y… otros asaltos”, lo cual me supone una satisfacción
personal, ya que la citada publicación estudiantil goza de
mi simpatía, y comparto su línea reivindicativa y
de constante denuncia contra los abusos de poder que sufrimos los
ciudadanos.
Juan Perpiñá
No es casual el paralelismo existente entre lo
acontecido en "el asalto a la caja" de una entidad privada
que de forma jocosa ha reflejado "El Pollo Urbano", y
los persistentes asaltos que se han venido produciendo sobre los
órganos decisorios en la entidad supravecinal de nuestra
ciudad, con el fin último de controlar el poder político-social
del que se valen los ciudadanos integrados en la misma para poder
defender sus derechos a través del Movimiento Vecinal organizado.
La semejanza entre ambos "asaltos" es total. Son dos hechos
difícilmente inseparables, por cuanto el cerebro planificador
de ambos es el mismo. Se trata de un personaje maquiavélico
que tiene la cabeza muy bien amueblada para conseguir sus perniciosos
objetivos. Su osadía no tiene límites, y puede que
ello le lleve un día a estrellarse, como le ocurrió
a aquel tonto del lugar, que se creyó golondrina y un día
se fue a caer desde lo alto de una encina y ya se puede suponer
cómo acabó la proeza, contra un risco fue a caer y
se rompió la cabeza. Así puede que acaben los "asaltos
sin escrúpulos" de este manipulador, que, mientras tanto
eso no ocurra, sigue su línea recta malintencionada, bajo
el honorable paraguas de la Fundación que dirige a raíz
del "asalto a la Caja", y por cuyo "servicio"
vioaumentado en más de un 150% sus contraprestaciones económicas
(ya que pasó de un plumazo a percibir 16 millones de pesetas
anuales en lugar de los 6 que venía recibiendo). Desde esa
atalaya privilegiada donde se encuentra instalado, va repartiendo
a manos llenas cuanto precisan aquellos "peones" que ha
ido situando en lugares estratégicos de la política
y del Movimiento Vecinal.
Con esa estrategia se dispone a continuar corrigiendo y aumentando
lo que ya venía haciendo desde 2001, controlando cada vez
con mayor atrevimiento y audacia los entresijos de entidades y partidos
políticos.
Sus maquiavélicas presiones intentando influir, con sus cacareadas
estrategias de alianzas político partidistas, no tienen límite,
e intenta persistentemente sacar la mayor rentabilidad a todas sus
maniobras. Con ello no hace más que llevar a la práctica
lo que decía Canovas del Castillo de que "no hay más
alianzas que las que trazan los intereses".
Ese es el retrato de quien desde sus posición como cabeza
pensante de una imponente red de empresas dentro del mundo del ladrillo
y con el respaldo de organizaciones políticas que le sostienen
para ocupar cargos públicos importantes, se dedica a consolidarse
merced a la presión, la intriga y la manipulación,
sin importarle dar el asalto a la caja, a la entidad, o al Partido,
si ello redunda en su propio beneficio.
Confiemos en que un día -ojalá sea cercano- alguien
sea capaz de echarle abajo el castillo de arena que con tanto esmero
como dedicación ha sido capaz de construir este controvertido
personaje mentor del "asalto a la caja" y de otros "asaltos".
|