Plan Ibarretxe; avances y retrocesos

En el último periodo del 2004 ya se empezaba hablar sobre la fecha de propuesta del llamado Plan Ibarretxe en Euskal Herria. A principios del 2005 el Lehendakari, Juan José Ibarretxe, presentó el plan de estatuto político de la comunidad vasca, cuya aprobación se dio a la intencionada votación de Socialistak Abertxaleak, estableciendo tres votos a favor y tres en contra, para no dar todos los votos al PNV, y para que pasase a las cortes. El resultado de la votación fue la aprobación del Plan y seguidamente se llevaría al parlamento del Estado Español, con la correspondiente negación por parte de la mayoría de los grupos.
Pero al Plan Ibarretxe hay que lanzar una serie de preguntas importantes para poder entender lo que supone su aprobación. ¿Qué es realmente el fondo del Plan Ibarretxe?, ¿ a quién beneficia?, ¿ qué postura tendrían que tener las organizaciones de izquierdas?

El llamado derecho de autodeterminación, como premisa inicial del Plan Ibarretxe, es un derecho de todos los pueblos para elegir su destino, como lo quieren conducir y como lo quieren hacer. Para nosotros el derecho de autodeterminación no es absolutamente nada si no va acompañado de la consigna de que, bajo el capitalismo, la autodeterminación es, o imposible, o una lucha entre sectores de la burguesía por un reparto de pastel. Nosotros decimos: AUTODETERMINACIÓN Y SOCIALISMO. . Los movimientos independentistas del Estado español son, por decirlo así, una consecuencia de la política represiva y policial llevada acabo, hasta este momento, contra todo lo que huela a descentralización política. La izquierda tendría que pedir este derecho para resolver este problema, tanto político como económico. Respecto a este último punto hay que intentar analizar quien lo propone y para qué lo quiere.

El PNV, desde su origen, ha sido el referente para el movimiento nacionalista burgués, y ha encaminado este movimiento hacia su propio interés económico.

No es de extrañar su mera utilización, por parte del PNV, para alcanzar beneficios económicos para la burguesía que representa más altos de los que tiene, que ha dado a la ausencia de una izquierda combatida para la exigencia del derecho de autodeterminación por vías socialistas a dado que los partidos de Euskal Herria giren a la socialdemocracia. Apuntando como ejemplos el de Esker Batua, apoyando en el gobierno al PNV, y a Socialistak Abertxaleak, que más que un plan de defensa del derecho de autodeterminación es un plan económico ya que la interdependencia económica de la comunidad vasca y el Estado español es fuerte. Y en este caso habría que decir, UTILIZACIÓN del derecho a la autodeterminación precisamente por el alto crecimiento conseguido por la burguesía vasca durante este tiempo, así, exigiendo el PNV una mayor competencia, con el Plan Ibarretxe, para tener mayor poder de control político y económico, y no exigiendo un derecho de autodeterminación con control de la clase trabajadora.

También hay que pararse a pensar que si realmente le interesa al PNV un Plan Ibarretxe como pinta el programa. Desde nuestra posición el PNV no le interesa para nada, pero de aquí surge la pregunta ¿y por qué lo hace?, pues sencillamente, para ganarse a un amplio sector para las selecciones vascas e incumpliendo el programa a largo plazo. Con referencia a las selecciones Ibarretxe comentó hace poco, en un acto en Vitoria, que el gobierno “va a trabajar activamente para que Batasuna pueda participar en las selecciones del próximo 17 de abril. Esto coincide con lo dicho anteriormente, que precisamente aprovecha el apoyo de Batasuna para ganar con mayoría absoluta las elecciones.

El defender este tratado supone apoyar una serie de planes económicos donde se defiende la disminución de los costes laborales, la supresión del derecho al trabajo y un salario digno, mas recortes en los servicios públicos, es decir una serie de medidas para llevar a cabo la liberalización de todos los Estados europeos, para precisamente, darle totalmente legitimidad a sus acciones.

El crecimiento económico de Euskadi, en el 2000, ha sido de 5,5%, y en la actualidad aun ha crecido, y lo curioso de todo es que iguala la cifra de crecimiento de EE.UU., dejando atrás a España, Alemania y Francia, y una tasa de actividad del 54%, y como apunte interesante, el precio del metro cuadrado de la vivienda en San Sebastián, que es el más caro del Estado español. El Plan Ibarretxe es una medida de auxilio para la burguesía vasca, en planos de costes laborales, ya que en la actualidad supone 2381,91de euros, superior a la media española. Precisamente se ha relacionado con el tratado de la constitución europea por que dará lugar a una rebaja de ellos, empeorando el nivel de vida de la sociedad vasca. Por otra parte el 54,2% de las exportaciones de Euskal Herria se dirigen al Estado español, y el 67,7% de las importaciones españolas se hacen a Euskadi. De aquí su interdependencia, y su carácter de expansión económica, donde empresas vascas se pueden encontrar en el Estado español, y su oportunismo para utilizar el nacionalismo vasco. Paralelo a esto se sitúa los intereses de la burguesía española en la economía vasca y el intento de que no se rompa la “España grande y libre”.

El PSOE con su línea de talante y con las declaraciones de diálogo con dicha propuesta se plantea la estrategia de “quedar bien con la sociedad española”, pero esto no quiere decir que el PSOE no lleve la misma estrategia en el plano económico y político que el PP. La política llevada a cabo por el PP durante su mandato es una pura represión contra el pueblo vasco y su derecho a la autodeterminación. Su dura política generó mas violencia y un clima de incertidumbre, eliminando el diálogo como sea y acusando a todo el que se le interponía.

La política que tendría que seguir el PSOE es el de respeto al derecho a la autodeterminación, pero no para la burguesía vasca sino para la clase trabajadora vasca. Desde nuestra postura, el derecho a la autodeterminación solucionaría un problema político, pero no solucionaría el problema económico ya que si no se acompaña de una transformación social, los problemas de la clase trabajadora no se solucionarían (si encima añadimos el Tratado europeo).

Desde la postura de la clase trabajadora la postura acerca de un marco de relaciones laborales vascos supondría una división de los trabajadores y una desorganización a la hora de la lucha contra las injusticias del capitalismo. Con esto ¡exigimos un estatuto de trabajadores a nivel europeo, y que nuestra lucha contra las acciones y amenazas del capitalismo sea conjunta!

Por todo, a pesar de haber conseguido la sociedad vasca, en un futuro, el derecho a una plena libertad de asociación, seguirá teniendo los mismos problemas que vienen arrastrando los trabajadores del resto del Estado español como son la vivienda, la precariedad laboral, el desempleo, la deslocalizacion, etc.…. Así, mientras siga existiendo un sistema que ponga por encima de todo los intereses de una clase explotadora frente a una mayoría de explotados con necesidades, y seguirá habiendo la necesidad de despedir, de reducir el gasto social y de eliminar lo que queda del Estado de Bienestar.

Podríamos decir, que aunque un pueblo elija libremente su destino, mientras exista el mercado, y mas, un mercado globalizado, no será totalmente libre por que dependerá ya no de la burguesía nacional, sino de la burguesía regional. Y para no dividir a los trabajadores, cuyo fin es dejarlos a manos de los intereses de las distintas burguesías regionales (CIU, PNV, etc...), la solución pasa por el derecho a la libre autodeterminación enmarcado en un Estado Federal, pero, insistiendo en qué la solución fundamental a los problemas de los trabajadores pasa por la transformación socialista de la sociedad, eliminando el mercado que nos hace dependientes de cualquier burguesía, ya sea regional, nacional o internacional.