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Breve
Historia del Movimiento Estudiantil
primera entrega
A partir
de este número el agitación vamos a ir publicando
por entregas una breve historia del movimiento estudiantil en el
estado español, extraída del documento fundacional
del SEI de Octubre de 1994. En este número nos quedamos en
los albores de la Huelga General de estudiantes de 1929.
Introducción
Para analizar seriamente la historia
del movimiento estudiantil del presente siglo debemos diferenciar
claramente las etapas que ha atravesado. Una de ellas fue la que
se produjo durante las primeras décadas del siglo, hasta
la revolución del 36, que se caracteriza por un ascenso de
las ideas revolucionarias, debido entre otras cosas a la influencia
de la Revolución Rusa de 1917 encabezada por V. Lenin y L.
Trotsky.
Desde principios de siglo el capitalismo español respiraba
debilidad por todas partes y se mostraba incapaz de llevar a cabo
las tareas más elementales de la etapa democrático-burguesa.
España era un país atrasado y formaba parte del vagón
de cola del capitalismo europeo.
El 70% de la población era rural y dependía de la
agricultura, habituada a periodos de crisis y escasez, a excepción,
quizá del período de la Primera Guerra Mundial (1914-18)
en que gracias a entrar en el mercado mundial y sostener altos precios
obtuvo una bocanada de aire nuevo para volver, a caer después
con la llegada de la crisis económica de la post-guerra.
Mientras 5 millones de familias campesinas vivían en la miseria,
los terratenientes poseían 1/3 de toda la tierra cultivable
a la que no podían acceder los campesinos. En algunos casos
la finca de un gran propietario cubría la mitad de toda una
provincia.
Estos datos ponen de manifiesto el atraso histórico del capitalismo
español que arrastraba todos los elementos del feudalismo.
Uno de esos elementos era el enorme poder de la Iglesia, que extendía
sus tentáculos también a la enseñanza.
En las Cortes del año 1931 se estimaba que la orden de los
jesuitas poseía 1/3 de la riqueza nacional. La Iglesia poseía
extensas propiedades e incluso parte del capital financiero a través
de bancos de crédito agrícola e industrial. Además
por ser la religión oficial del Estado recibía importantes
subvenciones de las arcas públicas y estaba libre de impuestos.
Desde luego para ellos el «cielo» estaba e la «tierra».
A través de su control de los centros de Enseñanza
Media y Universitaria, la Iglesia intentaba impedir el contacto
de los estudiantes con las ideas revolucionarias y «radicales»,
en un país con un 50% de analfabetismo en 1931.
Esta situación de privilegio de la Iglesia generaba un ambiente
anticlerical tanto entre el movimiento obrero como entre los estudiantes,
sobre todo los universitarios. Este hecho sería en el futuro
el espoleador de importantes protestas contra los gobiernos y sus
relaciones con la Iglesia.
El comienzo de siglo fue muy convulsivo, e indicaba el carácter
de esta época, que anticipaba profundas transformaciones.
En febrero de 1900 se funda en Cataluña la «Asociación
Escolar Republicana», la primera organización estudiantil
del siglo’, que acabó defendiendo posturas independentistas.
Esta organización protagonizó movilizaciones en Barcelona
en noviembre de 1901 contra un Real Decreto por el que se ordenaba
la enseñanza del Catecismo en castellano.
El 2 de abril de 1903 mueren dos estudiantes en Salamanca en un
enfrentamiento con la policía. Era la respuesta gubernamental
a una campaña republicana de un grupo de catedráticos
en defensa de la mejora de la enseñanza universitaria. La
represión policial lejos de amedrentar al movimiento lo radicalizó,
y los estudiantes de la Universidad salmantina en manifestación
de protesta apedrearon la residencia del Gobierno Civil. Este acabó
dimitiendo empujado por el ambiente insurreccional que se había
extendido a toda la ciudad. En Madrid, obreros y estudiantes se
manifestaron en solidaridad con los estudiantes de Salamanca produciéndose
también duros choques con la policía.
De esta forma tan convulsiva se iba creando un movimiento de oposición
a la monarquía de Alfonso XIII y al sistema, que era el reflejo
de las tendencias que se desarrollaban en la sociedad, y que llevaron
a los republicanos a un ascenso electoral importante en las principales
ciudades en las elecciones a Cortes de 1903.
El Gobierno con su reaccionaria política provocaba a los
estudiantes, entre los que existía una tendencia, aunque
con sus vaivenes, hacia la izquierda. Tengamos en cuenta que en
1903 el Gobierno dedicaba a la enseñanza sólo el 2%
del presupuesto, en un país con 11 millones de analfabetos.
Años más tarde, en 1910, 40.588 votos en Madrid llevan
a Pablo Iglesias, fundador del PSOE y de la UGT, a las Cortes, confirmando
el ascenso de las tendencias revolucionarias en la sociedad. Era
la primera vez que un dirigente socialista llegaba a las Cortes.
Más tarde la Revolución Rusa del 17 daba más
fuerza a ese proceso y entre algunos estudiantes se oía un
nuevo grito de guerra: «¡Viva Rusia!».
En muy pocos momentos hubo tranquilidad en las aulas durante los
primeros 20 años del siglo, aunque la lucha estudiantil más
importante por su incidencia en la sociedad estaba por llegar. Prácticamente
no hubo curso en el que no se produjeran huelgas o enfrentamientos
entre los estudiantes y la policía.
El curso escolar de 1921-22. al que se llegaba después de
importantes luchas contra la política imperialista de España
en Marruecos, dió lugar a la creación de diferentes
asociaciones estudiantiles, semillas de lo que años más
tarde sería la FUE.
A la formación de la Asociación Oficial de Estudiantes
(en la que desarrollaban su actividad las organizaciones de izquierda),
respondió la reacción con la fundación de la
Confederación de Estudiantes Católicos. Se reprodujo
en la Universidad la polarización que se estaba desarrollando
en toda la sociedad. había ya dos sectores estudiantiles
enfrentados.
Años más tarde, 4 después de la implantación
de la Dictadura de Primo de Rivera, las Asociaciones Oficiales de
Facultad y miembros de la Unión de Estudiantes “Liberales,
se iban a unir en una gran organización. En enero de 1927
nace la Federación Universitaria Escolar (FUE), una de las
organizaciones estudiantiles más importantes en el conjunto
del siglo, debido al papel activo que jugó movilizando a
los estudiantes en favor de la transformación de la sociedad.
Fue además el primer intento serio de unificar la lucha de
los estudiantes de izquierda que provenían de distintas corrientes
y entre los que habría de destacar por su influencia entonces,
los socialistas. La FUE se convirtió en el brazo estudiantil
de la. revolución.


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