Si el teatro es cultura, ¿por qué lo esconden?

Incluso con el poco contacto que actualmente existe entre el teatro y la mayoría de la sociedad no debe extrañarnos el desconocimiento general que presentamos los aspirantes a actores sobre como emprender los estudios de teatro, independientemente de que se hayamos finalizado los estudios obligatorios de secundaria, o los de bachillerato, que ni siquiera nos forman los más mínimo en el terreno artístico, ya que no existe ninguna rama especializada destinada a ese fin, y sabiendo que nos vamos a encontrar con unos contenidos mínimos de ínfima calidad, tanto en la ESO como en el bachillerato, algunos, aun incluso seguimos eligiendo dedicarnos a ello.


La cultura de la contracultura
 
Gracias a la cultura que dicen que actualmente está al alcance de todos se puede decir que la tele-basura es la gran culpable como principal foco de atención ”cultural”, son cada vez más numerosos los casos de estudiantes engañados por las ideas que ésta proporciona sobre el mundo del espectáculo, por medio de programas corrosivos como UPA dance o cualquiera de los reality show que a muchos de nosotros nos resultan insultantes, o las “excelentes” carteleras llenas de películas sobre el patético e inexistente sueño americano con el que nos han bombardeado y nos bombardearan tantas y tantas veces, y demás características que conforman la “cultura” actual que más se fomenta, la bazofia que representa las apariencias de un submundo elaborado de manera artificial con el único fin de ablandarnos el cerebro.
 
Comienza la aventura, ¿por dónde empezar?
 
Una vez que ya has conseguido decidirte y consigues sobrepasar la primera barrera: la aceptación social, puede llegar a ser la más peligrosa, porque los estudios artísticos ni han estado nunca, ni están actualmente bien vistos y son muchos los casos de alumnos que los propios padres, o el entorno más cercano, impiden que puedan realizarlos, algunos de estos, los decididos, lo hacen y lo esconden, otros muchos que abandonan y se quedan con las ganas posiblemente mantendrán el gusanillo del ¿“pudo haber sido”? para siempre.
 
Comienza la aventura, descubres que los estudios homologados son los estudios superiores de arte dramático que abarcan cuatro licenciaturas de cuatro años de duración: interpretación (textual/gestual), dramaturgia, escenografía y dirección, que se encuentran en las universidades públicas llamadas ESAD (escuela superior de arte dramático) en varias ciudades del país. Como es normal, todas presentan características parecidas a la hora de planes de estudio, dependiendo del presupuesto con el que cuente la universidad, será más o menos completa. Casualmente, otro de los parecidos que guardan todas las ESAD es la diferencia que hay entre los alumnos aspirantes y las plazas ofertadas por las distintas universidades.
 
Para poder acceder a los únicos estudios homologados, necesitas el título de bachillerato y en el caso de no haberlo superado, pueden entrar los mayores de veinte años, a través de una prueba de acceso totalmente práctica, con su correspondiente presentación ante un tribunal(intimida eh!).

No importa la especialidad, realmente lo que va a decidir si estas capacitado o no para estudiar, serán una serie de aptitudes y actitudes que deberás adquirir por tu cuenta. Si tienes pasta para pagártelo claro está.
 
Una buena cuenta corriente facilita las cosas
 
Es prácticamente imposible debido a las carencias del sistema educativo, que no tiene ningún tipo de acercamiento práctico en el programa de la educación media que puedas conseguir por medio de los cursos extraescolares impartidos en el IES que es lo único a los que podemos aspirar los que queremos dedicarnos a esto, superar las pruebas de acceso a la universidad, así que son las empresas privadas las únicas que proporcionan la preparación para poder aspirar a estar en una de esas escuelas elitistas, a las que evidentemente irá el que pueda pagárselas y para colmo no te ofrecen ningún tipo de garantía, es más, lo primero que te dicen es que la cosa está difícil(jajá)y que probablemente necesites añosss(jejé).
 
Debería ser la Universidad pública la única capacitada para formar profesionales cualificados teniendo en cuenta que sus títulos son los únicos que se reconocen con carácter oficial y que estos están sobre valorados en el mercado laboral artístico. Si ya desde el principio presenta problemas de acceso de este tamaño, será porque no les interesa tener profesionales cualificados puesto que para sus fines no los necesitan, pero la cuestión es, ¿y la sociedad?, ¿los necesita la sociedad?¿necesita el arte y la cultura? .Si no les interesa ni siquiera la formación de ingenieros superiores, abogados, cirujanos, químicos… se puede deducir fácilmente que el interés por los artistas resulta escaso.
 
Cada una de las ESAD(Escuela Superior de Arte Dramático)que cumple unos mínimos requisitos, ofertan al menos dos de las cuatro licenciaturas que alberga el arte dramático. El precio de las pruebas de acceso oscila entre 30€ en Málaga y 46€ en Valencia
el nº de plazas ofertadas difícilmente supera las 80 incluso en las Universidades que cuentan con las cuatro especialidades, como por ejemplo la RESAD en Madrid
 
La RESAD, una fortaleza para los hijos de los trabajadores

Ésta escuela, la RESAD, que está considerada como la más importante, ofertó en el curso 2003/2004 un total de 82 plazas siendo el número total de aspirantes a entrar en la gran fortaleza 694 personas.
Esta escuela cuenta con más de 60 profesores, asignado 1 profesor por cada 12 alumnos en las clases prácticas y 24 alumnos en el caso de lateóricas, que sea un buen reparto no quita para que 612 se queden en la calle. Pero el resultado individual es más desolador ya que solo se ofertan 28 plazas en interpretación textual, 18 plazas para la especialidad de escenografía y 12 para cada una de las tres restantes. Cuenta con unas buenas instalaciones, posee 2 teatros propios para su trabajo interno.
Pero el resultado total de estudiantes de arte dramático de las ESAD, sigue siendo ridículo frente a la demanda. Y si la educación pública resulta ineficaz, es la privada la que asume las carencias. Cuando una persona decide apostar fuerte y dedicarse a esto hará lo que sea para conseguir su fin y ato le sumamos las aspiraciones pequeño burguesas, de alcanzar la fama como único fin, que acompañan a las nuevas generaciones de artistas, les deja a las empresas privadas todavía más fácil el camino. Ya no hace falta ser actor para trabajar como tal, si tu familia tiene una buena cuenta corriente o un apellido prestigioso.
 
Las empresas privadas ofrecen un programa mínimo y una bolsa de trabajo propia con “altos porcentajes en inmersión laboral”, al menos eso venden, después de pagarle aproximadamente lo que paga un universitario de matrícula anual pero mensualmente, durante cuatro años (suponiendo que no repitas ningún curso) quizá puedas acceder a hacer anuncios en alguna televisión cutre local, hacer de extra en “mis adorable vecinos”(para que encima te vea todo el mundo como haces el ridículo) o con muchísima suerte todo tipo de campañas publicitarias de artículos de serie B,C,D,o incluso Z en el teletienda
 
Estas academias privadas que ofertan no solo, su programa de estudios sino más bien, su bolsa de trabajo anteriormente citada, son las que absorben el mercado laboral televisivo y también el cinematográfico, en este último caso todavía es más especulativo ya que el mercado es más limitado. Podemos encontrar matrículas de 6000 € anuales. La inmensa mayoría, los hijos de familias trabajadoras no pueden permitírselo, esto significa que los únicos que pueden entrar son una plaga de niñatos pequeño burgueses, con aspiraciones burguesas a los que en algún momento de su vida se les antojó ser actores y no tuvieron más que decirlo.
 
El Institut del Teatre de Catalunya, cariiiiiisimo
 

Como caso excepcional encontramos el Institut del Teatre de Catalunya, en el que se integra la Escuela de Arte Dramático, en 1990 se convirtió en un organismo autónomo de la Generalitat, participó en el proceso de gestación de la LOGSE pero en 1995 se homologaron los estudios como centro superior, conseguido a base de que el departamento de enseñanza de la Generalitat reconociera la validez económica oficial de los estudios a través de un convenio regulado por el decreto 73 de 1994(7 Marzo), de esta forma el Institut otorga títulos equivalentes a la licenciatura universitaria.

A fin de cuenta, lo que pasa es que fomentan con dinero público los intereses de empresas privadas para consolidar un centro de formación de profesionales de las artes, los cuales al finalizar sus estudios, saldrán al mercado laboral y en el mejor de los casos serán contratados por empresas de teatro, en numerosas ocasiones y casualmente vinculadas con las mismas empresas que gestiona el Institut, favoreciéndose así de la formación de la mano de obra y de su posterior salida al mercado laboral
 
Realmente la probabilidad de entrar en una Escuela Superior de Arte Dramático es más o menos la misma que la de ser contratado como actor en una compañía y pagado debidamente, por supuesto (representaciones, ensayos, seguridad social…)o sea una entre muchos mil.
 
Exigimos la homologación de todas las EMT

 
Pero siguiendo en el ámbito de la educación todavía puede ser peor, porque en muchas de las ciudades existen centros de enseñanza artística pública sin homologación.

Prácticamente todas las escuelas ahora homologadas comenzaron sin serlo y a base de la lucha de las diferentes personas que han pasado por ellas, de su correspondientes reclamaciones del derecho que tienen los estudios artísticos a ser reconocidos como el resto , algunas han logrado la tan ansiada homologación, otras sin embargo no, como es el caso de la Escuela Municipal de Teatro en Zaragoza (EMTZ), durante años ha sido la pelota que pasaba de mano a mano, aunque fue una de las pioneras en la preparación de actores, no ha logrado despegar. Ahora pertenece al Departamento de Educación y es equivalente a la ESO. Para entrar necesitas ser mayor de 16 años y tener el Graduado Escolar, además de pasar unas pruebas de acceso y pagar una matrícula de 400 y pico € anuales en el primer curso. Y teniendo en cuenta que no proporciona la formación completa, el precio se eleva cuando empiezas a sumar las carencias de la escuela, que te ves obligado a complementar con cursillos intensivos de maquillaje, de improvisación, expresión corporal etc…
 
La razón principal por lo que la EMTZ no pertenece a las ESAD es una causa meramente económica, falta de presupuesto y de interés. Solo tiene capacidad para ofertar 24 plazas anuales, dispone de 10 profesores y los estudios duran tres años, con dos grupos en 1º y 2º y uno en 3º. Solo dispone de un aula preparada para danza y preparación física, una para teoría e historia del teatro, una para canto y cuatro para interpretación y no dispone de teatro propio ni salón de actos. Vamos una autentica ruina, que se repite a lo largo del panorama estatal.

Exigimos al Ayuntamiento de Zaragoza compuesto actualmente por la supuesta coalición de izquierdas, PSOE-CHA, que regule los estudios impartidos en la EMTZ con el fin de su homologación, lo que conlleva un aumento en el presupuesto, una mejora considerable de las infraestructuras y una ampliación y reestructuración de la plantilla docente actual y por lo tanto una mejora de nuestras, hasta ahora poco agraciadas, condiciones de estudio.
 
Desde el Sindicato de Estudiantes de Izquierdas en primer lugar, queremos dar constancia de la correspondiente denuncia por la ineficacia demostrada en lo que conlleva a educación artística que se presenta a lo largo y ancho del Estado Español, y de la reclamación de nuestros derechos a acceder a una educación pública, digna, gratuita y de calidad.
De igual manera que le exigimos al nuevo gobierno del PSOE que aplique una política procultural, que facilite la formación de nuestros artistas al mismo tiempo que fomente la llegada de la cultura a nuestros barrios, colegios, parques, plazas, en definitiva, un acercamiento real de la misma dirigido por y para la mayoría de la sociedad.