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Editorial

A seis meses del gobierno de ZP

Vuelven unas tropas, paraliza la LOCE, sube las pensiones...y mandan otras tropas, mantienen la LOU, la Ley de FP, la moderación presupuestaria...

A seis meses de la victoria de la izquierda en las elecciones generales, merece la pena hacer un parón para reflexionar sobre las expectativas y desilusiones que el gobierno ZP ha levantado.

Se paraliza la LOCE, aunque se mantienen la LOU y la Ley de FP.

El movimiento estudiantil ha obtenido una clara victoria sobre los intentos privatizadores del PP. La LOCE ha sido paralizada parcialmente; la reválida, los itinerarios, la religión obligatoria... no se van a poner en marcha, al menos de momento, aunque otros aspectos reaccionarios, como la imposición de los directores por la administración, se mantienen. Debemos pedir su retirada total, y que la reforma prometida por el nuevo ministerio, recoja las reivindicaciones de la comunidad educativa, para avanzar hacia una educación pública, gratuita, laica, democrática y de calidad.

Asimismo, lo referente a la Ley de FP y la LOU es un claro incumplimiento de las promesas hechas por Zapatero a los miles de estudiantes, profesores y padres que luchamos contra la contra-reforma educativa. Su derogación está pendiente y desde el SEI así se lo vamos a pedir.

Además de las leyes del PP, los ocho años de gobierno de la derecha han supuesto un duro golpe para la escuela pública, hemos visto como nuestros centros se iban degradando en medios materiales y humanos, fruto de los recortes presupuestarios. El PSOE debe aplicar un plan de choque que repare el daño hecho, hasta llegar a una financiación digna, un 7% del PIB para la enseñanza no universitaria y un 2% para la universidad.

Se retiran las tropas de Iraq, y se refuerza el contingente en Afganistán.


La rápida retirada de las tropas españolas de Iraq fue una decisión aplaudida por la mayoría de la sociedad. Nuestro país dejaba de colaborar con una guerra de rapiña, que escudada en la lucha contra el terrorismo, sólo busca el expolio de los recursos iraquíes.
Sin embargo, poco después vimos al mismo gobierno mandando más tropas a Afganistán, conflicto de idéntico carácter al de Iraq, o a Haití, para proteger al gobierno salido de un golpe auspiciado por EEUU.

Zapatero no se ha desligado de la política imperialista, simplemente ha cambiado de bando, como demuestra el encuentro con Chirac y Shroeder. Nuestro país sigue participando en misiones de expolio, aunque en el bando de la “vieja europa”.

Por ello la lucha contra el imperialismo, pasa necesariamente por exigir al PSOE un abandono de cualquier misión de este carácter, así como de la participación en la OTAN o de prestar nuestras bases a EEUU.

El empleo, la vivienda, los servicios públicos...

En el resto de temas que afectan a nuestro nivel de vida aún no se han planteado reformas que mejoren nuestras condiciones.

La subida del Salario Mínimo Interprofesional (SIM), con el objetivo de alcanzar los 600 euros, es una buena noticia, aunque insuficiente. Sin embargo seguidamente el gobierno propone que subsidios de desempleo..., con lo que lo vacía de contenido, pues el SIM sirve fundamentalmente para fijar estas prestaciones, ya que pocos convenios marcan sueldos tan bajos.

El aumento de las pensiones es también una buena noticia, pero dado lo ridículo de las cantidades que perciben la mayoría de pensionistas, es, a todas luces, insuficiente para mejorar su calidad de vida.

Por otro lado lo referente al resto de servicios, la política presupuestaria defendida por Solbes, no garantiza, ni mucho menos, que la sanidad y otros servicios vayan a salir de su mala situación financiera y de medios. Está claro que con menos gasto las listas de espera, no pueden hacer otra cosa que crecer.

En materia de vivienda el nuevo ministerio del rango no parece que quiera acabar con los escandalosos beneficios de los constructores, a costa del endeudamiento de muchas familias y la imposibilidad de otras para tener un techo. En vez de potenciar viviendas a precio de coste construidas por una empresa pública, la socialización del suelo... se prefieren dar ayudas directas para comprar viviendas libres. Esta medida puede ayudar en un principio, pero a la larga va a suponer que los constructores subirán aún más los precios, pues los beneficiados tendrán capacidad de pagar más.

Esta medida, como la del SIM, son un “regalo trampa”, que no sólo no solucionan el problema realmente, sino que a la larga pueden ser ontraproducentes. 
En lo referente al mercado laboral, la tarea es mucha.

El nuevo gobierno deberá decantarse; o esta con los trabajadores y hace una reforma laboral progresista, en la que recuperemos lo perdido desde los 90, o con la burguesía, y emula a Francia, Alemania, Italia...en lo que a recortes en derechos se refiere.
No hay que bajar la guardia.

Ante el carácter vacilante del nuevo gobierno los jóvenes y trabajadores no debemos bajar la guardia. La experiencia de los gobiernos de González, o del PSOE en muchas comunidades, como en la nuestra, nos hace ver que sus políticas en ocasiones defienden los intereses de los de siempre.

Hay que exigirle que derogue lo legislado por el PP, y ofrecer total resistencia a las medidas derechistas que pueda tomar, como es el caso del envío de tropas a Afganistán o Haití.

Hay que pasar a la ofensiva.

La eliminación de las Ett´s, de los contratos basuras, la mejora real de la enseñanza, el fin de las pruebas de acceso, una vivienda digna, un sistema de salud suficiente, el fin de la política fiscal que beneficia a los ricos... es decir las reivindicaciones de los jóvenes y trabajadores que desde la movilización derrotamos al PP, deben ser ahora planteadas al nuevo gobierno.

El cambio no debe quedarse en una paralización parcial de los ataques, sino en la consecución de mejoras reales.

A este gobierno podemos arrancarle conquistas, su carácter socialdemócrata lo hace más permeable a la presión de las luchas. Por ello, la lucha ahora sirve más que antes, y los jóvenes y trabajadores debemos llenar nuestras organizaciones de clase, partidos y sindicatos, para estar preparados.