GANA EL PSOE ...Y EN EDUCACION ¿QUÉ PASA?

El 14 de Marzo la comunidad educativa sintió un pequeño alivio tras ganar el PSOE en las elecciones. Este cambio de gobierno hizo que la Ley de Calidad se “paralizara” y diera lugar a un suspiro para los estudiantes

El 14 de Marzo la comunidad educativa sintió un pequeño alivio tras ganar el PSOE en las elecciones. Este cambio de gobierno hizo que la Ley de Calidad se “paralizara” y diera lugar a un suspiro para los estudiantes.

Durante el mandato del PP en el gobierno, los estudiantes tuvimos que luchar mucho para intentar, con todos los medios, echar atrás la LOCE, la LOU y la Ley de FP. Los estudiantes se armaron de valor y se echaron a la calle formando grandes huelgas que pararon la actividad educativa. Esto significaba que los estudiantes, junto a padres y profesores, mostraron su rechazo profundo a estas leyes tan bárbaras, organizando una gran respuesta contundente a la contra-reforma del PP.

Las grandes huelgas y manifestaciones contra las políticas del PP no eran algo inusual y sin importancia, sino fruto de la elitización y discriminación existente en los centros educativos, y del aumento del favoritismo con los centros privados. El PP estaba abogando por una educación al servicio de la burguesía española, que ya se frotaban las manos. Por desgracia uno de los problemas de la educación española es el proceso de deterioro de la escuela pública, donde cada vez más los estudiantes de la clase trabajadora y de la clase media ven su futuro más negro, es decir, ven ante ellos un proceso de proletarización, donde cada vez más, las empresas privadas se benefician de la escuela, sobre todo en los centros de formación profesional (especialmente con las prácticas sin remunerar) convirtiendo la cultura en un negocio.

Cada año muchos estudiantes abandonan la ESO más pronto, sin ni siquiera tener el título, por lo que las clases de bachillerato se reducen considerablemente, y si estuviese actualmente en vigor la Ley de Calidad este proceso se multiplicaría. Por ello pedimos al nuevo gobierno del PSOE que cumpla todos las exigencias del movimiento estudiantil y del resto de la comunidad educativa, única vía posible para construir una verdadera educación democrática y de calidad.

El Gobierno del PSOE decretó una paralización de la Ley de Calidad, pero este Real Decreto del 28 de Mayo plantea paralizar solo una parte de ellas mientras que otras partes las deja intactas, las que no paraliza se pueden resumir en los siguientes puntos:

Mantendrá la gratuidad de la enseñanza infantil, pero de forma que aumentaran los trasvases de dinero hacia la privada, en vez de apostar por una red de centros públicos. Por consiguiente se dejará esta etapa en manos de la privada. La dirección del Director dependerá de las comunidades autónomas, es decir, se elegirá a través de una Comisión de Elección formada por la Administración, Consejo Escolar y Claustro de profesores. A la par de esta, la admisión de alumnos en la enseñanza también dependerá de esta Comisión.

Esta será una medida totalmente antidemocrática en los propios centros, ya que los partidos políticos como PSOE o PP tendrán control sobre la elección de estos directores.

- Se mantendrá los nuevos criterios de evaluación, la calificación numérica en secundaria (donde al estudiante se le redondeara o truncara la nota de final de evaluación o final de curso, como se hace en Bachiller). La posibilidad de repetir en la ESO, el máximo de 2 asignaturas suspensas para poder promocionar, y las pruebas de recuperación de Junio (en algunas comunidades como Aragón).
 
- Mantener esta serie de medidas es estar de acuerdo con lo que nos quería imponer el PP, que solo son pequeñas barreras a los estudiantes y beneficiar a la escuela privada. Las medidas que paraliza son las siguientes:
No habrá los famosos “itinerarios basura” ni los programas de iniciación profesional. Que solo daban negocio a los empresas ( para tener una mano de obra barata) .

- Paralizará la Reválida (prueba para conseguir el título del bachillerato). Gracias a la paralización de esta prueba, los estudiantes experimentan un gran alivio. La Reválida, una prueba escrita y otra oral delante de un jurado ,eliminando a los estudiantes de la clase trabajadora que hayan conseguido llegar hasta el Bachiller, pues son los que menos recursos tienen para pagar academias y los que más padecen el fracaso escolar. Pero de todos modos se sigue manteniendo una barrera que es la de la selectividad, y los estudiantes tenemos que estar en contra de ella como lo hemos hecho con las otras pruebas.
La elección de estudiar una carrera no tiene que suponer pasar antes por una barrera (o como dicen los intelectuales burgueses: es una simple forma de saber si sean aprendido todos los conocimientos. Desde nuestra posición ; si has llegado hasta allí no te tienen por que hacer mas pruebas de lo mismo), por eso desde el Sindicato de Estudiantes de Izquierdas estamos en contra de la selectividad y nos pronunciamos por un acceso libre y directo.
 
- La religión no será obligatoria y evaluable. Y se volverá al modelo actual, donde el alumno tendrá las alternativas de religión y de alternativa a la religión. La iglesia sufre pués un traspiés y se ve privada de más poder en la educación. Nuestra posición acerca de la religión en la escuela es totalmente la contraria, pedimos su salida como garantía para una escuela laica y democrática.
 
En el tema de la financiación el PSOE prometió la inversión a la enseñanza del 5,4% del PIB en cuatro años. La reivindicación histórica del movimiento estudiantil es del 7% para la no universitaria y del 2% para la universitaria. Debemos seguir luchando por ello, y asimismo exigimos un plan de choque, con un drástico aumento presupuestario, para paliar las deficiencias causadas en la enseñanza pública tras ocho años del PP.
 
La paralización de la LOCE es un buen primer paso, pero a todas luces insuficiente. La enseñanza pública necesita una reforma progresista, que repare el daño echo por el PP y mejore el estado en que la dejaron los gobiernos socialistas. Asimismo en educación universitaria y formación profesional, Zapatero debe derogar las contra-reformas de Pilar del Castillo.
 
Por ello el movimiento estudiantil no debe bajar la guardia, hay que recuperar lo perdido, y avanzar hacia una educación pública, gratuita, laica, científica y de calidad, fundamentada en valores progresistas, poniendo sobre la mesa todas las exigencias que venimos pidiendo durante años.