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Crónica
de los desalojos: Euskajai y la Hamsa
Frente a 100 años de
historia, no sois más que escoria.
Un Gaztetxe ¿Qué es eso?
Un Gaztetxe es un centro gestionado
por jóvenes y que ofrece un servicio al barrio y a la ciudad.
Están hechos sin animo de lucro, sin intereses políticos
o empresariales de por medio, construidos y mantenidos por los pocos
medios de los que dispone actualmente la juventud. Son espacios
abiertos para el debate que pretenden dar una alternativa cultural
a las actividades de ocio de los jóvenes de hoy en día.
Estos locales, antes de convertirse en Gaztetxes son locales en
ruinas, usados para la especulación por empresas que tienen
dinero a espuertas, y que se aprovechan del injusto sistema capitalista
para sangrar a los trabajadores. Ante esta situación, jóvenes
como los de Iruñeko Gazte Asanblada (Asamblea de Jóvenes
de Iruña) deciden okupar un local y transformar sus derruidos
muros en algo como Euskal Jai Gaztetxea.
Euskal Jai, 100 años
de historia.
Euskal Jai, era un frontón con
mas de 100 años de historia en Pamplona, donde se hacían
competiciones de Pelota Vasca, Pelotari y diversos deportes de pared.
En 1977 la empresa Euskal Jai S.A. decidió cerrarlo y abrir
otro nuevo frontón de remonte, el Euskal Jai Berri de Huarte.
Pues bien, en estos momentos comienza una disputa entre esta empresa
y el Ayuntamiento de Pamplona. Se basa principalmente en que el
Ayuntamiento de esa época quería comprar el frontón,
pero para que siga cumpliendo las mismas funciones. Es más,
hacia 1988 la empresa decide tirar la cubierta del frontón
y los dos pisos de gradas, con el objetivo de acelerar su deterioro
y provocar la declaración de “edificio en ruinas”,
y así poder llevar adelante sus objetivos especulativos.
Más concretamente, hacia 1993 o 1994 la empresa Euskal Jai
S.A. y Saide (propietaria del solar que ocupa la Escuela Navarra
de Teatro - ENT-) elaboran un proyecto especulativo de construcción
de viviendas en estos solares.
En el año 1994, los jóvenes
de la Iruñeko Gazte Asanblada deben okupar el local y montar
un Gaztetxe. Alli comienzan 10 años de lucha, de lucha contra
esta sociedad, de lucha contra la especulación, de lucha
contra el ayuntamiento que estaba de parte de la empresa en lugar
de unos jóvenes que solo ponían al alcance de todos
algo que el ayuntamiento les negaba, un centro cultural. Tras la
okupación y posterior remodelación, Euskal Jai pasó
a tener un restaurante vegetariano donde se podía comer por
4,5 euros, una taberna, una sala de fotografía, una sala
de cine donde cada domingo se emitía alguna película
gratuitamente, y lo mas importante, un frontón con 100 años
de historia y donde se celebraban campeonatos deportivos.
El 15 de Agosto, la policía
toma el Casco Viejo.
En el año 2004, al alcaldesa
de Pamplona decide comprar a Euskal Jai S.A. el solar donde esta
el Gaztetxe, para derribarlo y construir unas termas. El 15 de Agosto
a las 6:30 de la mañana, aprovechando que todo el mundo estaba
de vacaciones, la policía foral, la municipal, y la nacional
toman el Casco Viejo. Maquinaria pesada, como grúas, (propiedad
de la empresa DECOTA S.A.) entran en el mismo. Todo el barrio se
vuelca con el Gaztetxe, los vecinos dan caceroladas en apoyo a los
jóvenes okupas, mientras estos, resisten como pueden a las
decenas de agresiones policiales (posteriormente denunciadas) de
las que se vale la democracia burguesa para conseguir sus objetivos,
cueste lo que cueste. Dos jóvenes, se suben al tejado y resisten
allí durante dos días, mientras la escavadora derriba
la fachada sin miramientos. Durante la noche, los “agentes
del orden” disparan pelotas de goma y gases a los resistentes
para impedirles dormir. Mientras tanto, la represión aumentaba,
y sus víctimas ya no eran sólo los jóvenes
que tenían algo que ver con el Gaztetxe, si no que cualquier
persona que emitiese un grito o diese caceroladas, corría
el riesgo de ser arrestado y agredido, e incluso de que entrasen
en sus casas, como les sucedió a muchos vecinos. Los coches
que pasaban, emitían pitidos en apoyo al Gaztetxe, y la policía
contestaba con pelotazos de goma a los coches. Ese mismo día
a las 12 de la mañana, 300 personas se han concentrado en
las cercanías, dando su apoyo a Euskal Jai, la policía
carga brutalmente contra ellos, y hay varios heridos. Partidos políticos,
sindicatos, y colectivos en general como PNV, CGT, IU, CNT, SEI,
Chobenalla Aragonesista, EA, muestran solidaridad con el desalojo.
Durante los días siguientes se organizan decenas de manifestaciones
y actos reivindicativos, siendo el mas importante el celebrado el
sábado 21 de Agosto, en una manifestación que contó
con la presencia de gente de toda España. 15.000 personas
marcharon desde los cines Golem hasta la iglesia de Jesús
y Maria, que es okupada. Esta iglesia, fue desalojada en los días
posteriores. La resistencia en Euskal Jai termino, y se terminaron
de echar abajo 100 años de historia. Pamplona se quedaba
sin un centro autogestionado, echo por jóvenes, y para los
jóvenes, sin intereses económicos, sin partidos políticos
de por medio. De esta derrota se pueden sacar muchas cosas, una
de ellas es la muestra de que a los gobiernos no les interesa la
participación de la población en nada, ni los espacios
culturales, ni las actividades alternativas, a los gobiernos solo
les interesa que la sociedad esté lo mas alienada posible,
para poder seguir explotándonos. Desde el SEI, mandamos nuestro
apoyo a todos los resistentes, a los manifestantes, y a los vecinos
del Casco Viejo de Pamplona que también sufrieron la fuerte
brutalidad policial. Si en cada barrio del Estado Español
hubiese un centro social autogestionado, desalojos como los de Euskal
Jai desaparecerían para siempre.
¡¡EUSKAL
JAI AURREA!
Otro de los desalojos ejecutados a
traición este verano, aprovechando que en vacaciones estos
centros son mas vulnerables, puesto que la respuesta ciudadana es
mas débil ,ha sido ejecutado en Barcelona por el Tripartito
que se suponía que teniendo un carácter de izquierdas
fomentaría la cultura y el desarrollo social de los barrios,
en cambio se dedica a destruir proyectos culturales alternativos
de los jóvenes enmascarando su actuación de forma
bochornosa y apoyándose, en que son jóvenes violentos,
sin tener en cuenta que la mayoría de la vecindad se volcó
con los jóvenes okupas siendo sus enviados policiales los
que reprimen y atosigan con violencia a todo aquel que intenta defender
la fabrica okupada
El desalojo de la Hamsa
El día 4 de agosto del 2004
18 tocineras de la policía nacional llegan a las 3:30 de
la madrugada al CSOA Hamsa, un espacio que lleva mas de siete años
de ocupación en Barcelona. Dentro estaban 100 jóvenes
que llevaban resistiendo desde el día que se les comunicó
su desalojo. Sólo se les dijo que podía ser entre
ese día y el 30 de septiembre, agosto y festivos incluidos.
En una ciudad donde según datos de la Sociedad de tasación
inmobiliaria Tinsa a 30 de junio de 2004 el precio de las viviendas
usadas en el Estado Español ha incrementado de media un 18,85%
y el precio de la vivienda de nueva construcción presenta
un alza interanual del 16,05%. En la ciudad de Barcelona una misma
vivienda cuesta hoy una cuarta parte más cara (25%) que hace
un año. Los precios hoy en día, no solo en Barcelona,
sino en todas las ciudades Españolas son inaccesibles, siendo
ya para muchos un privilegió, mas que un derecho. Las mafias
e inmobiliarias están consiguiendo que, una vez mas, las
desigualdades sociales sean más visibles. Teniendo en cuenta
que las familias proletarias y obreras no tienen pisos en propiedad,
mientras que familias burguesas tienen varios pisos, no es de extrañar,
que jóvenes concienciados con el problema ocupen edificios
en ruinas, restaurándolos y haciendo de ellos un centro social
donde poder reunirse y practicar múltiples actividades.
Esa madrugada del 4 de Agosto efectivos de los cuerpos especiales
de la policía entraron al CSOA Hamsa, reteniendo a decenas
de jóvenes que se encontraban dentro en ese momento, sin
resistencia alguna, los jóvenes facilitaron la entrada a
los antidisturbios que habían tomado el edificio. A la vez
por fuera se dedican a rodear los edificios de CSOA Hamsa y a cortar
las calles de acceso. Por dentro el contingente policial despierta
a los jóvenes que resistían con gritos y amenazas.
Tras tener a toda la gente arrinconada han abierto un acceso a los
antidisturbios y a diferentes miembros de otros cuerpos policiales.
Luego han filmado el interior buscando explosivos o armas, que por
supuesto no existían Los jóvenes han estado retenidos
durante más de dos horas, los han identificado y los han
echado, sin practicar detenciones. Mas tarde, a las 7:30 de la mañana
un grupo de personas, después de haber cortado el transito
en la plaza de Sants, se ha puesto ha hacer carteles y pancartas
de protesta para marchar hacia el punto donde se concentraron a
las 8 de la mañana. Mas de 70 personas empezaron a increpar
a la policía, que se encontraba ya desplegada, mientras otro
grupo de jóvenes cortaba el tráfico en la carretera
de Sants. A las 11 de produce la primera concentración en
contra del desalojo, pasado 20 minutos más de doscientas
personas ya cortaban la Vía Laietana a la altura de la Plaza
Jaume I. Poco a poco la concentración se transformó
en manifestación
Con gritos y pancartas la manifestación se ha encaminado
hacia la plaza Sant Jaume dónde Mossos de Escuadra y Guardia
Urbana han intimidado las manifestantes, pero estos han seguido
por la rambla, pasando por la plaza catalunya y han acabado andando
por el Paseo de Gracia. A medida que la manifestación avanzaba,
mas gente se iba uniendo a ella. Llegando a la altura de la Pedrera
pasadas las 12:30, unas diez personas que, anteriormente habían
entrado al edificio, se encadenaron en el primer piso y otras cuatro
a la azotea. A la vez se descolgaba un pancarta de protesta a la
fachada del edificio en la que se podía leer «El único
patrimonio de la humanidad es la cultura popular, La Hamsa vive».
Mientras tanto, dos personas se descolgaban de la misma fachada.
Unos treinta jóvenes entraron también ha apoyar la
acción. Fue en ese momento cuando los antidisturbios se han
desplegado alrededor de la Pedrera y han cargado con dureza tanto
en la calle como, incluso, dentro de los bajos el edificio, provocando
contusiones a varios de los que allí se manifestaban. Minutos
después accedieron a la primera planta, donde sacaron violentamente
a los jóvenes y les obligaron a identificarse. Una chica
resulto herida y tuvo que ser hospitalizada.
A las tres de la tarde, todavía quedaban cuatro manifestantes
en la azotea y dos colgados que haciendo caso nulo a la policía
seguían protestado. Todo esto a la vez que la concentración
en la puerta de la Pedrera aumentaba, al igual que la tensión.
Resultado de estos desalojos, varios detenidos, centros de reunión
de jóvenes destruidos y un solar más para especular
con el suelo, desde el Sindicato de Estudiantes de Izquierdas manifestamos
nuestra repulsa a este tipo de actos que intentan destruir los espacios
culturales alternativos de una juventud sin recursos que tiene que
buscarse la vida.
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