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EL
PLAN BOLONIA: “La universidad al servicio de las empresas”
El anterior gobierno del PP planteó una serie de reformas
en las carreras universitarias, como desarrollo de la LOU, presentando
un proyecto de Real Decreto en el que se regulaban los estudios
de Grado y Postgrado. La razón era la necesaria convergencia
de los estudios de educación superior impartidos en el Estado
Español con el resto de los países europeos.
Se crean dos niveles de estudio:
-El primero es el de Grado con una
duración de tres o cuatro años, con el objetivo de
proporcionar, “unos conocimientos generales básicos
para la integración en el mundo laboral”, que dan lugar
a los títulos de Licenciado, Arquitecto o Ingeniero. Para
obtener estos títulos habrá que superar un examen
de evaluación general del Grado, incluso teniendo todas las
asignaturas aprobadas. Si no se supera este examen ni se obtiene
el título, ni se puede optar al nivel de Postgrado. La conclusión
es clara, se reduce el número de alumnos en la Universidad,
con lo cual se reduce el gasto público y se desincentiva
a los alumnos a seguir estudiando.
-El segundo ciclo es el de Postgrado, donde se integran los títulos
de Master y Doctor. El título de Master sustituye a las especialidades
de las actuales carreras. Para poder acceder a este nivel de estudios,
habrá que superar el examen del Grado y posteriormente la
Universidad donde se imparten los estudios de Postgrado puede escoger
a sus alumnos según propios criterios de elección.
Al existir un ranking de Universidades (aprobado por la LOU), habrá
una distribución de la financiación pública,
y existirán Universidades de 1º y de 2º categoría.
De esta manera se corre el peligro de que las Universidades de 1º
categoría elijan a sus alumnos según criterios arbitrarios
que no favorezcan la igualdad de la Universidad pública y
que los títulos de dos Universidades distintas no tengan
el mismo valor.
-La empresa privada entra en la Universidad ya que se señala
que el 50% de los créditos de las asignaturas tiene que corresponder
a actividades fuera de la Universidad, por ejemplo prácticas
en empresas privadas. En este proyecto de Real Decreto no sólo
no concreta (ni siquiera lo nombra) como serán las condiciones
de estos alumnos en prácticas sino que además, los
alumnos podrán ser utilizados como mano de obra muy cualificada,
pero sin derecho a sueldo, y recibiendo una escasa formación.
Estas eran unas de algunas modificaciones
que se proponían dentro del gran cambio que se va a realizar
dentro de las carreras universitarias. Con la derrota del PP el
14 de Marzo muchos proyectos de ley sobre educación han quedado
paralizados. En el caso del Plan Bolonia, el Gobierno del PSOE ha
incluido una serie de modificaciones para continuar el proceso que
se prevé que concluya en el año 2010, aunque hay Comunidades
como Cataluña en la que se están realizando proyectos
piloto.
Una novedad es que se deja flexibilidad para que las carreras puedan
durar entre tres y cuatro años, por ejemplo, tres años
y medio. Tras la aprobación de este Real Decreto por el Consejo
de Ministros, prevista para antes de Navidad, el Gobierno deberá
establecer la duración y el tipo de contenidos que tendrá
cada uno de los estudios.
Otra novedad es el nombre de los títulos. La denominación
específica de las nuevas titulaciones será acordada
por el Gobierno y se tratará de buscar un nombre similar
para cada título en todos los países de la Unión
Europea. El Gobierno del PP estableció en un primero momento
los de Licenciado, Ingeniero y Arquitecto, pero luego lo descartó
porque abría la posibilidad a que siguieran existiendo títulos
con una misma denominación, algo que no se corresponde con
las normas europeas.
El Gobierno podrá asignar un número distinto de créditos
a determinadas enseñanzas, es decir, que alguna carrera podrá
tener más de 240 créditos. Entre ellas podría
estar, por ejemplo, Medicina. También permite establecer
unos créditos más para las titulaciones que requieran
un proyecto de fin de carrera o prácticas tuteladas, como
pasa en las ingenierías y en Arquitectura.
La filosofía del nuevo aprendizaje universitario sigue quedando
patente y el Plan Bolonia sigue priorizando “la figura del
alumno, los valores éticos, el trabajo en equipo y la movilidad,
además de reducir las horas de clase e introducir el tiempo
dedicado al trabajo personal en el cómputo de créditos”
(Noticia de ABC, 15 de mayo del 2004).
Desde el SEI denunciamos estos proyectos de ley dado que no persiguen
una Universidad pública y de calidad sino una Universidad
que se asemeja cada día más al modelo de Universidad
privada, dando forma a una Universidad cada vez más elitista,
donde no todo el mundo va a tener las mismas oportunidades para
obtener el Grado y Postgrado, acentuando las desigualdades sociales
desde una institución tan importante como la universidad.
Esto supone una aplicación más de la LOU, una traba
más para los hijos de los trabajadores en el acceso a estudios
superiores, y un paso más hacia una Universidad que forme
únicamente a la élite que regirá mañana
la sociedad.
También permite establecer unos créditos más
para las titulaciones que requieran un proyecto de fin de carrera
o prácticas tuteladas, como pasa en las ingenierías
y en Arquitectura.
La filosofía del nuevo aprendizaje universitario sigue quedando
patente y el Plan Bolonia sigue priorizando “la figura del
alumno, los valores éticos, el trabajo en equipo y la movilidad,
además de reducir las horas de clase e introducir el tiempo
dedicado al trabajo personal en el cómputo de créditos”
(Noticia de ABC, 15 de mayo del 2004).
Desde el SEI denunciamos estos proyectos de ley dado que no persiguen
una Universidad pública y de calidad sino una Universidad
que se asemeja cada día más al modelo de Universidad
privada, dando forma a una Universidad cada vez más elitista,
donde no todo el mundo va a tener las mismas oportunidades para
obtener el Grado y Postgrado, acentuando las desigualdades sociales
desde una institución tan importante como la universidad.
Esto supone una aplicación más de la LOU, una traba
más para los hijos de los trabajadores en el acceso a estudios
superiores, y un paso más hacia una Universidad que forme
únicamente a la élite que regirá mañana
la sociedad.
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