LA RIBERA
Ribera
DANIEL MARTÍN/ ALZIRA
‘Salvem la Bossarta’ de Carcaixent presenta 1.500 firmas contra la urbanización del paraje.
"Afirma que existen plantas protegidas autóctonas de la población y la comarca.
Conseguir que el Ayuntamiento de Carcaixent revierta el convenio que permite la urbanización del paraje de la Bossarta es el objetivo de las 1.500 firmas que se han recogido en esta localidad. Los miembros de la plataforma ‘Salvem la Bossarta’ las presentaron ayer en el registro de entrada municipal.
Miembros de la plataforma Salvem la Bossarta de la localidad de Carcaixent presentó ayer en el registro de entrada del Ayuntamiento, 1.500 firmas en contra de la urbanización de este paraje natural.
El objetivo de esta asociación, que agrupa a cerca de 200 vecinos, ‘‘es salvar un entorno de 60 hectáreas de gran riqueza natural y valor ecológico que, desde 1994, dispone de la protección de la Generalitat Valenciana’’.
La especial consideración afecta a algunas especies autóctonas de la Ribera e incluso algunas propias de Carcaixent que, como la cua de gat, pueblan este paraje y que la Conselleria de Medio Ambiente ‘‘impide arrancar, y mucho menos destruir’’, afirmó Enrique Moscardó, ingeniero agrónomo y miembro de la plataforma.
La polémica sobre el uso de este enclave natural se inició, según los ecologistas, en el año 1991 ‘‘cuando el Ayuntamiento firmó un convenio con el actual propietario en el que se le permitía urbanizarlo todo y que después se refrendó con la aprobación de un PGOU en el que se permitía urbanizar y construir en esta zona’’.
A pesar de la existencia del acuerdo, los ecologistas consideran que éste no supone un problema, ‘‘ya que el Ayuntamiento ya ha revertido otros convenios, como el que hizo con el de la Font de la Parra, ante la gran demanda de los vecinos de Carcaixent’’.
‘‘El equipo de gobierno siempre nos ha dicho que el problema es el dinero, y que si ahora rompe el convenio le costará mucho. Si deja hacer al propietario, es cuando sí le costará una gran cantidad’’, resaltó Moscardó.
En contra de la urbanización del paraje de la Bossarta, los ecologistas afirman haber presentado 2.6000 firmas ya en 1994.
El proyecto presentado por el propietario establece la construcción de 236 viviendas.
Asimismo, los ecologistas denunciaron la continua transformación agrícola del paraje del Realenc, ‘‘donde su propietario, el mismo que el de la Bossarta, sigue ampliando año tras año los campos de naranjo en 50 hanegadas’’.
Los miembros de Salvem la Bossarta lamentaron que el 99% de su patrimonio natural sea de propiedad privada."