Nuestra experiencia sobre los Fondos de Pensiones:
Atracos a la luz del día por el superpoder fáctico y con toda complicidad.

(Paco Glez. P)


¡Dicen que estoy en un Estado de Derecho -además 'Social'- y que hay instrumentos de control [...sobre la publicidad y tal] del Mercado financiero, dirigidos desde hace ya medio año por el Gobierno Socialista!

Pues no se entiende= Hoy me he fijado en unos grandes cartelones que llenan los escaparates de uno de los 2 macrogrupos bancarios que 'pueden', sobre cualquier gestor público, y nos tienen cogidos a los de a pie por las hipotecas. Los mismos, por cierto, que además han venido teniendo la generosidad de proveer, desde sus 'servicios de estudios', la cantera única de donde salieron todos los 'responsables económicos' que ha habido y hay con algún poder en el bipartidismo -neoliberal mente- indiscutible tras la Transición... Y anuncian "¡Hasta el 8% de Interés* [la letra pequeña del asterisco no se lee] en Fondos de Pensiones!".

Algunos hemos tenido desde hace varios años el dudoso 'privilegio' de conocer, en nómina propia, uno de los experimentos sobre aplicación pionera de esos que ahora van a generalizarse por la Administración en comandita con los Sindicatos mayoritarios. Y la realidad -demostrable con lo certificado por el justificante mensual que indefectiblemente hemos venido recibiendo mes tras mes, durante más de uno, de dos y de tres ejercicios- no se compadece con tal promesa, ni siquiera para otras épocas anteriores en las que toda esa zarandaja de la inflación y el TAE para los intereses, las hipotecas, el IPC o el precio del dinero estaba bastante más alta que en estos últimos tiempos: ¡Ni 8%... ni siquiera un 1%! Se nos ha informado, como si nada, de que "la rentabilidad acumulada a origen (desde el comienzo del Fondo) es negativa -si bien en los más recientes periodos (trimestral y del presente Ejercicio anual) los últimos resultados acusan ya una tendencia positiva"

O sea que, después de tanto cuento de la leche -...sobre las supuestas revalorizaciones con una hipotética 'capitalización segura del ahorro para nuestra vejez'-, la hucha a la que nos dirigieron tiene un agujero por donde se han perdido algunos de los dineros que creíamos guardar -'como inversión'- para que se acrecentaran. Y, además, no podremos reclamar sin parecer (aun más) tontos; porque ya sabíamos que, para 'estimular la benéfica iniciativa productora de los emprendedores necesarios' en nuestra sociedad, las cosas -en la economía del casino bursátil- suelen ser así a veces.

Así... que yo sigo sin entenderlo. ¿Seré acaso demasiado escéptico?

Me gustaría que alguien pudiese darme alguna razón para lograr creer -como al parecer debe sucederles a la mayoría de los que no sufren tantas perplejidades- que "España va bien", por fin, en 'su' (mejor debía decirse 'nuestra') economía... y que ello no tiene por qué resultarnos nada "parajódico" a la mayoría.

Sí que me gustaría. Pero, entre tanto, lo mejor que hasta ahora me he encontrado al respecto (como "La mentira de los fondos de pensiones" de hoy, por Juan Fco. Martín Seco, y "Crisis pensiones públicas vs. pensiones privadas" -www.nodo50.org/reformaenserio/articulos/diciembre03/CRISIS%20PENSIONES%20P%DABLICAS%20VS%20PENSIONES%20PRIVADAS.pdf- de A. Camborio/bis) son análisis bien poco tranquilizadores.

(24-11-04)