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MANIFIESTO DEL COMITÉ DE
APOYO DE ATTAC MADRID: ALGUNAS MEDIDAS PARA ACABAR CON LOS PARAÍSOS
FISCALES.
El Informe sobre el Desarrollo Humano 2002 de
la ONU nos dice que la diferencia en el ingreso per cápita entre
el 20% más rico del mundo y el 20% más pobre era en 1960
de 30 a 1, proporción que aumentó hasta 74 a 1 en 1999.
No se puede afirmar que el libre mercado sea el mejor motor de desarrollo.
Es un mito que hay que desmontar: cada vez hay más países
empobrecidos.
El actual sistema económico neoliberal vigente en la actualidad
en la mayoría de los países del mundo -que favorece la total
libertad de movimientos de los capitales y, sin embargo, camina hacia
una política de menos impuestos, menos servicios públicos
y menos Estado"- ha originado un movimiento sin control, a lo largo
y ancho del planeta, de una gran masa financiera que elude toda contribución
social y sólo persigue ver incrementados sus beneficios de forma
ilimitada.
Dinero de todo tipo, procedente de fortunas privadas,
empresas, multinacionales, de actividades tanto legales como ilegales
(narcotráfico, terrorismo, etc.) encuentra su mejor refugio en
los territorios donde no hacen incómodas preguntas ni establecen
ningún gravamen, es decir, en los llamados paraísos fiscales.
Lo de menos es contribuir a los gastos sociales necesarios para crear
o mejorar los servicios públicos (educación, sanidad, vivienda...)
que benefician al conjunto de la población. Según los cálculos
más prudentes, aunque difíciles de verificar en un ámbito
regido por la ley del silencio, la cifra de negocios a escala mundial
del dinero procedente de actividades ilícitas de las diferentes
organizaciones criminales, el producto criminal bruto, no es inferior
a los 800.000 millones de euros anuales, es decir, el 15% de comercio
mundial.
Este dinero criminal busca su refugio en los llamados
paraísos fiscales, aprovechando los coladeros que las diferentes
legislaciones nacionales permiten. Estos paraísos fiscales existen
también en Europa: Isla de Man, Isla de Jersey, Principado de Andorra,
Gibraltar, Luxemburgo, Liechtenstein, Mónaco, San Marino, Malta
y Chipre. En ellos rige el secreto bancario y una política fiscal
de nula o muy débil tributación sobre los rendimientos de
las actividades financieras; además, no permiten la cooperación
en el plano jurídico, especialmente en lo que se refiere al intercambio
de información con otros países.
Se estima que la cantidad de dinero depositada
en los paraísos fiscales asciende a más de 5 billones de
dólares, y que en ellos hay registradas más de 2,4 millones
de sociedades-tapadera, que favorecen la corrupción de grandes
empresas que se sirven de ellas para ocultar su contabilidad y balances,
como ha demostrado la salida a la luz de escándalos como los de
Enron o Parmalat.
Todo esto contribuye a incrementar la desigualdad entre unos países
y otros y entre los ciudadanos de cada país, de forma que junto
a fortunas incalculables, que están en manos de muy pocas personas,
se dan situaciones de extrema pobreza. Creemos necesario un sistema que
se base en la solidaridad social y que, igual que obliga los ciudadanos
de cada país a contribuir con sus impuestos al mantenimiento del
bienestar social, obligue también a los grandes capitales a contribuir
fiscalmente a los gastos sociales.; un sistema que persiga y castigue
la corrupción y la delincuencia financiera y que no permita la
ocultación de dinero procedente de actividades ilícitas
(procedan del terrorismo, el narcotráfico, el tráfico de
armas o la corrupción bancaria y empresarial)
Por ello apoyamos las acciones judiciales, las medidas y las campañas
que diversos colectivos profesionales (jueces, inspectores fiscales) y
movimientos sociales como Attac vienen proponiendo y llevando a cabo desde
hace años, como el *Llamamiento de Ginebra*, de octubre de 1996;
el proyecto de *Corpus Iuris* europeo, de 1997; el *Tratado de Palermo*,
de 2000; o la *Declaración de París* de 19 de junio de 2003,
suscrita por relevantes magistrados europeos contra la corrupción
de las corporaciones transnacionales y los paraísos fiscales.
Proponemos, como primeras medidas, las siguientes: a) Armonizar las legislaciones
nacionales en materia de delincuencia financiera mediante la adopción
de medidas preventivas (registro y seguimiento de la delincuencia financiera,
control público europeo de las cámaras de compensación,
prohibición a los bancos de aceptar fondos provenientes de paraísos
fiscales y de abrir filiales offshore); b) Creación de una fiscalía
europea en materia de justicia y defraudación fiscal; c) Levantamiento
del secreto bancario bajo pena de sanción a los estados no cooperantes;
d) Transparencia obligatoria para las empresas en sus actividades, filiales
y capitales invertidos en países de riesgo.
De esta forma conseguiríamos dar un paso en la lucha contra la
corrupción, los sobornos, el fraude fiscal y otros delitos de corbata
y conseguiríamos levantar un sistema que no se olvide de la necesaria
solidaridad para que la distribución de la riqueza mundial sea
un poco menos injusta.
Madrid, Febrero de 2005
EL COMITÉ DE APOYO DE ATTAC MADRID
Federico Mayor Zaragoza; José Luis Sampedro; José Saramago;
José Vidal-Beneyto; Almudena Grandes; Pilar del Río; Rosa
Regás; Olga Lucas; Ángel Gabilondo; Juan Cueto; Víctor
Erice; José Manuel Naredo; Juan José Millás; Carlos
Berzosa; Rafael Díaz Salazar; Luis García Montero; Luis
Eduardo Aute; Pepa Roma; José Antonio Marina; Ana Belén;
Víctor Manuel; Imanol Arias; José Manuel Caballero Bonald;
Antoni Espasa; Lucía Etxebarría; Adela Cortina; Carlos Fernández
Liesa; Jorge Fonseca; Vicente Molina Foix; Julio Rodríguez López;
José María Ridao; Pepa Roma; Juan José Tamayo-Acosta;
Fernando Trueba; Fernando Vallespín; Virgilio Zapatero; Isaac Rosa.
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