Traducido del francés por Attac Sevilla
http://www.liberation.fr/page.php?Article=301255

Es porqué el NO se quería europeo por lo que ha ganado. Es en nombre de Europa contra el tratado constitucional como se ha llevado el combate.
Las tres tareas para después del NO.

Annick Coupé, Pierre Khalfa, Jean-Michel Nathanson secrétaires
nationaux de l'Union syndicale Solidaires.


Impedir el retroceso social, romper con la lógica monetaria (monetarista, hacer oir a los pueblos........

 

Viernes 3 de Junio 2005

El NO acaba de ganar sin la mínima ambigüedad con un voto masivo de las clases populares. Este resultado viene de lejos. Está anclado en las movilizaciones sociales y ciudadanas de estos últimos años marcados por un rechazo cada vez más fuerte a las políticas neoliberales del cual la aparición a escala internacional del movimiento altermundialista es el signo más tangible. En Francia incluida, el rechazo reiterado de nuestros conciudadanos a aceptar las políticas neoliberales se ha manifestado escrutinio tras escrutinio y con cualquiera de los gobiernos de turno. Después de las grandes manifestaciones contra la «reforma» de las jubilaciones, los movimientos sociales de estos últimos años, si todavía era necesario, han mostrado la fuerza de este rechazo. En esta situación, el autismo de los principales dirigentes políticos de este país, tanto de derecha como de izquierda, es algo más que preocupante, igual que la constancia del Medef en sus proyectos de regresión social. Es este autismo el que ha sido castigado el 29 de Mayo. Este resultado marca el fracaso de una pedagogía de la resignación y la vuelta de la política contra la comunicación.

¿Serán oídos nuestros conciudadanos? A la vista de las primeras reacciones de los responsables de los principales partidos políticos , nada es menos seguro. Hace falta, es verdad, tener en cuenta las reacciones obligadas y convenidas. No obstante, es de temer que los pequeños cálculos de los políticos puedan más que la necesaria reflexión. Por consiguiente, esta campaña de referéndum ha sido rica en enseñanzas. Tres hechos, particularmente importantes sobre el futuro pueden ser anotados. Cuando algunos se afanan regularmente en presentarnos una sociedad francesa despolitizada, compuesta por individuos egocéntricos, se demuestra lo contrario un pueblo consciente de los riesgos integrándose en la vida política que la campaña referendaria nos ha mostrado. El número considerable de reuniones de información, organizadas principalmente por iniciativa de Attac o de la Fundación Copernic, ha permitido que el debate riegue en profundidad la sociedad francesa. Por haber totalmente subestimada esta sed de política, los responsables de los partidos tradicionales, principalmente de izquierda, han llevado una campaña electoral que no ha cesado fracasar. incapaces de responder a las preguntas que se hacen los franceses.

El segundo hecho característico de esta campaña ha sido la dinámica unitaria original que se ha creado alrededor del NO europeo, democrático y antiliberal, esto es lo que se ha dado en llamar el «NO de la izquierda». Casi un millar de colectivos unitarios han visto la luz, donde se han codeados militantes políticos, asociativos, altermundialistas, sindicales, principalmente de la FSU, de la CGT y de la Unión Sindical Solidaria, pero también a menudo simples ciudadanos sin afiliación deseosos de invertir en un vencimiento juzgado decisivo. Hecho notable, en un movimiento sindical marcado por la división, mas de 6.000 responsables sindicales han firmado en solo algunos dias un llamamiento intersindical declarando su rechazo a este tratado constitucional. Trascendental las pertenencias organizacionales, el aprendizaje del trabajo en común y la confianza que se ha construido en esta campaña dejarán huellas para el futuro que harán difíciles eventuales maniobras de aparato que quieran confiscas una victoria colectiva.

La tercera enseñanza de esta campaña es la fuerza de la idea europea. Es porqué el NO se quería europeo por lo que ha ganado. Es en nombre de Europa contra el tratado constitucional como se ha llevado el combate. Contrariamente a lo que afirmaban los partidarios del SI, el debate no ha cuestionado la construcción de Europa, sino sus modalidades. El rechazo de los partidarios del SI a aceptar este debate ha sido unas de las razones de su derrota. Nuestros conciudadanos se han apropiado de la cuestión europea comprendiendo que esto es hoy una cuestión nacional. Ellos han hecho, con razón, la unión entre las orientaciones gubernamentales y una construcción europea organizada alrededor de un eje, el mercado y con un solo objetivo, el desarrollo de la competencia. Para cambiar unas hay que cambiar la otra.

El rechazo al tratado constitucional europeo de los electores franceses abre un periodo inédito en las construcción de Europa. La victoria del NO crea nuevas oportunidades. Bloqueando un proceso presentado como irreversible por sus promotores, la victoria del NO obliga al debate público en toda Europa sobre los fines y la organización de la Unión. El NO francés ayuda, por lo tanto a crear un espacio público europeo y refuerza la identidad de la Unión permitiendo que una pluralidad de opciones, alternativas sobre el futuro de Europa puedan ser discutidas. Este resultado da responsabilidades nuevas a aquellos que defienden idea de «otra Europa», una Europa de derechos y de solidaridad entre los pueblos.

Se trata hoy de actuar, a escala europea, en tres direcciones. Para comenzar hay que bloquear los proyectos de directivas portadoras de regresiones sociales (directiva sobre la jornada laboral, directiva Bolkestein, directiva de liberalización de los transportes, etc.) que las Comisión y los gobiernos han puesto hipócritamente aparte durante la campaña referendaria francesa.
Más allá, una reorientación de las políticas europeas está a la Orden del Dia. Hay que romper con la lógica monetaria (monetarista) y neoliberal actualmente en práctica para volverse hacia la lucha contra el paro y la precariedad favoreciendo el desarrollo de los servicios públicos y la puesta en práctica de criterios de convergencia sociales que permitirían evitar el dumping social.

La discusión actualmente en curso sobre el futuro presupuesto europeo reviste en este marco una importancia política considerable si se quiere romper con la lógica de la competencia entre los pueblos y que la Unión se dote de instrumentos necesarios para permitir una política de solidaridad con los nuevos países entrantes.

Hay que finalmente acometer sin demora un proceso popular constituyente a escala europea. La construcción de Europa debe llegar a ser el asunto de los pueblos y salir de las negociaciones diplomáticas entre los gobiernos. Los pueblos son los grandes excluidos de esta construcción, hace falta que ellos devengan el centro. Los movimientos sociales, el movimiento sindical europeo, el movimiento altermundialista, el movimiento feminista deben tomar juntos la iniciativa de un vasto debate público que permita a los pueblos de Europa hacer oír su voz. En este marco, el próximo Foro Social Europeo que tendrán lugar en Atenas en Abril de 2006, puede ser un momento álgido dentro de esta dinámica.

Será en vano esperar de la Comisión y de los gobiernos actuales adopten espontáneamente las orientaciones que ellos han combatido enérgicamente hasta ahora. Nada se hará si no es creada la correlación de fuerzas necesaria a escala europea. La victoria del NO en Francia es un punto de apoyo que debe permitir desarrollar las movilizaciones ciudadanas para imponer nuevas orientaciones. Esto es lo que ahora hace falta atar.


 

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