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EDITORIAL
SOBRE EL ENVÍO
DE TROPAS ESPAÑOLAS A AFGANISTÁN: CRONICA
DE UNA DECEPCION ANUNCIADA
El sr. Rodríguez Zapatero se sumó a las manifestaciones
contra la guerra de Iraq, no convocadas inicialmente por el Psoe, y,
de modo inteligente, supo ofaltear la opinión mayoritaria de
la ciudadanía española. Pero....¿estaba el Psoe
realmente interesado en desmarcarse de la política de los EEUU
o le vino bien decir "no a la guerra", frente a Aznar, para
preparar las elecciones que finalmente le auparían al poder?.
Sería estúpido hacer un juicio de intenciones cuando de
políticos en ejercicio se trata. Juzguemos los hechos.
Tras una promesa electoral estrella, de sacar el ejército español
del suelo iraquí, el primer acto de ZP tras tomar posesión
de su gobierno fue la retirada de las tropas de Iraq. Aplausos generalizados,
salvo de los del PP y sus simpatizantes.
Segundo acto del gobierno de ZP: en la ONU se negocia y se firma una resolución
que legitima internacionalmente un supuesto llamado "traspaso de
soberanía" que, en esencia, significa que los EEUU sigan mandando
en Iraq a través de un gobierno títere (im)puesto por Bush.
El gobierno español, Moratinos al frente, lo firma y la resolución
se aprueba por unanimidad. EEUU sigue mandando en Iraq, pero ahora legitimado
por la ONU (y por España, versión ZP).
Tercer acto protagonizado por el gobierno de ZP, a partir de los contactos
que mantiene precisamente con su asistencia a la ONU. ZP dice que le piden
(los EEUU, la ONU, otros países) que envíe (más)tropas
a Afganistán, para asegurar la celebración de elecciones
libres ¿libres?. De paso, al parecer, también se le pide
a ZP que envíe algún contingente de apoyo a la ONU para
supuestamente pacificar la convulsión y salir del caos en que se
sumió Haití tras la huida de Aristide. ZP acepta las peticiones
y presenta en el Congreso de Diputados español una resolución
para el envío de tropas españolas a ambos países,
aunque por distintas razones.
¿Habrá quedado contenta la Administración de los
EEUU de Bush con la actitud del nuevo Presidente ZP a partir de haber
sacado las tropas de Iraq?. Parece que sí, por las declaraciones
habidas desde entonces. En consecuencia, qué ha sucedido.
A los españoles, tras las elecciones que celebramos recientemente,
las legislativas españolas y las europeas, y tras laconvulsión
mediática de la victoria de ZP unida especialmente al atentado
del 11-M, nos ha debido coger las últimas decisiones de ZP "en
bragas", es decir, hastiados, perplejos, desconcertados, ilusionados,
expectantes, ....de todo menos activos y menos proactivos para elaborar
una propia opinión elaborada sobre el estado de la cuestión.
Para colmo, de Afganistán, prácticamente ni se habla en
los informativos televisivos y casi nada en los periódicos, con
lo que lo que allí sucede no es conocido prácticamente por
nadie, llegando como máximo a la opinión pública
algún tipo de alcance mediático referido a determinados
atentados que, por otra parte, casi nadie sabe interpretar y espera a
que alguien, desde alguna tertulia (rara avis), se lo interprete.
En ese contexto, ZP nos habla de Afganistán, y nos pretende convencer
de que la posición del Psoe, ahora, nada tiene que ver con Iraq
ni con la postura del Psoe sobre la guerra. Por eso, ZP dice que el envío
de tropas a Afganistán no es similar ni de lejos con la decisión
adoptada por Aznar a Iraq.
Ciertamente, el coste político que para la postura de izquierdas
(o impostura) de ZP tendrá esta decisión será muy
escaso, por no decir nulo, pues, parece, que solo los movimientos sociales
más combativos (que aún no están en la órbita
de la subvención "oenegera" que la camarada Leire Pajín
comenzará a hacer dios mediante desde su púlpito de la secretaría
de estado de cooperación internacional), y a algún sector
de IU, son los que estarían dispuestos a denunciarlo públicamente
(de hecho ya lo han hecho, y alguna manifestación ya han convocado
aunque ya pueda afirmarse que fueron un fracaso en su asistencia) y, obviamente,
las posiciones de todas estas fuerzas de izquierda social no tienen especial
cabida en los medios de comunicación, con lo que el silencio sobre
la impostura de ZP se expande por el territorio español. La única
excepción, recogida profusamente por los medios, especialmente
los aliados, ha sido la opinión de Rajoy y el PP, que lo denunciaron,
pero por razones electorales y oportunistas, y no de fondo, pues ellos
apoyan obviamente el envío de tropas, y más que se hiciera,
como se ha podido además demostrar con su voto en el Congreso.
Lo que la ciudadanía debiera considerar, no obstante, es que la
decisión de enviar tropas a Afganistán no es más
que la aceptación de ZP a la doctrina de los EEUU, tanto de Clinton
como especialmente de Bush, en materia de "dominio de las zonas geoestratégicas
del planeta" para defender los intereses de los EEUU.
Por ello, enviar tropas españolas no es más que un acto
de sumisión seguidista a la doctrinas de las guerras para solucionar
los (supuestos) conflictos que amenazan a la humanidad. ¿De qué
elecciones afganas nos quieren convencer que deben celebrarse ahora "libremente"
con el envío de tropas españolas? ¿Quién manda
hoy en Afganistán? De qué sistema democrático se
trata, aquél en el que se van a desarrollar las elecciones, cuando
ni se ha podido elaborar aún el censo electoral imprescindible
para unas elecciones libres, cuando ni se gobierna desde el gobierno central
a todo el territorio afgano, a pesar del despliegue de las tropas militares
que allí imponen su ley junto al otro presidente (im)puesto por
los EEUU, Karzai, y "legitimado" por los señores de la
guerra y jefes tribales que acudieron prestos a la llamada norteamericana
que, eso sí, se hizo acompañar por la ONU para legitimar
su actuación imperialista y justificadora de la muerte y destrucción
que supuso para el pueblo afgano la invasión militar y el bombardeo
del anterior gobierno talibán, acto criminal decidido por Bush
tras el atentado de las torres gemelas.
Esos jefes tribales y sus milicias son los que hoy tienen el poder real
en el Estado llamado Afganistán, aunque tal país no tenga
casi ningún rasgo de tal Estado como demuestra la situación
real del país, y ese poder no lo van a soltar con ninguna elección
democrática, o así llamada, por las fuerzas ocupantes, sino
que lo compartirán con el imperio norteamericano y con las condiciones
que los EEUU impongan. ¿Quién financia hoy la acción
del Estado en Afganistán?. ¿Qué presencia tiene el
Estado como tal en la población afgana? ¿No es cierto que
las ganancias del comercio de la droga, sobre todo del opio, son las que
están financiando fundamentalmente la acción del gobierno
que no del Estado? ¿No es cierto que el cultivo del opio en amplias
zonas del país está suministrando el 75% de la heroina al
mercado mundial? ¿No es cierto que la acción del gobierno
es sobre todo militar, dado que se calcula que los ejércitos privados
y las milicias cuentan con más de cien mil hombres armados que
luchan contra el gobierno central? Pero, ¿y el territorio?. ¿No
es cierto que los talibanes aún controlan todas las zonas fronterizas
con Pakistán? ¿Y la población? ¿Y la inseguridad
manfiesta por todos los testigos, parciales o imparciales que allí
están? ¿quién la combate? ¿cómo subsiste?
¿cómo vive? ¿Esa cooperación no es la que
interesaría hacer en Afganistán para ayudar realmente a
la población? ¿Por qué no invertir dinero, suficiente,
en la cooperación, para alimentar, vestir, y cubrir bajo un techo,
a esa gran parte de desarraigados que son víctimas, también,
de la guerra que allí se desarrolló encabezada por los EEUU?.
¿No es cierto que se conoce a Karzai como el alcalde de Kabul porque
su autoridad no trasciende los límites de la capital afgana? ¿Qué
opinará ZP de todo esto? ¿Sabrá ZP que está
siguiendo fielmente la política de los EEUU con su envío
de tropas a Afganistán? ¿qué pintarán las
tropas españolas allí en ese contexto? ¿Estará
claro, ahora, que disponer allí de un contingente militar español,
por muy pequeño que sea, no es más que satisfacer los intereses
de los EEUU de Bush?.
Por sus hechos los (re)conoceremos. ZP, quien te ha visto y quien te ve.
JULIO-2004.
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