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A comienzos del verano pasado, coincidente con los comienzos
de la era
Zapatero os mandaba unos ripios glosando mi escepticismo ante las primeras
medidas gubernamentales. Siete meses después, aquel texto sigue
teniendo
su vigencia, si bien debe ser completado con lo ocurrido desde entonces.
Como primicia para los colegas de Re(d)formaEnSerio, esta es la crónica
versificada, simplificada y en clave de humor de una parte de lo
acontecido.
Perasa
Invierno
El Pobrecito Hablador
Ya se terminó el verano,
ya se concluyó el bisiesto,
ya empezaron a largar
y nos vimos en invierno.
La guerra se terminó,
nos vinimos, los primeros,
se acabaron las pancartas,
que solos se mueran ellos.
Habrá que reconocer,
no duelen prendas por ello,
que aunque dos pasos atrás
p'alante también los dieron.
Y aunque pronto se les vio
de la dehesa los pelos,
lo de Bono es inefable,
y lo de Solbes, bien cierto.
Por no hablar de Magdalena,
que privatizó trayectos,
ni de una tal Trujillo,
que es ministra de un misterio.
Nuestra amiga Caffarel
trajo de nuevo al Moreno,
aunque también al Wyoming
e inclusive a Julia Otero.
Mas siguen los culebrones,
tan modernos, tan plebeyos,
y en la radio, Julio César,
sobrevive a los gobiernos.
Y comisiones de sabios,
que desfacerán entuertos,
bálsamo de fierabrás
con ciencia infusa por dentro.
En la comisión de trenes,
bien se portó Zapatero;
la derecha fue a lo suyo,
como siempre, de los nervios;
la Manjón les obligó
a mirarse en el espejo.
Del apoyo de la izquierda
no se aprecian los efectos;
si acaso, Carod Rovira
maneja mejor sus tiempos;
y es que el pobre Llamazares,
desconcertado y maltrecho,
se conforma con bien poco
y apoya los presupuestos.
Y, como estaba previsto,
los medios son mensajeros.
Iñaki, Llamas, Polanco,
que reclama el Plus abierto,
son altavoces del SOE
y de su P son voceros.
Herrera y Fede Losantos,
en la COPE y Onda Cero,
representan las derechas,
desde la extrema hasta el centro,
y les sigue Pedro Jota
con su mundo pendenciero;
un día aplauden al Ansar,
y venden humo y barrenos,
y otro ofertan puro fascio
y no se cortan un pelo.
Y aunque el tsunami arrasó
cientos de miles de muertos,
lo que preocupa en el lar,
en el terruño, en el reino,
es el plan nacionalista,
metáfora del sobrero.
De como salga esta lidia
y resulte cada tercio,
nos podremos alegrar
o nos causará lamento.
Y ya que les financiamos
sus partidos y su sueldo,
que enfrenten las banderillas
con destreza y con talento.
Y que en la suerte de varas
no ahonde el varilarguero,
que conviene estar al quite
de puyazos y lanceros;
y en la faena de espadas
no se llegue al descabello,
que es preferible mandar
de vuelta pa los chiqueros
al toro bien trasteado,
sin fajarse en el empeño
de agarrochar las divisas
y saludar en los medios.
Y ya para terminar
la visión del romancero,
no puedo dejar pasar
lo que queda en el tintero.
El referéndum de Europa,
previsto para febrero.
Nos quieren vender la moto
de que somos los primeros.
Se votará por consigna,
o incluso por sentimientos,
se tiene que refrendar
sin debates lo perverso.
Los que tuvieron paciencia
de descifrar palimpsestos
se hacen cruces con la Consti
y lo que reza su texto.
Se santifica el mercado,
de pega son los derechos;
lo social se queda ausente
una vez más, manda güevos;
el lenguaje alambicado,
con demagógico acento,
es el que pone del Olmo,
el Loquillo y Butragueño.
Lo que le queda a la peña,
que antes se llamaba pueblo,
es siempre más de lo mismo,
con refrendo o sin refrendo,
si no quieres chocolate,
pues toma tazón y medio.
Sigamos reconociendo,
que no se nos vea el plumero,
que los derechos civiles
unos cortos pasos dieron;
mas no vale comparar,
aquí no se trata de eso,
que aunque once pasos se den
quedan muchos para el ciento.
El pobrecito hablador
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