400 inmigrantes encerrados sin
comer: Contra el proceso de 'regularización con mafias' hasta
el 7 de mayo
(Agencias, 25 de abril)
Los inmigrantes que han iniciado una huelga de hambre son los que se
encuentran en el polideportivo San Medir, en el campus norte de la Universidad
Politécnica de Cataluña de Barcelona y en la Parroquia
de Sant Miquel de Santa Coloma, unos 340, según el portavoz de
la Plataforma por la Regularización sin condiciones, Enrique
Mosquera.
Mientras, el presidente del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto
Fernández Díaz, reclamó al Ejecutivo "firmeza"
y "el cumplimiento de la ley (más aún frente aquellos
que no sólo la infringen sino que se encierran para presionar
al Estado de Derecho)", ya que ésta "prevé la
expulsión de los que se encuentran en situación ilegal
en nuestro país".
Por otra parte, recordó que en anteriores encierros, del 2001,
"el alcalde de Barcelona, Joan Clos, del PSC-PSOE, declaró
que si no fuera alcalde se encerraría con los inmigrantes en
lucha y Pasqual Maragall, cuando aún no era presidente del Tripartito
actualmente formado para gobernar con ERC e IC-V, reclamó que
la Generalidad dialogara con estos inmigrantes".
Las reivindicaciones del presente encierro giran en torno al último
proceso de regularización en curso, del que quieren modificar
"el contrato como indispensable requisito para la misma" ya
que, según una de las personas encerradas en Sant Medir, "sólo
consigue crear mafias, porque se están comprando contratos de
4.000 y 6.000 euros". Otra reivindicación es "que se
admita como prueba de estancia no solamente el certificado del padrón
sino cualquier documento más considerado válido en derecho".
También han reivindicado que "se amplíe el plazo
para la presentación de solicitudes más allá del
día 7 de mayo", fecha que el gobierno ha puesto como límite
para este trámite. En una rueda de prensa celebrada hoy en el
campus universitario de la UPF, los inmigrantes allí concentrados
han tachado de "fascista" la vigente ley de extranjería
y han afirmado que este proceso se ha hecho "fuera de la realidad
porque no está al alcance de los inmigrantes".