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Hace ya algún tiempo, unas semanas quizá, al acceder al foro me encontré con la denuncia que plantea este hilo. Sin tiempo de leer los argumentos que en el se presentaban y, consecuentemente, sin poder dar cumplida respuesta al debate suscitado por él y por la, entonces en germen, nueva normativa del foro, me emplacé a retomar su lectura en cuanto me fuera posible. Debo confesar que me ha sido imposible leer en su totalidad las entradas de todos los hilos concernientes a esta discusión, aunque creo haber podido hacerme una composición de lugar sobre la situación presente.
Primero, quisiera agradecer, como usuario habitual del foro, a Colin Smith el que haya hecho publica esta "campaña".
A continuación, expresar mi completo rechazo a la nueva normativa de RebeldeMule, y no porque esté en desacuerdo con algunas de las denuncias que están a la base de su propuesta, sino más bien por las medidas represivas aceptadas como respuesta. Y es que, si estoy en completo desacuerdo con las prácticas de algunos compañeros sustentadas en la consideración del insulto y las descalificaciones como modelo de crítica a determinados aportes de otros compañeros, no lo puedo estar menos con las medidas disciplinarias que pretenden dar respuesta a esos usos. La respuesta al insulto no debería ser la guillotina, sino el argumento. El "uso racional" de la fuerza al que alude Duarte, lo veo del todo injustificable.
También quisiera plantear el desacuerdo con la alternativa propuesta por otros compañeros a esta normativa, a saber, la "refundación anticapitalista de RebeldeMule". Ya la denominación propuesta me parece poco ajustada al problema - refundación anticapitalista. En lo sustancial el problema sigue siendo el mismo que en la propuesta de la que pretende distanciarse como alternativa: el ejercicio disciplinario de poder. Aunque, sí considero adecuados unos apartados de la misma: El concerniente al uso del foro de acceso privado a los moderadores, "que debe servir únicamente para ayudar a la organización del foro en general" y "que debe ser visible a todos los usuarios desde la página principal del foro". [¿Por qué? Porque de esta manera se niegan ciertas condiciones materiales-virtuales que hacen posible determinados abusos de poder por parte del conjunto de moderadores] Y el concerniente a la toma de decisiones importantes sobre cambios en la estructura del foro, que extendería a la toma de decisiones importantes en general.
Obviamente, en el caso de la propuesta de "refundación anticapitalista" no me parece tan sorprendente la defensa del uso de la coacción como requerimiento funcional, puesto que gran parte de los defensores de la misma se posicionan ideológicamente en favor del discurso marxista de acción política. Ahora bien, a mi entender, esa defensa del uso "legítimo" de la coacción en defensa de ciertos "intereses de clase", se hace en infinitud de ocasiones desde una perspectiva poco materialista, como creo que es el caso, porque ¿quién establece los criterios de discernimiento a la hora de decidir qué material o discurso publicado es contrario a determinados intereses de clase?, y ¿en base a qué? Por la respuesta que algunos compañeros han dado, parece que se trata más bien de un criterio anclado en cierto idealismo cognitivista. Unos pocos son los elegidos, los sabedores fehacientes de ese criterio de exclusión, por una especie de visión adscrita a ciertos paradigmas de lo políticamente revolucionario. Me explico, de largo viene la polémica fruto de ciertas apreciaciones críticas, por ejemplo, con la política cubana. Considero que la inmensa mayoría de participantes de este foro nos posicionamos claramente en favor de la Revolución Cubana y contrarios a sus detractores imperialistas; pero eso no quita el que no haya cabida a crítica alguna de su sistema político, a la capacidad de autocrítica. En este sentido, algunos usuarios parecen haber encontrado, en este caso, en la Revolución Cubana una especie de paradigma idealizado, de manera tal que cualquier crítica a la política cubana es entendida como afrenta al paradigma proletario, como discurso reaccionario. Nada de materialista tiene este discurso y mucho de idealismo hegeliano. Pero, por lo que decía, no me sorprende este posicionamiento en tanto el marxismo defiende explícitamente el uso del poder disciplinario en favor de ciertos intereses de clase. Los problemas son establecer los criterios "materiales" de validez en la toma de decisiones en favor de determinados intereses de clase, y sobre todo, justificar el ejercicio disciplinario tan a la medida del sistema capitalista. Y ahí se encuentra, considero, la crítica anarquista a estos usos. El marxismo pretende superar la dominación del ser humano por el ser humano, haciendo uso de las mismas instituciones que han sido generadas para sustentar esa relación de servidumbre. El marxismo considera desde un punto de vista lógico-dialéctico, que si el proletariado se apropia de esos mismos aparatos de dominación y los hace servir en favor de sus propios intereses de clase, el capitalismo, necesariamente, como sistema económico-político será negado. A mi entender, un discurso lógico consitente, pero incoherente condicionalmente y, en la praxis, contraproducente. Creo que sólo basta echar un vistazo a la historia del siglo XX para percibir que alimentando al Leviatán sólo se consigue perpetuar el sistema de dominación por el que fue generado. Ante eso, la respuesta anarquista es negar las condiciones de posibilidad materiales de ese ejercicio de poder. Por eso, sí me parece sorprendente la defensa del uso de la coacción por ciertos compañeros declaradamente ácratas.
Comparto plenamente con Duarte "que las cosas serían muy diferentes en un contexto sin tanta letra", en "una asamblea, donde todos nos miramos, observamos los gestos de los otros, atendemos la modulación de la voz,...". Pero, el carácter virtual de este lugar común que es RebeleMule determina las mismas condiciones del diálogo, del encuentro, y ello nos lleva, casi inevitablemente, a situaciones como la actual. Por ello, si bien considero necesaria la concesión de determinados poderes a ciertos usuarios para que, atendiendo a la funcionalidad del foro, ejerzan como moderadores - otra cuestión no tratada sería quién debería realizar esas concesiones - no considero en ningún caso necesario, ni pertinente, la concesión del poder para negar la participación de nadie, para negar la palabra y la contribución de nadie.
Por eso, a título personal, en la línea propuesta por Nueve Maletas de "re-conciliación", propongo "que cese el baneo de usuarios y se permita la inmediata reincorporación de aquéllos que se encuentran expulsados", así como "la creación de una comisión de consenso que estudie las dos normativas en litigio, a partir de las cuales redactar unas nuevas normas de carácter básico que sean aceptables por las dos partes y las presente a su posterior debate (y eventualmente, aprobación mediante elecciones) por parte de los usuarios", con la condición de que, en ningún caso, alguien pueda llegar a arrogarse en el futuro ese poder de negación (baneo). Es decir, con la condición de establecer como norma básica fundante la negación de ese poder. También consideraría adecuado, con el fin de desbloquear esta situación, que ciertos compañeros baneados pasaran a ser moderadores, manteniendo todos como base la norma antes planteada. Por mi parte, espero que en breve quede resuelta esta situación, y que nunca más compañeros que han aportado tanto a este foro se puedan ver expulsados del mismo.
Salud.
[P.D: Disculpad por el "tocho"]
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