Dorado ha escrito
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La reacción ni perdona ni olvida.
Efectivamente. Dos de los premios para "Quemado por el
sol" –o "
Sol ardiente", que parece ser la traducción más correcta-:
Óscar a la Mejor Película Extranjera, 1995
Gran Premio del Jurado del Festival de Cannes, 1994.
Eso sí, donde a lo mejor se nota que la reacción occidental ni perdona ni olvida es en que <a href="http://rusiaonline.iespana.es/nivel2/4lecturas/nivel41/el_barbero_de_siberia.htm">"El barbero de Siberia"</a>, película de Mikhalkov o Mijalkov de enorme éxito en Rusia, es prácticamente desconocida en las pantallas occidentales, si la memoria no me falla. Quizás no fue la denuncia del zarismo que la reacción esperaba, yo no lo puedo saber...
Mijalkov está haciendo carrera política en su país, no precisamente en el PCUS; lo cual no quiere decir que sea una persona complaciente con la historia reciente de su país, como se ve en esta <a href="http://www.clarin.com/diario/2001/03/18/c-00411.htm">entrevista</a>:
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Conviene aclarar: esa industria (del cine soviético) se despedazó en 1990.
- Sí, y en estos diez años el proceso continuó, fue general. Después de la caída del muro de Berlín, un escritor de lo que era Alemania Democrática (soviética) produjo esta definición notable: "Me han estado llenando de propaganda durante años. Ahora he podido comprobar que cuando me decían que el comunismo era bueno era mentira y que, por desgracia, cuando me decían que el capitalismo era una porquería era verdad". Privatizaron y, sobre todo, rapiñaron. Y, forzosamente, cuando se destruye toda la industria de una nación, el cine cae en la volteada.
- Desde la perspectiva que tenemos aquí, usted aparece como el único director soviético que ha sobrevivido al comunismo.
No lo creo, sería muy tonto pensar así. Fuimos varios. Personalmente, puedo decir que nunca me alejé de mí mismo, de mis convicciones. No fui influenciado por la euforia de la libertad, no me dejé llevar. En Rusia, la libertad es gran candidata a derivar en libertinaje, o caos. Por otra parte, pertenezco a una generación que creció y se educó bajo el régimen soviético. ¿Quién podría modificar eso?
Desde luego, las cosas son complejas y es bueno que intentemos aprender de ellas –y no machacarlas en nuestras cabezas a golpe de lemas-.