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Bueno, reconozco que American History X no es tan mala. Es simple, como el mecanismo de pelar una patata, eso sí. Estereotipos y melodrama prefabricado. Es Hollywood vamos... pero si considero a esta película una m....a me quedaría sin calificativos para tantas otras. Por lo que mejor reconsidero mi posición y lo dejo en lo que dije antes. Simple y predecible, aunque como propuesta de ocio de fácil consumo es efectiva. Así que desde el punto de vista de que consigue lo que quiere pues tiene su mérito. Políticamente prefiero ni juzgarla, no se lo merece.
Sobre Non Servium diría que mi planteamiento es que no somos mayoría precisamente los que ideologicamente nos oponemos al sistema, así que considero una postura desacertada aislarnos entre nosotros aun más de lo que ya lo estamos. Como primer paso prefiero sacar provecho a lo que nos une y con ello hacer fuerza contra el enemigo común. Y ya si alguna vez tenemos la oportunidad de poner sobre la mesa nuestros pensamientos más profundos para redirigir este planeta pues discutiremos abiertamente y entonces sólo la fuerza de la razón y de la mayoría trabajadora y consciente será la que decida. Todos creemos que la razón está obviamente de nuestro lado, pero probablemente la razón no esté tan segura de estar del lado de nadie, por eso procuro no ser demasiado exigente con la construcción de posturas políticas de aquellos que deciden enfrentarse al sistema de algún modo. No tengo tan claro que romper cajeros sea mejor o peor postura que escribir un artículo o acudir a una manifestación. Me interesa aquello que me acerca más a mi ideal, y tomo la postura que mis circunstancias mentales y vitales me permiten, siempre acercándome lo más posible a lo que creo que debo ser. Pues la imagen que desarrollamos del ideal de lo que nosotros mismos aspiramos a ser rara vez se acopla con la realidad de lo que llegamos a ser, pero hay que luchar contra uno mismo para que ambos conceptos se parezcan lo más posible. A mi modo de entender éste es el primer paso para la revolución.
Pero, y si paso demasiado tiempo pensando sobre mi mismo, si caigo en la sobre-reflexión. No me convierto en sujeto pasivo? No pierdo parte de mi fuerza de acción dándole demasiadas vueltas a las cosas? Pero actuar sin reflexión opino que me convierte en un túzaro que enviste contra las paredes, sin precisión y por lo tanto sin capacidad real de provocar daño al enemigo a no ser por casualidad. Y la pregunta siguiente es: dónde está ese equilibrio? Mi respuesta es la siguiente. El equilibrio, al menos el equilibrio que realmente importa para provocar un cambio real en la sociedad, surgirá no del equilibrio personal individual de las personas que pretenden ese cambio, sino el equilibrio de todo el colectivo en sí. Me explico, si unos son más activos, otros más reflexivos, otros más un poco de ambas y son capaces de aprovechar los unos la fuerza de los otros, si entienden que las propias carencias sólo las puede suplir un compañero de lucha, su fuerza se multiplicará y empezaremos a hablar de tener alguna posibilidad de cambio real. Y es por esto que no descarto las nunca ideas de aquellos que se enfrentan a mi mismo enemigo, porque pienso que todos somos necesarios. Que la suma de todos es el único camino. Que la dispersión, el encerrarse en celdas de aislamiento ideológico y autocomplacencia no nos va a acercar a nuestro sueño jamás, sino que nos mantendrá eternamente condenados al vacío de luchar más contra nosotros mismos que contra ellos: las clases privilegiadas.
Y volviendo al tema original del post, por ahí van también un poco los tiros de la película. Aunque no es una película muy política sí toma partido ante ciertas posturas. Pues los personajes que salen mejor parados en el tratamiento que la historia les da son aquellos que sienten cordialidad ante sus compañeros, que reconocen a los de su estirpe como iguales, aunque solo sea por estar igual de jodidos por la sociedad, y señala cómo todo se va al garete cuando algunos intentan promover ghetos ideológicos dentro de la propia marginalidad del movimiento. Y sé que no trata este tema en profundidad ni por asomo, pero sí está presente de forma secundaria.
El "o estás con nosotros o estas contra nosotros" no creo que sea una postura muy inteligente. Es válida porque sirve para aclarar posturas llegado el momento, pero si no tenemos algo de flexibilidad entre nosotros acabaremos como siempre, buscando los fallos ideológicos y los errores de actuación de nuestros compañeros de lucha en vez de golpear en las canillas al monstruo capitalista hasta obligarlo a que caiga. Mientras nadie dé con la clave de un método efectivo de cómo tumbar el sistema me parecen válidos hasta los palos de ciego (siempre y cuando el ciego sea honesto, claro), mientras se tengan claros quienes son el enemigo. Ante el enemigo común somos hermanos. Después de la batalla, cuando la revolución empiece a tomar forma, ya tendremos tiempo de discutir qué es lo más razonable para el segundo paso. Pero a día de hoy, esto me queda tan lejos que no pasa por ser una de mis prioridades (aunque nunca se debe de dejar de trabajar en nuestra formación política y personal a todos los niveles).
Vaya, parece que hoy tenía ganas de largar...
Lo siento por la chapa que os estoy metiendo. Un saludo a todos.
_________________ Os factos som teimosos e de bom ou mau grado há qué tê-los em conta.
Independência e Sozialismo!
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