Ivanjoe escribió:
No hablarás en serio, se lo dejo a Nueve Maletas sin hablar en absoluto nunca nada con vosotros. Exigiendo condiciones después de la que habéis liado, venga ya.
Si se inciste en que la culpa es de los banneados ó de los que renucniaron a la administración y no se analiza honestamente como se llego a esto las medidas que se dice intentan salvar el foro lo destruiran.
No se trata solo del desafortunado dialogo que se hizo publico para instaurar las nuevas directivas, y las lamentables analogías con la guillotina ó de Juacko y su otro nombre Orc. (él que tendría que reflexionar por que no se lo tomaba en serio ya que yo como los banneados hemos sido acusados, insultados etc. pero nuestro convencimiento de que estábamos en lo cierno no nos ha hecho cambiar de nombre de usuario. Si algo que te han dicho te avergüenza tienen dos opciones ó te rectificas o mejoras tus argumentos)
Todo este problema no se entiende y no se solucionará si no se reflexiona sobre el significado que tienen algunos contendidos publicados que “critican” las experiencias socialistas, en especial la cubana y de la URSS. Que al fin y al cavo fueron los que sucintaron la reacción defensiva de los comunistas del foro, entre los que me incluyo y reconozco que yo también he perdido la paciencia.
Los documentales, los textos, todo lo que ha generado la acusación de anticomunismo, propaganda burguesa ó fascismo por parte de los banneados, nunca se caracterizo por presentarse como una critica constructiva y menos respetuosa. Fue presentado ni con la más minima aclaración, paréntesis, ó algo que lo pusiera en contexto recordando por ejemplo la situación angustiosa que esta atravesando Cuba ante el cerco imperialista, ó reparar en la herencia de atraso y la continua hostilidad en la que se desarrollo la experiencia soviética. Menos aun estos “críticos” encontraron algo positivo para destacar y ni hablar de preocuparse por las amenazas actuales y cuanto favorecen los discursos anticomunistas con esto.
Se repetía el típico discurso burgués y en temas que han sido siempre bandera del anticomunismo. Los comunistas éramos unos traidores, aliados de Hitler, masacrábamos al pueblo y con eso parecía explicarse todo. Cuando los comunistas denunciábamos esto se nos decía que con la escusa del imperialismo tapábamos todos nuestros crímenes. ¿Entonces por que aceptar a los comunistas desde un principio? ¿Acaso por qué aportaban material y dedicaban mucho esfuerzo a mantener este foro?
(la opinión creo que de Duarte que se conoció con los diálogos hechos públicos sobre de que “ya podemos librarnos de ellos porque no es tan aportando” parece indicar esto.)
Se dice que los “comunistas no dogmáticos” son el ejemplo de cómo los comunistas pueden participar del foro ¿pero se puede ser de alguna de las corrientes del marxismo y no percibir y molestarse con este tipo de “criticas” a las experiencias socialistas?
Los invito a leer unos pasajes de textos de Trotsky, en polémica con Burnham y Schatman pero ver que esta cuestión no es nueva:
"El razonamiento del educado y sabio doctor Burnham de que al defender a la U.R.S.S. defenderemos por eso a Hitler, es un claro ejemplo de la ceguera pequeño burguesa que procura constreñir la realidad contradictoria dentro del marco del silogismo perfecto.”
“La oposición es más débil precisamente en la esfera en que se cree más fuerte: la de la política revolucionaria cotidiana. Esto va por todos, camarada Burnham. Usted y la oposición en pleno han manifestado clarísimamente su impotencia para enfrentarse a los grandes acontecimientos en la cuestión polaca, de los estados bálticos o de Finlandia. Schatman empezó descubriendo la piedra filosofar; una insurrección simultánea contra Hitler y Stalin en la Polonia ocupada. La idea era estupenda; es una pena que Schatman no haya tenido oportunidad de ponerla en práctica. Los trabajadores polacos podrían haber dicho, con toda justicia: "Desde el Bronx se puede organizar bastante bien una insurrección simultánea contra Hitler y Stalin en un país ocupado; pero aquí, sobre el terreno, es bastante más difícil. Nos gustaría hacer a los camaradas Schatman y Burnham una pregunta "concreta", "¿qué hacemos hasta que se produzca la insurrección?". Mientras tanto, el mando del Ejército soviético llamaba a los campesinos y los trabajadores a ocupar la tierra y las fábricas. Este llamamiento, apoyado con la fuerza de las armas, jugaba un papel importantísimo en la vida del país ocupado. Los periódicos de Moscú estaban llenos a rebosar de reportajes sobre el "entusiasmo desbordante" de los obreros y campesinos pobres. Podemos y debemos juzgar con disgusto estos reportajes; no están faltos de mentiras. Pero es más imperdonable cerrar los ojos a la realidad. El llamamiento a pedir cuentas a los terratenientes y a expulsar a los capitalistas ha debido levantar el ánimo a los acosados y aplastados campesinos y trabajadores de Ucrania y Bielorrusia, que veían en el señor polaco un doble enemigo.
En los órganos parisinos de los mencheviques, que están de acuerdo con la burguesía y no con la Internacional francesa, se dice categóricamente que el avance del Ejército Rojo iba acompañado de una ola de movimientos revolucionarios, cuyo eco llegaba hasta las masas campesinas de Rumanía. Añade fiabilidad a estos despachos el hecho de que los mencheviques estén estrechamente unidos a los líderes de la Liga Judía, el Partido Socialista Polaco y otras organizaciones hostiles a Moscú que luchan en Polonia.”
“la cuestión ahora planteada no es de política general sino de refracción concreta a través de las condiciones de tiempo y lugar. Para los campesinos de Galitzia y de la Bielo-Rusia Occidental la transformación agraria fue de la mayor importancia. La IV Internacional no podía boicotear esa transformación sobre la base de que la iniciativa fue tomada por la burocracia”. (…) Nuestro estricto deber era participar en la transformación, junto a los obreros y campesinos, y en esa medida, junto al Ejercito Rojo”
“¿qué hacer si (...) Hitler intenta apoderarse de esa Ucrania que está bajo el dominio de la burocracia stalinista? La IV Internacional contesta: defenderemos de Hitler la Ucrania esclavizada por Stalin.”
http://www.marxists.org/espanol/trotsky/1940s/dm/21.htmhttp://www.marxists.org/espanol/trotsky/1940s/dm/09.htmhttp://www.marxists.org/espanol/trotsky ... /14.htm#10Trotsky era un furioso opositor de la URSS, pero a pesar de sus gritos, denuncias y vueltas en la política concreta apoyaba la ocupación polaca de la URSS, la guerra con Finlandia y la sovietización de los estados bálticos, como había apoyado la lucha junto a los comunistas durante la guerra contra Franco. Trotsky sin dejar de defender sus tesis del “Estado obrero degenerado” del “bonapartismo stalinista” etc. etc. se veía obligado a enfrenar a esa clase de “críticos” que le hacen el juego a la burguesía (no voy a entrar aquí en polémica sobre su responsabilidad al crear estos tipos de “críticos” las ambigüedades de Trotsky han generado muchas polémicas y diferencias entre los trotskistas y no he leído tanto para dar un análisis más o menos completo ahora. Como tampoco voy a discutir sobre los amañados argumentos que lo llevaban a apoyar a la URSS) El punto que quiero destacar es que los que se denominan “Marxistas no dogmáticos” en este foro son la clases de críticos que el mismo Trotsky notaba en los Burnham y Schatman lo que implica que su supuesto marxismo no es tal. Si en algún momento han expresado su “honestidad y respeto” ante las experiencias socialistas y hasta la importancia de “aprender de las experiencias socialistas” no se ha vericficado esto en los hechos, en definitiva no han hecho otra cosa que hablar de los “errores” llamativamente con las mismas palabras y en los mismos temas que la burguesía usa para hacer anticomunismo. Y terminan en el silogismo formal y en las consignas “ni unos no otros” en medio de una ofensiva del fascismo.
Si esto no se salda no hay solución posible para el problema de este foro y entonces se tendría que pensar en eliminar definitivamente a las tendencias “dogmáticas” y aclarar que en este foro se ataca al capitalismo y también a las experiencias socialistas.
De esa forma todos podríamos decidir si seguir participando ó no.