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NOTICIAS Y ARTICULOS
DE OPINION SOBRE LOS SUCESOS DE ATENCO (8-JUNIO-06) |
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| LA JORNADA El Estado debe asumir su responsabilidad en el homicidio del joven: ONG Murió Alexis Benhumea, estudiante herido durante el operativo
en Atenco Ayer, a las 2:10 de la madrugada, falleció en el Hospital Regional Adolfo López Mateos del ISSSTE el estudiante universitario Alexis Benhumea, quien fue herido por un proyectil de gas lacrimógeno lanzado por la policía en la irrupción violenta a San Salvador Atenco, el 4 de mayo pasado. El estudiante de 20 años de edad permaneció bajo atención médico 34 días, los últimos seis en el Adolfo López Mateos. Desde el 12 de mayo pasado se le diagnosticó muerte cerebral. Alexis Benhumea recibió las primeras atenciones médicas entre 10 y 15 horas después de haber sido herido, debido a que la población no podía salir por el cerco policiaco ni las ambulancias podían entrar al lugar. Fue llevado al hospital con doble fractura de cráneo y exposición de masa encefálica a causa del proyectil de gas lacrimógeno que le dio de lleno en el parietal. Cabe recordar que Alexis Benhumea llegó junto con su padre y su hermano a San Salvador Atenco para solidarizarse con la población e impedir la irrupción policiaca. Los doctores María Eugenia Tejeda, jefa de Terapia, y Ricardo Valenzuela, jefe de Neurología, manifestaron a este diario que por petición del padre de Alexis, Angel Benhumea, el estudiante fue trasladado del hospital Zaragoza al López Mateos. El lunes 5 de este mes, al practicarle nuevos estudios, los médicos informaron a sus padres que el deceso de Alexis podría ocurrir a corto plazo. El Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, la Red Nacional de Organismos Todos los Derechos para Todos, la Liga Mexicana de Defensa de los Derechos Humanos, el Colectivo Contra la Tortura y la Impunidad, y el Centro Nacional de Comunicación Social (Cencos), manifestaron ayer, en entrevistas por separado, que "el Estado debe asumir su responsabilidad en el homicidio de Alexis Benhumea, porque hay estudios que revelan que el disparo del proyectil de gas lacrimógeno fue a corta distancia, fue a matar". David Velazco, director del Centro Pro; Edgar Cortez, secretario ejecutivo de la Red Todos los Derechos para Todos; Adrián Ramírez, presidente de la Liga Mexicana de Defensa de los Derechos Humanos; Brisa Maya, directora de Cencos, y Javier Enríquez, del Colectivo Contra la Tortura, destacaron que es necesario que el Estado ofrezca una disculpa pública a los familiares de Alexis, porque falleció a causa de un proyectil que dispararon los policías, "las fuerzas del Estado". A unos días de que México tome posesión de la presidencia del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, es gravísimo que el Estado aún no haya respondido a la demanda de la atracción del caso al nivel federal porque "no le tenemos confianza al (gobierno del) estado de México, no puede ser juez y parte. Ellos ordenaron y prepararon el operativo", señalaron los activistas. Las organizaciones referidas destacaron que "ya hay dos muertos a consecuencia del operativo policiaco, hubo mujeres violadas y agredidas sexualmente y parece que se prepara la impunidad, no hay policías y mucho menos jefes del operativo policiaco en la cárcel". Demandaron la renuncia de Wilfrido Robledo Madrid, comisionado de la policía del estado de México; del procurador mexiquense Abel Villicaña y del secretario de Seguridad Pública Federal (SSP), Eduardo Medina Mora. LA JORNADA Legisladores piden datos sobre deportación de chilenos Robledo debe renunciar para facilitar investigación: diputados
Por otra parte, los perredistas solicitaron a la subcomisión de examen previo de la Cámara de Diputados que integre en el orden el día de su próxima sesión, la demanda de juicio político contra el gobernador de Puebla, Mario Marín, por graves violaciones a las garantías individuales de la periodista Lydia Cacho. En el ámbito económico, la diputada priísta Sofía Castro presentó una iniciativa para nacionalizar la empresa Teléfonos de México, en virtud de que no ha cumplido puntualmente con el título de concesión en lo que se refiere al número de casetas telefónicas y la reducción de tarifas, entre otras prácticas. Georgina Saldierna LA JORNADA Cientos de personas claman justicia; atenquenses ofrecen recibirlo en su cementerio Alexis va a pasar a la historia: Samuel Ruiz El martes por la mañana, el obispo emérito de San Cristóbal de las Casas, Samuel Ruiz, se inclinó sobre la cama hospitalaria donde yacía, en estado de coma desde hace más de un mes, el estudiante Ollín Alexis Benhumea y le dijo al oído: "Yo soy Samuel, he venido a verte. Quiero que te lleves algo, quiero que sepas que Dios no se lleva la fruta verde, que lleva siempre los frutos maduros, los más ricos de la vid". Dice Tania, hermana de Alexis, que después de esas palabras el rostro del joven se distendió. "Como que sonreía dentro de su inmovilidad". Pasó una tarde tranquila. El último parte médico en la hospital Adolfo López Mateos reportó cierta mejoría de sus signos vitales. Pasada la medianoche la familia se despegó lentamente de su cama. Le tocaba al tío Oscar quedarse esa noche a su lado. Bajaron sus padres y hermanos, Tania y Miguel, estaban por partir cuando Oscar habló desde el cuarto del paciente. Que subieran, que algo grave pasaba. La vida de Alexis se apagaba. Un par de horas después cesaron sus latidos. Había finalizado la larga agonía en la que entró desde el 4 de mayo, cuando un proyectil no identificado aún le impactó de lleno en la cabeza y le provocó una fractura craneal múltiple. Sumaron así dos las víctimas fatales del operativo policiaco en San Salvador Atenco, Julio Cortés, de 14 años y Alexis, de 20. Muertes que tendrán que esclarecerse. El tatik Ruiz García había acudido el martes por la mañana al hospital a reconfortar a la familia. Ahí, a petición del padre del joven, Angel Benhumea, sindicalista forjado en ideas de izquierda y décadas de lucha. El obispo bautizó al agonizante y dejó en manos de la familia una hermosa fe de bautizo manuscrita. Ofició una misa ante el círculo íntimo de amigos y familiares. Al día siguiente la mamá de Alexis, Graciela Hernández, seguía repitiendo las palabras de don Sam como un bálsamo para el corazón: "Fue reconfortante que el obispo de los pobres evocara el nombre de mi hijo de esa manera, diciendo que él era un ejemplo para todo el pueblo de México, que su sufrimiento y el nuestro debe dar frutos en la sociedad". Graciela es una mujer espigada, maestra de danza, que transmitió a sus hijos la vocación de bailar. Con sólo cerrar los ojos repetía las palabras del obispo, quien evocó los sufrimientos, la persecución, las ejecuciones y torturas de los primeros cristianos y los comparó con la resistencia perseguida de los atenquenses. "Nos dijo que Alexis va a pasar a la historia. Yo así lo creo". Tania, su hermana, expresó: "Esta visita fue su último gran regalo". Lector voraz, de la generación post huelga Alexis murió antes del amanecer. A lo largo de la mañana del miércoles la cafetería del hospital del ISSSTE Adolfo López Mateos estuvo llena, un hervidero de jóvenes universitarios que acudieron apenas conocieron la noticia de su muerte. Lentas pasaban las horas para concluir el trámite del acta de defunción, la entrega del cuerpo, su traslado al Servicio Médico Forense. En cada corrillo, en cada mesa, se evocaba a Alexis. Miguel, su hermano, recordaba las últimas palabras que pronunció, ya herido y muy grave, mientras que, refugiados en una casa en el centro de Atenco, esperaban inútilmente que los granaderos permitieran el paso de una ambulancia que nunca llegó: "Lo tratábamos de mantener despierto. Pero su cansancio era muy grande. Solo pedía: déjenme dormir". Violeta Huitrón, su compañera del CCH, lo definía: "Sobre todo, muy inteligente", el amigo que devoraba libros, que se apasionaba con la historia, que en los movimientos estudiantiles prefería pensar y analizar, antes que tomar la palabra y hablar. Aquel necio que disfrutaba corrigiendo a una no muy brillante maestra de historia, que ofendida por sus observaciones lo mandó a exámenes extraordinarios. Unas chavitas con el uniforme de la Academia de la Danza hacían memoria del momento en el que Alexis optó por la carrera de danza integral, que incluía clásica, contemporánea y folclórica. Memorias de un joven de su generación que es todo menos equis. Chavos de Antropología, de Ciencias Políticas, de Filos, Economía, Ciencias, del Poli, Chapingo, la UAM, las prepas, los CCH, adherentes de la otra, jóvenes que se incorporaron, como Alexis, a distintas expresiones de la lucha popular posterior a la huelga del CGH, que hacen y dicen las cosas a su manera. En otra mesa, Angel Benhumea, el padre, recibía un mensaje del dirigente del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, subcomandante Marcos, por conducto de Sergio Rodríguez Lazcano y Priscila Pacheco, de la revista Rebeldía. Le mandaba decir que, al igual que cuando falleció la comandante Ramona, los zapatistas se declaraban en "luto de la palabra". Benhumea agradecía: "Gracias, compañero, compañera". Velorio, mitin, protesta: "¡Alexis vive!" Por la tarde, de pie a la entrada de la sala que les fue asignada en la funeraria, Angel seguía estrechando manos, cientos, miles. "Soy el primer sorprendido. Nunca pensé que mi hijo tuviera este magnetismo, esta capacidad de convocar". Sonriente, agradecido, sin dejar paso a las lágrimas, era él quien reconfortaba a los que empezaban a quebrarse. Muchos estudiantes, trabajadores, muchos de los que fueron detenidos en Atenco, presos en Santiaguito y posteriormente liberados. Entre ellos, con un cabestrillo en un brazo y el otro enyesado, apareció Jorge Salinas, el telefonista que el 4 de mayo, ante las cámaras de la televisión, fue molido a golpes, toletazos y patadas en una calle de Atenco. "Este acompañamiento que estamos viendo con la familia Benhumea -interpretó Salinas- es apenas una pequeña muestra de lo que el gobierno va a seguir viendo. Aquí hay mucha rabia, indignación pero, sobre todo, una decisión indeclinable de seguir luchando, porque los golpes, las torturas, las violaciones y los dos asesinatos en Atenco nos van a seguir movilizando, no vamos a parar hasta que se haga justicia". Por lo pronto, Angel Benhumea ya presentó una demanda penal por homicidio. Señala como responsables de la muerte de su hijo al presidente Vicente Fox, al gobernador del estado de México y a quienes resulten responsables. Señala también a los mandos policiacos, como al jefe de la agencia de seguridad pública mexiquense Wilfrido Robledo y a los propios miembros de la corporación, que fueron quienes atacaron con armas las vallas de ciudadanos que acudieron a Atenco cuando inició el operativo de descabezamiento contra el Frente de Pueblos de Defensa de la Tierra. "Pero ellos sólo son instrumentos del poder. No hay que perder de vista que el último responsable es Fox". El féretro se cubrió con un paliacate rojo, un machete atenquense y la bandera de cinco puntas del EZLN, que se hizo presente con una corona que decía: "Seguirás, seguiremos". El desfile de solidarios, las guardias de honor y los abrazos continuaron por horas, hasta bien entrada la noche. La esquina de Tonalá y Guanajuato, en la colonia Roma, pronto fue el escenario de un mitin, una protesta, un encuentro lleno de coraje, solidaridad y clamor de justicia, de pocos discursos y mucho sentimiento. Pasadas las 10 de la noche llegó un autobús procedente de San Salvador Atenco. Los macheteros del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra traían un mensaje para la familia Benhumea: Atenco está de luto. Y un ofrecimiento: un pedazo de tierra en su cementerio para que ahí descansen los restos de Alexis. Con información de Emir Olivares LA JORNADA Ataques sexuales luego de que se violó la ley: fiscal
Cuando se le cuestionó si ya se había comunicado con las extranjeras que también denunciaron haber sido víctimas de ese tipo de agresiones, Pérez Duarte respondió: "no entiendo porqué La Jornada nunca me cree que yo les creo a las mujeres, cuando a las agredidas les creo; estamos obligadas a ello. No creerles es repetir el patrón patriarcal y misógino que dice que las mujeres son mentirosas". Además, en una conferencia ayer, convocada por agrupaciones como la fundación Friedrich Ebert para abordar el caso desde la perspectiva de que "el ultraje no tiene justificación", admitió que desconoce el número de mujeres detenidas en aquella localidad (47, en un primer momento). "Es algo que yo misma no tengo claro, porque le correspondió a la procuraduría local (del estado de México) este hecho", pero sabe que siete de ellas aún permanecen presas. Asimismo, ignora si hay desaparecidas. Alma E. Muñoz LA JORNADA Los abusos policiacos deben ser castigados antes de que termine esta administración AI y el Centro Pro llaman a impedir que triunfe la impunidad
en Atenco Al lamentar la muerte de Alexis Benhumea, estudiante de la Facultad de Economía de la UNAM, quien sufrió graves heridas en el enfrentamiento en San Salvador Atenco, Liliana Velázquez Ramírez, presidenta de Amnistía Internacional (AI) sección México, y el sacerdote Miguel Concha, director del Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria sostuvieron que es primordial que pronto se esclarezca lo ocurrido en esa localidad y se castigue a los culpables, a fin de que no triunfe, una vez más, la "impunidad". En entrevistas por separado, otorgadas durante el foro Por una libre expresión sin cortapisas ni privilegios, ambos activistas reiteraron que en el operativo policiaco desplegado hubo "graves violaciones a los derechos humanos" que deben ser castigadas antes de que acabe esta administración federal. Miguel Concha sostuvo que es "una obligación moral, política y legal" de los gobiernos federal y estatal aclarar los hechos, los cuales calificó como "muy ominosos, preocupantes y que han lesionado gravemente a un sector importante de la población". En tanto, Velázquez Ramírez informó que hoy una delegación de investigadores de AI, provenientes de Londres, Inglaterra, "se entrevistarán con autoridades del estado de México y probablemente, también lo harán con algunos de los detenidos", con el propósito de elaborar un estudio de la situación, y hacer un llamado a los gobiernos local y federal a respetar los derechos humanos y a ejercer la justicia en contra de los transgresores de éstos. Afirmó que "se hizo evidente el uso desmedido de la fuerza", así como que "las autoridades no asumen esa responsabilidad como un hecho ni menos sus consecuencias y la obligación de llevar a los responsables ante las instancias correspondientes". De no hacerse lo anterior -aseveró- lo único que se hace es "fomentar la impunidad, la cual en este país es una situación alarmante; mientras no haya una solución de casos como éste o el de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez ni se castiguen los crímenes del pasado (de 1968 y 1971) la impunidad seguirá reinando". El padre Concha, quien remarcó que el deceso de Benhumea agrega más culpa, destacó que no existe duda alguna para las organizaciones de defensa de derechos humanos que los cuerpos policiacos incurrieron en "graves violaciones" a las garantías individuales, pues hubo "detenciones arbitrarias, allanamientos sin órdenes judiciales, violación de mujeres -la CNDH habla de 27-, tratos crueles, inhumanos y degradantes". Por lo anterior, y porque la tortura debe ser perseguida de oficio, por ser un delito de lesa humanidad, sostuvo que ambos gobiernos están obligados a sancionar a los culpables y a intentar resarcir el daño. LA JORNADA Denuncian intimidación de funcionario del Edomex Pobladores rinden homenaje al valor del joven Ollín Alexis
San Salvador Atenco, Mex., 7 de junio. Indignación y pesar se vive en el poblado de San Salvador Atenco tras la muerte, esta madrugada, del estudiante universitario Ollín Alexis Benhumea Ramírez, quien fue herido por una bomba de gas lacrimógeno la mañana del 4 de mayo, cuando se encontraba en la localidad en solidaridad con los campesinos. El Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) hizo un homenaje al joven, agradeciendo "su valor y solidaridad" que mostró con Atenco, y responsabilizó de su muerte al presidente Vicente Fox, al gobernador Enrique Peña y al titular de la Agencia de Seguridad Estatal (ASE), Wilfrido Robledo, contra quienes pidieron destitución y castigo. Los pobladores colocaron dos moños blancos en señal de luto. Uno en la puerta de las oficinas del comisariado ejidal y otro frente a la escalinata del auditorio Emiliano Zapata; este último fue colocado en una silla, junto a un bote donde decenas de colonos acudieron a depositar dinero, que será enviado a la familia del occiso. Poco antes del homenaje, la patrulla número 07000, a bordo de la cual viajaba el subdirector operativo de la región nororiente del estado, Rufino Jiménez, pasó frente al plantón de los atenquenses, lo que se tomó como una forma de intimidación. Mientras, los tres integrantes del FPDT presos en el penal de La Palma ampliaron su declaración en el proceso que se les sigue por los hechos violentos en Atenco y Texcoco. Ignacio del Valle Medina, líder del FPDT, y dos compañeros declararon que era imposible que participaran en hechos violentos en Atenco porque habían sido detenidos antes en Texcoco. |
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