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NOTICIAS Y ARTICULOS
DE OPINION SOBRE LOS SUCESOS DE ATENCO (14-MAYO-06) |
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LA JORNADA Marcos anuncia dos movimientos; en términos militares, uno se llama de dislocación "Vamos a levantar a todo el país por la libertad
de los compañeros" HERMANN BELLINGHAUSEN El subcomandante Marcos declaró ayer, al concluir la asamblea nacional de adherentes de la otra campaña, que los detenidos en San Salvador Atenco "deben ser una bandera de la otra campaña a nivel nacional". Fue un discurso cargado de indignación, y casi podría decirse que de dolor. "Les voy a platicar del doctor Selvas y su hija Mariana. No pertenecen a ninguna organización política, son adherentes a la Sexta y, desde que arrancamos de Chiapas, arrancaron con un camión con medicina para atender lo que se fuera presentando en el recorrido, y cada tanto él tenía que ir a chambear para juntar dinero y otra vez regresar, y quedaba Mariana, estudiante de la ENAH, que tuvo que hacerla de enfermera porque todos suponían que como era hija del doc, tenía que saber algo de medicina", abundó. "El doc está preso. No es del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra. Su hija está presa y es una de las que sufrieron agresión sexual y también de las que se atrevieron a decirlo. Estaban ahí por la misma razón que Ignacio del Valle y la gente del FPDT estuvieron en Texcoco: porque era el deber primero de la otra campaña, apoyar a otro. Al doc lo agarran porque está escondido en la casa donde está herido el compañero Alexis (Benhumea), rajado de la cabeza, y sale a buscar medicina". El delegado Zero insistió: "la otra campaña tiene un deber con esos compañeros, no sólo con el FPDT. Porque cumplieron con su deber. Nos toca apoyar al compañero en problemas. El doc y Mariana y también Magdalena, indígena mazahua que batalla contra el gobierno de la ciudad de México, porque trabaja en el Centro Histórico, que privatizó (Andrés Manuel) López Obrador. La pueden ver en las fotos (de los detenidos), es la que va vestida como indígena. Ella cuando fue a Chiapas nos dijo: 'después del 94 para mí es un orgullo usar esta ropa', y la tienen arrastrando por el suelo". Compromiso ético y moral Recalcó: "Para nosotros es un compromiso ético y moral y no nos vamos a detener hasta que todos salgan libres". La otra campaña a nivel nacional, abundó Marcos, debe proponer "un plan de acción con este objetivo, que saquemos a los presos, nada más". Y advirtió: "Nacho, el doc, Marina, Magdalena y todos los que están ahí tienen que saber que alguien, sus compañeros y compañeras, no van a dejar de luchar por ellos, aunque renuncien (Vicente) Fox, (el gobernador mexiquense, Enrique) Peña Nieto, el secretario de Gobernación (Carlos Abascal) o el jefe de la policía, o metan en la cárcel a todos los policías que hicieron esas chingaderas. Como quiera, hasta que no salgan ellos, alguien va a estar acá afuera. Y si como Comisión Sexta nos quedamos solos en esto, nos quedamos solos, no será la primera vez". Marcos advirtió: "Vamos a levantar a todo el país por la libertad de esos compañeros. Nuestra propuesta es que la otra campaña a nivel nacional levante dos tipos de movimientos, uno que en términos militares se llama de dislocación, y otro de concentración. Que hagamos una gran marcha, que invitemos a todo el pueblo en ese punto de concentración, pero también en cada lugar, estado o región hagan algo un día simultáneo, en todo el país". Convocó a la otra campaña "a un periodo de difusión, propaganda y agitación en el país y el mundo, con los siguientes ejes: esto mismo pasó, pasa o te puede pasar a ti. Queremos la libertad de ellas y ellos. Proponemos que este periodo de difusión empiece mañana y hasta que nos concentremos todos, simultáneamente dislocados, o aquí en la ciudad de México". La asamblea nacional, celebrada en el auditorio Che Guevara de la UNAM, reunió a más de 700 personas de grupos, organizaciones sociales, colectivos y a título individual, para evaluar lo que va de este movimiento hasta ahora y plantear un proyecto de acción. Los ataques a San Salvador Atenco siguen siendo la marca en casi todas las experiencias y propuestas. Se describieron los bloqueos en el Distrito Federal y el estado de México, la marcha "en caracol" en Puebla para confundir a la policía, la manifestación en Salamanca, Guanajuato, donde la gente salía de las casas para apoyar la protesta contra la violencia del gobierno en la región texcocana. En Celaya fueron detenidos cinco jóvenes adherentes, y les decían los policías en los separos: "Ora sí, pinches zapatistas, ya están adentro". "Ni modo que la otra campaña venga acá a defenderlos, no puede estar en todas partes". El norte del país sigue esperando a la otra campaña, que de momento se ha detenido en el centro. En algunas partes la situación se describió como crítica. Los adherentes de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona en Coahuila, informó un activista de ese estado, enfrentan los hechos aún vivos de Pasta de Conchos, donde "sigue la resistencia", pero lo más caliente podría ser la comarca lagunera, donde los campesinos han ocupado los pozos de agua para defender el recurso, y se teme que en cualquier momento sean desalojados por la policía. "Atenco lo tenemos presente. La burguesía nos está apuñalando. Si nos agreden los de arriba, vamos a responder", advirtió el orador coahuilense. En San Luis Potosí, en especial en la Huasteca, se señaló que la militarización ha apretado recientemente en torno a los pueblos tenek, en previsión del probable paso por ahí de la Comisión Sexta del EZLN. Se habló del "estado de sitio" que prácticamente anunció el beligerante gobernador guerrerense, Zeferino Torreblanca, contra los pueblos que se resisten a la presa La Parota. Juan de Dios Hernández, abogado de los detenidos en Atenco, denunció que el director del penal de Santiaguito, los funcionarios y los defensores de oficio perpetran "terrorismo" y "presión sicológica" contra los reclusos, para evitar la solidaridad entre ellos, para minar la huelga de hambre que muchos sostienen, y generalizar el miedo. Esas mismas autoridades han impedido el paso a los médicos especializados en estudiar las evidencias de tortura, que oficialmente no existió. El defensor subrayó las condiciones de "apandamiento" que viven los detenidos que no alcanzaron absolución ni fianza. LA JORNADA "Un agente gritó: 'no es de aquí'; entonces comenzó el infierno", narra alemana Informes médicos confirman que la policía vejó
a extranjeros detenidos LAURA POY SOLANO La estudiante chilena Valentina Larissa Palma Novoa muestra hematomas
producidos por la golpiza que le propinaron policías en Atenco
Foto Pablo Palma Novoa El diagnóstico médico legal de las lesiones de otro de los extranjeros expulsados, Mario Alberto Aguirre Tomic, también confirma hematomas en el tórax, contusiones en el cuero cabelludo, lesiones en rodilla izquierda y erosión en la derecha, todas como resultado de una agresión. Horas después de su llegada a Santiago de Chile, tras ser deportados por las autoridades migratorias mexicanas el pasado 5 de mayo, los estudiantes chilenos Palma Novoa y Aguirre Tomic acudieron al Hospital de Urgencias de Asistencia Pública para practicarse una revisión y evaluar la gravedad de sus lesiones. Los informes médicos 2937 y 2938 señalan como "concordante" su relato, en el que afirman que los golpes fueron ocasionados al ser agredidos "por la policía mexicana durante una manifestación callejera". De acuerdo con el diagnóstico médico legal de lesiones de los estudiantes chilenos, ambos presentan contusiones "leves", pero que ocasionan "enfermedad y/o incapacidad para el trabajo por siete días". Asimismo, en su declaración ante José Octavio Pérez Nava, jefe del departamento de Localización y Presentación de Extranjeros del Instituto Nacional de Migración y encargado de la guardia de 5 del mayo en la estación migratoria de Iztapalapa, así como de la coordinación de control y verificación migratoria, la cual consta en el expediente 1766/2006 y en el acta 754/EM/2005, establece que "Valentina Larissa Palma Novoa, de nacionalidad chilena, sí presenta huellas de lesiones externas, como se corrobora en el certificado médico que se anexa a las presentes actuaciones". Pese a ello, el pasado 11 de mayo, el subsecretario Lauro López insistió en que "no existe constancia ni indicio alguno" de que las cuatro mujeres expulsadas hayan sido violadas, e insistió en que la actuación de la policía y las autoridades migratorias se enmarcó "en total respeto a las leyes y los derechos humanos". El funcionario rechazó que el gobierno haya violado los derechos de los cinco extranjeros, pues aseguró que fueron detenidos en San Salvador Atenco cuando realizaban actividades distintas a las autorizadas y "acompañaban a Sebastián Guillén (como llaman al subcomandante Marcos)".
Samantha Dietmar analiza demandar al gobierno foxista La alemana Samantha Dietmar, de 27 años, fue una de los cinco extranjeros expulsados de México tras ser detenidos durante la represión policiaca perpetrada en San Salvador Atenco el 4 de mayo. Entrevistada por La Jornada, la estudiante de fotografía y diseño gráfico relata "el infierno" que le tocó vivir mientras estuvo en manos de la policía. Estaba en México desde enero pasado, realizando un reportaje gráfico sobre México y su gente, como parte de sus estudios universitarios en Alemania. Tras enterarse del enfrentamiento en Atenco del 3 de mayo, con un grupo de periodistas independientes llegó a la Universidad Chapingo. Estaba convocada al día siguiente una marcha pacífica de protesta. "Mi intención era hacer fotografías en el pueblo", aclara. Por la noche llegaron al municipio. "En las calles -narra Samantha- se podía ver los restos de la batalla que habían sostenido los pobladores contra la policía: casquillos, cristales rotos, restos de bombas, autos quemados. Tomé algunas fotografías. En la plaza, la gente mostraba a los periodistas los proyectiles de las armas que los policías dispararon esa tarde, hablaban de la muerte de un niño..." Con algunos periodistas, Samantha Dietmar decidió hospedarse en un hotelito a las afueras del pueblo. "Como a las 6 de la mañana me despertaron las campanas de la iglesia y el estruendo de las bombas de gas lacrimógeno. El aire de la habitación se hizo irrespirable. Desesperada, me coloqué una toalla mojada en la cara y esperé en el baño unas dos horas. Bajé al lobby, donde había una televisión, en la cual vimos que la policía había entrado al pueblo con mucha violencia. Pensé en regresar a la ciudad de México tan pronto como fuera posible. "El dueño del hotel pidió que nos retiráramos, pues no quería problemas. Cuando salimos a la calle no había policías; de pronto, entre una nube de gas, apareció un grupo de agentes que nos detuvo violentamente a los cuatro que íbamos caminando. Me empujaron contra la pared, me pidieron mi identificación. Les mostré mi carnet alemán de prensa internacional. "Me preguntaron qué estaba haciendo allí. '¡No es de aquí!', gritó uno de ellos. Allí empezó el infierno. Me arrastraron del cabello hasta una camioneta donde ya había más personas apiladas. Todos estaban ensangrentados y se quejaban. Nos tiraron arriba de los demás. Los policías nos insultaban y escupían. Cuando la camioneta arrancó, pasaron por arriba de todos, insultándonos y pegándonos con las macanas en espaldas, cabezas y pies. "Como estaba arriba de todos, los policías me empezaron a manosear, a pellizcar, me tocaron las nalgas y empezaron a subirme la blusa. Como traté de bajármela, me pegaron en la cara y empecé a sangrar por la nariz. Ya no pude pensar en nada. Soporté todo sin moverme. "La camioneta se detuvo y a golpes y jalándonos de los cabellos nos obligaron a subir a un autobús. Allí había como 15 personas tiradas en el suelo, bañadas en sangre. Nos echaron encima de los otros. Siguieron los golpes, los pisotones y los insultos. Nos obligaban a mantener las cabezas en el suelo. La policía comenzó a pedir los nombres. Me arrebataron mi bolsa con mi pasaporte, dinero y la cámara. Me preguntaron mi nombre jalándome el cabello. Grité que era de Alemania. Me cubrieron la cabeza y me obligaron a sentarme en una banca. Me preguntaron qué hacía ahí, mientras seguían golpeando a los demás con toletes y armas. Escuchaba los quejidos. Era horrible. Me dio un miedo terrible. "De pronto fui la atracción. Llegaban policías preguntando por la muchacha alemana. Hurgaban mi cara, me tocaban los senos, me manoseaban. Yo no los podía ver. Llegaron otros detenidos y los amontonaron en el suelo. El miedo paralizó a todos, nadie se movía para evitar los golpes. Muchos estaban seriamente heridos. "Me sentaron en una banca junto a los policías, que se dedicaron a querer ser buenos conmigo, pero seguían insultando y golpeando a los demás. Me descubrieron la cabeza, me ofrecieron agua. 'Si cooperas, no te va a pasar nada', me dijeron. Agarraban mechones de mi pelo, ya que me lo habían arrancado, y jugaban con ellos. "En las dos horas y media que duró el trayecto a Toluca me tomaron fotos con sus celulares y se pasaban uno que tenía imágenes pornográficas. Me preguntaron qué pensaba de Marcos, del EZLN, de la ETA y de Hitler; a qué me dedicaba. Yo decía que no entendía nada, que no hablaba español. "Uno me dijo '¿Quieres ser mi novia? Tienes ojos bonitos'. Repentinamente, golpeó a uno de los detenidos. Me puse a llorar. Los policías trataron de calmarme. "Cuando llegamos al penal de Santiaguito, me cubrieron la cabeza. A todos los bajaban con golpes y patadas. En la fila de registro la policía siguió golpeándolos. Los heridos fueron llevados a la enfermería del penal y nos dieron agua y algo de comer. "Me enviaron al doctor y después me juntaron con otros cuatro no mexicanos (Cristina, Valeria, Mario y María), que también habían sido maltratados. No dejaron que habláramos con un abogado o a nuestras embajadas. "Tomaron nuestra declaración y después apareció alguien de derechos humanos y nos preguntó qué había ocurrido. Estábamos exhaustos, hacía mucho frío y nos quedamos dormidos en las bancas. Luego nos entregaron a Migración. En la madrugada nos trasladaron a la ciudad de México. "En la tarde me llevaron escoltada por policías a la embajada, porque no tenía pasaporte. Me trasladaron al aeropuerto, donde ya estaban los otros cuatro esperando ser deportados ilegalmente, pues había un amparo judicial contra la expulsión. "Nos separaron en distintos vuelos, acompañados por dos policías. En el aeropuerto de Frankfurt me entregaron a la policía alemana, que se sorprendió porque no les fue entregada ninguna documentación que justificara mi deportación." Dietmar planea demandar al gobierno foxista por las arbitrariedades en su contra. LA JORNADA Insiste el PRD: el caso Atenco, a la Permanente El PRD llevará de nueva cuenta el caso Atenco a la tribuna de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, donde sigue pendiente la propuesta para demandar a los gobiernos federal y del estado de México que investiguen las violaciones a los derechos humanos y agresiones sexuales contra mujeres durante el operativo policiaco del pasado 4 de mayo. En la primera sesión de la Permanente, el miércoles pasado, el senador el PRD Rafael Melgoza Radillo y la diputada Beatriz Mojica Morga exigieron que se condene la brutalidad policiaca y se deslinden responsabilidades por las vejaciones a las detenidas. Los perredistas esperan que la propuesta pase al pleno en la sesión del miércoles. Melgoza Radillo dijo que no puede hacerse de lado un asunto de esa gravedad, porque cada vez salen a relucir más excesos de los grupos policiacos. La noticia de la represión en Atenco circuló a escala internacional, recalcó; es un hecho que no puede ser soslayado, toda vez que puede llevar a la ingobernabilidad en los momentos previos al proceso electoral. Por su parte, Mojica Morga consideró que la Comisión Permanente debe exhortar al gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto, a investigar la tortura y violencia sexual a la que fueron sometidas las mujeres detenidas. Hizo notar que en San Salvador Atenco se usó la fuerza pública para reprimir a una organización social, mientras que no se utilizan los mismos métodos para combatir a los narcotraficantes. El operativo policiaco estuvo plagado de excesos y abusos de autoridad, ya que hubo detenciones arbitrarias, práctica de cateos sin las órdenes correspondientes, tortura y, en el caso de las mujeres, violencia sexual. Testimonio de ello lo han dado tres extranjeras que fueron deportadas, por lo que la Comisión Nacional de Derechos Humanos presentó ya una queja. Por separado, la senadora del PRI Lucero Saldaña dijo que la Comisión de Equidad de la Cámara de Diputados debe analizar el tema, ya que es muy grave que se haya vejado a mujeres. LA JORNADA Acreditarse fue peor, porque los agentes se ensañaron más, señalan tres corresponsales "Nos hicieron fila india para agredirnos y dijeron 'aquí
vienen unos putitos de prensa'" Las huellas de las golpizas aún se notan en sus cuerpos. Su andar es lento, como si desearan no moverse porque cualquier movimiento cala. Ken, Dierk y Nassir son tres jóvenes periodistas que al enterarse de lo que acontecía el 3 de mayo en San Salvador Atenco decidieron lanzarse a recabar opiniones, con el objetivo de entregar su reportaje a un canal de televisión colombiano, del cual son corresponsales. Sin embargo, el destino les preparaba otra suerte, fueron apresados y acusados de diversos delitos "únicamente por estar ahí". Al igual que los demás detenidos, fueron agredidos, sobajados y golpeados durante su captura y trayecto al penal de Santiaguito. A 10 días, Ken Lueders Monsiváis aún tiene los ojos rojos, sus pómulos hinchados y moretones en su rostro. El joven señala: "la gente no debe acostumbrarse a que la policía mate como acto de represión (...) Atenco es un 2 de octubre". Los tres jóvenes salieron el jueves pasado por falta de pruebas en su contra, pero el Ministerio Público ha apelado de esa salida, por lo que el nerviosismo es evidente en su charla. Ken y Dierk, de 22 y 24 años, respectivamente, son hermanos, ambos tuvieron que ser rapados en el hospital debido a las heridas que presentaban en la cabeza, y aunque el menor es el que más secuelas físicas tiene tras la golpiza, diversos estudios médicos que se han realizado ya en libertad han revelado que Dierk tiene un coágulo en la cabeza y daño en algunos órganos internos, inclusive le tuvieron que sacar muestras de la médula espinal para comprobar que no tuviera lesiones más serias, resultado que aún no le dan. Por su parte, Nassir Sleman López, de 23 años, mexicano de ascendencia árabe, confirma que vivió un tormento en San Salvador Atenco: "yo pensé que ese sería el último día de mi vida". Destaca que después de las agresiones a las que fue sometido, ya no ve de la misma forma su vida. "Me siento extraño en la calle, es como un trauma, me siento inseguro. Veo a un policía y se me revuelve el estómago". Recuerda que el traslado de Atenco hasta el penal de Santiaguito duró alrededor de seis horas, y que durante el trayecto los policías no sólo agredían a los detenidos, sino que "aplicaban tortura. Nos apilaban como caíamos en el centro del camión, y así aguantamos el camino sin movernos". Inclusive señala que en el camión en el que a ellos los transportaban también iba la ciudadana alemana Samantha Dietmar, "a quien acorralaron entre tres policías y la iban tocando, manoseando". Acreditarse, "lo peor" Ken Lueders subraya que los agentes sí iban armados. Asegura que ellos se refugiaron en una casa y cuando los policías entraron el primero llevaba una escopeta con la que amenazaba a todos los detenidos. Afirma que intentaron acreditarse como reporteros y "fue peor", porque los agentes se ensañaron más por ese hecho, debido a que les reprochaban: "ustedes son los hijos de la chingada que están diciendo mamadas". Agrega que les destruyeron el equipo de telecomunicación que llevaban para su cobertura: una cámara dvc7, un minidvd, un minidisc y un micrófono Shure 47, así como sus acreditaciones de prensa, además de sus celulares y su dinero, todo con un valor de 30 mil pesos. Dierk destaca que durante las seis horas de trayecto hasta el penal los policías los bajaron una última vez para continuar con la golpiza. Además de que al llegar al penal "nos hicieron fila india para continuar con las agresiones, y dijeron: 'aquí vienen unos putitos de prensa para que les den chido', entonces sí hubo una saña especial por el hecho de que somos periodistas". Los jóvenes dicen que ya en el penal las autoridades mantenían a más de 16 personas en celdas de tres por tres metros. A los hermanos Lueders Monsiváis se les remitió junto con otras seis personas a la zona en la que se ubican los delincuentes peligrosos. Siete días duró su encierro, jornadas que dejaron no sólo secuelas físicas. "Después de esto cambia todo, te sientes bien raro afuera, inclusive en mi caso cuando el doctor escribe (sobre su máquina) cuestiones sobre el expediente clínico, me remite a la toma de declaración. Además, eso de estar deletreando tu nombre a cada rato no es tan divertido", confiesa Dierk. Nassir destaca que su nombre también fue objeto de burlas y agresiones. "Nos cuestionaban sobre nuestra nacionalidad y eso influía en un trato más violento. No somos vagos ni delincuentes, somos gente que trabaja desde hace tiempo". "La policía salió a golpear a la gente como animales", señala Ken. Y agrega que por eso desea "hacer un llamado de conciencia" a la sociedad, porque "se debe dar cuenta cómo se está reprimiendo a la población. Nosotros no íbamos por las notas amarillas, íbamos a recabar opiniones". Sin embargo, nunca esperaron lo que en realidad obtuvieron. LA JORNADA Imputan a policías más abusos contra detenidas Presentan ante la PGR denuncia por violaciones EMIR OLIVARES Y GUSTAVO CASTILLO La Procuraduría General de la República (PGR) interviene ya en el caso de las violaciones de que fueron objeto mujeres detenidas tras los hechos de San Salvador Atenco. Fuentes oficiales indicaron que se presentó una denuncia formal ante la dependencia que dirige Daniel Cabeza de Vaca Hernández, en la que imputan a agentes policiacos maltrato, vejaciones, violaciones y abusos contra siete de ellas. Al respecto, el representante legal de las ofendidas, Juan de Dios Hernández Monge, confirmó que las violaciones y los abusos sexuales que sufrieron 30 de las 47 detenidas "se han denunciado ante un representante de la PGR y cuatro visitadores de la Comisión Nacional de Derechos Humanos". Según el abogado, la denuncia se presentó el viernes por la noche, y fuentes de la PGR indicaron que el caso podría quedar en manos de la Subprocuraduría de Derechos Humanos de esa dependencia, aunque la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos contra las Mujeres está en espera de que el expediente le sea turnado. Hernández Monge señaló que de las 47 detenidas durante el asalto policiaco en Atenco, "al menos 30 tienen el problema de haber sido violadas por penetración de pene, con los dedos u otros objetos", aunque también -indicó- un hombre fue violado con un tolete. De acuerdo con los funcionarios de la PGR, fueron siete las mujeres que formalizaron la denuncia ante el Ministerio Público Federal. Informaron que esta denuncia pudo haber quedado en la oficialía de partes de la dependencia, y en las próximas horas se haría oficial su envío a la Subprocuraduría de Derechos Humanos o a la Fiscalía para Mujeres. En tanto, en una carta abierta a la opinión pública, las 47 mujeres capturadas por policías federales y del estado de México acusaron que no sólo fueron "insultadas, humilladas, golpeadas, torturadas, abusadas sexualmente y violadas, sino que ahora somos también presas y delincuentes". Desde su reclusión dan cuenta de los excesos que cometieron con ellas los uniformados que participaron en el operativo del 4 de mayo: "Fuimos tocadas, pellizcadas, pateadas, golpeadas con puños, toletes, macanas y escudos en senos, nalgas y genitales. Mientras seguían amenazándonos, fuimos mordidas en senos, pezones, orejas, labios y lengua. Penetradas con dedos y objetos, algunas obligadas a hacer sexo oral mientras se burlaban de nuestra condición de mujeres". Este escrito representa la primera denuncia pública que se da a conocer respecto a los abusos a los que fueron sometidas. En la carta, aseguran que ahora son víctimas de negligencia médica, debido a que no han sido atendidas por las agresiones sufridas y ahora padecen infecciones vaginales o en las heridas. Además, señalan que continuarán con su huelga de hambre hasta lograr que se haga justicia para todos los detenidos del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra. Formal prisión a otros tres detenidos El juez segundo penal de Toluca, con sede en la prisión estatal de Santiaguito, Jaime Maldonado Salazar, dictó ayer auto de formal prisión contra Inés Rodolfo Cuéllar Rivera, Anastasio Arias Peralta y Miguel Arias Peralta, por considerar que existen elementos suficientes para procesarlos por ataques a las vías de comunicación, derivado de los bloqueos que realizó la población de Atenco el pasado 3 de mayo en la carretera Lechería-Texcoco. El juez los absolvió del cargo de delincuencia organizada que les imputó la procuraduría estatal, y a los hermanos Arias Peralta de secuestro equiparado, por lo que éstos podrán salir de la prisión estatal ubicada en este municipio, siempre que cubran la fianza de 14 mil 125 pesos que impuso Maldonado Salazar. En cambio, Cuéllar Rivera tendrá que permanecer en prisión, ya que se determinó que es presunto responsable de secuestro equiparado, por la retención de funcionarios estatales el 3 de mayo en Atenco, y al ser éste un delito grave, no alcanza el beneficio de la libertad bajo caución. Con esta determinación suman 29 personas las que se quedarán encarceladas por estar acusadas de secuestro equiparado y 146 las que podrán enfrentar su proceso en libertad por ataques a las vías de comunicación. Hasta el momento, 80 de los 146 acusados de ese delito habían cubierto su fianza, y de éstos, 62 ya abandonaron el penal y el resto lo hará en las próximas horas. CON INFORMACION DE ISRAEL DAVILA, CORRESPONSAL LA JORNADA Convienen en asamblea unirse mañana a la protesta del magisterio nacional Acuerdan en Atenco marchas y paros en apoyo a presos
San Salvador Atenco, Méx., 13 de mayo. Representantes de más de 20 organizaciones sociales, estudiantiles y sindicales, entre ellas el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), acordaron acciones conjuntas de protesta y lucha para los próximos días, en apoyo al Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT). En lo que constituye la continuación del plan de acción de resistencia "por los presos políticos de Atenco y contra la represión policiaca del gobierno", las agrupaciones acordaron sumarse mañana a la marcha con motivo del Día del Maestro. En su segunda asamblea nacional realizada en el auditorio ejidal Emiliano Zapata, unos 250 activistas acordaron además la realización de actos culturales y paros en diversas escuelas, la instalación de centros de distribución masiva de volantes y la creación de un fondo económico. A diferencia de la primera asamblea, realizada hace ocho días, algunos integrantes del movimiento atenquense -que vencieron el miedo tras los recientes hechos violentos ocurridos en Atenco y salieron de sus casas- coordinaron la reunión y los planteamientos de los oradores. La prioridad fue no detener la resistencia en tanto no sean liberados todos los presos, entre ellos Ignacio del Valle Medina, dirigente del FPDT. A la reunión asistieron representantes del SME, del Comité de Defensa Ciudadana de Oaxaca, de la Sociedad Civil Pacifista Las Abejas-Acteal, profesores de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), miembros de la Federación de Estudiantes Socialistas, el Frente Cívico de Teotihuacán, estudiantes de las universidades Nacional Autónoma de México (UNAM) y Autónoma Chapingo, y adherentes a la otra campaña, entre otras organizaciones. Tras varias horas de asamblea y al grito de "¡Todos somos Atenco!", los activistas acordaron un plan de acción para los próximos días, en el que destacan la marcha convocada por los profesores, la cual partirá del Metro San Cosme a la Secretaría de Gobernación. Además de paros en escuelas de la UNAM y en otras universidades, para el próximo jueves, y una marcha el viernes en apoyo a los "presos políticos de Atenco" y a los migrantes, que partirá de la embajada de Estados Unidos hacia la Secretaría de Relaciones Exteriores, a las 16:00 horas. |
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