Palabras del Delegado Zero en
el inicio de la gira por Nuevo León
15 de noviembre en Apodaca
Apodaca, Monterrey, Nuevo León
Reunión con adherentes en el Museo la Casa del Dr. Margil.
15 de noviembre del 2006
Bueno, bueno, pues ahora sí que ya me deprimieron. Ya me arrepentí
de pedirles cómo, que platicaran cómo está Nuevo
León.
Miren compañeros, en la etapa que estamos ahorita, es que
nos estamos presentando, sigue la etapa de las definiciones, como
se suspendió la gira cuando pasó lo de Atenco —y
aquí le respondo a la compañera que nos preguntaba—.
Cuando nosotros estamos en el Distrito Federal, atacan a los compañeros
de Atenco —viene un compañero del Frente de Pueblos en
Defensa de la Tierra, en el mitin de mañana —creo que
es ¿mañana es el mitin?— va hablar él,
tomar la palabra y a contar lo que pasó ahí—.
Nosotros nos enfrentamos en la disyuntiva de que estamos tratando
de construir un movimiento donde seamos compañeros —sin
ser todos iguales— y no podíamos seguir como que no había
pasado nada a la hora que unos compañeros estaban siendo golpeados.
Entonces decidimos suspender la gira de la Comisión Sexta,
pensando también que levantábamos una gran movilización
y lográbamos sacarlos pronto.
Lo que pasó es que nos equivocamos, en realidad no…
sí sacamos a un buen tanto, pero todavía hay un tanto
ahí. Y estaba el problema de que nosotros tenemos que cumplir
nuestro compromiso —yo pienso que es el compromiso de todos
los que son adherentes— de ser compañeros unos de otros,
¿no?
Gracias a que nos detuvimos pudimos pasar por el norte de la República
y obtener la confianza de más movimientos y organizaciones
que sienten que cuando están siendo compañeros y compañeras
de nosotros, no es nada más una declaración, sino que
va a haber acciones de solidaridad y de apoyo.
Lo que pasó entonces es de que el norte quedó pendiente
en este presentarse que dice la Sexta declaración: este “yo
soy y aquí estoy y así veo mi problema”, para
que el resto del país lo conociera. Y en ese trayecto pasó
el asunto éste de las elecciones. Y después de las elecciones
se reafirmó el… Ya que están hablando tanto de
estereotipos, éste que dice que el norte es azul y el sur es
amarillo y ya.
O sea, que el país está dividido según sus preferencias
electorales y esto tiene que ver con el nivel de vida. Entonces en
el resto del país se pensaba —o se piensa todavía,
estamos tratando de combatir eso—, de que el norte es conservador.
Y que es conservador por su nivel de vida.
Cuando empieza la gira por el norte —que se reanuda—,
pues nuestros grandes intelectuales de izquierda nos predicen el fracaso,
dicen: “nadie va a hacer caso ahí, ahí todos son
del PAN o todos tiene un alto nivel de vida, la Otra Campaña
no tiene nada que ofrecerles y va a ser un fracaso”.
Y lo que ha significado en nuestro paso por la Otra Campaña
en el norte, ha derrumbado completamente eso ¿no? No sólo
que han aparecido muchas luchas, organizaciones, focos de resistencia
—decimos nosotros—, sino que también mucha gente
que no sabe de la Otra Campaña se ha acercado y ha expresado
inconformidades que no tienen otro lugar para manifestarse más
que la Otra Campaña.
Yo estuve en Monterrey, aquí trabajando hace tiempo y éramos
más pocos de los que hay ahorita —¿si te acuerdas
pues?—, ahorita ya somos un buen tanto. Pero yo veo a la hora
de que empiezan a hablar cada quien de quién es y cómo
ve la región, Monterrey, la zona conurbana y el estado de Nuevo
León, pues como si dijeran: ¡recreo! y todo mundo se
fue allá a comer y a pajarear. Y ya nomás quedaron unos
pocos y los compañeros de los medios que vienen de fuera, ¿no?
Tal vez sea porque ya se conocen desde antes ¿no? Porque ya
conocen el rollo.
Yo veo que insisten mucho que hay que dejar los rollos y hay que
pasar a la acción. Pero nosotros vemos aquí una serie
de grupos y colectivos que corren el riesgo de pensar que lo que están
viendo es lo que está realmente ocurriendo.
Y que puede pasar con muchas organizaciones políticas o grupos
que ya tienen muchos años. Este estereotipo del estereotipo
de que en Monterrey la gente es apática, que no quiere participar.
A pesar de que está esta reunión, a pesar de que sea
después de un proceso electoral donde se haya producido un
fraude. A pesar de que está aquí como esta campaña
de limpieza mental —como nos explicaron ustedes—, que
haya jóvenes, que haya trabajadores, que haya maestros, maestras,
amas de casa —como dicen—, grupos de la diferencia sexual,
y todo eso, y que decidan que están en este espacio.
Y este espacio es el que importante que hay que mantener y la forma
de mantenerlo no es encerrarse en sí mismos, sino tender los
puentes al resto del norte del país y al resto del país.
Miren, lo que va a pasar es que todo esto va a reventar —todo
el país me refiero—, va a reventar y no vaya a ser que
los agarre a ustedes pensando que la gente es apática y no
quiere participar.
Las condiciones que nos han descrito en efecto son un caldo de cultivo
—como luego dicen los tradicionales— para la organización
y la lucha popular. Pero está el problema de que la lucha política
que tiene la mayoría de la gente, su referente son los partidos
políticos electorales. Siempre que se levanta un movimiento
o una organización, termina vendido por el líder, o
termina para que un pequeño grupo se enquiste en el poder.
Entonces toda esta apatía que ahora vemos o que vamos a tocar
afuera, tiene que ver con el quehacer de esos partidos y organizaciones
políticas electorales y también con la actitud del Estado
respecto a las elecciones ¿no?
Ya difícilmente —pensamos nosotros— se va a poder
convencer a la gente que hay que participar en las elecciones después
de lo que pasó ahora en las elecciones donde impusieron a Felipe
Calderón ¿no?
Entonces, el esfuerzo de la Otra Campaña es poder presentar
hacia afuera, convencer a la gente que se trata de otra forma de hacer
política. Y esa otra forma de hacer política no se puede
construir si adentro no se construye. Si la Otra Campaña dice:
“nosotros te ofrecemos escucharte y tomarte en cuenta”,
¿cómo es posible que la Otra Campaña no se escuche
y se tome en cuenta a sí misma? —que es lo que señalaba
el compañero sobre los seis puntos—.
No puede ser que cada quien se esté escuchando a sí
mismo o esté escuchando a su sector, y ahí es donde
está tope y tope pared: “no se puede, no se puede, la
gente es apática, tengo que cambiar el rollo” y todo
eso, y no voltea a ver a sus mismos compañeros.
Si esto no se puede construir aquí en Nuevo León, menos
se va a poder construir el puente que Nuevo León necesita con
San Luis Potosí —que está que arde—, Zacatecas
—no se diga—, Chihuahua, la Comarca Lagunera, todavía
nos falta la otra parte de Coahuila, pero la Comarca Lagunera está
en condiciones peores que en el porfirismo y en condiciones de organización
y de rebeldía parecidos a los del alzamiento de 1910.
Y no es, no es algo subjetivo que toquemos nosotros, sino la misma
gente no los está manifestando así. Cómo es posible
que después de una campaña electoral fracasada —como
fue la de los partidos políticos—, se presente un movimiento
que no está ofreciendo gorras, ni despensas, ni camisetas,
ni nada, para decir que lo único que promete es que hay que
luchar —nada más, no hay ninguna otra promesa—,
y llega gente de todos los estratos sociales, fundamentalmente de
gente pobre, humilde, que ha sido despojada, que es explotada, que
es despreciada y que es reprimida.
Si Nuevo León se mantiene al margen de esto —y me refiero
a la Otra de Nuevo León, no al estado de Nuevo León—,
pues ni siquiera les puedo prometer de que si se cumple el sueño
de separar a Nuevo León y hacerlo un estado de la Unión
Americana se va a salvar. Porque resulta que también hablamos
con los indocumentados y con los chicanos del otro lado y también
está que arde la cosa de aquel lado. Si se va a cerrar realmente
la frontera —como se lo están proponiendo republicanos
y demócratas—, la olla de presión va a reventar.
Miren, en San Luis Potosí nos explican que pasó esto:
la gente subió su nivel de vida —como aquí—
y luego bajó el precio de los productos agrícolas y
bajó la paga. La gente para mantener su nivel de vida emigró,
se fue para el otro lado. Y sus puestos de trabajo son ocupados ahora
por indígenas de Oaxaca, de Puebla, de Veracruz. Ellos dicen:
“se dio un escalón”, ¿si? Se despobló
la parte de San Luis Potosí y se está repoblando con
gente del sur.
Si las cosas siguen como nos las están planteando, pues igual
va a pasar en Nuevo León, se va a despoblar y se va a repoblar
como ya nos están platicando que está pasando, ¿no?
Pero si se cierra la frontera, ¿a dónde va el escalón
de arriba? Empieza a topar pared. Y eso va a crear una olla de descontento
en el sector —pensamos nosotros— que ustedes llaman, casi
con desprecio, el de la clase media. El que tenía un cierto
nivel de vida, unas ciertas condiciones laborales, que —como
nos dijeron los compañeros telefonistas— ya van para
atrás.
Cuando yo trabajé aquí, estaban pelando hasta la silla
de la operadora del teléfono: que no le hiciera daño
y que quedara bien. O sea, demandas pues a la ofensiva —decíamos
nosotros—. Y ahorita resulta que hasta la jubilación.
Como que todo el movimiento obrero —pero igual el campesino,
igual el indígena— está contra la pared. Pero
lo que es mentira, que hemos visto en el resto del país, es
que hay una pared detrás de nosotros, no hay pared, hay un
precipicio.
Y son esas condiciones las que están llevando a la gente de
que tiene que dar el paso para adelante, pero no hay quién,
no hay alternativa. Por eso el gran éxito del mesías
que dice: “yo, desde arriba, primero los pobres” y todo
eso, porque se presenta como una opción, aunque no, aunque
finalmente no resulte.
Entonces, como no se aparece está alternativa, la gente va
a empezar a resolver sus problemas exactamente como ustedes los plantearon
aquí: con el “yo-yo”. “Yo tengo este problema”,
yo maestro, yo estudiante, yo en la Universidad Autónoma de
Nuevo León, yo en el Tec de Monterrey —ya lo dije—,
en la UDM o en la colonia, o en el problema de vivienda. Y empieza
a buscar por dónde y sí, encuentra en la Otra Campaña
este espacio, pero todavía tiene que pelear que su mismo compañero
de Nuevo León lo escuche.
El ejemplo que nos da la compañera del movimiento lésbico
es claro, porque lo que le faltó decir ahí, es que mismo
dentro de la Otra Campaña tiene que conquistar su espacio como
diferencia sexual. Y ahí, a lo mejor aquí topa pared
con los regiomontanos —que ya dijo el otro que somos muy machos,
dice—, pero va a encontrar los puentes en otras partes de la
República, donde este movimiento está más afianzado,
o más o menos afianzándose.
Pero que tiene que construir un debate sobre la identidad, por ejemplo
de la disidencia lésbica: si es disidencia, si es diferencia,
cómo es. Todo esto que si va por el camino de modificar las
leyes o va por el camino de imponer su presencia y hacer valer sus
derechos.
Y así en cada lugar, o cada sector. A lo mejor el movimiento
sindical de trabajadores encuentra puentes en otros movimientos sindicales
que están surgiendo, o en grupos de trabajadores que ya no
se están planteando la cuestión sindical. Que son los
trabajadores de la maquila y las trabajadoras. Están con salarios
de 45 pesos y con jornadas laborales de 14, 16 horas, contra la pared.
Además es un movimiento obrero de raíz indígena,
por este escalón que les digo.
Entonces los trabajadores normales se migran para otro lado o pasan
de generación, y son los indígenas de la montaña;
por ejemplo, la región de Puebla son indígenas que bajan
de la montaña y ahora son obreros, pero siguen siendo indígenas.
Entonces le da una composición muy otra, muy de confrontar
en la línea de producción al patrón y rebelarse
contra él. Y es una generación entre los 15 y los 20
años, que no tiene otra expectativa más que estar sobreviviendo
y sobreviviendo, o luchando y luchando.
En el momento en que vemos nosotros, en el momento en que se abre
otra posibilidad u otro camino, es cuando mucha gente se acerca pero
con escepticismo: “vamos a ver a ver qué”. Si a
esa gente que está allá fuera que dicen que es tan mala
y tan enajenada —como lo dijeron— la metemos a esta asamblea,
pues dicen: “no, pues yo mejor no”. Porque son los mismos
rollos de siempre, el mismo lamento, la queja —como decía
la compañera— y no está la propuesta ni siquiera
de que sí vamos a poder convencer a la gente. Esa fe o esa
necedad —que decíamos nosotros— que tenía
que tener la izquierda, de cuando todo está en contra, como
quiera pues, darle para adelante.
Entonces, nosotros decimos que estas asambleas o estas reuniones
sirven para presentarnos y para conocernos. Pero sí sentimos
—como dijo el compañero pues al final— pues que
apenas hasta aquí se están conociendo. Y esa es la primera
parte. Pero también los está conociendo ahora San Luis
y Zacatecas. Y luego los va a conocer Tamaulipas, a través
de esto que es la Otra Campaña.
Cuando acabemos esta parte del…
Ejido Río Verde, Linares, Nuevo León
Reunión con ejidatarios
15 de noviembre del 2006
Buenas tardes compañeros y compañeras. Les voy a pedir
un poco de paciencia para contarles varias cosas. Voy a empezar al
revés, o sea por el final, y les voy a explicar porque vale
tanto dinero este papel.
Este papel quiere decir que desde el día 8 de noviembre, o
sea hace siete días, el secretario de la Reforma Agraria, el
director del Fideicomiso del Fondo Nacional, el gobernador del estado
de Nuevo León, el secretario general del gobierno del estado
de Nuevo León, el presidente municipal de Linares, el director
de la Agencia Estatal de Investigación, y el director de la
Policía y Tránsito de la ciudad de Linares, están
violando la ley. Ustedes los pueden acusar de invasores.
Por eso vale tanto esto. Porque esta ley, este papel lo da el Poder
Judicial de la Federación. Entonces, arriba de él no
hay nada. Entonces, toda esa gente está en delito. Y ustedes
los pueden demandar por las 300 cabezas de ganado, que bajaron de
peso —aunque no se mueran—. Ustedes pueden decir: en este
tiempo que estuvo encerrado ahí, de estos días. Porque
aquí está la orden que tiene que surtir efecto el día
8 de noviembre, a las 10 horas con 35 minutos de la mañana.
Si no cumplían.
Entonces, desde ese día hasta el día de hoy que es
día 15 están violando la ley ellos y los pueden meter
ustedes a la cárcel. Todos éstos, porque son los que
mandan. Y este papel está diciendo que la orden que les da
a ellos es que tienen que suspender todo, y además tienen que
demostrar que lo suspendieron. Y no sólo no lo suspendieron,
sino que están metidos ahí.
Por eso, no vale 10 mil pesos este papel, vale mucho más.
Porque no quiere decir nada de la tierra, la tierra ya la ganaron.
Aquí dice el papel, está desde los certificados de Zedillo
y de Fox: la tierra es suya. Aquí lo que dice en este papel
es que en esa tierra suya… Has de cuenta que se metieron a su
casa, entonces, usted puede decir: este señor está en
mi casa sin permiso. A la cárcel lo tienen que meter y tiene
que pagar daños y perjuicios. Pérame.
Eso es lo que no quieren que se sepa. Por eso les están quitando
los papeles y les dan lo que quieran. Si hubieran pedido 15 mil, 20
mil pesos, se los hubieran dado. Porque tienen que indemnizar por
todo eso. Aparte de que van a perder el cargo el de la Policía
de Tránsito de Linares, la Ministerial. Toda la policía
que está metida ahí y la Agencia Estatal de Investigación,
que en lugar de estar combatiendo al narcotráfico está
molestando aquí a los campesinos.
Entonces, quiera que sí lo va a sacar Televisa, que por aquí
anda, porque este papel demuestra que el gobernador González
Parás, desde ahí hasta el último gato que tiene
pues, el presidente municipal aquí en Linares, están
violando la ley fundamental de la nación y hay una orden judicial
en contra de ellos. Si la misma gente de aquí de Río
Verde se organiza, además de que tiene que salir de ahí,
les pueden poner una demanda millonaria por cada cabeza de ganado,
por cada grillo, por cada gusanito que hay allí.
Porque se metieron a su casa y les están haciendo ese daño.
Por eso no quieren que se conozca. Porque legalmente no sólo
les pertenece la tierra, sino les pertenece el derecho de demandar
a los que están todavía ahí. Por eso no quieren
que se sepa. Exactamente, como allanamiento de morada. Nomás
que en este caso es invasión, invasión de terreno. O
sea, son invasores, y además están usando las armas
y los uniformes donde no deben usarlos.
O sea, están metidos en un problema muy grave. Pero ellos,
no ustedes. En el momento en que se conozca esto —que es lo
que estamos haciendo nosotros, que se den a conocer los problemas
que hay—, pues cualquier abogado puede decir: “no pues
me voy contra el gobierno del estado”. Y le puede costar el
puesto, a la mitad de su periodo, a González Parás.
Y ya no se diga al Chuchito ése que se fue corriendo a Estados
Unidos ¿cómo se llama? Ése mero. Ése porque,
a ése lo pueden acusar de defraudar a los ejidatarios.
Todos, desde ése, ese es el Chuchito —chuchito le decimos
allá en Chiapas a los perritos, entonces por eso digo chuchito—…
Una compañera: —Subcomandante, una pregunta: ¿sería
la demanda en la Procuraduría federal, o aquí mismo
en el estado?
SCIMarcos: —No, éste es delito federal, es la PGR.
La compañera: —¿La federal allá en México?
SCIMarcos: —Sí, porque la estatal ya ven los están
matando los narcotraficantes, donde quiera están cayendo pues.
Lo que les van a proponer es un arreglo. Porque ahorita ya se va
a conocer. Que es lo que no querían, que se supiera. Querían
mantenerlos en el problema de que si la tierra vale o no vale. Pero
este papel es otra cosa. Este papel ya es para que procedan penalmente
contra ellos. Como ya se va a saber, les van a proponer trato. O no
sé pues, pero ahí es importante que ustedes lo que decidan,
pues lo decidan juntos. Porque juntos es como se defendieron.
Ahora, yo les voy a contar lo que ha pasado en otras partes. Porque
hay una historia que no les están contando. Sí quieren
hacer un aeropuerto, no una aeropista. Les voy a decir por qué.
Porque la zona conurbada de Monterrey se está jalando para
este lado. Y la zona conurbada de Ciudad Victoria también para
este lado. El plan de los grandes capitalistas es hacer grandes ciudades,
grandes. O sea, va a empezar en Saltillo y va a acabar en Victoria.
Entonces, este lugar es clave, junto con el ejido El Refugio que
es el que está al lado, para hacer un gran aeropuerto. Nada
más que empiezan con uno pequeño: la aeropista. Ése
es el que se encarga de sacar a los ejidatarios. Ése es como
el pez chico, y luego llega el pez grande y se come a ése.
Entonces, miren: les pagaron 10 centavos por metro cuadrado. Nosotros
estuvimos en Hidalgo, el metro cuadrado, después de que se
hizo el plan del aeropuerto —todavía no está hecho—
ahí en Hidalgo, está a 800 pesos el metro cuadrado.
Sin construcción, nada más con que se sepa que va a
haber ahí un aeropuerto. En cuanto se construya el aeropuerto,
de mil a 2 mil pesos el metro cuadrado. Y a ustedes se los van a pagar
a 10 centavos. Porque eso lo tienen que tomar en cuenta. Porque el
precio justo que decía la maestra, es que les tienen que pagar
una millonada por ese terreno. Porque les voy a decir qué pasa:
En el momento en que se construye el aeropuerto, todas las tierras
de alrededor suben de precio. Porque es cuando se instalan los hoteles,
las tiendas, las carreteras, las gasolineras, las gaseras, todo lo
que necesita el aeropuerto para que esté bajando y subiendo
la gente. Entonces, sale muy caro el terreno. Y todo lo que ven ahorita
que no hay: pavimento, inmediatamente empieza a entrar la luz, el
drenaje, jardines. Todo lo que no había cuando estaba la gente
pobre. Cuando va a entrar la gente rica, entra antes.
Ustedes saben la historia pues de la gente que está jodida.
Ve un terreno así solo pues, enmontado, así como se
ve. Y poco a poco va levantando su casa. Y ya después de tiempo
consigue luz, y después de tiempo agua, y luego drenaje. Los
ricos es al revés: primero entran todos los servicios, y luego
llegan a vivir ellos ¿qué no?
Entonces, lo que ellos querían hacer antes de este papel,
pues es engañarlos como dijeron. Entonces, les empiezan a decir…
Les cuento lo que les dijeron allá. Le dijeron a los ejidatarios:
“te conviene vender la tierra, porque el producto no sirve”.
Por eso, no hay proyectos. Porque lo que quieren es que ustedes dejen
la tierra y la mal vendan.
Y entonces le dice: ¿pero qué va…? —dice,
como dijeron las señoras— dice: “pero yo ¿qué
le voy a dejar a mis hijos?” Y entonces, dicen: manda a un licenciadito
o una licenciadita que eche mucho rollo y que maree a la gente pues
que no tiene estudio. Y le dice: “no, te conviene porque ya
en el aeropuerto tú vas a poder manejar un taxi”. Mentira,
porque el aeropuerto viene con todo y el taxista. Viene de otro lado.
Le dicen: “no pero es que te vas a tener empleo de albañil,
a la hora que estén construyendo todo y vas a ganar buen dinero”.
Mentira, los albañiles los traen de otro lado, porque les cobran
más barato. Si ustedes están viviendo aquí y
están organizados, pues exigen un buen salario. Entonces, lo
que hacen es que se jalan a indígenas de Puebla, de Oaxaca,
de Veracruz, de Chiapas, a que vengan a trabajar por cualquier cosa,
o por nada, nomás con que les des la comida. Y los meten en
galerones.
Entonces, la tierra que era de ustedes, de sus padres, de sus abuelos,
de sus bisabuelos, la van a ver detrás de una reja. Si es que
es de malla. Y no la van a ver si es de cemento. Y van a quedar más
pobres, porque luego se van a dar cuenta que ahí en el metro
de tierra donde vivían o donde trabajaban, ahora hay una gran
construcción. Y ese dinero, no lo recibieron ustedes. Un tanto
le dieron a chuchito, otro tanto le dieron al presidente Municipal,
a Livas y a todo. Pero el mero rico, el mero rico, que es el que tiene
los aviones, ése todavía está ganando más.
Y entonces, los grandes ricos van a bajar aquí y Linares no
va a existir. Va a ser todo una… Si de por sí se ve en
toda la carretera que venimos que está poblado y poblado, y
poblado, y poblado, casi no hay carretera libre. Todo está
metido así, desde Monterrey a Monte Morelos, y de ahí
para acá. Así es su plan, y hasta Victoria. Porque se
trata que de aquí se va a juntar todo y todo se va para los
gringos. Toda la industria pues, y todo el agropecuario también
se va para allá.
Pero entonces, a ellos lo que les conviene es tener grandes extensiones
de tierra. Y en un lugar dicen: aquí va un aeropuerto, y aquí
va una hacienda. En la época de Porfirio Díaz es: aquí
va una estación de ferrocarril y aquí una hacienda.
Igual ahora: grandes extensiones de tierra de latifundistas, pegado
a los medios. Nada más que como ya no hay ferrocarril, ahora
hay aeropuertos. O puertos pues, en el mar.
Porque acuérdense que de aquí ya luego se corren pa
Tampico o pa Matamoros. Entonces, de ahí pueden jalarlo para
Europa, o para Centroamérica. Pues es prácticamente
que están en la orillada de cualquier punto de salida.
Y luego como están aquí, pues no es el problema que
tienen los gringos de estar en la frontera. Por eso, los gringos no
quieren que se hagan construcciones muy cerca de la frontera, porque
tienen miedo que se brincan los mexicanos, y las mexicanas pues, los
migrantes.
Entonces, este lugar que está aquí en Río Verde,
esta mero. O sea, cualquiera que lo vea diga: aquí, aquí
es. Y ¿quién está estorbando? Pues ustedes. Y
a ellos no les importa pues si los engañan y todo eso. Viera
pues que se le prendió el foco a los compañeros ejidatarios
—éste está a nombre de Fidel Flores Jiménez—
que se defendieron. Sino, pues ni siquiera se hubieran dado cuenta.
Y gracias que nos invitaron pues que nos podemos dar a conocer para
otros lados.
Porque aquí legalmente, no se necesita tomar las armas, ni
agarrar machetes ni nada, porque legalmente el que tiene que preocuparse
es desde Chuchito hasta González Parás. Son los que
tienen que preocuparse pues de una demanda penal.
Entonces, lo que tendrían que hacer —pensamos nosotros—
es seguir el procedimiento legal porque ahí está. Y
a ésos de una vez avisarle a los policías que están
ahí: pues ahí lo vean porque están cometiendo
un delito. Y el gobierno grande no va a… no lo va a pagar. Van
a ver que le van a decir: “agarren al jefe de la policía
que está ahí, porque se metió sin permiso, yo
no di la orden”. Vas a ver que así va a decir. Y a los
que van a meter al bote o van a hacer que paguen son a los que están
ahí. Hay que ir a avisarles, a ver si quieren estar ahí.
Porque ¿tú crees que González Parás o
el presidente municipal de Linares va a ir a la cárcel? No,
pues va a mandar a ésos. Va a decir: “yo les dije que
no se metieran, y se metieron sin permiso”. Hay que avisarles,
porque aquí está el documento, y es del Poder Judicial
de la Federación, o sea no es del estado. Es de lo más
arriba que hay, o sea ni siquiera Fox está arriba del Poder
Judicial de la Federación.
Entonces, ahí está el papel y está firmado y
vale. Por eso les estaban dando 10 mil pesos. Pero si hubieran perdido
100 mil se los dan, pero lo van a perder. Entonces, eso es lo que
está aquí. Sí vale, porque todos los propietarios
de las 300 cabezas de ganado, y todo lo que está adentro, ya
está… Lo que haya pasado, o lo que pase, que ustedes
digan, lo tienen que pagar ellos porque invadieron. Bueno, entonces
está esa parte.
Ahora les cuento yo de que qué estamos haciendo aquí
y quiénes son pues los que vienen. Miren, nosotros somos que
le decimos pues la Otra Campaña. Que no es que estamos como
los partidos políticos buscando votos. Ni que venimos a tirar
rollo, sino lo que venimos es a conocer a la gente. Estamos recorriendo
todo el país, porque queremos conocer el México que
no sale en las noticias. Porque si Fox dice una tarugada, rápido
sale en las noticias. Pero si Chuchito hace su pendejada, nadie lo
dice pues.
Entonces, no nos enteramos. Y como no nos enteramos pues parece que
no se puede, parece que está solo, parece que sí le
pueden poner a uno el pie en el cuello. Y eso es lo que estamos haciendo
pues. Conociendo otras luchas para que otros la conozcan. Y ahí
van a ver pues que se dan cuenta otros de que están fuertes,
que no están solos.
Otras compañeras mujeres que están en la Otra Campaña
que las escuchen a ustedes de otras partes del norte de la República,
o del centro o hasta allá hasta Chiapas, pues van a sentir
fuerte su corazón, porque pues están bien bravas —ya
hasta ya me quería bajar, porque dije a lo mejor me va a tocar
a mí también—.
(Inaudible lo que dicen las compañeras) Sí, de por
sí.
Una compañera: —Y porque no estaba yo.
SCIMarcos: —Yo les firmo eso, se los corroboro pues…
Claro, no hay que dejarse compañeras. Entonces, lo que pasa
es que cuando a uno le están haciendo una injusticia y pues
está así en un rincón del país, y nadie
le hace caso, pues siente que no va a poder. Y lo que estamos haciendo
es hablando pues con los lugares donde nos invitan, donde está
mero jodido, olvidado y que se está la gente luchando, ahí
es donde estamos llegando.
Y entonces, junto con nosotros vienen compañeros de otras
partes de México y de otras partes del mundo. Y ésos
lo que hacen pues es las fotos, la grabación, el video, para
que lo conocen otros compañeros y otras compañeras allá.
Entonces, a lo mejor hasta el día de hoy, sólo aquí
se sabía esta lucha. Pero ya a partir de mañana, en
todo México nuestros compañeros van a saber la lucha.
Y si quieren hacer una maldad en contra de ustedes, pues nosotros
en todo México, vamos a protestar. No sólo México,
también los que están del otro lado, porque son mexicanos
que se cruzaron allá por la necesidad, ellos también
están de acuerdo con nuestra lucha. Y en otros países.
Entonces, eso es lo que podemos hacer. Que a veces parece poco, pero
en realidad es mucho, porque es donde la gente se da cuenta que se
puede apoyar una pues para otra.
Y entonces, miren: lo que nosotros estamos viendo que es que esto
que nos contaron pues ya lo vimos en el resto del país. Pero
ahora sí que ya cayó el mal. O sea, ya los engañaron
a todos, les quitaron la tierra, ya hasta el aeropuerto se está
construyendo. Y esos campesinos andan como —y sus familias—
como si fueran fantasmas por el mundo pues. Sin donde tener raíz,
porque vendieron ahora sí que su raíz. Y algunos pues
se van para el otro lado, otros van a buscar trabajo en las ciudades,
pero pues no tienen descanso. Eso es lo que nosotros vemos.
Miren: nosotros vemos que lo que están haciendo los gobiernos,
en todo el país, desde Fox, Calderón, hasta el Chuchito
de cada ejido, es que se están vendiendo con los ricos. Y siempre
cuando va a haber elecciones pues llegan y nos dicen: no, yo les voy
a cumplir y yo les voy a traer mucha ayuda y no sé qué.
Y como hablan bien bonito, pues hay gente que se lo cree. Y piensa
que por ahí es. Que si cambiamos de gobierno, pues las cosas
van a salir mejor.
Y en algún lugar nos dicen: ya no queremos que salga un buen
gobernante, queremos que salga uno que no robe. Pero pues ¿quién
no roba? Hasta ahorita pues no lo conocemos. ya casi nomás
nos falta un estado y no hemos visto uno que no robe.
Entonces, lo que nosotros estamos diciendo —los que estamos
en las organizaciones de la Otra Campaña— es que en lugar
de estar viendo para arriba a ver si ojalá venga un salvador
y que nos haga el bien, por favor, y todo eso. Pues vemos que nuestra
propia lucha es la que ha hecho las cosas. No una persona. Sino que
es cuando la gente se organiza y se defiende o lucha por algo que
necesita.
Entonces, nosotros dijimos: lo que nosotros tenemos que hacer es
ver hacia abajo. Vernos entre nosotros. Y presentarnos, así
como se presentan:
—Y usted ¿cuál es su gracia? —decimos allá—.
¿Cómo se llama?
—No pues yo me llamó tal.
—Y usted ¿qué hace?
Y uno empieza a contar su historia, nada más que de colectivo.
Hagan de cuenta pues que es la señora Río Verde, que
la encontramos:
—Y usted ¿cómo está?
—Pues yo soy de allá por Linares y éste es mi
problema y no sé qué.
Y yo le cuento de la señora zapatista, en el EZLN. Entonces,
nos conocemos. Y entonces, decimos nosotros: pues pongámonos
de acuerdo para ayudarnos, para apoyarnos. Usted está aquí
y yo estoy allá. En veces, usted va a necesitar que la apoye,
yo la apoyo desde allá. Y en veces, voy a necesitar yo, y usted
me apoya desde acá.
Entonces, nosotros no estamos proponiendo que venimos a mandar aquí
los zapatistas. No, que la misma gente de Río Verde, los ejidatarios,
son los que mandan. Y el gobierno tiene que obedecer. Eso es lo que
cambia. En lugar de que el presidente municipal viene a dar órdenes.
O viene el Livas ése o los otros a dar órdenes, los
que son autoridades tenían que obedecer.
Como nos platicó pues el compañero que tiene el problema
ahí que lo amenazan pues, porque uno exige sus derechos. Dice:
el gobierno tiene tal problema. Y entonces dice: ah entonces yo te
busco otro problema a ti. Y le quiere hacer la trampa pues, de vamos
a negociar. Porque es lo que van a hacer con ustedes: quita esta demanda
que me vas a hacer por invadir tu terreno, o si no yo te voy a buscar
un delito. Y entonces, ahí tienen que permanecer unidos. Porque
si no luego al profesor, o a los que pasaron a hablar le van a decir:
no pues es que robó vaca, o es lo que sea, para meterle miedo
y amenazarlo. Pero ahí es donde se tienen que mantener unidos
pues.
Y nosotros lo que vamos a hacer pues es llevar lejos este pues, esta
lucha que tienen. Pero que además, pues yo veo que en el terreno
legal no tienen problema. Porque hay gente que ni eso ¿eh?
Porque en todo el país lo que hemos visto es lo que nos platicó
el maestro, que es que están haciendo trampas para quitarle
a los ejidatarios la tierra, aunque la tierra esté jodida.
Y uno dice: ¿y para qué quieren esta tierra si es pura
piedra? Pues resulta —como dijo la compañera— que
abajo hay petróleo, hay uranio, o hay agua. Pero no la vemos,
pero ellos sí la ven porque tienen sus estudios.
Entonces dice: ahí no hay nada. Tú diles que no sirve
para nada su tierra. Pero resulta que si perforas un pozo, encuentras
petróleo, o agua, o algún mineral que todavía
ni conocemos nosotros pero que ellos sí conocen. Entonces,
empiezan a engañar a la gente. Peor si son pueblos indios.
En los pueblos indios la tierra es comunal, ni siquiera ejidal. Es
del común. Y a cada quien se le asigna un sitio, para que siembra
y para que viva y entre todos lo cuidan. Entonces, ahí donde
está el agua, que está limpia, que no han echado a perder,
son pueblos indios. Donde hay bosques todavía con árboles
altos para la madera, son pueblos indios. Donde hay petróleo,
son pueblos indios o campesinos, como aquí en la Cuenca del
Burgos.
O sea, donde está lo que todavía vale, que no se ha
roto, que no está lleno de polvo, que todavía está
verde, que tiene vida, es donde están los pueblos indios y
los ejidatarios, o sea los campesinos. Entonces, lo que se trata es
de que un plan grande. Y todos los gobernantes lo que están
haciendo es ese plan.
Miren: nosotros contamos esta historia porque nosotros somos indígenas,
de allá de Chiapas, de raíz maya. Y pues nosotros no
pudimos hacer esto compañeros, de este papel, porque ni siquiera
hablamos español. Nosotros hablamos lengua maya, y somos mexicanos
y queremos seguir siendo mexicanos. Pero allá no llegaba ni
el ejidatario. Y entonces, pues había mucha desesperación.
Entonces, ni siquiera por medio legales, porque pues nosotros, si
hablamos nuestra lengua, se burlan de nosotros. Aunque nosotros lo
hablamos antes de que hablan español pues. Nosotros hablábamos
esa lengua y el español no existía todavía. Y
cuando llegan los españoles, pues conquistan y entonces ya
nos meten otra lengua. Pero también si hablas, si aprendemos
a hablar hablamos como chueco, porque no es nuestra lengua ¿no?
Y pues seguimos con nuestra ropa, nuestra cultura, y pues somos chaparritos,
morenitos, gorditos, de por sí pues como los indígenas.
Y entonces, de por sí las autoridades nomás lo ven a
uno y dicen no, pues pinche indio, pinche india. Pero a veces, no
namás ahí cuando vas con un papel, es cuando vas con
el doctor. Entonces, nosotros estábamos en esa situación
y pues mucha mortandad, por enfermedades porque no había hospitales,
ni nada. Y mucho engaño de los intermediarios, de los coyotes.
Pues entonces, no tuvimos otra más que las armas. Y nos alzamos
el primero de enero de 94, que fue cuando nos conocieron pues en el
resto del país. Y ahí salió que como nuestra
gente somos un chingo, somos decenas de miles, y cuando íbamos
a salir a pelear pues está la pena de que… Haga de cuenta
pues la señora si la van a conocer que está ahí
peleando, pues le van hacer daño a su hijo, o a su hermano,
lo que sea.
Y entonces, dijeron los compañeros: no pues vamos a tapar
la cara para que no nos miran quiénes somos. Y entonces ahí
como hay un lugar donde hace mucho frío, los mismos indígenas
hacen pasamontañas de lana. Entonces, nos tapamos así,
salimos a pelear. Y entonces fue cuando se hizo la bulla. Llegaron
los periodistas y vieron. Pero fíjate: vieron a los indígenas
cuando se taparon la cara. Porque cuando no traían tapada la
cara, no los miraban ¿sí?
Y entonces, ya llegó nuestra idea, dice: no pues entonces
que sea nuestro símbolo ése. Vamos a seguir con la cara
tapada para que le de vergüenza al gobierno y al rico, que sólo
así ven a los indígenas. Bueno, pero allá estamos
nosotros. Y así como platicó la compañera del
DF, pues hicimos marchas y vueltas para que el gobierno nos reconoce
como indígenas.
Nosotros no queríamos tierra, ni dinero, ni cargo. Queríamos
que la ley —ésta que ahorita los está protegiendo
a ustedes— exija que respeten a los indígenas, que nos
se burlen de ellos, que no los engañen. En todas partes donde
hemos pasado, las cárceles están llenos de indígenas,
porque no hablan español. Lo agarra la policía, lo pasa
y le dice que mató a su papá. Y resulta que el que le
lleva la tortilla es su papá. El que le lleva la tortilla a
la cárcel.
Eso nosotros lo vimos en Chiapas, cuando nos alzamos en armas. Y
le preguntamos al compa eso —porque hablábamos en lengua—.
—¿Por qué estás en la cárcel?
—No pues porque maté a mi papá.
—Y este señor que te trajo la tortilla ¿quién
es?
—Mi papá.
—Y entonces ¿cómo que lo mataste?
—No pues es que así me dijeron y yo hablo lengua, no
me puedo defender.
Pero nosotros sabemos que el que tiene que estar en la cárcel
es González Parás, no el pobre pues que está
ahí, que es el que está ahorita en la cárcel.
Entonces, nosotros estamos viendo esto, pedimos esta ley, y pues no
nos cumplieron los políticos.
Entonces, nosotros dijimos: ¿para qué vamos a estar
hablando con los políticos, vuelta y vuelta, si no te respetan
pues? Te ven que estás jodido y no te respetan. Y te engaña.
Te dice: firmo aquí y no sé qué. Pues aquí
está que firmó Fox, y firmó Zedillo y no lo respeta
el otro.
Entonces, nosotros decimos: bueno, pues en lugar de hablar con los
políticos, vamos a hablar con la gente. Así como nosotros,
igual que nosotros. No vamos a hablar con los grandes señorones,
sino con la gente humilde y sencilla que trabaja el campo, que trabaja
en la ciudad, que son estudiantes, maestros, toda esa gente. Y vamos
a preguntarle ¿cómo viven? Y si va a luchar.
Pero nosotros no queremos luchar con las armas. Nosotros queremos
mejor luchar de movimiento civil y pacífico. Porque ya lo vimos
que con las armas, pues luego hay mucho perjuicio pues. Dijimos: no,
pero es que si hacemos una unidad de todas las gentes que están
abajo, pobres, en todo el país, pues entonces sí ya
tenemos mucha fuerza y podemos hacer muchas cosas.
Y entonces, nosotros estamos pensando que ¿cuál es
el problema que tenemos? Nosotros decimos: ¿cuál es
la piedra que no nos deja caminar? Pues los políticos. Pues
los políticos pues que nomás están enriqueciéndose
y no hacen nada. ¿Qué trabajo hace el presidente municipal
de Linares? Rascar sus coyolitos, nada más pues, si es que
tiene todavía. Pero no hace otra cosa. No trabaja, no trabaja
la tierra y todo eso. Y entonces, él ¿cómo va
a decir?
Nosotros decimos: hay que quitar a los políticos y a los grandes
ricos, y que la tierra sea de los campesinos. Las empresas sean de
los trabajadores. Cambiar todo. Y entonces, ahora sí poner
un gobierno, otra vez, el que quieran. Pero que ese gobierno obedezca
a la gente, no que la mande. Es lo que nosotros decimos pues de “mandar
obedeciendo”.
Entonces, lo que estamos haciendo ahorita, en esta primera parte,
pues es como que nos estamos conociendo. Como presentando. Y no nada
más está pues zapatista. Ahorita pues aquí en
la Otra Campaña hay de organizaciones políticas de todo
el país, de izquierda, que no están en lo electoral.
No son partidos políticos electorales. Hay también organizaciones
sociales, sindicatos, pueblos indios, colectivos, gente que hace trabajo
de comunicación, de prensa —como estos compañeros
que vienen en la karavana—, y todos ahorita estamos en la etapa
de conocernos.
Entonces, yo les pido pues que a los compañeros que son aquí
de Nuevo León de nuestra lucha de la Otra Campaña, pues
que les cuenten ellos lo que pasa en San Luis Potosí, ahí
en el Altiplano, por Charcas, por Matehuala. Y van a ver que es la
misma historia de despojo. Pero fíjate que allá nos
están contando de que ni siquiera la nube. La nube la manda
el rico, el gran latifundista. Porque mandan unos cañonazos
de iones y hacen que la nube no llegue. Porque ellos tienen mucho
tomate sembrado y la lluvia lo perjudica.
Entonces, el otro campesino ejidatario no puede sembrar porque no
tiene agua. Pero ahí está el agua, pero la nube no llega.
Y no llega porque la espantan. Así que aunque parece película
así de que no se puede creer, pero ahí lo vimos. Nos
lo explicaron y lo vimos pues en la tierra cómo está.
Entonces, esos ejidatarios de ahí, que también están
siendo engañados por el comisariado y por el presidente municipal,
pues tienen que conocer la historia de Río Verde. Tienen que
oírlas a ustedes, a las mujeres, cómo se defendieron.
Tienen que oír a Fidel, al maestro, que cómo se defendieron
para este problema y cómo tienen que tener ustedes un triunfo.
Ahorita ya tienen que ganar. Ya no namás por sus abuelos,
y por sus padres y por sus hijos. Ahora tienen que ganar por los demás
campesinos del país. Porque ya estuvo bueno que puros dolores
y derrotas estamos cosechando. Río Verde tiene que ganar para
que gane toda la gente jodida pues del país.
Y por eso, los vamos a apoyar. Pero no sólo por eso. Lo más
importante es que ustedes tienen que permanecer unidos. Porque en
cuanto se empiecen a doblar un poco, ahí es donde va a entrar
la autoridad a querer dividirlos. Primero a ofrecerles dinero, luego
a ofrecerles trago, o a meterles miedo. O a meterles chismes, también
lo sabemos que así hace pues el gobierno, que empieza a meter
chismes: no pues que el maestro ya está por otro lado y…
Mejor entre ustedes mismos se hablen así y se conozcan. Y
ya le pregunta:
—Oye ¿es cierto que tú ya te vendiste?
—No pues yo no me he vendido.
—Ah pues que así anda diciendo el otro.
—Que me lo diga en mi cara, si no para qué somos campesinos.
Así de por sí derecho como estuvieron hablando aquí,
que se hablen entre ustedes para que se mantengan unidos. Porque nosotros
necesitamos que ganen. Esos policías salgan de ahí,
que les paguen la indemnización de todo el daño que
les hicieron. Y que vuelva la tranquilidad.
Nosotros lo que queremos es tranquilidad ahí en Chiapas, que
nos dejen en paz. Nosotros queremos ser indígenas, sembrar
la tierra, tener nuestra cultura y que no nos estén molestando.
Nada más. Y así vemos que también quieren los
obreros en la ciudad. Campesinos de otras partes, pueblos indios de
otras partes. Las mujeres, los ancianos.
Lo sabemos cómo hacen con los ancianos. Porque aquí
hay varios compañeros de la tercera edad que dicen: pues nomás
lo desprecian como que está… como que no sirve. O si
que le vamos a dar una ayuda, pues como una limosnita. Como si uno
estuviera en la esquina pidiendo a ver qué va a hacer. Como
si no hubiera trabajado toda su vida. En la casa, o en el campo, en
la escuela, en la fábrica, donde le tocó a cada quien.
Y entonces, nosotros decimos que eso no está bien. Porque esa
gente trabajó toda su vida, y merece respeto. Y merece apoyo,
no limosna. Es lo de justicia, tiene que vivir su salud, su alimentación,
su casa.
Pero ¿dónde está el viejito éste cabrón
de Luis Echeverría, que mandó matar pues a los estudiantes
y todo eso? Pues ése está en una gran casa. Y está
igual de viejito que cualquier compañero de aquí. Pero
¿dónde está el compañero? Pues en un jacal.
Pero además lo desprecian pues.
Entonces, lo que nosotros queremos es cambiar eso. Pero lo primero
que tenemos que hacer es conocernos. Y ya que nos conozcamos, pues
apoyarnos. Ahorita pasamos esta vuelta, qué bueno que nos recibieron
y que nos contaron la historia. Y que mostraron este papel, porque
éste es el que… por eso le está doliendo la panza
al presidente municipal, y a todos. Chuchito, ése ya está
del otro lado, ya no va a regresar. Ya está pidiendo con Bush
que lo legalice, que le dé su… Porque ya no va a poder
regresar. Al Livas y a todos ésos.
Que se conociera esta historia, pero además que la escucháramos
hablar —sobre todo a las mujeres— porque nos da mucha
fuerza saber que tenemos compañeras y compañeros como
ustedes. Nos hace sentir fuertes. Aunque estamos hasta allá
hasta Chiapas. Y yo creo que los compañeros que vienen en el
autobús que son de varias partes del país, y también
de varias partes del mundo, pues sintieron bien fuerte pues, su palabra,
para darles como alimento al corazón. Eso es lo que estamos
juntando pues nosotros.
Nosotros les pedimos ahora sí que nos tengan al pendiente
de qué pasó. Cómo va. Ya que nos vamos pues,
que nos digan: ¿bueno y en qué quedó? Pues nosotros
vamos a estarle preguntando a los compañeros: ¿qué
pasó? ¿qué dijo el Chuchito, regresó o
no regresó? ¿ya salió el ganado, y todo eso?
Para estar empujando. Ahí en Monterrey, nosotros les decimos
a los compañeros: hay que estar diciendo a cada rato, sacar
volantes, pintar y todo eso. Justicia para Río Verde, Linares.
Y que esté ahí hasta que sepamos bien que ya quedó
cabal.
Pero ya que quedó cabal, tienen que contarnos la historia
desde el principio. Ahora sí que hacer una película,
como decimos nosotros. ¿Que quién nos va a hacerlo contar?
Pues los que lucharon. Y nosotros llevarlo eso lejos. Y lo llevamos
hasta Baja California Sur, porque ahí hay unos ejidatarios
que les quitaron la tierra. ¿Y sabes para qué se las
quitaron? Para un basurero. O sea, su tierra que servía para
cosechar, ahora es donde caga el rico. Porque todos los hoteles llevan
su mierda pues, así literalmente, a las tierras de esa gente.
Para eso se las quitaron. ¿Cómo no se las pusieron al
presidente municipal de La Paz? Pero se las quitaron pues para ellos.
Entonces, si ellos conocen su historia, ya que tengan el triunfo,
pues también les va a dar fuerza y se van a rebelar así
como ustedes.
Entonces, nosotros les estamos pidiendo eso compañeros. Que
le sigan por supuesto la lucha y que nos mantengan informados. Para
que hasta que no acaba el problema, nosotros estar dale y dale, y
dale. De aquí nosotros vamos a regresar otra vez a Monterrey.
Ahí vamos a hablar en la plaza. Y ahí voy a decir yo
lo que me contaron.
Y luego vamos a ir a Saltillo, luego a Monclova, luego vamos con
los mineros éstos que los dejaron morir ahí adentro
de la tierra. ¿Se acuerdan? Ahí en Pasta de Conchos.
Luego vamos para Nuevo Laredo con las maquiladoras. Y luego vamos
para Matamoros también, con pescadoras, y trabajadoras de la
maquila. Luego otra vez pasamos cerca acá por Victoria. También
vamos a hablar con gente. Y luego agarramos para Tampico, Madero,
Altamira. Y luego la Huasteca.
Y entonces, ahí en la Huasteca potosina, ahí ya recorrimos
todo el país. Y entonces yo les voy a hacer —con los
compañeros pues que estuvimos por todos lados—, les vamos
a informar cómo está. Cómo está México
abajo, no arriba. Porque arriba sí sabemos que si Fox, que
si Calderón, que no sé qué. Pero de abajo no
sabemos nada.
Entonces, eso es lo que tenemos que ver y ahí es donde tenemos
que conocernos más entre nosotros. Pues esto es lo que les
queríamos contar compañeros y compañeras.