Palabras del Delegado Zero con el Pueblo
Tepehuano en Durango
6 de Noviembre
Santa María del Ocotal, Mezquital, Durango
Encuentro con el pueblo tepehuano
6 de noviembre del 2006
Bueno, compañeros, compañeras. Queríamos platicar
un poco lo que ha pasado. Esto que nos están contando que pasa
aquí con los tepehuanos. Y las transas del gobierno, y que
no se cumplen las leyes. Y la represión de los ministeriales
y de la policía de seguridad pública del estado. Es
lo que estamos escuchando en el resto del país.
Lo que nosotros estamos haciendo es recorriendo todas las partes
de México, todos los estados, para ver cómo está
la situación. Porque lo que está pasando, compañeros
y compañeras pues es que no se conoce. Ya explicó el
compañero aquí, que sale en la televisión Fox
diciendo que ha dado gran ayuda a los indígenas, pero no sale
un indígena diciendo: sí es cierto.
Y ya se dijo que en el estado de Durango hay mucho apoyo a los indígenas,
y resulta que no. Pero pues no tenemos dinero para pagar un anuncio
para decir que no. El que tiene el dinero es Fox y él saca
los anuncios, en la televisión, en el radio, en los periódicos,
para decir que todo México está contento.
Entonces, lo que está pasando es que no nos conocemos. No
sabemos lo que pasaba aquí. Y viera que los compañeros
que nos invitaron acá no nos hubieran invitado, nos hubiéramos
pasado de largo y no hubiéramos sabido. Y ¿qué
se hubiera sabido nada más? Pues lo que dicen los medios de
comunicación. Que es lo que dice el gobernador de Durango,
lo que dice el presidente municipal y lo que dice el presidente Fox.
Y eso es lo que se conoce en el resto del mundo, nada más.
Ahora escuchamos pues cómo está la situación
aquí. Y estamos viendo esto, y lo que estamos haciendo nosotros
es que se conozca en todo México, y en todo el mundo, porque
aquí vienen compañeros y compañeras que mandan
las noticias a otras partes de México y a otras partes del
mundo.
Entonces, ahí estamos primero rompiendo con una mentira. Porque
antes allá nos están diciendo que ustedes están
bien. Porque es lo que sale en las noticias. Ni siquiera se sabe si
hay tepehuanos en Durango, mas que cuando están muertos. Cuando
hay un problema y hay una represión, y sale un muerto, entonces
sí sale en la noticia. Pero todo lo que les están robando,
cómo los humillan, todo eso no sale.
Y lo sabemos en todos los pueblos indios donde hemos pasado, que
ése es el problema. Y lo vemos también que está
pasando con los trabajadores agrícolas, los ejidatarios. En
todas partes les están robando la tierra con engaños.
Miren, hay una ley que te protege, y el rico hace una ley en contra
de esa ley. Y entonces, ahí nos traen vuelta y vuelta, entre
ley y ley, y nomás nos marean con palabras y leyes. Y resulta
que como quiera nos están quitando las cosas.
El problema que tenemos como pueblos indios, es que además
nos chingan porque somos indios. O sea se burlan de que el color que
tenemos, se burlan de cómo hablamos, se burlan de nuestra ropa,
de nuestra costumbre. Entonces, más nos desprecian. Y ustedes
lo saben bien, porque si van a una oficina de gobierno…
Una compañera: —Dicen que no tenemos derecho porque
no somos… porque somos indígenas.
SCIMarcos: —Sí, como si fuera un perro que se arrimó
a la puerta, hasta una patada le dan. Pero si llega un licenciado
de traje, luego, luego va a pasar. Lo sabemos pues.
Y entonces, nosotros vemos que está pasando todo esto y que
cada lugar donde estamos pasando, la gente está brava, así
como ustedes. Y está organizada para luchar. Pero estamos solos,
cada quien está solo por su lado.
Si ustedes se organizan y luchan, como están solos, rápido
les avientan el peso del gobierno. Y nadie sabe, porque mero le dan
dinero a los periódicos para que no digan nada ¿sí?
O echan mentiras, dicen: “no, no fue el gobierno el que los
mató, entre ellos mismos se mataron”. ¿Por qué?
“Por borrachos”.
Y andan diciendo por todas partes: es que el indígena sigue
pobre porque es güevón. Pero no dice pues, toda la tierra
lo que se están robando.
Entonces, lo que nosotros estamos diciendo es que tenemos que conocernos
para apoyarnos. Ahorita ya los estamos conociendo. Ya sabemos que
si hacen una lucha y pasa un problema, donde quiera que estamos, los
vamos a apoyar. Porque esto que estamos haciendo, no es nada más
EZLN, porque el EZLN nada más estamos en Chiapas, compañeros.
Así como ustedes nada más están aquí en
Durango, nosotros nada más Chiapas. No llega lejos nuestra
fuerza.
Pero estamos haciendo trato con otros compañeros que tienen
en otras partes. Entonces, cada quien en su lugar, el acuerdo que
estamos haciendo es: vamos a apoyarnos. No importa que no salga en
el periódico. Porque para eso están los compañeros
que nos trajeron. En cuanto haya un problema ellos nos tienen que
avisar. Y nosotros le avisamos a todos los demás. Y entonces
sí se tiene que saber lo que está pasando.
Miren, el problema que nosotros vemos es que no tiene caso hablar
con el gobierno, compas. Nomás vas a gastar dinero en ir comisiones
a Durango, o a veces hasta el DF te mandan, a Reforma Agraria, y ése
te dice: no, te toca otro lado. Y estás como pelota de un lado
para otro.
Y resulta que tú dices: “aquí la ley dice que
me protege”. Y el rico te saca otra ley que dice que no, que
él es el que manda. ¿Qué fue lo que pasó
con estas tierras compañeros? Pasó lo que hemos visto
en otras partes: echaron mentiras. Nos lo contaron en otro lugar en
Quintana Roo. Un ejido completo vendido, y ven las firmas: son los
finados que están en el cementerio. La gente nunca se enteró.
Y al otro día que amaneció, eran ellos acusados de despojo.
Dice: “¿por qué?” Porque ya vendieron la
tierra.
Lo más seguro es que algún cabrón agarró
ese dinero, endeudó al ejido sin que nadie supiera —porque
ya sabemos que así hacen entre los gobiernos—. Y como
a lo mejor ya están las firmas, pero no de ustedes, está
de la gente que ya está muerta, o de gente que usó su
nombre. Si nos explicó la compañera que usa prestanombres,
ejidatarios, pero son los ricos de siempre los que se están
robando la tierra.
Entonces, lo que nosotros decimos es para qué le vamos a estar
dando vueltas al gobierno, y viéndoles sus caras nada más,
que son puras mentiras, y oyendo su palabra y gastando en vuelta y
vuelta. ¿Por qué mejor no nos organizamos y tumbamos
al gobierno? Al presidente municipal, al gobernador, a los diputados,
a los senadores, al presidente de la República.
Porque así fue como hicieron Zapata y Villa hace cien años.
Y antes, como hicieron Morelos —que fue el poema que leyó
el compañero—, Morelos, Hidalgo, Guerrero. Que este nombre
de Vicente Guerrero es de un jefe insurgente que luchó por
la independencia de México.
Pero nosotros lo que estamos diciendo es que mejor no vamos a hacer
lucha armada. Si nos juntamos todos y al mismo tiempo nos levantamos,
entonces la fuerza es muy grande. Ya vimos que así ha pasado
en otros pueblos de América Latina. En Ecuador y en Bolivia,
los que voltearon todo fueron los pueblos indios de ahí. Pero
primero pues, se organizaron entre ellos, y entre todos se salieron.
Y fue tan grande la fuerza que no pudo ni el ejército, ni la
policía, ni el gobierno, y tuvo que renunciar y se tuvo que
ir. Y ellos ya están buscando por dónde darle.
Porque lo que no queremos es que nomás cambie el gobierno
y el indígena siga igual. Ya lo vimos aquí que nos platicó
la compañera, que aquí está el PRD y el PT y
has de cuenta que es lo mismo pues. No importa si es PRI o PAN, para
nosotros ¿qué cambia?
Entonces, lo que nosotros decimos es que lo que tenemos que hacer
es organizarnos para ya no luchar solos. Sino como explicó
el compañero del Congreso Nacional Indígena: nos pongamos
de acuerdo y al mismo tiempo tomemos lo que es de nosotros. Y lo que
es de nosotros es la tierra, compañeros. Aquí no se
trata si la tierra quedó en manos del gobierno, o en manos
de los ejidatarios. La tierra es de ustedes. No importa. Y el gobierno
a ver cómo le hace, ése es su problema pues de él.
Y esa tierra la tenemos que recuperar, pero al mismo tiempo todos.
Porque si no, cada quien solito, rápido le van a aventar la
fuerza pública. De por sí vimos aquí en la entrada
que ahí están los ministeriales. Es que están
orejeando a ver qué van a hacer. A nosotros no nos da miedo,
porque ya los vimos allá, y a la hora que la gente se organiza…
corren.
Entonces, lo que nosotros queremos hacer es ponernos de acuerdo.
Primero, es para que el problema se conozca, de aquí. No sólo
pues del lugar donde estamos, sino de la sierra, como nos explicó
el compañero. Y que nosotros podamos decir: miren, hay un pueblo
indígena en México que se llama los tepehuanos, las
tepehuanas. Y ésta es la situación, porque antes no
se sabe. O dicen: no, es que son muy poquitos. ¿Qué
importa? Aunque sea uno, como quiera, como indígena merece
respeto.
Y entonces, que podamos unirnos todos los pueblos indios, con los
compañeros purépechas, con los huicholes, con los zapatistas
que somos de raíz maya, y con todos los pueblos que estamos
juntando. Pero no sólo, que nos podamos juntar también
con los ejidatarios que no son indígenas, que también
les quitaron su tierra.
Haga de cuenta pues, como la conquista de los españoles, igual
están agarrando toda la tierra, pero ahora ya no respetan nada.
Antes, atacaban los pueblos indios y los avientan a la montaña.
Ahora, hasta allá nos persiguen. Se quieren quedar con todo.
Ustedes se acuerdan pues ¿cuándo es que el agua se
vendía? El agua se regalaba, ahora se vende: ya es una mercancía.
Y ya los ricos quieren los manantiales y los ríos nuestros.
Y no los cuidan.
Una compañera: —como aquí, no había llave
y sabe cuántos miles debemos de agua. Al rato nos van a querer
quitar este terreno porque se debe agua, pero pues eso sólo
dios.
Porque quieren la tierra. Y a veces uno piensa: bueno, pues esta
tierra qué, no da. Y resulta que abajo hay mineral. Porque
ahorita nos platicaron en otra parte pues, aquí de entre Durango
y Coahuila en la Comarca, que les quitaron las tierras con engaños,
igual. compañeros. Has de cuenta que es la misma historia.
Y resulta que el cabrón que les está robando —fíjate
el ejido se llama El Cambio, así como el gobierno de Fox decía
el gobierno del cambio, el ejido se llama El Cambio—, y está
haciéndose millonario. Millones y millones de dólares,
porque saca yeso, y lo manda a otros países.
Y el ejidatario, al ejidatario le dan 80 pesos al año, al
año. No es justo, porque es las tierras de ellos. Y si se quieren
rebelar, rápido los meten a la cárcel. Tienen 35 órdenes
de aprehensión. Dicen: “no podemos salir, nos da miedo”
—así como ustedes dicen—.
Otra compañera: —Pues sí, aquí nos querían
llevar a todos a avenida…
SCIMarcos: Porque rápido salen y nos llevan a todos.
Otra compañera: —Nos dijeron que nos iban a llevar a
vivir a don… encerrados todos, le dije: pues no le hace, unos
arriba y otros abajo.
SCIMarcos: Por eso, entonces decimos: ¿y si luchamos juntos?
En todas partes, a ver si van a poder. Porque antes no es lo mismo
pegarle al tepehuano cuando está sólo. Y si ahora va
a gritar el zapatista, y el purépecha y el huichol y el tarahumara,
y el obrero, y el estudiante, y el maestro, y el punk, y el anarquista,
y el libertario. Si todos van a gritar, pues ya lo tienen que pensar.
Pero, como quiera el problema no se resuleve. Porque al rato, se
van a esperar, y otra vez, y van a volver a robar. El problema se
resuelve es: cuando corremos a los ricos compañeros, compañeras.
Esos ricos no tienen nada que hacer aquí, porque no trabajan.
Si nosotros quitamos de esta tierra a los ricos, la tierra va a producir.
Si quitamos a los que la trabajan, no va a producir, porque no saben
nada de la tierra ellos pues. Lo que saben es robar, es lo que saben
hacer, quitarnos.
Una compañera: —Mire, como ésas que están
ahí, pues eran de la comunidad de Santa María, y ahorita
ya tienen otro dueño. Eso era de Santa María, y mire
cómo están ahorita ahí.
SCIMarcos: Sí lo que van a querer hacer aquí es su
restaurante, una gasolinera…
Varios: —Sí así querían, hacer la central
camionera, aquí la querían hacer. Nomás que nos
agarramos a pedradas y a aguantar con ellos. Pues siempre aquí
estamos todavía.
SCIMarcos: —Y al rato en la sierra, pues la madera. Y hay cosas
que no sabemos qué hay.
Una compañera: —Pero no, les dijimos que nosotros aquí
vamos a morir o a matar, pero estábamos dispuestos.
SCIMarcos: —Órale, pero juntos. Vámonos juntos,
pero con todo el país. Porque es lo que estamos haciendo. Y
entonces lo que nosotros les pedimos pues, con los compañeros
que nos invitaron, es que cuando ya acabemos todos los estados —ya
nomás nos faltan cuatro o cinco—, y entonces nosotros
vamos a mandar un informe: así está la situación.
Y ahí ustedes van a ver que en todos lados hay gente que está
organizada. No es cierto que todos somos panistas, perredistas, no
es cierto.
Una compañera: —No, yo les decía que el partido
no tenía que ver nada, de ningún partido. Menos en la
comunidad, donde los partidos… libres de partidos, dice: aquí
lo que hay que defender es la comunidad, con lo que se pueda.
SCIMarcos: —Entonces, ya que nos conozcamos todos, entonces,
podamos ponernos de acuerdo para apoyarnos. Entonces, si alguien tiene
un problema aquí, rápido lo sepamos en todo el país.
Y también lo pasemos a otras partes del mundo.
Así estamos haciendo con Oaxaca. En Oaxaca, ya ven que está
la lucha en contra de un mal gobierno. Bueno, pues rápido mandamos
el aviso, y donde quiera —en otras partes del mundo— están
protestando contra Fox. Para que deje en paz a ese pueblo.
Pues así nos tienen que dejar en paz a todos. Entonces, estos
compañeros pues que ustedes los vieron que bajaron del autobús,
ésos que traen su grabadora, su cámara, eso es lo que
está haciendo. Y también hay trabajadores de la otra
prensa que también lo están viendo. Y lo tratan de hacer
la nota para que se informe. No todo pues está vendido.
Entonces, lo que nosotros queremos hacer es que se conozca por todas
partes. Y pedirles permiso, que donde quiera que vamos podamos llevar
su palabra. Aunque yo no soy tepehuano, ni los que van, nosotros podamos
decir: los compañeros y compañeras del pueblo tepehuano
nos contaron que así está la situación y que
están dispuestos a pelear. Y el único acuerdo que hicieron
es que no van a pelear ya solos, sino que vamos a pelear juntos.
Y entonces, llevar ese mensaje a otro lado, y entonces poder preguntarle
a la gente —como preguntaron hace rato— ¿qué
vas a hacer si hay problema ahí? Pues todos nos van a decir:
vamos a apoyar. Como sea: en la carretera, en la calle, en el trabajo,
haciendo bulla, o bloqueando pues caminos como hicimos pues ahora
por Oaxaca. Pero también al revés, compañeros:
cuando hay problema en Oaxaca, tenemos que movilizarnos aquí,
o en Chiapas, o en Michoacán o en la Ciudad de México.
Donde quiera que haya problemas, tenemos que apoyar.
Una compañera: —Nosotros tenemos muchos terrenos todavía
que recuperar, pues nos faltan muchas hectáreas que según
en México aparecen registradas como la comunidad de Santa María.
Nos faltan, pero acá tenemos que a ver qué vamos a hacer,
pues las queremos recuperar.
SCIMarcos: —Pues lo que tenemos que hacer es tumbar al gobierno,
de plano, no hay otra. Y ya todas esas leyes mandarlas a la basura,
junto con los políticos. Y hacer otra ley donde sí venga
el derecho del pueblo tepehuano, y venga cabal las tierras que le
tocan.
La compañera: —Tenemos muchos espacios como Las Margaritas,
todo, y para la sierra y para allá pues eran de la comunidad.
Nomás sabemos que eran. Ahorita ya son de otro dueño.
SCIMarcos: —Pero todo eso no va a valer.
La compañera: —Sabíanos que eran de nosotros,
pero ya no son.
SCIMarcos: —Todo eso no va a valer si hacemos eso.
La compañera: —Hay muchas partes que yo conocí
de niña, que eran de nosotros. Ahorita ya no son. No sé
porqué, pero ya no son.
SCIMarcos: —Pues por transas del gobierno.
La compañera: —Sí, ya viven otras personas allí.
SCIMarcos: —Entonces eso es lo que les proponemos compañeros.
Así vamos a apoyar: vamos a llevar lo que pasa aquí
que no se conocía en todas partes. Ahorita sólo podemos
hacer eso. Y luego, otra cosa que podemos hacer es informar a otras
organizaciones, pueblos indios, grupos colectivos que están
en la Otra Campaña, que aquí hay un pueblo que está
dispuesto a luchar, organizado, juntos.
Que hay que tomarlo en cuenta —que es lo que decía el
compañero: queremos que nos tomen en cuenta— para pelear,
no para engañar. Porque el gobierno sólo nos toma en
cuenta para engañarnos, para que saca el voto, o para que haces
bulto pues en una marcha.
Hay que tomar en cuenta pues a la hora de la lucha y a la hora del
beneficio. Eso es lo que queremos. Eso es lo que vamos a hacer compañeros,
no venimos a echar mentira. No vamos a hablar con Fox, ni con el gobernador
de Durango. Son puros cabrones que además ni entienden pues,
aunque se les hable. Sólo hablan en inglés. No entienden
pues la gente de abajo. Sólo entienden la palabra del rico.
Entonces, mejor no hablamos ya con ellos. Mejor hablamos con ustedes.
Viera que no nos interesa eso, pues hubiéramos hablado con
el gobernador. Pero en lugar de hablar con el gobernador, venimos
aquí a hablar con ustedes. Y ustedes saben que los políticos
llegan, hablan, y se van. Y aquí lo que importa es lo que hablaron
ustedes, no lo que dije yo.
Y eso que hablaron ustedes es lo que vamos a llevar. Así,
como que nos contaron, tal cual, cabal, así va a ir. Yo aquí
llevo el apunte y ahí llevan los compañeros la grabación.
Y ahí se va a oír su voz y se va ver. Van a ver que
otros indígenas en otras partes los van a ver y van a decir:
sí, de por sí son como nosotros. No es algo que está
inventado.
Entonces, eso es lo que les veníamos a decir compañeros.
Y eso es lo que les prometemos. Nada más, pero nada menos.
Y cuando llegue la hora vamos a estar juntos, van a ver. Y ese Felipe
Calderón no va a acabar su presidencia, lo vamos a tumbar antes.
Van a ver. Y con él se van a caer todos los demás.