El delegado zero comienza la gira por Chihuahua,
en Sisoguichi, 29 de octubre.
Sisoguichi, Sierra Tarahumara, Chihuahua
Reunión con rarámuris
29 de octubre del 2006
Buenos días compañeros, compañeras. Buenos días
a las autoridades tradicionales rarámuris.
Queremos agradecerles que nos hayan recibido, y que nos hayan dado
su alimentación y su techo.
(Traducción en rarámuri)
Nosotros somos indígenas zapatistas, venimos desde Chiapas.
Desde el último rincón que hay en México. En
nuestra historia, se parece mucho a la historia del rarámuri.
Nosotros vivíamos en las buenas tierras. Y llegó el
español, llegó el rico, llegó el blanco, y nos
aventó a las montañas. Y ahí nos olvidó.
(Traducción en rarámuri)
Parecía que el rico se había olvidado de nosotros.
Tenía la buena tierra, nosotros puras piedras. Puro olvido,
puro dolor, pura muerte. Pensamos que así vamos a estar siempre.
El rico por un lado, lejos de nosotros. Y nosotros en un rincón
y olvidados.
(Traducción en rarámuri)
Pero llegó que estamos viendo compañeros, compañeras,
que el rico no está contento con lo que tiene, y ahora quiere
también nuestras montañas donde vivimos. Quiere nuestra
pobreza. Y la quiere hacer también dinero, mercancía
para venderla. Antes, el agua no se vende. Ahora es una mercancía.
Antes, el árbol no se vende. Ahora es una mercancía.
Antes, el aire no se vende. Ahora es una mercancía.
(Traducción en rarámuri)
Según nuestra idea como indígenas zapatistas, cuando
el que hizo el mundo lo hizo como lo hizo, puso en cada parte: en
el mar, en el río, en la llanura y en la montaña, a
un guardián. A alguien que va a cuidar que el mundo viva y
esté contento. Y esos guardianes, decimos nosotros, en nuestro
pensamiento, son los pueblos indios.
Y hay pueblo indio en el mar, para cuidarlo. Y hay pueblo indio en
el río, para cuidarlo. Y hay en el bosque, y hay en la montaña,
y hay en el desierto. Y nuestro trabajo como pueblos indios, que nos
dieron los que hicieron el mundo, es que tenemos que cuidarlo, para
que no muera.
(Traducción en rarámuri)
Cuando estamos los pueblos indios cuidando la tierra, el mundo está
contento. Está contento el aire y va a la montaña y
baja hasta el mar. Está contenta el agua y da vida. Está
contento el venado y corre de un lado a otro. Y a veces es bueno y
se hace carne en nuestra mesa. El árbol crece contento, y a
veces es leña en nuestra casa.
(Traducción en rarámuri)
Y ahora vemos que el agua está en una casa encerrada, y la
llave sólo la tiene el rico. El indígena no tiene más
el agua que tiene que cuidar.
(Traducción en rarámuri)
El árbol está triste porque lo mata el rico y se lo
lleva lejos, para hacerlo dinero.
(Traducción en rarámuri)
En el mar, crece la casa del rico. Y desaparece la casa del indígena.
(Traducción en rarámuri)
El río, su agua, es encerrada y es llevada para otro lado.
Se le quita al pueblo indio y se va para la casa del rico. El río
lleva a otra parte.
(Traducción en rarámuri)
Y el venado se esconde en la cueva y llora porque ve que el mundo
no es donde nació. Es perseguido el venado, como es perseguido
e indígena en nuestro país.
(Traducción en rarámuri)
El aire, que caminaba libre, ahora es encerrado en grandes ventiladores
para hacer electricidad. La luz no va a casa del indígena,
va a casa del rico. En el aire, no puede volar el pájaro libre.
Porque ahora hay ventilador para sacar luz para el rico.
(Traducción en rarámuri)
En cada parte donde entra el rico, compra, convierte en dinero todo,
y va matando el mundo. Eso vemos nosotros. El mundo, la tierra que
tenemos que cuidar, está muriendo.
(Traducción en rarámuri)
Eso pensamos nosotros los indígenas zapatistas. Y allá
en nuestra montaña, nos contaron la historia del que derrotó
al enemigo, siendo lo que es, estando, resistiendo, no desmayando,
como el pino: el rarámuri.
(Traducción en rarámuri)
Y pregunta el zapatista, el indígena, preguntamos. Nos mandan
hasta acá a preguntar al rarámuri, si igual piensa él.
Si igual ve que el mundo muere. Si igual ve que el blanco hace mercancía
la madera, la tierra, el agua, los animales. Si igual siente que está
muriendo el guardián que somos, que tenemos que cuidar la tierra.
Eso venimos a preguntar.
(Traducción en rarámuri)
Nos mandaron a escuchar, no a hablar. Hicieron nuestro corazón
una caja, para guardar la palabra del rarámuri. Hicieron de
nuestro corazón un oído, para aprender de la palabra
del rarámuri. Hicieron de nuestro corazón una bolsa,
para poder lleva en el él, en esa morraleta, la palabra del
rarámuri, para que conocen en otros lados su dolor y su lucha.
(Traducción en rarámuri)
Para llegar a la casa del rarámuri, caminamos lejos. Llegamos
en otras partes. Encontramos a otros pueblos indios como nosotros,
guardianes del mundo como nosotros.
(Traducción en rarámuri)
Llegamos a Baja California, y encontramos a Oaxaca. La misma Oaxaca
que habíamos visto antes, la encontramos en Baja California.
La ropa, la lengua, la cultura, y el color del triqui, lejos de su
tierra, luchando, peleando, porque el rico lo explota. Le quita lo
que tiene.
(Traducción en rarámuri)
Y hoy alzamos la voz por Oaxaca. El pueblo de Oaxaca tiene un mal
gobierno. Ulises Ruiz se llama el malvado en Oaxaca. El pueblo se
organizó, se levantó, para que caiga el malo. Y ahora,
ese pueblo está rodeado por las fuerzas federales de Fox. Que
lo quiere atacar, lo quiere matar, lo quiere meter a la cárcel,
para que siga el mal gobernante que es Ulises Ruiz.
(Traducción en rarámuri)
Como hace muchos años cuando la conquista, el pueblo está
encerrado en la ciudad. Las calles están tapadas por la policía.
En el aire no vuelan los pájaros, sino los aviones del ejército.
El pueblo ése está cercado. Y siente que está
sólo. Y decimos aquí, desde la tierra del rarámuri
que no está solo, que lo vamos a apoyar.
(Traducción en rarámuri)
Subimos más arriba de Baja California, y llegamos con el pueblo
kumiai. Y vimos que está partido por los gobiernos. Su tierra
la están quitando y están muriendo las familias kumiai.
Y pensaba el kumiai que es que está solo. No está solo,
así le dijimos.
(Traducción en rarámuri)
Fuimos al pueblo cucapá, que todo lo puede vivir pescando.
Y nos cuenta que cuando va a pescar es delito, lo meten a la cárcel,
le quitan su lancha, le quitan su pesca. El cucapá no puede
vivir porque lo meten a la cárcel. Si no puede vivir, y no
puede trabajar, va a morir el cucapá.
(Traducción en rarámuri)
Piensa el cucapá que estaba solo. No está solo, le
dijimos al pueblo cucapá.
(Traducción en rarámuri)
Llegamos al pueblo tohono o’odham, Sonora. Nos cuenta el o’odham
que su tierra está partida por la frontera. Un lado tiene al
gringo, un lado tiene al mexicano.
(Traducción en rarámuri)
Dice el o’odham que su tierra es usada de basurero para el
veneno que tira el rico. Nos cuenta que su autoridad no es respetada
por el partido político, no importa cuál es. Nos cuenta
que el gringo no quiso el veneno en su tierra, y fue y la sembró
en la tierra del lado mexicano del o’odham. Eso cuenta. Pensaba
que está solo. No está solo, le dijimos.
(Traducción en rarámuri)
Fuimos a la tierra del pueblo comca’ac, el seri, en la orilla
del mar. Mal vive el seri, pobremente: casa de cartón, no hay
drenaje, apenas un poco de luz, sólo tierra. Quiere el rico
su isla, la quiere hacer un hotel. Pensaba el comca’ac que está
solo. No está solo, le dijimos al seri.
(Traducción en rarámuri)
Fuimos a la tierra del yaqui. Y el yaqui nos cuenta que su tierra
que tenía, la están cortando y mordiendo los ricos.
Como si arrancaran su brazo, su pierna, su corazón. Dice el
yaqui que el rico le quita la tierra, y quitando la tierra, mata al
yaqui. Pensaba el yaqui que está solo. No está solo
le dijimos.
(Traducción en rarámuri)
Subimos a la sierra, a la tierra del pueblo pima. Su tierra es usada
por narcotraficantes y ganaderos. No se siembra maíz, se siembra
mala yerba. No se cultiva para comer, sino para que coma el ganado
del gran terrateniente. Eso nos contó el pima, pobre está.
Pensó que está solo. No esta solo le dijimos al pima.
(Traducción en rarámuri)
Bajamos a la tierra del yoreme mayo. El yoreme nos cuenta que el
agua está en un pozo y sólo se abre para la tierra del
rico. Para la tierra del pobre, del yoreme, no se abre. Muere su tierra
del yoreme, crece y se hace grande la tierra del rico. Pensaba el
yoreme que está solo. No esta solo, le dijimos.
(Traducción en rarámuri)
Y ahora llegamos a la tierra del rarámuri, y escuchamos su
dolor. El árbol que muere, el venado perseguido, el robo de
la tierra. Lo escuchamos aquí en la tierra del que resiste,
del que no se vence, del que lucha mirando. Y venimos a decirle al
pueblo rarámuri que no está solo. Estamos nosotros.
(Traducción en rarámuri)
Nosotros queremos llevar esa palabra lejos, porque no en otras partes
se conoce. No se conoce el dolor del rarámuri. Ni cómo
roban la madera, ni cómo roban la tierra, ni cómo envenenan
el agua. Queremos llevarla lejos ésa su palabra del rarámuri.
(Traducción en rarámuri)
Sabemos bien que la gran televisión, y el gran periódico
no habla del rarámuri. Sólo a tomar foto viene. ¡Qué
bonito es el rarámuri!, qué bonito muere. No habla pues
la palabra verdadera del rarámuri.
(Traducción en rarámuri)
No llegamos solo a la tierra del rarámuri, no primera vez.
Otra vez va a haber más después con mis jefes, los indígenas
zapatistas.
(Traducción en rarámuri)
No venimos solo. Viene con nosotros hermano, hermana, del Congreso
Nacional Indígena. El hermano wixárika, wixaritari,
o huichol, el hermano nahuátl, el hermano purépecha.
Ellos mantuvieron viva la palabra, aunque no se escuchara lejos. Con
ellos, con los pueblos indios del Congreso Nacional Indígena,
somos uno. No estamos solos.
(Traducción en rarámuri)
Vienen también con nosotros, personas de otros colores, de
otras partes de México y del mundo. Traen cámara, traen
micrófono. Ellos no están por la paga, no trabajan para
el grande televisión, el grande periódico. Su trabajo,
su lucha, es llevar lejos la palabra del rarámuri, del mayo
yoreme, del yaqui, del pima, del comca’ac, del o’odham,
del cucapá, del kumiai, y de todos los pueblos indios. Y de
todos los dolores, aunque no sean indios. Porque sabemos bien que
aunque no es indio, también tiene su dolor por parte del rico.
(Traducción en rarámuri)
Lo que escuchamos aquí en la tierra del rarámuri, lo
vamos a llevar lejos. Lo que escuchamos es como una guerra de conquista
contra el rarámuri. Si antes era el ejército español,
ahora son las leyes del rico. Ahora son los políticos, los
que hacen leyes para que se mate a la montaña, a los árboles.
Los que hacen leyes para dividir a los pueblos, para robarles la tierra
a los ejidatarios, a los comuneros. Los que hacen leyes para beneficiar
al narcotraficantes.
Los que hacen leyes para llenar las cárceles de Chihuahua,
del rarámuri, del rarómari, y del ódame. Porque
es el pobre el que está en la cárcel, no el rico, el
que roba el que mata, el gobernador que vive en Chihuahua y el presidente
que vive en México.
(Traducción en rarámuri)
Vimos, por su palabra, que el gobierno no cuida la naturaleza, el
gobierno la mata. Lo del gobierno que debería cuidar la naturaleza,
los árboles, el aire, las aguas, la tierra, es el que está
dando el permiso a los ricos, para que matan nuestra naturaleza. Eso
vimos aquí en la tierra del rarámuri. Y en todas las
tierras de los pueblos indios del noroeste y del norte de México.
(Traducción en rarámuri)
Pero también nos hablaron y nos enseñaron de cómo
luchan, para defender al árbol, para defender al venado, para
defender la tierra, para defender el agua. Todo eso nos enseñaron
de la lucha que están llevando.
(Traducción en rarámuri)
Nosotros, EZLN, zapatistas, con el Congreso Nacional Indígena,
con los compañeros de los medios alternativos, con organizaciones
políticas y sociales que vienen en la karavana, con pueblos
indios, con mujeres, con hombres, con jóvenes, con niños,
con ancianos, en todo México, nos llamamos Otra Campaña.
(Traducción en rarámuri)
Nos estamos uniendo, poniendo de acuerdo todos los pueblos pobres
de nuestro país que es México. Todos aquellos a los
que humilla, pisotea, y atropella y el rico y su gobierno.
(Traducción en rarámuri)
La Otra Campaña no es otra lucha. No venimos a traerles otra
palabra. La Otra Campaña es la lucha del rarámuri, la
lucha del que lo acompaña, del que lo apoya. Nuestra lucha
es la lucha por la tierra en la Sierra Tarahumara, por el árbol,
por el agua en la Baja Tarahumara, por cada quien, que podamos vivir
con dignidad. La Otra Campaña no es extra lucha, no es otra
diferente. Es su misma lucha, pero ya no solos. Sino unidos con otros.
(Traducción en rarámuri)
Queremos pedirles que sigan resistiendo, que sigan luchando. Pero
ya no más solos. Ya no más cada quien por su lado, sino
que junto con nosotros se puedan unir al pima, al yaqui, al yoreme,
al o’odham, al kumiai, al cucapá, al purépecha,
a wixaritari, al zapatista, al náhuatl, al mestizo que es explotado,
a la mujer que es perseguida, al obrero que es humillado, al anciano
que es despreciado, al niño que es corrompido, a todos los
que estamos mal en nuestro país. Y que lo queremos cambiar.
Queremos que se unan luchando aquí, que nos apoyen, y que
nosotros los apoyemos a ustedes con su lucha. Eso queremos.
(Traducción en rarámuri)
Lo que queremos la Otra Campaña es unirnos, juntarnos todos
los que somos explotados en el trabajo, despreciados como indígenas,
reprimidos por el gobierno. Los que nos están robando nuestras
tierras. Que nos unamos todos y cuando estemos todos juntos, que tumbemos
a los malos gobiernos. A Reyes Baeza, a Fox, a Calderón, y
a cuanto cabrón quiera venir a decirle al pueblo rarámuri
qué debe hacer. Cuando el pueblo rarámuri tiene que
decidir su propio destino. Y nosotros zapatista lo vamos a apoyar.
(Traducción en rarámuri)
Y cuando lo quitemos al malo gobierno, saquemos al rico de nuestra
tierra. Y otra vez —com dijo Doña Refugio— vamos
a aliviar a la tierra. Que vuelva a crecer el árbol, a correr
el venado, que el agua esté libre.
Y que el rarámuri, aquí en la Sierra Tarahumara, el
rarómori, el ódame, donde está cada pueblo pueda
vivir en paz. Y podamos dar buenas cuentas cuando muramos. Podamos
decir que cuidamos el mundo, que lo salvamos, que vive para que otros,
los que van a seguir, también vivan. Gracias.
(Traducción en rarámuri)