Delegados 1, 2 y 3 de la Comisión Sexta en el caracol Tecpampa, el otro Xochimilco, 21 de octubre

Xochimilco, DF
A 5 años del asesinato de Digna Ochoa
21 de octubre

Palabras del Comandante Zebedeo

Nos enteramos de la invitación de ustedes por el quinto aniversario de la muerte de la compañera Digna Ochoa. Claro que nosotros siempre hemos tenido ese oído y ese corazón de escucharlos y de sentir también ese coraje que todos nosotros tenemos.

Y la historia ha sido siempre así en nuestro país México: que los que luchamos, que los que damos nuestra vida, nuestra sangre, nuestra conciencia la usamos para ayudar a los demás, nos mutilan, nos torturan, nos encarcelan y nos privan hasta la vida.

Y que nosotros, hombres y mujeres, niños, nunca podemos dejar por olvidado esa imagen, ese nombre, ese sufrimiento, ese dolor que sufrió la compañera.

Debemos tenerlo presente diariamente, y así alimenta nuestro caminar diariamente. Nosotros tenemos presente en nuestro corazón a la compañera Comandanta Ramona, también tenemos presente en nuestro brazo izquierdo —si ustedes se dan cuenta—, aquí está también presente siempre.

Pero no solamente representa a ella. Representa también a la compañera Digna Ochoa. Todos nuestros muertos están en tu corazón. Y esa que abre ahora la……., son las que ahora están abriendo este camino por donde tenemos que ir. Que nunca debemos olvidar esa vida, esa sangre derramada.

Supimos también desde Chiapas que por luchadora, lo hicieron pasar así imaginándolo, tal vez querían que nos entendiéramos mal la imagen de ella, porque la difamaron pues.

Pero nunca tuvieron este ojo de ver su imagen de luchadora social que ayudó a varios compañeros, a varias compañeras.

Desgraciadamente, ustedes no tienen todavía tal vez de organizar un municipio autónomo, o una escuela autónoma, y dejarlo su nombre. Qué maravilloso sería que el nombre de la compañera Digna dijera: Escuela Autónoma Digna Ochoa.

Nosotros en Chiapas es lo que estamos haciendo. Nuestros muertos que dieron su vida el uno de enero del 94 lo hemos tenido presente siempre, honorando siempre en un lugar digno de nuestra lucha zapatista.

Pero bueno, si ustedes no tiene esa posibilidad, pero que también que tengamos sellado en nuestro corazón ese nombre.

Y es todo lo que les puedo decir, compañeras, compañeros. Estamos muy orgullosos y contentos de estar con ustedes también.

Palabras de la Comandanta Grabiela

Buenas tardes compañeras y los ellos que están aquí presentes también. Me da mucho gusto que estamos aquí con ustedes. Porque es la primera vez que estamos haciendo trabajo, pero no pensamos que no pudimos llegar, pero ahorita ya estamos aquí con ustedes, para enseñar, para mostrar lo que estamos haciendo también, como las mujeres.

Como las mujeres podemos luchar también, podemos hacer trabajo. Así como ya lo platicó el compa Zebedeo. Y así debe luchar compañeras. Tenemos que hacer el trabajo, porque la compañera Raquel, la que está presente aquí también ya lo conoce pues también, y ha llegado a nuestro municipio, está en …… también a dar capacitación también…..

Y así vamos a hacer compañeras, vamos a seguir luchando a hacer el trabajo, así juntos, no divididos. Si vamos a hacer así juntos, lo vamos a poder compañeras. Ya vemos como allí donde estamos, la compañera Raquel lo conoce, ya tenemos nuestros municipios, por eso del nombre del municipio Flores Magón y es igual como dijo el compa Zebedeo, que así va a nombrar así ustedes también.

Vas a seguir haciendo la lucha, vas a tener municipio también. Nosotros tenemos, nosotros vamos a trabajar allí. Nosotros vamos a ver, también los compañeros nuestras bases de apoyo, por eso tenemos educación, salud, ya tenemos, ya compañeras.

Hace 12 años que empezamos a hacer el trabajo, pensamos que nunca no vamos a encontrar a éste. Pero ahorita, gracias por la lucha, gracias por el compañero Subcomandante Marcos, ha hecho mucho trabajo. Y voy a agradecer claro compañeros. Ya acá ha avanzado el Sup el trabajo. Poco a poco.

Nosotros somos campesinos también, somos indígenas, y ya no tenemos miedo sobre del gobierno. Podemos luchar y podemos hacer nuestro trabajo. Como estamos aquí, parece que ustedes poquito, pero creo que no, porque tienen sus hijos también, se van a reunir, poco a poco se va a juntar.

Así como estamos en nuestro pueblo también. Se juntan poquito, y cuando vas a hacer fiesta en cada municipio, en cada caracol, lo vas a ver. Porque los …….. cualquiera que ha llegado hasta allá, ya lo conoce, compañera.

Por eso que estamos aquí, estoy tranquilo también, qué voy a decir…… no sé un poquitos nervios, escribí, y sólo un poquito español, pero ahí vamos explicando cómo ves la lucha.

Por eso estamos aquí, queremos invitarlos todos pues, nacional, internacional, nosotros estamos aquí haciendo el trabajo, en eso estamos. Tranquilos también con ustedes, no tenemos miedo.

Por eso, igual, con ustedes mujeres también, puedes hacer el trabajo. Que no tengan miedo compañeras. Vamos a seguir juntos. Por eso estamos aquí presentes. Ya va a salir un mes que llegamos aquí, y ahorita aquí estamos.

No tenemos miedo con el gobierno, sino vamos a seguir el trabajo. Donde podemos, donde no si hay enfermedad, pues ni modo compañeros, cuando estamos sanos, pues nos vamos a seguir. Gracias compañeros.

Palabras de la Comandanta Miriam

Compañeros y compañeras: Estamos aquí y estamos contentos con ustedes. Así como habló el compañero Comandante Zebedeo, de la compañera que murió, y que nosotras sabemos de por sí que el gobierno, el que lucha, el que dice toda la verdad lo que pasa en nuestro país es perseguido.

Porque así nosotros también sufrimos en 94. Antes de 94 nosotros nos organizamos, pero vemos cuando organizamos unos cuantos, nos persiguen, nos encarcelan, nos desaparecen.

Y por eso tuvimos que organizarnos todos. Unirnos nuestra voz, nuestro dolor, para que no estar solos, sino que tenemos que unir la fuerza, para que el gobierno no es fácil que nos agarra pues.

Y por eso nosotros, allá en Chiapas, estamos luchando con las compañeras y con los compañeros. Porque vemos la necesidad de la injusticia que nos pasó muchos años. Y el gobierno nunca nos escuchó. Se puso sordo. Nuestras demandas no nos escucharon.

Pero llegó un día, en 94, cuando decimos ¡Ya Basta! de todos los engaños que nos da el gobierno. Por eso levantamos en armas. Y decirle al gobierno que no necesitamos pedir permiso a nadie para luchar. Ni necesitamos nadie que nos va a ordenar.

Y le dijimos que no vamos a pedir perdón a nadie, porque es una causa justa que luchamos. Porque él no entendió, luchamos por la vía pacífica, pero nunca nos entendió. Nos volteó a ver la cara cuando nosotros alzamos de armas.

Ya de ahí, los compañeros y compañeras nos pusimos fuerte, enfrente del ejército, porque el ejército no es el lugar donde está, el lugar donde debe estar el ejército es ahí en la frontera, cuidar la frontera. No ahí donde estamos nosotros.

Como nosotros no somos animales, somos gentes que pensamos. Nosotros por eso empezamos a organizarnos y a luchar junto con los compañeros y compañeras.

Que nosotros sabemos gobernarnos solos. Y empezamos a luchar y a ver las necesidades del pueblo. Empezamos a organizar los trabajos colectivos, donde ahí nos apoyamos con la resistencia que tenemos.

Y hasta ahorita hemos logrado y hemos sabido seguir adelante con nuestra lucha, con nuestro trabajo. Pero como sabemos que el gobierno nos manda muchos dineros, o sea manda muchos dineros a las comunidades, para dividir a la gente. Para que la gente no se organiza, no se lucha.

Y yo creo que en diferentes partes así pasa. Por eso hay muchos hermanos y hermanas que todavía están engañados por el gobierno, por el dinero. Pero nosotros como zapatistas, sabemos que el gobierno es un traidor y está tratando de vender todo lo poco lo que nos queda en nuestro país.

Eso no lo vamos a permitir. Tenemos que organizarnos y luchar juntos para defender nuestro país. Porque es el futuro de nuestros hijos. Y es el futuro de nuestros hijos e hijas. Ya no es la hora que nos engañe el gobierno. Deberían estar en las cárceles ellos.

Como los compañeros que están en San Salvador Atenco, no deberían, no es su lugar la cárcel. Porque luchan por una causa justa, por defender a los otros compañeros, que hay injusticia en los pueblos.

Pero los gobiernos, los que ….. Son ellos, es su lugar la cárcel. Deberían de estar ahí ellos. No a nosotros que luchamos por nuestros derechos. Es todo compañeros y compañeras. Muchas gracias.