APAGA LA TELE. ENCIENDE TU
MENTE.
Antes el fascismo destruia,
ahora aisla, incomunica. Si el miedo y el terror los instrumentos de este, ahora
el consumismo y el conformismo, lanzados a las ondas continuamente a través de
los medios de comunicación permiten mantener a la masa quieta, basandose en las
nuevas religiones como el futbol, porque desencadenan pasiones irracionales,
porque provocan que los desposeidos se enfrenten entre ellos en batallas
absurdas que les minan las fuerzas para rebelarse y protestar. Y todo, para
adorar a dioses que viven de multinacionales que explotan a niños tiernos, para
confeccionar sus modas. Y como dedio por excelencia de propagacion, la
televisión, ese gran hermano que dicta como ha de vivir una persona, como ha de
vestir, que necesidades tiene para ser feliz, que le dice, EN DEFINITIVA, como
pensar. Hay quien pensara que contra todos esos poderosos medios no podemos
luchar. Esta actitud nos lleva a la ataraxia, a quedarnos quietos para no
conocer el dolor.