REALIDAD DEL SECTOR SOCIAL


 

La actualidad de la intervención social (tanto desde la dimensión sociosanitaria, como socioeducativa y sociocultural), se encuentra en estos momentos inmersa en una situación paradójica: Animadores /as Socioculturales, Psicólogos /as, Educadores /as Sociales, Monitores /as de Talleres, Terapeutas Ocupacionales, Trabajadores /as Sociales y demás trabajadores del sector, vivimos un momento esperanzador por un lado y desalentador por otro.

Esperanzador porque desde una perspectiva técnica y tras 20 años de experiencia acumulada como séctor, la mayoría de las profesiones que lo integran están cerca de alcanzar su definitiva y deseada madurez profesional. Se consolidan las distintas figuras profesionales, unas con un bagaje científico e histórico de mayor peso, otras más recientes que, tras años de recibir aportaciones de otros campos, van delimitando sus funciones y competencias, se perfeccionan y aseguran las distintas metodologías de trabajo, cada vez más eficaces, y se crean especializaciones de estas figuras, dependiendo del colectivo con el que se trabaja, haciendo en definitiva posible, dar una respuesta real a las demandas, necesidades y problemáticas sociales de la actualidad. Existe además un creciente reconocimiento acerca de la importancia de la labor social que estas profesiones generan, lo cual queda demostrado por el constante aumento de contrataciones que está realizando la administración pública; sirvan como ejemplo los 8000 trabajadores que desempeñan sus funciones en la Comunidad Autónoma de Madrid.

¿Pero por qué al tiempo resulta desalentador? A pesar de todo lo conseguido, la realidad de nuestra situación laboral no se corresponde con la evolución profesional, aún en proceso, más bien al contrario. Desregulación, inestabilidad y precariedad definen el sector. La actual mecánica de funcionamiento de las administraciones Municipales y Autonómicas que adjudican sus servicios a las empresas y asociaciones que nos contratan, permite a la administración desvincularse de toda relación laboral con los trabajadores, tarea que es asumida por dichas entidades intermediarias. Esto, en principio, no tendría porque representar ningún problema, pero lo cierto, es que la ausencia de un convenio colectivo que regule las condiciones laborales y la falta de cláusulas en la mayoría de los pliegos de condiciones (decimos "mayoría" porque sí existe alguna excepción donde se fijan salarios) que estipulen unos mínimos, permite que las condiciones laborales de los trabajadores queden al arbitrio de las empresas. Además, esta forma de contratación, que no es otra cosa que un modelo de gestión privada de servicios eminentemente públicos, permite que las empresas que compiten reciban puntos por presentarse a la baja, es decir, ofertar un precio por el mismo servicio y por menos dinero. Si a esto le sumamos la política de introducción de mejoras técnicas y económicas que también puntúan, la situación resultante es la bajada inevitablemente de los sueldos de los trabajadores /as que en ningún caso se ajustan a las titulaciones que se nos exigen y a las responsabilidades que tenemos que asumir y que además, por otro lado, provoca diferencias salariales entre trabajadores de la misma empresa o entidad que desempeñan la misma función en proyectos con presupuestos distintos. Si en este suma y sigue, mencionamos la corta duración de la mayoría de los contratos y la ausencia de cláusulas de subrogación (continuidad del trabajador /a y sus derechos aunque la empresa cambie), las perspectivas de futuro de los trabajadores /as son cuando menos desmotivadoras, lo que termina por afectar gravemente a la labor o servicio social para el que se nos contrató; aspecto este especialmente importante debido a la sensibilidad de los colectivos con los que se trabaja.

Para intentar cambiar esta realidad, a finales del año pasado varios trabajadores del sector deciden unirse y encauzar sus esfuerzos creando la Plataforma ECO, de los Trabajadores /as contratados por empresas y entidades del sector que gestionan actividades y proyectos sociales, culturales y de ocio educativo. Desde aquí se impulsan diversas iniciativas encaminadas a dignificar estas profesiones, elaborar y negociar un convenio propio y mejorar las claúsulas de contratación de los pliegos de condiciones. Se dan los primeros pasos, realizando asambleas de trabajadores desde las que se elabora un diagnostico de la situación del sector y desde las que se preparan las líneas de actuación. La Plataforma se estructura en diferentes Comisiones de Trabajo para abarcar diversos aspectos, difusión, relaciones externas, estudio de convenios, gestión interna etc... Se cuenta con el apoyo de los sindicatos mayoritarios, Comisiones Obreras y La Unión General de Trabajadores /as, necesarios para la negociación de un convenio colectivo y se impulsa la creación de comités de empresa para que por un lado apoyen el trabajo de la plataforma y por otro puedan defender los interés de los trabajadores /as de las entidades que les contratan.

Tras esto, se ha buscado una sensibilización del sector empresarial que se empieza a constituir en patronal y que ha posibilitado la creación de una comisión de estudio del convenio, formada por miembros de la plataforma y representantes de esta patronal (La Asociación de Entidades de Iniciativa Social de Madrid).

Simultáneamente se están realizando contactos con la administración pública municipal y autonómica, y con los distintos grupos políticos para trasmitirles la problemática del sector, ofertar alternativas, y se ha realizado una acción de reivindicación pública, mediante una concentración realizada en la Plaza de la Villa el 25 de abril a la que asistieron 400 trabajadores /as. En estos momentos, la plataforma esta elaborando un censo de trabajadores y empresas y cuenta con una página web www.nodo50.org/plataformaeco y un correo electrónico plataformaeco1@nodo50.org desde los que se pretende dar información actualizada del sector, de su problemática, de las diferentes acciones y actividades de la Plataforma ECO y recibir sugerencias y propuestas de colaboración.

Para finalizar, mencionamos que se trabaja ya en la preparación de las siguientes iniciativas; unas Jornadas de trabajo con las federaciones de los sindicatos que respaldan nuestra iniciativa, con la finalidad de agrupar el sector a escala sindical y que adquiera mayor fuerza y conocer las iniciativas en marcha en otras Comunidades Autonómicas, que se realizará a primeros de Octubre, y otras Jornadas, abiertas a todos los que estemos interesados en la situación laboral y profesional del sector, proyectadas para finales del mes de noviembre del 2003, y para la que hemos creado una comisión específica en la que puedes participar.

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