Como todo lo que empieza los comienzos no fueron fáciles ya que no se veía bien este tipo de asociacionismo reivindicativo que nos llevó en más de una ocasión a situaciones de fuerza ante la falta de interés por solucionar problemas de tráfico, escolarización y otros muchos que surgieron en el barrio.
Es a partir de los gobiernos de izquierda cuando de alguna manera, más receptiva, se fueron teniendo en cuenta las opiniones y sugerencias de las asociaciones a través de la Federación de las mismas. Así nuestra Asociación participó en el Consejo Municipal de Educación o en otros Organismos a través de la Federación.
Pronto con el cambio de gobierno municipal se fueron recortando las cotas de participación, pero aún así la Asociación siguió adelante.
Entre los logros que con más alegría recuerdo durante los años que estuve al frente de la misma fue sin duda, la creación del aula de adultos bajo los consejos de mi gran amigo el sacerdote Millán, que tanto luchó durante su vida para que la cultura llegara a todos, y en especial a los más necesitados de los barrios de las Delicias donde dejó su carismática personalidad.
Pero esto no habría sido posible sin la infatigable colaboración de un grupo de compañeras; Elena, Consuelo, Luisa, Carmen y Aurora, que desinteresadamente aportaron sus ideas e ilusiones para que esto fuera posible y las que desde aquí, se lo agradezco enormemente. Ellas aun continúan en dicha labor.
Hoy, desde la lejanía, ya que por motivos personales, no me encuentro en Valladolid, deseo a todos los que, durante estos años, han trabajado por el barrio mi más sincera felicitación por todo cuanto han conseguido a pesar, me consta, de las muchas dificultades que han tenido y tienen para sacar adelante este proyecto iniciado hace 25 años.
y visitado