VÍCTOR M. VELA/VALLADOLID
La nueva concejala de Participación Ciudadana, Domi Fernández, acudió ayer a su primer acto oficial, la inauguración de la exposición con la que los vecinos de Huerta del Rey estrenaron seis días de fiesta. No lo hizo sola, sino que en su bautizo público estuvo acompañada por la concejala de Acción Social, Rosa Hernández, y por el propio alcalde, Javier León de la Riva, que fue quien tomó la palabra para felicitar a los artistas responsables de la exposición y, al mismo tiempo, recordar a los residentes en el barrio que el nuevo centro cívico, previsto en la antigua escuela de Magisterio, estará listo para la primavera del próximo año. Al mismo tiempo, presentó a los responsables de la asociación de vecinos Pisuerga a la nueva concejala.
Fernández departió con Juan González, secretario del colectivo vecinal, quien expuso a la nueva concejala algunas de las demandas de la zona. Domi Fernández manifestó además su intención de mantener un «contacto directo» con los vecinos y convocar encuentros con los coordinadores de los diferentes centros cívicos para conocer las necesidades de cada uno de ellos.
El de Huerta del Rey albergó ayer la inauguración de la muestra de trabajos realizados durante el curso por los talleres de manualidades de las asociaciones de vecinos y personas mayores del barrio. Entre las piezas, manifestaciones de restauración, pirograbado, óleo, pintura en acrílico y taracea.
Pirograbado
El experto en esta última técnica es César Emilio del Campo, quien destacó la laboriosidad de un trabajo que se realiza con incrustaciones de diferentes tipos de madera, como caoba, nogal, ébano o pino. A su lado, su esposa María de los Ángeles le recordaba al alcalde que su hijo se llama Francisco Javier en su recuerdo, ya que fue el médico que asistió su parto.
Carmen Bayón, presidenta de la asociación Pisuerga, destacó la «alta calidad de los trabajos y la entrega de sus autores», cerca de cien personas entre todos los talleres de manualidades del barrio.
Álvaro Movilla, de la junta directiva del grupo de mayores, mostraba orgulloso alguna de las piezas que ha realizado en pirograbado, al tiempo que reclamaba a los vecinos del barrio una mayor implicación en las fiestas. «Es una pena que participe tan poca gente. Quizá tiene que ver con la distribución del barrio. Las parcelas están muy separadas, hay poco comercio y pocas relaciones. Esperamos que con el nuevo centro cívico la vida social de la zona se enriquezca más», explicó.
http://www.nortecastilla.es 20 de junio de 2007
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