EUROPA SÍ, MAASTRICHT NO
El "proyecto europeo" diseñado en en Tratado de Maastricht sitúa la
Moneda Única como el nuevo totem al que se habría de supeditat el bienestar
de los pueblos europeos y la potestad democrática de sus Parlamentos,
privados de la posibilidad de controlar los Bancos Centrales, amos y señores
de la política monetaria a la que se supeditaría toda la políica económica.
Frente a ello, el Encuentro de la Izquierda Europea realizado en Madrid
el 8 de junio llegó a los siguientes puntos de acuerdo:
1. La apuesta por una Europa social y del empleo -haciendo
especial hincapié en la propuesta de "reparto del trabajo"-
frente al proyecto de Unión Económica y Monetaria previsto
en el Tratado de Maastricht.
2. La convergencia real frente a la nominal, así como la
defensa del "Estado del Bienestar" y del concepto de
"servicio público" frente a las políticas de ajuste y de
recorte de los gastos sociales.
3. La petición de un esfuerzo de los derechos ciudadanos en un
sentido de igualdad y solidaridad -subrayando el objetico de
igualdad de la mujer-, junto con la lucha decidida contra el
racismo y la xenofobia, frente al proyecto de la "Europa
fortaleza".
4. La defensa del medio ambiente sobre la base de la
implementación de modelos de desarrollo sostenible.
5. La demanda de mayor control ciudadano y transparencia
democrática en el conjunto del proceso de construcción
europea.
6. La necesidad de articular un marco de paz y seguridad en
Europa distinto al del refuerzo de las funciones y el ámbito
geográfico de la OTAN propugnado por la mayor parte de los
gobiernos.
7. El establecimiento de una nueva cooperación con los países
subdesarrollados ante el agrandamiento de la brecha entre el
Norte y el Sur del Planeta.
Asímismo, consideraron necesario impulsar políticamente la
reivindicación de un Referéndum simultáneo y políticamente vinculante sobre
los resultados de la Conferencia Intergubernamental que comenzó el 29 de
marzo en Turín.
En este marco, el Partido Comunista del País Valenciano quiere hacer
patente ante toda la ciudadanía valenciana que existe una alternativa
europea al proyecto de Maastricht. Una alternativa para una auténtica
construcción europea, socialmente solidaria y políticamente democrática.
No nos hemos de resignar a que la lógica de la Moneda Única, la lógica
del dinero, la lógica del capital, sea la que rija Europa. Esta lógica no
puede unir a los pueblos de Europa, sino por el contrario agravar las
desigualdades en su seno. Pretender "construir Europa" con la débil base de
los criterios monetarios de convergencia que preocupan a los gobiernos
conservadores (inflación, déficit, deuda pública...), mientras reina la
divergencia en los problemas reales que preocupan a la gente (paro,
servicios sociales, impuestos...) es querer construir la caso comenzando por
el tejado.
Hay que izar la lógica del oficio frente a la lógica del beneficio. Y
frente a la consigna plutocrática que reclama todo el poder para los Bancos,
hay que retomar con fuerza la reivindicación democrática que reclama poner
la capacidad de decisión en manos de los ciudadanos y ciudadanas, a través
de los Parlamentos elegidos por sufragio universal o a través de
Referéndums.
Hay que darle la vuelta al proyecto de construcción europea. Y hay que
darle la vuelta para ponerlo sobre sus pies: el trabajo, la solidaridad, la
cohesión económica y social y la soberanía popular.
El Partido Comunista del País Valenciano llama a todos los ciudadanos y
ciudadanas, a los que trabajan y a los que quieren trabajar por su oficio y
su país, a organizarse y movilizarse junto a los demás pueblos para retomar
en sus manos su presente y su futuro.
Comissió Política del PCPV, 19 de juliol de 1996